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	<title>EIFA - Estudios Interdisciplinares de las Fuentes Avilistas - Contribuciones del usuario [es]</title>
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	<updated>2026-05-21T15:43:24Z</updated>
	<subtitle>Contribuciones del usuario</subtitle>
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		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Serm%C3%B3n_32&amp;diff=701</id>
		<title>Sermón 32</title>
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		<updated>2026-05-13T08:53:35Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Corregida cita fuente&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= [Sermón 32. El Hijo y el Espíritu Santo vinieron a remediarnos]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;{{versal}}S. Juan de Ávila{{fin}}, ''Tercera parte de las obras del Padre Maestro Iuan de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (Madrid 1596), II, 54-99.&amp;lt;/ref&amp;gt; =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''TRATADO III'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ego veni vt vitam habeant, et abundantius habeant.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo vine para que tengan vida, y [en] más abundancia (Io. 10,[10]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideraciones sobre este Euangelio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Exordio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[1.] '''Los negocios en que va la vida, suelen ser muy estimados y tratados con gran cuydado y diligencia. Solemos dezir: ¡O Señor, que me va la vida en ello! Todo cessa, quando dezimos: va me la vida en esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el tiempo passado leemos, que por oraciones y ruegos del Profeta Eliséo dio Dios nuestro Señor, vn hijo a vna buena muger, y en saliendo el muchacho al campo murió; diole vn gran dolor de cabeça y vinóse a su casa, y murió en los braços de su madre. Púsolo assí muerto encima de la cama del Profeta Eliseo, y la buena muger biuda y lastimada, salió al monte Carmelo a buscar al Profeta Eliseo, y con amargura y angustia de coraçón se echó a sus pies, y díxole: Sieruo de Dios, ''Nunquid petij filium a Domino meo? Nunquid non dixi tibi?'' ''etcétera ''[2 Re 4,28]. Muy mayor es la pena que he recebido con su muerte, que el alegría y gozo que recebí quando me lo dieron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces mandó el Profeta a su criado que tomasse su báculo, y fuesse donde estaua el niño muerto y le tocasse con él. No se contentó la buena muger con esto: échase otra vez a sus pies, y dixo: Viue Dios, sieruo suyo, que no yré de aquí, si primero no vas comigo [cf. 2Re 4,30]. Pudo tanto el ruego importuno desta muger con el Profeta, que se va con ella: y llegan a su casa, y entra a la cama donde estaua el niño muerto: sube el Profeta, y encorváse todo sobre el niño difunto, junta su boca con la del niño, y ojos con ojos, y manos con manos, y cuerpo con cuerpo: al fin juntóse todo con el niño, apocóse, encogióse el Profeta Eliseo, y viue el que estaua muerto, resucita el que estaua difunto. Tomóle el Profeta y sacóle a fuera y dalo viuo a su madre, y dizele: ''En viuit filius tuus ''[1Re 17,23]''.'' Cata aquí a tu hijo que viue. Verdaderamente conozco que eres sieruo de Dios, y que viue el Señor en ti&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;Mezcla la historia de Eliseo, en 2Re 4,18-37, la resurrección del hijo de la sunamita, con otro episodio similar acaecido a Elías, la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, en 1Re 17,17-24.&amp;lt;/ref&amp;gt;, dixo la buena muger. ¿Aurá aquí alguna madre que sepa llorar su muerto? ¿Que sepa llorar y importunar algún santo Profeta?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[2.] '''Llamase Semen, porque assí como vos nacéys por generación de sangre, y lo que ella haze, haze acá el Espíritu Santo, y el mismo amor que la sangre pone esse mismo pone el Espíritu Santo en el ánima donde mora, y adonde viene. Entendedme, que si viene el Espíritu Santo en vosotros, tendréys amor a vuestros próximos, como a vuestros hermanos, y aun más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque más fuerte es el engrudo y liga del Espíritu Santo, que el de la sangre, el qual haze solamente amar al padre y a la madre, y a los hermanos, y parientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[3.] '''Y por esto, puesto caso que la Virgen santa María nuestra Señora, a sólo Iesu Christo nuestro Redemptor tuuo, y fue su hijo natural; pero porque fue allí derramado el Espíritu Santo abundantemente en su coraçón y entrañas, ámanos en gran manera, ámanos entrañablemente. No ay comparación de esposo a esposa, ni de madre a hijo, ni de hijo a padre: más fuerte es el amor espiritual que como a hijos adoptiuos nos tiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿De dónde es esto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—El mismo Espíritu Santo es ternura, es amor: ''Deus charitas est ''[1Jn 4,16]''.'' Y como tan grande abundancia y plenitud, se infundio en la Virgen, no tiene que ver la biuda con ella. Las oraciones, y ruegos, y lágrimas de nuestra verdadera madre, truxeron al grande, para que se hiziesse chico, y el que es sobre todas las cosas, se hiziesse vna cosa, y se apocasse, se encorvasse, y abaxasse, y el eterno se hiziesse temporal. Esta Señora es por cuyas oraciones todo lo que se pide se alcança del Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Morimos en Adán en ánima y cuerpo. ¿Quién lo remediará?] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[4.] '''Yo vine para que tengan vida, y más abundantemente la tengan [Jn 10,10]. Este Euangelio habla aquí a los pastores; y pues no están aquí, auremoslo de traer a nuestro propósito, que somos las ouejas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya sabéys que Dios nuestro Señor nos quiere bien, muy antiguo es el amor. Al amigo viejo no le hemos de desechar. Ya sabéys, cómo quanto crió nuestro Señor Dios, todo fue para nosotros, y para nuestro seruicio y prouecho. Crió el Cielo, y la tierra, el Sol, y la Luna, la mar, y todo quanto en ellos se mueue, estrellas, árboles, pesces, animales. Señor Dios mío, ¿para qué? Todo para seruicio y regalo del hombre: «Quiero poner casa a mi hijo». Estaua todo lo dicho criado, estaua como vazía la casa, crió al hombre de lo más ínfimo de la tierra: y como buen ollero, desque lo tuuo formado de la tierra, soplóle en la faz soplo de vida (el hebreo dize «en las narizes»). En soplando que el Señor le sopló; leuantóse el hombre viuo [cf. Gén 2,7], &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[5.]''' ''Sicut corpus sine spiritu mortuum est ''[cf. St 2,26]''.''Assí como el cuerpo sin anhélito es muerto, assí está muerta el ánima sin el Espíritu Santo. Este Espíritu Santo es ánima de nuestra ánima. Sopló Dios nuestro Señor en el primer hombre, ''Spiraculum vitae'', resuello de vida, y luego la tuuo, y aquello fue figura de la vida espiritual. Diole nuestro Señor Dios a Adam cuerpo: y para que aquel cuerpo tuuiesse vida y viuiesse, diole ánima que lo viuificasse: y para que aquella ánima también tuuiesse vida diole Espíritu Santo, ''Spiritus vitae'': dize sant Pablo [cf. Rom 8,2], vida de mi vida, alma de mi alma, diole soplo de vida corporal: diole también soplo de vida espiritual, fuele dado Espíritu Santo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;Cf. Comentario al evangelio de Juan de San Cirilo de Alejandría, l.9 c. 47, en S. {{Versal}}Cirilo de Alejandría{{Fin}}, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546), col. 480: «''Inspiravit enim in faciem eius spiraculum vitae, id est spiritum Filii. Filius enim vita est, in esse omnia continens.'' [...]'' Non est igitur factum diuinae substantiae spiraculum anima hominis: sed animato potius homini et propriaetati naturae, utriusque (anima dico atque corpore) consummatae quasi sigillum naturae suae creator spiraculum vitae, id est spiritum sanctum infixit, quo ad primitiuam homo pulchritudinem reformabatur, et ad imaginem creatoris reducebatur''» («Pues inspiró en su rostro el aliento de vida, es decir, el espíritu del Hijo. Pues el Hijo es la vida, que contiene todas las cosas en el ser. [...] Por tanto, el aliento de la sustancia divina no se hizo alma del hombre, sino que más bien al hombre ya animado y consumado en la propiedad de su naturaleza, de ambas partes (digo alma y cuerpo), el Creador le imprimió como un sello de su propia naturaleza el aliento de vida, es decir, el Espíritu Santo, por el cual el hombre era reformado a su primitiva hermosura y reducido a la imagen del creador»).&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[6.] '''¿Vistes nunca, que viuiendo en estas dos vidas, los primeros hombres comieron y murieron; comieron y costóles la vida? Quan bien acertado está, todo el bien de vna criatura que a Dios quiere agradar: está en perder su libertad y su querer propio y voluntad. Fue Eua sin licencia a passearse por el huerto. Sin licencia fue, que si no fuera assí, no cayera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario al capítulo 3 del Génesis de Ruperto de Deutz, en su ''De sancta trinitate et operibus eius Lib III, In Genesim III''. {{Versal}}Ruperto de Deutz{{Fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Coloniae 1528), f. 27v: «''Nunc autem cum ita dicat, sed et serpens erat callidior cunctis animantibus terrae que fecerat dominus deus. Et deinde subiungit, qui dixit ad mulierem etcetera. Libera nobis relinquitur facultas asserendi, quod non serpens presertim a diabolo corporaliter inuadente possessus, in paradiso fuerit, sed mulier corpore et oculis uaga dum incontinenter deambulat, forte prospectans, qualis extra paradisum mundus haberetur, et serpens, utpote astutus, dulcedini terrae propius uel ambiciosus innititur, locus diabolo datus est, et occasio porrecta unde tentaret''» («Ahora bien, cuando así dice: “pero la serpiente era más astuta que todos los animales de la tierra que había hecho el Señor Dios”, y luego añade: “la cual dijo a la mujer”, etc., se nos deja libre la facultad de afirmar que no fue en primer lugar la serpiente, poseída corporalmente por el diablo invasor, la que estuvo en el paraíso, sino que fue la mujer, errante con el cuerpo y los ojos, que deambulaba incontinente, quizá observando cómo sería el mundo fuera del paraíso. Y la serpiente, por ser astuta, más familiarizada con la dulzura de la tierra o más ambiciosa, se apoyó en eso. Fue dado lugar al diablo y se le ofreció la ocasión para tentar»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Engañóla el demonio, comió como el demonio le aconsejó, y murió el ánima: porque el pecado es pestilencia del ánima, es rejalgar para el ánima. ''Aut potest aliquis gustare, quod gustatum affert mortem?'' [Job 6,6] ¿Quién está aquí tan fuera de juyzio, que comiesse manjar que sabe cierto, que comiéndole le auía de matar?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mandáronles a nuestros primeros Padres, que no comiessen del árbol vedado: y certificólos nuestro Señor, que luego que del comiessen morirían; y comieron y murieron. Para manjar del cuerpo les auía criado Dios en el Parayso terrenal muchos árboles, y para manjar del ánima mandóles, que del árbol de la vida [''sic''] no comiesen [cf. Gén 2,17; 3,22]. De manera que la obediencia les dio Dios nuestro Señor para su ánima. Comiendo de los árboles que nuestro Señor auía criado en el Parayso, comían los cuerpos de nuestros primeros Padres, y viuían vida de ánima: manteníanse, y dejando de comer del árbol vedado, comían el fruto de la obediencia, y viuían vida espiritual. Desobedecieron al mandamiento que Dios nuestro Señor les auía puesto, y murieron por la desobediencia muerte de ánima: porque quisieron hazer su voluntad, y comen y mueren sus ánimas. Quedan obligados a morir corporalmente queráys, o no, corporalmente vuestro viuir es morir: daos por muertos, pues la vida no es otra cosa sino vna prolija muerte: como quando vno está en la cárcel sentenciado a ahorcar, y ya no ay apelación, ni tiene remedio ninguno: a este tal dadlo por muerto; pues está tan cerca de la muerte, pues no tiene remedio alguno. Murió nuestro Padre Adam en el ánima, murió en el cuerpo, y todos quantos del venimos, quedamos obligados a morir como él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Los que vinieron antes de Cristo, ladrones eran] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[7.] '''¿Qué remedio? ¿Quién remediará esta muerte del ánima y del cuerpo? Entra el Euangelio; dize nuestro Señor Iesu Christo: ''Omnes quot quot venerunt, fures sunt'' [Jn 10,8]: todos los que vinieron antes de mí, ladrones y robadores son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué tal quedó el género humano? ¿Qué tales quedamos nosotros? Perdida la vida del ánima, y obligados a morir corporalmente. ¿Qué tal está el que ha perdido la gracia? Está como vn hombre que está condenado a muerte, que después de muerto se juntan a hazer experiencias de anatomía en él, y lo despedaçan, y acuchillan miembro por miembro; házenle aquello porque ya está muerto. ¡Qué de crueldades haze el demonio, y todos los demonios en vn ánima que está sin Dios, que está muerta por el pecado! ¡Qual lo paran, qual lo lleuan al que ha perdido su ánima, al que condenaron a muerte, porque ofendio a Dios nuestro Señor! Plega a Dios que no lo prouemos: pero si lo prouastes, quando venía la tentación, luego os lleuaua: quando se os ponía vn deleyte delante, luego os lleuaua: quando venía la carne, y hazía lo mismo por vna parte, y el mundo por la otra: todos dan en aquella ánima que dejó a Dios, que boluió las espaldas a Dios por el pecado, todos la hieren y la acuchillan, y hazen pedaços: ya os dan vna puñalada, por no querer vos perdonar vna injuria: ya os dan otra, por tener vn rancor con otro: ya os dan otra, en persuadiros, que robéys lo ageno. Todos son ladrones los que antes de mí vinieron: todos los que a tu ánima venían ladrones son, ''Fures erant''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[8.] '''Como dizen los Iuristas, ladrón es el que hurta claramente en el día, en la lumbre del Sol. Vínote vna tentación de la carne: y aunque sabías, que consintiendo en aquella suziedad, perdías a Dios claramente, y lo entendías assí, y lo creýas, que por aquello perdías a Dios y su amistad: y no obstante esto lo cometías, este tal pensamiento, esta tal tentación es ladrón de medio día [cf. Sal 90,6 (Vulg)], es ladrón que acomete en la lumbre del Sol, pues que haze consentir en el pecado, sabiendo que hazes mal en ello, sabiendo que por aquello perdías a Dios, y su amistad y gracia. Gran ceguedad, y gran miseria es la tuya, sabiendo, quán gran pérdida es la que pierdes, perdiendo a Dios, y lo que ganas que es infierno para siempre: por vna miseria, por vn deleyte, que en vn momento se passa, pierdes a tu Dios: y pesa más delante tus ojos vna fealdad y vna suziedad que Dios. Claramente escojes por mejor la maldad, y oluidas a Dios, fuente y abysmo de todos los bienes: y haziendo esto dejaste de hazer fuerça, aunque no del todo, porque libremente quieres. Este es el ladrón que viene de día, y te roba tu ánima, y la deja sin Dios y llena de todos los males.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[9.] '''El robador que viene de noche es el más peligroso y más de temer. Tienes vn buen pensamiento, y date Dios vn desseo de le seguir en algo, y dizes: «¿Para qué quiero riquezas? ¿Para qué quiero fausto? ¿Para qué quiero honra vana? Quiero dejar todo esto, quiero passarme con poco, quiero ser pobre no quiero tratos, no quiero trampas, no quiero oficios, no quiero nada deste mundo». Viénete otro luego, y dizete, «Déjate desto, Esso es perfección, essa vida es de perfectos; sé que bien puedes mercadear, y tratar, y ser rico y saluarte; ¿Quién te quita que no siruas a Dios y des limosnas, y hagas muchos bienes? Antes los bienes dan más y más aparejo para saluarse el que los tiene, que no si fuesse pobre: porque la pobreza acarrea muchos males, haze distraer al hombre, andando cuydadoso de las cosas que ha menester, y faltándole las más vezes: Anda que esso, no lo quiere Dios, sino que anden sus sieruos alegres, y riéndose. La tristeza y el andar la cabeça baxa, y traer los vestidos rotos y de mal paño, haze que seas conocido, y te tengan por Santo, y desta manera caerás en algún pecado de soberuia: más vale que andes como todos andan, que no seas singular, que te comuniques con todos, que te vistas razonablemente; más vale que andes humilde en lo de dentro que no en lo de fuera: que aquello es lo que mira Dios, que lo de fuera poco haze al caso, antes ayuda a encubrir la santidad del coraçón, y desta manera estarás más seguro». Todo esto trae el demonio, no para que pares en esto, que no es de sí malo, sino para de aquí lleuarte poco a poco a cosas peligrosas, de donde pierdas a Dios: y assí hazerte entender que no ay peligro adonde le ay. Estos son los robadores que vienen solapados debajo de buenas y razonables colores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[10.] '''Otros ay más peligrosos que estos, y que más daño hazen, Dios nos guarde de espíritus y imagen de bestias, peores que brutos animales. ''Homo cùm in honore esset non intellexit, comparatus est iumentis insipientibus, et similis factus est illis'' [Sal 49,12(48,13)]''.'' Como el hombre estuuiesse en honra, que lo crió Dios en ella, no entendio lo que tenía: pecó, y comparado es a las bestias, hecho es semejante a ellas. Mas ¿qué dirá Dios nuestro Señor, quando vea que vn gusanillo de vn hombre tenga fantasía, quando vea que vn hombrezillo, que delante de sus ojos es tan bajo y desagradecido que dirá? Dijiste que eras rico y eres pobre; dijiste que eras bueno, y eres malo. Guárdeos Dios por quien es, de tántico viento de coraçón, guárdeos Dios, hermano, de tántica presumpción, de tántica vanagloria. ¡El Christiano!, ¿fantasía de qué? Avergonçarnos teníamos y afrentarnos, y corrernos de nosotros mismos, quanto más tener fantasía. Como bestias viuimos, como bestias comemos, como bestias dormimos, y como bestias morimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Viene Jesucristo a poner remedio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[11.] '''Vuo Dios compassión de nosotros: si quiera porque nos crió, no quiso dejar de remediarnos. ¿Y quánto le costó, si os plaze, el remedio? Vn pecado hizo Eua, pero bien caro costó. Vino Iesu Christo segunda persona de la santissima Trinidad, y vino el Espíritu Santo a poner remedio en esta llaga: mira lo que crees, que el hijo de Dios, y el Espíritu Santo vinieron a la tierra para tu remedio. Y pues el ánima del hombre es semejante a Dios en la naturaleza, y en la bondad, y conocimiento que tiene de Dios. El ser del ánima no se perdió: aunque el hombre muere, el ánima no se muere, siempre será. Y como el Padre sea fundamento de las Personas divinas, atribúyese a él el ser. Y como aquel ser no se perdió, no vino el Padre. Perdiose el conocimiento del hombre, y vino el Hijo. Perdiose la bondad del hombre, y vino el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[12.] '''Vino el Hijo, porque nuestros pecados fuessen perdonados: vino el Hijo, porque se le hizo grande enojo comiendo la mançana, porque comieron por saber la sabiduría del Hijo [cf. Gén 3,6], porque por el pecado (como dize San Pablo) nacimos hijos de yra, y de enojo [cf. Ef 2,3]: No nos miraua Dios como a hijos, si no como a malos esclauos, éramos detestables delante de los ojos del Padre: vino Iesu Christo al mundo, para que viniendo él por amor de los hombres, el Padre los amasse y quisiesse bien, y los mirasse con buenos ojos, y morasse entre ellos. Esta fue la empressa de Iesu Christo, que, como el Padre se fue del hombre por el pecado, por su Hijo boluiesse la cara a él. Si vieres llorar al Niño en el portal y en el pessebre por esto llora. Si lo vieres circuncidar, por esto le circuncidan. Si lo vieres tener hambre, por esto la tiene. Si lo vieres tener sed, por esso es. Si lo vieres amarrado a vn poste y açotado, por esto es. Si lo vieres abofeteado y coronado de espinas, por esto es. Si lo vieres enclauado y muerto en la Cruz, por esto es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[13.] '''¡O Redemptor mío, qué te mouió a padecer tanto por amor de los hombres! ¿Por que mercaduría andáys vos Señor tan codicioso, que ni el Sol que os haze sudar os estorua de día, ni el yelo de la noche te impide? Mercader celestial, ¿qué es esto que andas a buscar tan cansado? Andaua muerto de amores por nosotros. Dízese que Iacob siruió catorze años a su suegro Labán porque le diesse por muger a Rachel [cf. Gén 29,18-30], y durmió en el campo al frío y al calor, y parecíale todo poco. Callen, callen todos los amores, en comparación de los de Iesu Christo: todos son fríos comparados con estos. ¡O Redemptor mío, seruistes vos por Rachel! Siruió Iesu Christo, trabajó Iesu Christo en este mundo por otra Rachel, no catorze años, sino treynta y tres, que en todos ellos no descansó vn día: ¡o bendito sea tal enamorado! Andaua Iesu Christo de noche y de día al frío, y al ayre, al calor, y al estío: ¡qué de trabajos, qué de cansancios passó nuestro Redemptor por esta su Esposa! ¡Quantas noches se te passaron, ò Redemptor mío, de claro en claro que no dormiste, derramando muchas lágrimas por nosotros a solas en oración, y rogando a tu eterno Padre, que perdonasse&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;El texto de la página 66 dice «perdonasses», pero la fe de erratas del f. 2v corrige por «perdonasse».&amp;lt;/ref&amp;gt; a los hombres! Dize el Apóstol san Pablo. ''In diebus carnis suae preces supplicationesque ad eum, qui possit illum saluum facere a morte ''[Heb 5,7]''.'' En los días de su carne, todo el tiempo que viuió en este mundo, rogaua a su Padre que nos saluasse pues él era el que lo podía hazer. ¡O quién le tomara solo, assí como estaua llorando, y le dixera, Redemptor mío, porque lloráys? Que auéys? ¿Quién es causa de essas lágrimas? ¡O quién fuera tan digno de limpiarlas! Llora Iesu Christo porque tú te rías, llora porque tú descanses: llora por tu consuelo: llora en la tierra porque tú vayas al Cielo: llora por el perdón de tus pecados, y porque te llegues a él, y no le ofendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[14.] '''¿Qué es esto, Señor, con tanta ansia buscáys? Él lo dize: «Padre, No busco otra cosa, ni quiero otra cosa, si no que con el amor que me amáys a mí, améys también a estos»; como si dixera: «Ya yo sé Padre mío, que la causa porque los auéys de amar, soy yo: quiero estar en ellos, porque amándome a mí améys a ellos» [cf. Jn 17,23]. Toda su vida se le passó a nuestro Redemptor buscando nuestro consuelo, con fatigas y cansancios, assí de dentro como de fuera de su sacratissimo cuerpo, y los trabajos, y dolores le parecían pocos en comparación del desseo que tenía de nuestra redempción, y quería que se efectuasse, costasse lo que costasse: y el mismo lo dixo, «¿A qué pensáys que vine al mundo sino a meter fuego? ¿Que quiero, sino que arda? con vn baptismo tengo de ser baptizado, ya estoy angustiado hasta que venga aquel día» [cf. Lc 12,49-50]. Él era el fuego, y auía de ser encendido, y sabía que el baptismo era quando auía de derramar su sangre en la Cruz, y desseáualo nuestro Redemptor. ¡bendíganle los Ángeles Señor por ello! No como nosotros, que a vn trabajuelo que nos venga lo sentimos, como si nos llegasse a los ojos, y huymos dél: y sabía él lo que le auía de costar a él, que su Padre quisiesse bien a los hombres: y con todo esso lo desseaua: sabía él, auía de ser assado con fuego de tormentos en la Cruz, y dezía, «Ya estoy desseando que arda». Auía de ser nuestro Redemptor assado en la Cruz en figura del Cordero de la vieja Ley; «todo me parece poco, ya desseo el día en que tengo de remediar al hombre». ''Qui proposito sibi gaudio sustinuit Crucem confusione contempta.'' Dize San Pablo; Puesto delante de sí el gozo, sufrió el tormento de la Cruz de buena gana menospreciando la deshonra [cf. Heb 12,2].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[15.] '''—Señor, ¿de qué os gozáys? Redemptor mío, ¿qué es la causa de vuestro gozo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Por ver&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;En la página 68 se lee «proueer», corregido en la fe de erratas a «por ver».&amp;lt;/ref&amp;gt; al género humano libre de pecado, por esto se gozaua el Redemptor: aunque bien veía quán caro auía de costar la medicina que auía de sanar nuestra llaga: bien sabía él (los Ángeles le bendígan) que le auían de cauterizar a él, para que nosotros tuuiéssemos salud. ¿Sabéys cómo? ¿No auéys visto vnos padres que andan por los caminos, por soles, y ayres, y se secan, y sudan, y con pensamiento y voluntad que tienen que sus hijos sean ricos, no sienten el trabajo, y ansí tienen por bien de sufrir el trabajo y cansancio: y la madre que no descansa noche ni día, y trabaja y no siente nada de todo aquello, por ver en descanso su hija? Ansí nuestro Redemptor Iesu Christo (bendito sea él) no sintió tanto sus trabajos, y si los sintió, en pensar que por ellos auíamos de ser librados, quitaua los ojos de sus tormentos, y poníalos en pensar el remedio general que de ellos salía, y dezía, «No es nada esto».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡O bendito seas Señor mío, que por aquella ánima sea casta, dijiste, «denme a mí cinco mil açotes»! Teníanos a todos metidos en sus entrañas de caridad y amor. «Porque aquel ánima sea caritatiua, no tengan conmigo caridad: porque aquel ánima se salue, y todos alcancen perdón, súbanme en vna Cruz, coronado de espinas, crucifíquenme, y no quede de mí gota de sangre en todo mi cuerpo que no se derrame: denme hiel y vinagre a beuer, y muera yo en la Cruz».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Por remedio de los hombres».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[16.] '''Aprenda, aprenda el Christiano redemido por estos trabajos a no desmayar por vn trabajuelo que le viene: en assomando, luego te quejas, luego dizes que no ay quién lo pueda sufrir: pues que tanto sufrió Iesu Christo, aprende dél, y pues él puso los ojos en tu remedio, y los quitó de los tormentos tan grandes que passó por él, quita los tuyos de los trabajuelos ( si algunos te vinieren) y ponlos en Iesu Christo: y mirando por quién los passas, rogarás que nunca se acaben, saberte han más dulces que la miel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[17.] '''Fue tanto lo que alcançó Iesu Christo en sus trabajos, fue tanta la gracia que acerca de su Padre halló, que ya no ay hombre que baste a desagradar a Dios, queriendo él gozar de la medicina. ¡Qué grande hazaña fue alcançar perdón para todos! ¡Qué abraço&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;El lenguaje del «abrazo» y «beso» para describir la unión mística con Dios, típico de la tradición cisterciense, especialmente San Bernardo. Sobre todo, en sus Sermones sobre el Cantar de los Cantares. Creemos que el mejor ejemplo puede ser el siguiente, que además tiene un guiño a la obra más conocida de San Juan de Ávila, el ''Audi Filia''. Está tomado del Sermón VIII sobre el Cantar: «''Sed audi etiam de Patre, quam amanter quam que dignanter et filiam eam nominat, et nihilominus tamquam nurum propriam ad Filii blandos invitet amplexus : AUDI, FILIA, ET VIDE, ET INCLINA AUREM TUAM, ET OBLIVISCERE POPULUM TUUM, ET DOMUM PATRIS TUI, ET CONCUPISCET REX DECOREM TUUM''» («Pero escucha también cómo el Padre la llama [al alma] hija con tanto amor y con cuánta dignación, y sin embargo la invita como a su propia esposa a los tiernos abrazos del Hijo: “Escucha, hija, y mira, y presta oído; olvida tu pueblo y la casa de tu padre, y el Rey se enamorará de tu hermosura”») S. {{Versal}}Bernardo de Claraval{{Fin}}, ''Sermones super Cantica Canticorum'' 1, editado por J. Leclercq, C. H. Talbot y H. M. Rochais (Roma 1957), 41.&amp;lt;/ref&amp;gt; tan suaue y amoroso! ¡Qué beso de paz tan dulce! Si quieres arrepentirte, no perderás el remedio. Iesu Christo puso toda la costa de aqueste negocio, quiere él mismo que tú quieras, allegarte a él, que ya es ganado lo que andaua perdido; ya Iesu Christo dio fín a nuestra enfermedad, ya acabó Él su obra, él mismo lo dixo: «Padre perdona a estos [cf. Lc 23,34], miradlos con ojos alegres: ya Padre acabé la obra que me encomendastes». ''Opus consummavi quod dedisti mihi, ut faciam ''[Jn 17,4]''.'' La obra que me encomendastes que hiziesse ya es acabada, ya Padre es acabado el reparo para los hombres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos con este remedio quedó remediado el entendimiento, quedó remediada la voluntad, quedó remediada la carne, quedaron remediados nuestros pecados todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Se da hoy ley de evangelio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[18.] '''—Padre, ¿qué remedio es esse, el que en este día de oy ha venido?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este es el día en que se acabó lo que el otro día en que se dio la Ley se començó: este es el día en que se dio Ley mejor que la otra Ley se dio en tablas, pero esta otra se dio en los coraçones. ''Dabo legem meam in visceribus eorum ''[Jer 31,33]''.'' «Darles he (dize Dios por Ieremías) vna ley en sus entrañas, no escrita en papel, ni piedra, si no en los coraçones, dándoles castidad, y humildad, y fortaleza, y todas las demás virtudes». La otra se dio en monte, allá se dio en el monte Sinaý: acá en el monte de Sión: descendio al monte alto, y acá también al monte alto: pero con mucha más diferencia. Sión quiere dezir atalaya, porque dizen algunos, que estaua allí vna torre que edificó Dauid, la qual sobrepujaua a Ierusalén. Atalaya, dando a entender que los que han de recebir el Espíritu Santo, han de estar en vela con mucho cuydado, no embaraçados en otra cosa, si no esperando quando vendrá el Espíritu Santo: no detenidos en bajezas de acá, no ocupados en las cosas deste mundo, no en vicios, no en pecados, no en vilezas, sino muy atentos: el coraçón, no entrampado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;En la página 71 se lee «entrapado», corregido en la fe de erratas a «entrampado».&amp;lt;/ref&amp;gt; en cosas rateras, si no alto y leuantado en Fe de Iesu Christo, que en él se da este Espíritu Santo, por sus méritos viene: tened fe en este mismo Iesu Christo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[19.] '''En el otro monte se dio la ley, y en la otra Ley se mandaua hazer esto, y no esto; en esta Ley nueua, se da cumplimiento para lo que en la otra se manda. ¿No sé si me entendéys? Creo que no: quando Dios dio la Ley en el monte, antes que se diesse, aparecieron tantos de relámpagos y truenos, y de bozinas, que ponían grandissimo espanto y temor, todo el monte temblaua, y hazía temblar a todos los que lo miravan: Estauan todos muy atemorizados, tanto, que dijeron a Moysén, «Habla tú con nosotros, no nos hable Dios» [cf. Éx 20,19]. Dioles Dios mandamientos que trayán temor: porque quando el hombre va a su coraçón, y halla que no ha guardado la Ley, halla mil faltas dentro de sí, y mil males. No puedes guardar la Ley que se te dio, siendo la Ley celestial, tú carnal. No hazía aquella Ley sino poner espanto, como el fuego quando apareció Dios en el monte con aquellos truenos y relámpagos, y aquello que passó en el día que la Ley se dio en el monte de Sinaý, fue en figura de la Ley que se dio en el monte de Sión. La Ley pone espanto: «¿como la guardaré?» Pero la Ley nueua de oy, da esfuerço para ello, que si el hombre no podía ser casto, estotra ley le da poder como lo sea: si no podía ser humilde, estotra ley le pone fuerça para serlo: si no podía no dessear la muger ajena, esta le da gracia para no dessearla: finalmente le da poder, le da gracia, le da esfuerço para cumplir la Ley. Estauan con la vieja Ley los hombres tan flacos, tan temblando, veían la Ley tan rigurosa, que ponía luego en el infierno a quien no la guardaua. Y considerando esto el Apóstol san Pablo, viendo quán sujeto estaua el hombre a aquella Ley de la carne, decía: ''Infelix ego homo. quis liberabit me a corpore mortis huius?'' [cf Rom 7,24] Llamáuase desdichado: «¿Quién me librará de la muerte de aqueste cuerpo?» viéndose tan pesado y tan flaco para guardar la Ley. Pero quando esta Ley vino fortaleció los a todos, animólos para que pudiessen cumplir la Ley.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[20.] '''Esta Ley que oy se dio, es Ley de euangelio. ¿De qual? ¿De los Euangelios que se escriuíeron? No, que esse Euangelio, no propriamente sino secundariamente se llama Euangelio. Ley Euangélica y santa se dize lo que se escriuió en los coraçones, que aunque no huuiera letras, ni escritura se puede bien entender, y se puede cumplir: en dándosela les pegó amor de cumplirla, no fue menester mandarles, «Sed castos», si no púsoles gana de serlo: no fue menester que dijesse, «Que no fuessen luxuriosos», sino dándoles la Ley, quedó mortificada la carne, como el Ángel que hirió el muslo a Iacob [cf. Gén 32,25]. No les mandó la ley que tuuiessen paciencia: pero dioles gracia y amor, y voluntad, y poder de poder tener en sí todas las aduersidades; esto no de palabra, no de entendimiento, ''Vos estis Epistola mea ''[cf. 2 Cor 3,2]''.'' No es menester carta para escreuir la ley, «vosotros (dize el Apóstol san Pablo) soys mi Epístola, vuestros coraçones son cartas: y no penséys que tiene de ser escrita con tinta, sino con el dedo, que es el Espíritu Santo, que es el que escriuió la ley en vuestros coraçones, predicándola yo: el Espíritu Santo la escreuía (dize san Pablo;) Yo soy el ministro de lo que él escriue»: esta es la ley que da caridad y humildad, y da todas las virtudes, y porque lo entiendan las vegezitas, esta ley es la que haze santos, la que haze justos y la que da gracia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''Celebramos oy quando dio Dios la gracia al mundo: si allá se dio la ley en monte, acá la gracia en monte: allá bozinas, acá bozinas: pero allá se espantaron, acá no tanto. Como a la media noche, quando todo estaua quieto, pacífico, y sossegado [cf. Sab 18,14], suena vna música muy suaue que suena con muy dulce armonía, que recordándote, tomas vn pauorzito y mucho consuelo: luego preuino vn viento, como quien dize, «Estad atentos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Pentecostés completa la obra redentora de Cristo] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''—¿Qué día es este día de consolación, qué día es oy?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Oy es el día, quando el Consolador vino del cielo a la tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Qué día es oy Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este día es tan grande, de tanta dignidad, que quien en él no tiene parte, no la tiene en ningún otro día de Iesu Christo. Ya que la muerte de Iesu Christo ganó perdón de pecados, pero sin la gracia que oy se da no te aprouecha nada. Ven acá, ¿qué te aprouechauria que gastasses toda tu hazienda por tener vna medicina que mucho vale, si después de auida no la quieres tomar? ¿Qué aprouecha la medicina no tomada para tu enfermedad? Quedarte has enfermo, y hazerte han que pagues la medicina. Lo que Iesu Christo obró, la muerte que Iesu Christo passó, la costa que hizo, la medicina que obró para tu enfermedad, si quieres tomarla, sanarás: quedarás libre del todo: si no la quieres tomar, haránte que pagues en el infierno lo que Iesu Christo passó: si la recibes, Iesu Christo quedará muy contento, y pagado de todo quanto passó en este mundo: pero si no quieres tener parte con este día, sino quieres recebir el Espíritu Santo, ''Si quis non habet Spiritum Christi, hic non est eius.'' Si alguno no tuuiere el Espíritu de Christo, este tal no es de Iesu Christo: no se puede saluar [cf. Rom 8,9].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[23.] '''Oy es el día séptimo de las obras de Iesu Christo. Oy es el día, que sopló en la cara del hombre, para dar la vida [cf. Gén 2,7], después de su vida, de su santa Encarnación, después de su Muerte, de su Resurrección: el día de la santa Ascensión, se acabó todo lo necessario para la vida del hombre. Este es el día en que sopló al montón de tierra. Y si quando en la creación sopló en la tierra vn ánima para el cuerpo, que no tenía vida, oy sopla, y da el ánima, que es la gracia, porque el ánima del hombre sin gracia, es estar muerta. Y si quando viene la gracia, da vida al ánima, oy sopló Dios el montón de tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[24.] '''—¿Qual era, Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Los Apóstoles de Christo: ¿y qué tierra eran? Tal día como oy, como Iesu Christo se auía ido al cielo, antes que se fuesse, díjoles, que les auía de embiar vn Consolador: ellos esperauam vn día, y otro, y otro, hasta oy; como vieron que no venía, estauan desmayados, estauan tibios y desconsolados. Como los dos que se fueron, estando esperando la resurrección, dezían; «Fuese nuestro Maestro: dezía, que nos auía de embiar vn consolador, y tantos días ha que le esperamos, y no viene: vémonos sin Maestro, y sin tener quién nos consuele, ¿qué hemos de hazer? Estamos como ouejas sin pastor amedrentados y apretados».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[25.] '''Pero en vna cosa fueron cuerdos, en lo que querría que lo fuessen todos los del mundo, en no yrse sin despedirse de la sacratissima Virgen María. Por grande mysterio tengo quedar la madre de Dios entre los Apóstoles, assí después de la Passión, como después de la Ascensión. Si viene la tentación de la carne, si viene el mal hombre y te quisiere engañar, y quiere que ensuzies tu cuerpo y tu ánima, abogada tienes en la Virgen María: di con confiança, «La madre de Dios es madre de la limpieza: ella es limpíssima: ella es poderosa para interceder por mí: no tengo de desechar a Iesu Christo, sin hablar primero a su Madre». Ten hermana por aueriguado, que si vas a la Madre de Dios, que si te encomiendas a ella, vendrás con consuelo y aliuio de toda quanta pena tuuieres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[26.] '''Estauan pues los Apóstoles del Señor, y los Discípulos, y otros buenos hombres, que serían hasta ciento y veinte, estauan en el Cenáculo a vna parte, y a la otra estaua la Virgen nuestra Señora y las Marías, y otras santas mugeres: estando desconsolados, Dijeron, «Hablemos ala Virgen pues nos la dejó por consoladora». Fuéronse a ella tristes, muchos, cabizbaxos, y en gran manera desconsolados, Dijéronle ala Virgen, como estauan tan sin consuelo, y como se tardaua el Maestro, y que ellos estauan entre sus enemigos, y que no tenían ningún arrimo. «Rogad Virgen a vuestro Hijo, que nos embíe el Consolador prometido».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[27.] '''Sería esto a las nueue del día, a aquella hora salía la Virgen de orar: tenía siempre por costumbre de salir tarde, ya que estauan poco alto el Sol, porque esta hora es muy aparejada para la oración; desde en amanesciendo hasta aquella hora es muy aparejado tiempo para orar, antes que el hombre se ocupe y entretenga en vanidades, ni en otros cuydados del mundo: si no lo primero del día gastallo en el seruicio de Dios. Estaua pues nuestra Señora orando, y salió con aquel rostro de paz, con aquel rostro de alegría, que solamente mirallo consolaua a los tristes y desconsolados, medicinaua a los enfermos, daua grandissimo aliuio a los desconfiados. Salió la sacratissima Virgen a ellos como solía, y esforçólos, y díjoles, «¿Porqué tenéys poca Fe en vuestro Maestro y mi Hijo? Él os consolará como lo ha prometido. ¿No sabéys amados hijos, y Discípulos de mi sacratissimo Hijo, que la Ley que se dio en el monte de Siná [sic], se dio desde a cinquenta días que subieron de Egypto?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;Aunque la Biblia no menciona expresamente que la Ley fue dada en el monte Sinaí «cincuenta días» después del Éxodo, esta cronología se deduce de los textos. Según Éxodo 12, la salida de Egipto ocurre el 14 del mes de Nisán; y en Éxodo 19:1 se afirma que los israelitas llegaron al Sinaí «en el tercer mes» tras la salida. Contando aproximadamente cincuenta días desde la Pascua y añadiendo los tres días de preparación (cf. Éx 19:11), la tradición judía y cristiana ha identificado la entrega de la Ley con la festividad de ''Shavuot'' o ''Pentecostés'', celebrada precisamente cincuenta días después de la Pascua.&amp;lt;/ref&amp;gt; Cinquenta días ha que padeció Iesu Christo mi Hijo, y os sacó del captiuerio del pecado: oy vendrá el Espíritu Santo. ¿No sabéys también que de cinquenta años era el Iubileo en que los captiuos eran libres, y las cosas vendidas boluían a sus dueños: y era año de alegría y gran regozijo, año de perdón, donde se soltauan las deudas? [cf. Lev 25,10] Assí a cinquenta días después de la Passión vendrá el Iubileo, vendrá el Espíritu Santo Consolador, que os remediará del captiuerio en que estáys; Dios os perdonará las deudas, no sólo a vosotros, pero a todos: porque determinado está, que a la misma hora que dio Dios vida al cuerpo, que le dio Dios ánima, a essa misma hora dará ánima a nuestra ánima: a las nueue vendrá, no os desmayéys, tened confiança que vendrá, sentaos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[28.] '''Hízolos sentar a todos, estauan sentados en los poyos, o hincados de rodillas en oración: confortóles, púsoles confiança, y luego la santissima Virgen hauiendo compassión de aquel ganadillo que le auía quedado, hincóse de rodillas, alçó sus manos al Cielo, y con lágrimas que salían de sus benditissimos ojos, començó a rogar a su amado Hijo, «O Señor mío, y dulce Hijo mío, ruégoos por el amor que me tenéys, por los merecimientos vuestros, por los méritos de vuestra benditissima passión, tened por bién de consolar a estos vuestros Apóstoles: embialdes Señor el Consolador que los consuele: cumplid Señor la palabra que en vuestro nombre les he dado que vendría el Espíritu Santo Consolador, a estos flaquillos, embialdes Hijo mío vuestro Espíritu Santo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cosa es de contemplar ver a la Madre rogar al Hijo, ver al Hijo rogar (en quanto hombre) al Padre; él mismo lo dixo por su boca bendita: «Yo le rogaré, y él os embiara otro Consolador» [cf. Jn 14,16]. Miró Dios a Abel, y después miró a sus dones [cf. Gén 4,4], representaríase Iesu Christo (en quanto hombre) delante del Padre, mostraríale el testimonio de nuestra redempción, mostraríale las señales de los clauos, y el costado partido de la lançada, y diría: «Padre mío, haued compassión de aquellas ouejuelas que en el mundo están sin pastor, están flaquillas, están tristes: embialdes Padre mío vuestro espíritu por los dolores que por ellos passé: ellos están esperando el Consolador que yo les díje que les auía de embiar, embiádselo Padre mío por mi amor. ''Non confundentur qui sperant in te Domine'' [cf. Sal 31,1(30,2)]. No serán&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;En la página 80 se lee «sean», corregido en la fe de erratas a «serán».&amp;lt;/ref&amp;gt; confundidos los que esperan en ti, no les aya salido en vano su esperança: mira Padre a tal Hijo, y no le niegues lo que te pidiere, ámalos Padre mío: por mis merecimientos merecen ellos ser consolados, consuélalos Padre, embíales el Espíritu Santo»: y quién cree que también no rogaría especialmente al Padre que embiasse el Espíritu Santo: «también, Señor, lo hazed por amor de mi Madre que está esperando».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[29.] '''Miró Dios a Abel, y después miró sus dones: mouiéronse las entrañas del Padre a los ruegos del Hijo: y mirado a él puso los ojos en la santissima Virgen, y en aquellas ouejuelas: puso los ojos en la pobre casilla por los merecimientos de Iesu Christo, que fueron tantos que bastaron a amansar la justicia de Dios que estaua ayrada contra nosotros. Y mirad con qué amor, y quán de buena gana vino el Espíritu Santo a aquellos hombres, como si viniera el mesmo Iesu Christo. Porque después que Christo murió por nosotros, ya nos mira Dios con otros ojos, míranos con el amor que a su Hijo bendito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[30.] '''Vino el Espíritu Santo, rómpense essos cielos [cf. Is 64,1]: rómpese el velo del Testamento viejo, y vimos y mostróse claro el Sancta sanctorum. Ya esta abierto todo, quien quisiere entrar abiertas tiene las puertas. Antes que Christo muriera, qual y qual se saluaua, después mucho mayor número. Vino primero vn sonido, que hizo temblar el Cenáculo, para dar a entender que era fuerte. Y luego vinieron lenguas de fuego, que parecían visibles sobre las cabeças de los que allí estauan: para dar a entender, que el Espíritu Santo es fuego, es ardor de coraçón. Quando vos sentís vn encendimiento dentro de vos, que os arde el coraçón en amor de Dios, el Espíritu Santo es: es el fuego muy leal mensagero, que está allí el Espíritu Santo. Entra pues el Espíritu Santo en los Apóstoles, abrάçalos, consuélalos, esfuérçalos, dales vn beso de paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Espíritu Santo Dios es y nos endiosa] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[31.] '''—Padre, dezidnos, ¿qué cosa es el Espíritu Santo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay lengua que pueda dezirlo, ni oydo que pueda oyrlo, ni coraçón que lo pueda sentir, qué cosa es aquel beso, aquel abraço. Dize Helías, que Dios le dixo, ''Egredere et sta in monte coram Domino. Et ecce Dominus transit et spiritus grandis et fortis, subvertens montes, et conterens petras ante Dominum: non in spiritu Dominus. Et post Spiritum commotio: non in commotione Dominus. Et post commotionem ignis: non tamen in igne Dominus. Et statim venit sibilus tenuis aurae: illic Dominus ''[cf. 1Re 19,11-12]''.'' Mandó Dios a Helías, se fuesse al monte, ¿para qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Helías ¿qué viste?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Dize: «Vi vn ayre muy grande y fuerte que derribaua los montes, pero no venía allí el Señor».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Passado el viento, ¿qué vino?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Fuego, pero no estaua allí el Señor. Passado el fuego, venía vn siluito suaue, allí venía el Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[32.] '''«¿Qué hazéys ahí, hermano?» quán presto dejarán el río seco aquellos, a quien el Espíritu Santo dize, «¿Qué hazes aquí? ¿Qué hazes, pecador, en esse río seco, en esse mundo ponçoñoso?» Quán presto lo menosprecia todo, quán poco se da por todo, a la boz del Espíritu Santo, que le dize, «¿Qué hazes ahí?» En el silbico venía el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No ay quién os pueda dezir este abraço este beso: no ay quién lo pueda explicar. Es tan bueno el Espíritu Santo con aquel que lo tiene, ''Qui adhaeret Domino, unus spiritus est cum eo ''[cf. 1 Cor 6,17]''. Sed castos.'' O dichoso a quien el Espíritu Santo viene, vn espíritu se haze con él, vna misma cosa son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[33.] '''—¿Qué es esso, padre, es casamiento?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Paresce que es esso lo que Iesu Christo dixo, ''Erunt duo in carne una'', serán dos en vna carne [Gén 2,24]. ¿Qué es esto? ¿Que Dios, que el Espíritu Santo se haga vno con el hombre? Darle virtud es, obrar en él virtudes: darle vestiduras, o adornarle y componerle&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;Cf. San Agustín, ''Enarrationes in Psalmos'', Enarr. II sobre el Salmo 30, en S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Octavvs tomvs opervm Divi Avrelii Avgustini hipponensis episcopi, continens enarrationes in Psalmos mysticos'' VIII (Basileae 1529), 108: «Et erunt duo, inquit, in carne una. Sacramentum hoc magnum est, ego autem dico in Christo et in ecclesia. Fit ergo tanquam ex duobus una quædam persona, ex capite et corpore, ex sponso et sponsa. Nam unitatem personæ huius miram et excellentem, commendat etiam Esaias propheta. Nam loquens etiam in eo Christus in prophetia ait, Sicut sponso alligauit mihi mitram, et sicut sponsam ornauit me ornamento» («Y serán dos, dice, en una sola carne: este es un gran sacramento, pero yo hablo de Cristo y de la Iglesia. Se hace, pues, como de dos una cierta persona, de la cabeza y el cuerpo, del esposo y la esposa. Pues esta unidad de persona, admirable y excelente, la recomienda también el profeta Isaías: pues hablando también en él Cristo en profecía dice: Como a esposo me ciñó la mitra, y como a esposa me adornó con ornamento»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Todo esto es lo que resulta de la venida, lo que haze el abraço. Pero el abraço no se puede dezir: como vn desposado que da joyas a su esposa, pero no es aquel desposorio, sino señales. Darle manillas en los braços, darle çarcillos en las orejas. Assí haze el Espíritu Santo, da joyas de manillas, y ajorcas de virtudes, y de buenas obras en entrambos braços, para que el pecador tan bien adereçado le abrace. Da también çarcillos en las orejas, pidiendo atención para obedecer a lo que al oydo allá dentro le dijere: pero no es este el matrimonio: dale los siete dones suyos. Todas estas dadíuas son arras y ajuar, y preparación para la venida, dones son del desposado, pero el abraço no sé qué es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[34.] '''—Padre, auéys dicho, que el Espíritu Santo se haze vno con aquel en quien está, luego ¿Dios es? ¡Qué marauilla!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Es mucho esso? Pues oyd, ''Ego dixi, dij estis et filij excelsi omnes'' [Sal 82,6(81,6)], el mesmo Dios lo dixo. «Yo digo dioses soys vosotros». ¿Sabéys que tanto, que si el hombre tiene en sí al Espíritu Santo, y habla, se dize hablar el Espíritu Santo? Lo que hablaredes (dixo Christo) no tengáys cuydado de ello. ''Non estis vos qui loquimini, sed Spiritus Patris vestri est qui loquitur in vobis ''[cf. Mt 10,20]''.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Agustín. «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo no es possible conocerlo»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;Cf. S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Nonus tomus operum D. Aurelii Augustini Hipponensis episcopi : continens illius tractatus hoc est, expositiones ad populum factas in Nouum testamentum : cum aliis uarii generis opusculis.'' (Basileae 1542), col. 6: «''Intuentes quod modo audiuimus ex lectione Apostolica, quod animalis homo non percipit ea quae sunt spiritus dei, et cogitantes, in hac ipsa praesenti turba charitatis uestræ necesse esse ut multi sint animales, qui adhuc secundum carnem sapiant, nondumque; se possint ad spiritualem intellectum erigere''» («Considerando lo que ahora hemos oído de la lectura apostólica, que el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, y pensando que en esta misma presente multitud de vuestra caridad es necesario que muchos sean animales, que aún sienten según la carne y no pueden aún elevarse al entendimiento espiritual»). {{Versal}}Concilio de Orange{{Fin}} II, Can. 7, DS 377: «''Si quis per naturae vigorem bonum aliquid, quod ad salutem pertinet vitae aeternae, cogitare, ut expedit, aut eligere, sive salutari, id est evangelicae praedicationi consentire posse confirmat absque illuminatione et inspiratione Spiritus Sancti, qui dat omnibus suavitatem in consentiendo et credendo veritati, haeretico fallitur spiritu, non intelligens vocem Dei in Evangelio dicentis: “Sine me nihil potestis facere” (Jo 15, 5); et illud Apostoli: “Non quod idonei simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis, sed sufficientia nostra ex Deo est” (2 Cor 3, 5)''» («Si alguno afirma que por la fuerza de la naturaleza se puede pensar, como conviene, o elegir algún bien que toca a la salud de la vida eterna, o consentir a la saludable. es decir, evangélica predicación, sin la iluminación o inspiración del Espíritu Santo, que da a todos suavidad en el consentir y creer a la verdad, es engañado de espíritu herético, por no entender la voz de Dios que dice en el Evangelio:” Sin mí nada podéis hacer” y aquello del Apóstol: “No que seamos capaces de pensar nada por nosotros como de nosotros, sino que nuestra suficiencia viene de Dios”»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo que es bueno no es de hombre solo. Quando el hombre haze vna buena obra, no es de sólo el hombre: madre tiene en la tierra y padre en el cielo: el libre aluedrío que tú tienes, madre es, no es lo principal, otro más alto, el principio, el ser, el padre, actiuidad de la cosa: el Espíritu Santo es: dize san Pablo, Quando el hombre gime, el Espíritu Santo gime [cf. Rom 8,26].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[35.] '''—¿Porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque es vna mesma cosa con el que ora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Luego si no son dos, ¿vna Encarnación ay? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¡Tate, esso tan solamente dize ser vno el Espíritu Santo: y aquel donde está; no en persona, que dos personas son. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Pues ¿porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque el Espíritu Santo obra como principal en el hombre: por esso dize que el Espíritu Santo obra aquello&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;La fe de erratas señala una puntuación y capitalización diferente en estas palabras de la página 84, «obra aquello» por «obra.Aquello».&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Padre, no nos dize el abraço, todo es andar por los arrabales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay quién sepa dar cuenta de lo demás que sucedió. Bien se dize lo que los Apóstoles del Señor obraron, los milagros que hizieron y procedieron de la venida: bien se dize a vino el Espíritu Santo en ellos, pero el abraço que les dio, mandad perdonar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[36.] '''Dezid, si juntassen todos los olores de quantas cosas criadas ay en el mundo, en que vuiesse algalia, almizcle, ámbar, azahar, jazmines, finalmente todos los olores se juntassen, sin que el vn olor impidiesse al otro, ¡qué olor tan suaue sentiríades, qué consolación os daría, como confortaría vuestra ánima! Pues mirad, todo sabor amarga, todo sabor es dessabrido más que la hiel, en comparación del que el Espíritu Santo trae consigo. ¡O qué sabor! ¡O qué color! ¡O qué gusto! ¡O qué consuelo! ¡O qué descanso! ¡O qué regozijo! ¡O qué alegría! ¡O qué esfuerço sintieron los Apóstoles, quando sintieron el silbo dentro de sus entrañas! ¡Qué contentamiento sintieron sus ánimas, qué hartas, qué rellenas, qué abundantes estauan del Espíritu Santo! Pléguele a él nos dé el soplito y el silbito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[37.] '''¿Qué hazemos aquí, hermanos? ¿En qué entendemos aquí? Si aquí nos estamos no podremos medrar: ¿qué hazes aquí, pecador? ¿En qué passas tu vida? ¿De qué beues? seco está esse charco, o se secará presto, essa riqueza en que confías está seca, o se secará presto, y te dejará ella a ti o tú a ella: ¿qué hazes aquí tú desuenturado, que tienes puesto tu amor en la otra, o la otra en ti? Seco está el charco, presto te morirás tú o se morirá ella, y veréys, quán seco del todo estaua el charco de donde pensauas que te hartauas. ¿Qué hazes aquí, soberuio, fantástico? Todo esso ha de auer mal fin, acabarsete ha todo: aora beues, y quando no te caues se acabará tu vida: y ¡desuenturado de ti, si antes que te mueras no dejas las vanidades y locuras desta vida! Como confías en la tierra, no tienes tus ojos en el cielo: como no te has desarraygado de todo lo de acá, aún no te ha silbado, aún no conoces la dulçura de Dios. ''Quam magna multitudo dulcedinis tuae, Domine: quam abscondisti timentibus te ''[Sal 31,19(30,20)]''.'' ¡O quán grande es la muchedumbre de tu dulçura, la qual aparejaste a los que te temen! ¡Bendigante los cielos y la tierra! Y si para los que te temen tanto bien aparejaste, ¿Qué harás para los que te aman? Lumbre se dize y fuego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Paráclito es lumbre y es fuego] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[38.] '''¿Conoces a Dios, hermano? Di, ¿ha topado Dios contigo? La señal principal que Dios está en vno es quando menosprecia todo lo que ay en la tierra que Dios no es, y sólo trata de amar y agradar a su Dios como bien vnico suyo. Y en esto verás, hermano, si el Espíritu Santo ha venido a ti, si andas con feruor, con alegría en el camino de Iesu Christo. Si el Espíritu Santo te ha dicho: «¿Qué hazes ahí?», bueno estás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh! ¿Qué sintieron los apóstoles quando el Espíritu les dixo: «¿Qué hazéis ahí?» [cf. Hch 1,11] No se puede dezir, assí como no se puede dezir quién es Dios. ¡Qué de grandeças vsó con ellos, qué mercedes tan grandes les hizo! Dioles gracias del entendimiento. ¿Qué son ni qué saben los letrados ni philósophos del mundo sin éstas? Quantos theólogos ay sin gracia del Espíritu Santo, nada son. Lo principal que les dio fue que claramente conociessen lo que les cumplía en todas las operaciones humanas, que sin errar pudiessen saber: «Esto me cumple y esto no me cumple». Acá bien podemos nosotros conocer cuál es bueno y cuál es malo, pero no en particular. Nadie puede saber sino el Espíritu Santo cuál es mejor de esto, casado o no casado, clérigo o no clérigo, fraile o no fraile; pero aquí el Espíritu Santo alumbra, sabe particularmente cuál es mejor para ti. El Espíritu Santo es ayo de niños. ¡Y qué bien enseñado será el niño que de tal ayo saliere enseñado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;Cf. Homilía 75(74) de San Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de Juan, en S. {{Versal}}Juan Crisóstomo{{Fin}}, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III (Parisiis 1546), f. 75r: ''«Paracletus autem quem mittet pater in nomine meo, ille uos docebit. Fortasse quae dixi, non intelligitis, sed ille manifestus magister erit» ''(«El Consolador, que el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará. Quizá estas cosas no os resultan claras ahora, pero Él es un maestro claro de ellas»)''.'' &amp;lt;/ref&amp;gt;!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[39.] '''Por ventura diréis:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No habrá menester consejo en lo que ha de hazer, si tanto sabe, sino regirse por su parecer y no tomar el de nadie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, que el Espíritu Santo quiere que vaya a tomar parecer de quien más sabe, y Él le dará en voluntad que lo vaya a preguntar, y le dirá lo que ha de preguntar, y le dará gracia al otro que responda lo que ha de responder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Espíritu Santo, ayo del entendimiento y ayo y gouernador de la voluntad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Spiritu Sancto'' de San Basilio (c. 14, n. 31), en S. {{Versal}}Basilio de Cesarea{{Fin}}, ''Traité du Saint-Esprit'', editado por B. Pruche (Paris 1947), 166: «Ἦπου νηπίας φρενὸς πανταλῶς τοῦτο, καὶ παιδὸς τινὸς ὡς ἀληθῶς γάλακτος δεομένου, ἀγνοεῖν τὸ μέγα τῆς σωτηρίας ἡμῶν μυστήριον· ὅτι κατὰ τὸν εἰσαγωγικὸν τῆς διδασκαλίας τρόπον, ἐν τῇ κατὰ τὴν εὐσέβειαν γυμνασίᾳ πρὸς τὴν τελείωσιν ἐναγόμενοι, τοῖς εὐληπτοτέροις πρῶτον καὶ συμφεροτέροις ἡμῖν κατὰ τὴν γνῶσιν ἐστοιχειώθημεν τοῦ οἰκονομούντος τὰ ἡμέτερα» («Esto es señal manifiesta de una mente infantil, y como de un niño que verdaderamente necesita leche, el ignorar el gran misterio de nuestra salvación: que, según el modo introductorio de la enseñanza, siendo conducidos en el ejercicio piadoso hacia la perfección, fuimos primero instruidos con aquello que es más fácil de recibir y más útil para nosotros según nuestro conocimiento»). En este caso, no disponemos de referencia a una obra contemporánea que pudo haber utilizado el Maestro, de modo que citamos por una edición crítica actual.&amp;lt;/ref&amp;gt;, no te dexará passar con cosa mala de quantas tu sensualidad te pidiere. Y pensarás hazer alguna cosa que no te cumpla, Él hará como no la hagas, sino al contrario de lo que pensabas hazer. Si no, preguntadlo a Ieremías, que, porque le maltrataban algunos porque prophetiçaua, dixo: «¿Quién me mete a mí, quién me mete a mí en estas baraxas? Prophetiçéles la verdad, y por esso me hazen muchos males. No tengo de prophetiçar más» [cf. Jer 20,8-9]. Estando en este propósito, descendio fuego del çielo y tocóle, y como le tocó, buelue, y si antes hablaúa vna palabra, después hablaúa quatro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[40.] '''Quando viene fuego del çielo, quando viene el Espíritu Santo, quita el temor que el hombre tiene; pobreça, ni deshonra, ni hambre, ni vituperios, muerte, ni tentaciones de carne, ni al mundo, ni al demonio; todo quánto mal estas cosas le pueden hazer, no lo tiene en vna picadura de mosca. ''¿Quis nos separabit a charitate Christi?'' —dize el apóstol San Pablo—. ''Tribulatio, an angustia, an fames, an nuditas, an periculum, an persecutio, an gladius?'' [Rom 8,35] ¿Quién nos apartará de la caridad de Iesu Christo? ¿Quién ay tan fuerte que nos pueda apartar de ella? ¿La tribulación, la angustia, el hambre, la desnudez, la persecución, el peligro o el cuchillo? Nada de esto nos puede apartar de ella, porque, aunque parescan muy crueles, nada nos espanta. Bien puede todo acaescernos y passar por nosotros, pero todo no nos puede sujetar; antes quántas cosas más graues nos acaescieren, tanto más cresce nuestra caridad con la de Iesu Christo, saliendo en todo lugar y en todas las cosas vencedores, ricos y honrados, no por nuestras fuerças, no por nuestros merecimientos, sino por el ayuda y amparo de Iesu Christo. Porque, amándonos Él como nos ama, no consentirá que seamos vencidos; ni nosotros acordándonos de sus misericordias y grandeças, de las mercedes que de Él hauemos recebido, y acordándonos de los males que nos ha quitado (aun queriendo nosotros caer en los abismos del infierno, nos ha librado con su mano y braço poderoso), no seremos derribados por los pecados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[41.] '''Y si esto os paresce mucho, que son cosas liuianas, esperad, y veréis cosas mayores. Mayor apariencia tenían las cosas inuisibles de ser temidas, que pelean fuertemente contra el ánima, que lo que puede dañar el cuerpo, y quando a mucho se extienda, no puede más que hasta la muerte; pero ni en lo vno ni en lo otro no ay que temer, porque el mismo Apóstol san Pablo lo dize: Estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni los poderíos, ni las cosas fuertes, ni las cosas por venir, ni la fortaleça, ni alteça, ni lo hondo, ni lo cruel, ni lo áspero de la tierra toda, ni criatura ninguna no nos puede apartar de la caridad de Iesucristo [cf. Rom 8,38].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[42.] '''—¿Quién os lo dixo, Pablo, la carne o la sangre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, sino el Espíritu Santo, que es fuego que quema todas estas cosas, y las deshaçe para que no nos puedan empeçer, como a pajuelas. No es más esto delante del fuego del Espíritu Santo que vna pajita liuiana echada en vna grandissima hoguera. Quando tengas el Espíritu Santo, Él mata todo lo que daña; pero si ay pajitas, señal es que no ay fuego que las queme. Si estás, hermano, sometido a tus vicios, si estás inclinado a maldades, si tienes en tu coraçón pensamientos de liuiandad, si tienes phantasía, todo esto estorba; y todo esto quema el Espíritu Santo quando viene, y no ay cosa que se le resista. Quando viene el Espíritu Santo, no basta nadie a resistirle. Ni la moçuela loca que su vida no era otra cosa sino vn continuo pensamiento en cómo se vestiría, y cómo se pondría galana, y cómo se auía de afeitar la cara. Quando el Espíritu Santo viene, haçe que la moçuela se huelgue de andar templada en el vestido; ya escoge las lágrimas por agua marauillosa para la cara; ya tiene humildad, porque vino el Espíritu Santo. No basta a mouerla el mancebeté muy enhiesto con su espada al lado, muy vestido, con mucha soberuia, la pluma en la gorra. ¿No sabéis para qué se ponen aquello allí? Para que sepáis, si no lo sabéis, que son locos, y para que sepáis su locura, y sus baxos pensamientos, y sus imaginaciones, y sus phantasías. Pero, quando viene el Espíritu Santo, todo lo quema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[43.] '''Dize Christo: «¿Pensáis que vine a traer paz? No vine a traer paz, sino cuchillo» [Mt 10,34]. ¿Qué es, que andaua el mancebo por ay perdido, vn loquillo callejero, toda su bienauenturança puesta en andar por las calles, mirando, y desseando a la otra, y desde ha poco le veis recogido, casto, y humilde, y virtuoso? ¿Quién lo haçe esto? El Espíritu Santo, el fuego que quema quanto halla. Con este fuego no ay honra, ni riqueças, ni prosperidades, ni deleites que el hombre desse, todo lo haçe tener en poco, y tenerlo debaxo de los pies. Con este fuego se quema todo lo sensual del hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—''Viuo ego, iam non ego'': ya no yo, pero biue en mí Iesu Christo [cf. Gál 2,20] —dize el Apóstol—. Biua yo en humildad, en castidad, en paciencia. Ya no yo: el de antes, no; no mis passiones, no mis sensualidades, porque esto está ya muerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Cómo es esso, Apóstol? ¿De qué manera?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Biue en mí Iesu Christo por humildad, por caridad y por gracia; y donde esta gracia llega, haçe mudar al hombre al reuéś de como estaua; haçe que el que se amaua a sí mismo, y que se tenía en mucho, diga: «Sea Dios engrandeçido, y sea yo apocado; sea Dios seruido, y menospréçienme a mí; sea Dios honrado, y deshonrenme a mí; glorifiquen a Dios, y vituperen a mí». Al que sopló el Espíritu Santo, no quiere nada para sí, todo a honra de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Esfuérzate, hermano, hoy es día de perdón] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[44.] '''Quando no auía venido el Espíritu Santo, los Apóstoles estauan medrosos, temerosos, las puertas çerradas, no osauan salir por miedo no los matassen, teníen grande miedo. Tomó Dios vna vez a Ezequiel propheta en su espíritu [cf. Ez 37,1-10], y leuólo en medio de vn campo, do auía infinitissimos huesos de muertos; estaua vna muchedumbre muy grande de ellos, y todos muy secos. Díxole: «¿piensas que estos huesos tienen vida?» Respondio Ezequiel: «Tú, Señor, lo conoces y lo sabes todo». Mandóle Dios: ''Vaticinare de ossibus istis'': «prophetiça de estos huesos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Y qué, Señor?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Di: Huesos secos, oýd las palabras del Señor: Yo os daré espíritu, y biuiréis; daros he carne, y nascéros han neruios, y os haré que os cubráis de cuero, y daros he vn espíritu, y biuiréis». Yo (dize Ezequiel) híçelo assí, y luego se hizo vn grande mouimiento y vn grande ruydo, como los vnos huesos se juntaron con los otros, cada vno en su lugar y en su juntura; hizieron ruydo como quando vn hueso se junta con otro; y vi cómo viniéron sobre aquellos huesos neruios, y cómo creçía la carne, y luego vn cuero fue tendido por todos ellos, aun no tenían vida; estauan allí como muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Prophetiça y llama al espíritu; llámalo, y dirás: Aquesto dize el Señor: De los quatro vientos de la tierra, venid, soplad sobre estos hombres muertos, y biuirán luego». Acabando de prophetiçar, tuuieron vida, y leuantáronse, y estuuieron sobre sus pies. Rízose de toda aquella gente vn muy fuerte y valeroso exército. Díxo Dios: «Estos huesos son toda la casa de Israel; porque ellos díxeron: ''Aruerunt ossa nostra, et periit spes nostra''» [Ez 37,11].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[45.] '''Allí estauan los Apóstoles como huesos muertos desmayados. ¿Ay aquí algunos que estãdo en figura de biuos están muertos? ¿Ay aquí tan sin confiança alguno, que dize: «¿Cómo puedo yo ser bueno? ¿Cómo es posible tener yo castidad? ¿Cómo es posible que me perdone Dios? He pecado yo tanto, que en toda mi vida no he hecho otra cosa sino ofender a Dios: ¿cómo me perdonará? ¿Quién yo para yr al çielo? ¿Quién yo para yr allá? El çielo dáse a los que hazen buenas obras; yo no las he hecho, ni las espero de hazer: ¿qué tengo yo con esso? Prueuo veinte vezes a no pecar, y no puedo sino pecar.» ''Iam aruerunt omnia ossa nostra, et periit spes nostra.'' Ya nuestros huesos se han secado, ya se ha perdido nuestra esperança.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[46.] '''¡Oh desuenturado de ti, si tú tal dizes! Esfuérçate, hermano, que oy es día de perdón; oy se admiten todos, si quieren conocer sus culpas y dolerse dellas y confesarse; no ay más. Y tú, mancebo, ¿piensas que no puedes dexar de pecar, y que no te puedes apartar dello? Prueua y apártate, que oy es día de perdón; oy se da fuerça para vencer y derribar aquello que te derribaua; oy se dan fuerças, si tú las quieres tomar, para vencer tus passiones; oy es el día en el qual prometió de quitar el coraçón de piedra, de quitar la sequedad del alma; oy es el día en que da coraçones blandos, coraçones arrepentidos; oy es el día en que dará coraçones aparejados para llorar vuestros pecados y saberlos conocer [cf. Ez 36,26-27]; oy es el día en que os dará vn soplo, no en las orejas, no en los oýdos, no en nada de lo de acá fuera, sino dentro de vuestros coraçones; vn soplo que os dé vida, vn soplo que os dé fuerça, vn soplo que os dé castidad, vn soplo que os dé humildad, vn soplo que os dé caridad y amor y todas las otras virtudes; vn soplo que refresque vuestras ánimas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Obra del Espíritu en los apóstoles y en la cristiandad naciente] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[47.] '''Si no, miradlo en los apóstoles, que estaban cobardes, porque se querían mucho. Viene a ellos el Espíritu Santo, entra en aquellos coraçones, quitaseles aquel temor, menosprecian la carne, y la soberuia, y la codicia; echan en el suelo todos los vicios; pasan por encima de ellos como vencedores de aquellos que les auían vencido y los acobardauan y ponían temor. Leuantáronse en pie como exército poderoso; abren las puertas que antes tenían cerradas [cf. Jn 20,19], llenos y rellenos del Espíritu Santo, llenos de fortaleça y de caridad, y comienzan a predicar con grandissimo heruor, no doctrinas frías, sino heruientes como fuego; aquel «¡Bendito sea Dios!»; aquel «No ay sino sólo vn Dios, tres Personas y vn solo Dios verdadero»; aquel «Iesucristo es Hijo de Dios biuo, y está sentado a la diestra de Dios Padre, y es Iuez de biuos y muertos»; aquel hablar que todos los entendían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Auía allí entonces de todas las naciones; auía partos, medos, de Mesopotamia, de Iudea, de Capadocia, de Asia la Menor, de Frigia, de Panfilia, de Egypto, de Libia, de Creta, de Arabia, de Roma. Todas estas naciones estauan allí, y todos los entendían; que hablauan todas las lenguas y lo entendían todos como si hablasen la lengua de cada vno particularmente. ¿Y esto es marauilla, pues Dios lo haçe? Agora vn predicador habla en romance, y cada vno lo entiende en su lengua; habla vna palabra que Dios le manda, y entiéndelo vno a quien aquello toca, y los otros no lo entienden. Dize vn predicador: «Sed humilde». Entiende aquella palabra el soberuio. Dize otro: «Sed casto». Aquello entiende el luxurioso; y assí, hablando en vn lenguaje, diferentemente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[48.] '''Assí que, del sonido grande que vino quando el Espíritu Santo vino, auiéndose juntado en Ierusalem, y de que hablando en vna lengua, entendiese cada vno en la suya, estauan todos espantados, y dezían: «¿No son estos de Galilea? ¿Cómo hablan tantos lenguajes?» Otros dezían: «Dexadlos, que están borrachos» [cf. Hch 2,7-13]. Quando oyéredes hablar alguna persona y no le entendieredes, tened paciencia, y no os arrojéis a juagar de presto; mirad que el Espíritu Santo no paresce; mira lo que hazéis, que por ventura hablará alguno lo que quiso Dios que hablase, y diréis vos que está borracho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Assí que dixeron que estauan los apóstoles borrachos. Leuantóse entonces San Pedro, como pastor vniuersal y como su defensor, y dixo: «Varones de Ierusalem, escuchad mis palabras. No penséis que estamos borrachos, porque agora no es hora de auer beuido, que es hora de tercia. ¿Sabéis qué es esto? Lo que prophetiçó el propheta Ioel: ''Effundam Spiritum meum super omnem carnem, et prophetabunt filii vestri, et filiae vestrae.'' Derramaré, enuiaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos prophetiçarán y vuestras hijas; y vuestros viejos soñarán sueños, y los mancebos verán también visiones, y sobre mis sieruos y criadas enuiaré mi Espíritu Santo. Varones israelíticos, a Iesucristo predicamos, varón aprobaido de Dios, al qual vosotros entregastes a la muerte con todas las señales que Dios hizo, al qual Dios resuscitó y está a la diestra de su Padre, y Él hizo que el infierno no le empeciese, que no le podía empecer. Y cierto, sepa todo hombre que Iesucristo, que vosotros crucificastes, es verdadero Hijo de Dios» [cf. Hch 2,14-36; Jl 2,28].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[49.] '''Habló San Pedro con tanto heruor, predicóles allí cómo el Espíritu Santo venía deseoso de nos consolar y remediar. Echa, pues, la red el buen pescador; aquel que de antes solía pescar peces, pesca agora ánimas; echó la red. Del primer lance pescó tres mil de aquellos que poco auía que le auían dicho que estaua borracho; compungíanse y arrepentíanse de lo que auían dicho, y dezían: «¡Desuenturados de nosotros!, ¿cómo nos hemos agora de conuertir, que somos nosotros los mesmos que le crucificamos, y diximos que soltassen a Barrabás? ¿Cómo ha de ser esto? ¿Cómo nos ha Dios de perdonar?» Díxoles San Pedro: «¿Qué es esso? No desmaye nadie; misericordioso es Dios, y Iesucristo está lleno de misericordia; que aunque ayáis hecho esso, aunque vosotros sois los mismos que le matastes con vuestras propias manos, está aparejado a perdonaros si os arrepentís y hazéis penitencia. Confessad vuestro pecado luego, y más tardaréis vosotros en confessaros que Dios en perdonároslo». Ellos, como oyeron esto, dixeron que les plazía; y no solamente les perdonó Dios sus pecados, pero vsó de tanta misericordia con ellos, que les enuió el Espíritu Santo, assí como a los apóstoles, sobre casi tres mil hombres de ellos. ¿No miráis qué buena redada para la primera? ¡Oh, bendita sea tu misericordia, Señor mío, que tan caro te costó lo que agora tan de balde se da! Daua Dios el Espíritu Santo a quien su Magestad quería, y de balde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[50.] '''A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. Hazíase entonces en la Iglesia vniuersal lo que agora se haçe en los monesterios, que no tienen, en particular ni común, propio, y por esso mejor librados. Assí estauan los santos apóstoles y los otros santos hombres y mugeres; hazían muchos milagros y marauillas; sanauan enfermos, resuscitauan muertos; estauan siempre la mayor parte del tiempo orando muy alegres, llenos de goço del Espíritu Santo, muy regocijaidos con el Huésped [cf. Hch 2,42-47].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[51.] '''Plegue al Espíritu Santo, por los merecimientos de Iesucristo, y por aquella sangre que derramó en la cruz por nosotros, tenga por bien venir en nuestros coraçones y sanar nuestras ánimas, alumbrar nuestros entendimientos, para que conozcamos a Dios, y endereçar nuestra voluntad para solamente amar a Dios y se oluidar de las cosas del suelo, y sujetar nuestra carne, y darnos humildad, castidad y caridad para con nuestros próximos, y darnos sus siete dones, para que teniendo su gracia nos dé la gloria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ánima mía, viue en perpetuo agradecimiento de tan grandes y tantos beneficios.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Serm%C3%B3n_32&amp;diff=700</id>
		<title>Sermón 32</title>
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		<updated>2026-05-13T08:51:44Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Corregidas mayúsculas tras interrogación&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= [Sermón 32. El Hijo y el Espíritu Santo vinieron a remediarnos]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;S. Juan de Ávila, Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia, editado por J. Díaz (Madrid 1596), II, 54-99.&amp;lt;/ref&amp;gt; =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''TRATADO III'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ego veni vt vitam habeant, et abundantius habeant.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo vine para que tengan vida, y [en] más abundancia (Io. 10,[10]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideraciones sobre este Euangelio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Exordio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[1.] '''Los negocios en que va la vida, suelen ser muy estimados y tratados con gran cuydado y diligencia. Solemos dezir: ¡O Señor, que me va la vida en ello! Todo cessa, quando dezimos: va me la vida en esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el tiempo passado leemos, que por oraciones y ruegos del Profeta Eliséo dio Dios nuestro Señor, vn hijo a vna buena muger, y en saliendo el muchacho al campo murió; diole vn gran dolor de cabeça y vinóse a su casa, y murió en los braços de su madre. Púsolo assí muerto encima de la cama del Profeta Eliseo, y la buena muger biuda y lastimada, salió al monte Carmelo a buscar al Profeta Eliseo, y con amargura y angustia de coraçón se echó a sus pies, y díxole: Sieruo de Dios, ''Nunquid petij filium a Domino meo? Nunquid non dixi tibi?'' ''etcétera ''[2 Re 4,28]. Muy mayor es la pena que he recebido con su muerte, que el alegría y gozo que recebí quando me lo dieron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces mandó el Profeta a su criado que tomasse su báculo, y fuesse donde estaua el niño muerto y le tocasse con él. No se contentó la buena muger con esto: échase otra vez a sus pies, y dixo: Viue Dios, sieruo suyo, que no yré de aquí, si primero no vas comigo [cf. 2Re 4,30]. Pudo tanto el ruego importuno desta muger con el Profeta, que se va con ella: y llegan a su casa, y entra a la cama donde estaua el niño muerto: sube el Profeta, y encorváse todo sobre el niño difunto, junta su boca con la del niño, y ojos con ojos, y manos con manos, y cuerpo con cuerpo: al fin juntóse todo con el niño, apocóse, encogióse el Profeta Eliseo, y viue el que estaua muerto, resucita el que estaua difunto. Tomóle el Profeta y sacóle a fuera y dalo viuo a su madre, y dizele: ''En viuit filius tuus ''[1Re 17,23]''.'' Cata aquí a tu hijo que viue. Verdaderamente conozco que eres sieruo de Dios, y que viue el Señor en ti&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;Mezcla la historia de Eliseo, en 2Re 4,18-37, la resurrección del hijo de la sunamita, con otro episodio similar acaecido a Elías, la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, en 1Re 17,17-24.&amp;lt;/ref&amp;gt;, dixo la buena muger. ¿Aurá aquí alguna madre que sepa llorar su muerto? ¿Que sepa llorar y importunar algún santo Profeta?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[2.] '''Llamase Semen, porque assí como vos nacéys por generación de sangre, y lo que ella haze, haze acá el Espíritu Santo, y el mismo amor que la sangre pone esse mismo pone el Espíritu Santo en el ánima donde mora, y adonde viene. Entendedme, que si viene el Espíritu Santo en vosotros, tendréys amor a vuestros próximos, como a vuestros hermanos, y aun más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque más fuerte es el engrudo y liga del Espíritu Santo, que el de la sangre, el qual haze solamente amar al padre y a la madre, y a los hermanos, y parientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[3.] '''Y por esto, puesto caso que la Virgen santa María nuestra Señora, a sólo Iesu Christo nuestro Redemptor tuuo, y fue su hijo natural; pero porque fue allí derramado el Espíritu Santo abundantemente en su coraçón y entrañas, ámanos en gran manera, ámanos entrañablemente. No ay comparación de esposo a esposa, ni de madre a hijo, ni de hijo a padre: más fuerte es el amor espiritual que como a hijos adoptiuos nos tiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿De dónde es esto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—El mismo Espíritu Santo es ternura, es amor: ''Deus charitas est ''[1Jn 4,16]''.'' Y como tan grande abundancia y plenitud, se infundio en la Virgen, no tiene que ver la biuda con ella. Las oraciones, y ruegos, y lágrimas de nuestra verdadera madre, truxeron al grande, para que se hiziesse chico, y el que es sobre todas las cosas, se hiziesse vna cosa, y se apocasse, se encorvasse, y abaxasse, y el eterno se hiziesse temporal. Esta Señora es por cuyas oraciones todo lo que se pide se alcança del Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Morimos en Adán en ánima y cuerpo. ¿Quién lo remediará?] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[4.] '''Yo vine para que tengan vida, y más abundantemente la tengan [Jn 10,10]. Este Euangelio habla aquí a los pastores; y pues no están aquí, auremoslo de traer a nuestro propósito, que somos las ouejas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya sabéys que Dios nuestro Señor nos quiere bien, muy antiguo es el amor. Al amigo viejo no le hemos de desechar. Ya sabéys, cómo quanto crió nuestro Señor Dios, todo fue para nosotros, y para nuestro seruicio y prouecho. Crió el Cielo, y la tierra, el Sol, y la Luna, la mar, y todo quanto en ellos se mueue, estrellas, árboles, pesces, animales. Señor Dios mío, ¿para qué? Todo para seruicio y regalo del hombre: «Quiero poner casa a mi hijo». Estaua todo lo dicho criado, estaua como vazía la casa, crió al hombre de lo más ínfimo de la tierra: y como buen ollero, desque lo tuuo formado de la tierra, soplóle en la faz soplo de vida (el hebreo dize «en las narizes»). En soplando que el Señor le sopló; leuantóse el hombre viuo [cf. Gén 2,7], &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[5.]''' ''Sicut corpus sine spiritu mortuum est ''[cf. St 2,26]''.''Assí como el cuerpo sin anhélito es muerto, assí está muerta el ánima sin el Espíritu Santo. Este Espíritu Santo es ánima de nuestra ánima. Sopló Dios nuestro Señor en el primer hombre, ''Spiraculum vitae'', resuello de vida, y luego la tuuo, y aquello fue figura de la vida espiritual. Diole nuestro Señor Dios a Adam cuerpo: y para que aquel cuerpo tuuiesse vida y viuiesse, diole ánima que lo viuificasse: y para que aquella ánima también tuuiesse vida diole Espíritu Santo, ''Spiritus vitae'': dize sant Pablo [cf. Rom 8,2], vida de mi vida, alma de mi alma, diole soplo de vida corporal: diole también soplo de vida espiritual, fuele dado Espíritu Santo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;Cf. Comentario al evangelio de Juan de San Cirilo de Alejandría, l.9 c. 47, en S. {{Versal}}Cirilo de Alejandría{{Fin}}, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546), col. 480: «''Inspiravit enim in faciem eius spiraculum vitae, id est spiritum Filii. Filius enim vita est, in esse omnia continens.'' [...]'' Non est igitur factum diuinae substantiae spiraculum anima hominis: sed animato potius homini et propriaetati naturae, utriusque (anima dico atque corpore) consummatae quasi sigillum naturae suae creator spiraculum vitae, id est spiritum sanctum infixit, quo ad primitiuam homo pulchritudinem reformabatur, et ad imaginem creatoris reducebatur''» («Pues inspiró en su rostro el aliento de vida, es decir, el espíritu del Hijo. Pues el Hijo es la vida, que contiene todas las cosas en el ser. [...] Por tanto, el aliento de la sustancia divina no se hizo alma del hombre, sino que más bien al hombre ya animado y consumado en la propiedad de su naturaleza, de ambas partes (digo alma y cuerpo), el Creador le imprimió como un sello de su propia naturaleza el aliento de vida, es decir, el Espíritu Santo, por el cual el hombre era reformado a su primitiva hermosura y reducido a la imagen del creador»).&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[6.] '''¿Vistes nunca, que viuiendo en estas dos vidas, los primeros hombres comieron y murieron; comieron y costóles la vida? Quan bien acertado está, todo el bien de vna criatura que a Dios quiere agradar: está en perder su libertad y su querer propio y voluntad. Fue Eua sin licencia a passearse por el huerto. Sin licencia fue, que si no fuera assí, no cayera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario al capítulo 3 del Génesis de Ruperto de Deutz, en su ''De sancta trinitate et operibus eius Lib III, In Genesim III''. {{Versal}}Ruperto de Deutz{{Fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Coloniae 1528), f. 27v: «''Nunc autem cum ita dicat, sed et serpens erat callidior cunctis animantibus terrae que fecerat dominus deus. Et deinde subiungit, qui dixit ad mulierem etcetera. Libera nobis relinquitur facultas asserendi, quod non serpens presertim a diabolo corporaliter inuadente possessus, in paradiso fuerit, sed mulier corpore et oculis uaga dum incontinenter deambulat, forte prospectans, qualis extra paradisum mundus haberetur, et serpens, utpote astutus, dulcedini terrae propius uel ambiciosus innititur, locus diabolo datus est, et occasio porrecta unde tentaret''» («Ahora bien, cuando así dice: “pero la serpiente era más astuta que todos los animales de la tierra que había hecho el Señor Dios”, y luego añade: “la cual dijo a la mujer”, etc., se nos deja libre la facultad de afirmar que no fue en primer lugar la serpiente, poseída corporalmente por el diablo invasor, la que estuvo en el paraíso, sino que fue la mujer, errante con el cuerpo y los ojos, que deambulaba incontinente, quizá observando cómo sería el mundo fuera del paraíso. Y la serpiente, por ser astuta, más familiarizada con la dulzura de la tierra o más ambiciosa, se apoyó en eso. Fue dado lugar al diablo y se le ofreció la ocasión para tentar»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Engañóla el demonio, comió como el demonio le aconsejó, y murió el ánima: porque el pecado es pestilencia del ánima, es rejalgar para el ánima. ''Aut potest aliquis gustare, quod gustatum affert mortem?'' [Job 6,6] ¿Quién está aquí tan fuera de juyzio, que comiesse manjar que sabe cierto, que comiéndole le auía de matar?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mandáronles a nuestros primeros Padres, que no comiessen del árbol vedado: y certificólos nuestro Señor, que luego que del comiessen morirían; y comieron y murieron. Para manjar del cuerpo les auía criado Dios en el Parayso terrenal muchos árboles, y para manjar del ánima mandóles, que del árbol de la vida [''sic''] no comiesen [cf. Gén 2,17; 3,22]. De manera que la obediencia les dio Dios nuestro Señor para su ánima. Comiendo de los árboles que nuestro Señor auía criado en el Parayso, comían los cuerpos de nuestros primeros Padres, y viuían vida de ánima: manteníanse, y dejando de comer del árbol vedado, comían el fruto de la obediencia, y viuían vida espiritual. Desobedecieron al mandamiento que Dios nuestro Señor les auía puesto, y murieron por la desobediencia muerte de ánima: porque quisieron hazer su voluntad, y comen y mueren sus ánimas. Quedan obligados a morir corporalmente queráys, o no, corporalmente vuestro viuir es morir: daos por muertos, pues la vida no es otra cosa sino vna prolija muerte: como quando vno está en la cárcel sentenciado a ahorcar, y ya no ay apelación, ni tiene remedio ninguno: a este tal dadlo por muerto; pues está tan cerca de la muerte, pues no tiene remedio alguno. Murió nuestro Padre Adam en el ánima, murió en el cuerpo, y todos quantos del venimos, quedamos obligados a morir como él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Los que vinieron antes de Cristo, ladrones eran] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[7.] '''¿Qué remedio? ¿Quién remediará esta muerte del ánima y del cuerpo? Entra el Euangelio; dize nuestro Señor Iesu Christo: ''Omnes quot quot venerunt, fures sunt'' [Jn 10,8]: todos los que vinieron antes de mí, ladrones y robadores son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué tal quedó el género humano? ¿Qué tales quedamos nosotros? Perdida la vida del ánima, y obligados a morir corporalmente. ¿Qué tal está el que ha perdido la gracia? Está como vn hombre que está condenado a muerte, que después de muerto se juntan a hazer experiencias de anatomía en él, y lo despedaçan, y acuchillan miembro por miembro; házenle aquello porque ya está muerto. ¡Qué de crueldades haze el demonio, y todos los demonios en vn ánima que está sin Dios, que está muerta por el pecado! ¡Qual lo paran, qual lo lleuan al que ha perdido su ánima, al que condenaron a muerte, porque ofendio a Dios nuestro Señor! Plega a Dios que no lo prouemos: pero si lo prouastes, quando venía la tentación, luego os lleuaua: quando se os ponía vn deleyte delante, luego os lleuaua: quando venía la carne, y hazía lo mismo por vna parte, y el mundo por la otra: todos dan en aquella ánima que dejó a Dios, que boluió las espaldas a Dios por el pecado, todos la hieren y la acuchillan, y hazen pedaços: ya os dan vna puñalada, por no querer vos perdonar vna injuria: ya os dan otra, por tener vn rancor con otro: ya os dan otra, en persuadiros, que robéys lo ageno. Todos son ladrones los que antes de mí vinieron: todos los que a tu ánima venían ladrones son, ''Fures erant''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[8.] '''Como dizen los Iuristas, ladrón es el que hurta claramente en el día, en la lumbre del Sol. Vínote vna tentación de la carne: y aunque sabías, que consintiendo en aquella suziedad, perdías a Dios claramente, y lo entendías assí, y lo creýas, que por aquello perdías a Dios y su amistad: y no obstante esto lo cometías, este tal pensamiento, esta tal tentación es ladrón de medio día [cf. Sal 90,6 (Vulg)], es ladrón que acomete en la lumbre del Sol, pues que haze consentir en el pecado, sabiendo que hazes mal en ello, sabiendo que por aquello perdías a Dios, y su amistad y gracia. Gran ceguedad, y gran miseria es la tuya, sabiendo, quán gran pérdida es la que pierdes, perdiendo a Dios, y lo que ganas que es infierno para siempre: por vna miseria, por vn deleyte, que en vn momento se passa, pierdes a tu Dios: y pesa más delante tus ojos vna fealdad y vna suziedad que Dios. Claramente escojes por mejor la maldad, y oluidas a Dios, fuente y abysmo de todos los bienes: y haziendo esto dejaste de hazer fuerça, aunque no del todo, porque libremente quieres. Este es el ladrón que viene de día, y te roba tu ánima, y la deja sin Dios y llena de todos los males.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[9.] '''El robador que viene de noche es el más peligroso y más de temer. Tienes vn buen pensamiento, y date Dios vn desseo de le seguir en algo, y dizes: «¿Para qué quiero riquezas? ¿Para qué quiero fausto? ¿Para qué quiero honra vana? Quiero dejar todo esto, quiero passarme con poco, quiero ser pobre no quiero tratos, no quiero trampas, no quiero oficios, no quiero nada deste mundo». Viénete otro luego, y dizete, «Déjate desto, Esso es perfección, essa vida es de perfectos; sé que bien puedes mercadear, y tratar, y ser rico y saluarte; ¿Quién te quita que no siruas a Dios y des limosnas, y hagas muchos bienes? Antes los bienes dan más y más aparejo para saluarse el que los tiene, que no si fuesse pobre: porque la pobreza acarrea muchos males, haze distraer al hombre, andando cuydadoso de las cosas que ha menester, y faltándole las más vezes: Anda que esso, no lo quiere Dios, sino que anden sus sieruos alegres, y riéndose. La tristeza y el andar la cabeça baxa, y traer los vestidos rotos y de mal paño, haze que seas conocido, y te tengan por Santo, y desta manera caerás en algún pecado de soberuia: más vale que andes como todos andan, que no seas singular, que te comuniques con todos, que te vistas razonablemente; más vale que andes humilde en lo de dentro que no en lo de fuera: que aquello es lo que mira Dios, que lo de fuera poco haze al caso, antes ayuda a encubrir la santidad del coraçón, y desta manera estarás más seguro». Todo esto trae el demonio, no para que pares en esto, que no es de sí malo, sino para de aquí lleuarte poco a poco a cosas peligrosas, de donde pierdas a Dios: y assí hazerte entender que no ay peligro adonde le ay. Estos son los robadores que vienen solapados debajo de buenas y razonables colores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[10.] '''Otros ay más peligrosos que estos, y que más daño hazen, Dios nos guarde de espíritus y imagen de bestias, peores que brutos animales. ''Homo cùm in honore esset non intellexit, comparatus est iumentis insipientibus, et similis factus est illis'' [Sal 49,12(48,13)]''.'' Como el hombre estuuiesse en honra, que lo crió Dios en ella, no entendio lo que tenía: pecó, y comparado es a las bestias, hecho es semejante a ellas. Mas ¿qué dirá Dios nuestro Señor, quando vea que vn gusanillo de vn hombre tenga fantasía, quando vea que vn hombrezillo, que delante de sus ojos es tan bajo y desagradecido que dirá? Dijiste que eras rico y eres pobre; dijiste que eras bueno, y eres malo. Guárdeos Dios por quien es, de tántico viento de coraçón, guárdeos Dios, hermano, de tántica presumpción, de tántica vanagloria. ¡El Christiano!, ¿fantasía de qué? Avergonçarnos teníamos y afrentarnos, y corrernos de nosotros mismos, quanto más tener fantasía. Como bestias viuimos, como bestias comemos, como bestias dormimos, y como bestias morimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Viene Jesucristo a poner remedio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[11.] '''Vuo Dios compassión de nosotros: si quiera porque nos crió, no quiso dejar de remediarnos. ¿Y quánto le costó, si os plaze, el remedio? Vn pecado hizo Eua, pero bien caro costó. Vino Iesu Christo segunda persona de la santissima Trinidad, y vino el Espíritu Santo a poner remedio en esta llaga: mira lo que crees, que el hijo de Dios, y el Espíritu Santo vinieron a la tierra para tu remedio. Y pues el ánima del hombre es semejante a Dios en la naturaleza, y en la bondad, y conocimiento que tiene de Dios. El ser del ánima no se perdió: aunque el hombre muere, el ánima no se muere, siempre será. Y como el Padre sea fundamento de las Personas divinas, atribúyese a él el ser. Y como aquel ser no se perdió, no vino el Padre. Perdiose el conocimiento del hombre, y vino el Hijo. Perdiose la bondad del hombre, y vino el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[12.] '''Vino el Hijo, porque nuestros pecados fuessen perdonados: vino el Hijo, porque se le hizo grande enojo comiendo la mançana, porque comieron por saber la sabiduría del Hijo [cf. Gén 3,6], porque por el pecado (como dize San Pablo) nacimos hijos de yra, y de enojo [cf. Ef 2,3]: No nos miraua Dios como a hijos, si no como a malos esclauos, éramos detestables delante de los ojos del Padre: vino Iesu Christo al mundo, para que viniendo él por amor de los hombres, el Padre los amasse y quisiesse bien, y los mirasse con buenos ojos, y morasse entre ellos. Esta fue la empressa de Iesu Christo, que, como el Padre se fue del hombre por el pecado, por su Hijo boluiesse la cara a él. Si vieres llorar al Niño en el portal y en el pessebre por esto llora. Si lo vieres circuncidar, por esto le circuncidan. Si lo vieres tener hambre, por esto la tiene. Si lo vieres tener sed, por esso es. Si lo vieres amarrado a vn poste y açotado, por esto es. Si lo vieres abofeteado y coronado de espinas, por esto es. Si lo vieres enclauado y muerto en la Cruz, por esto es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[13.] '''¡O Redemptor mío, qué te mouió a padecer tanto por amor de los hombres! ¿Por que mercaduría andáys vos Señor tan codicioso, que ni el Sol que os haze sudar os estorua de día, ni el yelo de la noche te impide? Mercader celestial, ¿qué es esto que andas a buscar tan cansado? Andaua muerto de amores por nosotros. Dízese que Iacob siruió catorze años a su suegro Labán porque le diesse por muger a Rachel [cf. Gén 29,18-30], y durmió en el campo al frío y al calor, y parecíale todo poco. Callen, callen todos los amores, en comparación de los de Iesu Christo: todos son fríos comparados con estos. ¡O Redemptor mío, seruistes vos por Rachel! Siruió Iesu Christo, trabajó Iesu Christo en este mundo por otra Rachel, no catorze años, sino treynta y tres, que en todos ellos no descansó vn día: ¡o bendito sea tal enamorado! Andaua Iesu Christo de noche y de día al frío, y al ayre, al calor, y al estío: ¡qué de trabajos, qué de cansancios passó nuestro Redemptor por esta su Esposa! ¡Quantas noches se te passaron, ò Redemptor mío, de claro en claro que no dormiste, derramando muchas lágrimas por nosotros a solas en oración, y rogando a tu eterno Padre, que perdonasse&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;El texto de la página 66 dice «perdonasses», pero la fe de erratas del f. 2v corrige por «perdonasse».&amp;lt;/ref&amp;gt; a los hombres! Dize el Apóstol san Pablo. ''In diebus carnis suae preces supplicationesque ad eum, qui possit illum saluum facere a morte ''[Heb 5,7]''.'' En los días de su carne, todo el tiempo que viuió en este mundo, rogaua a su Padre que nos saluasse pues él era el que lo podía hazer. ¡O quién le tomara solo, assí como estaua llorando, y le dixera, Redemptor mío, porque lloráys? Que auéys? ¿Quién es causa de essas lágrimas? ¡O quién fuera tan digno de limpiarlas! Llora Iesu Christo porque tú te rías, llora porque tú descanses: llora por tu consuelo: llora en la tierra porque tú vayas al Cielo: llora por el perdón de tus pecados, y porque te llegues a él, y no le ofendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[14.] '''¿Qué es esto, Señor, con tanta ansia buscáys? Él lo dize: «Padre, No busco otra cosa, ni quiero otra cosa, si no que con el amor que me amáys a mí, améys también a estos»; como si dixera: «Ya yo sé Padre mío, que la causa porque los auéys de amar, soy yo: quiero estar en ellos, porque amándome a mí améys a ellos» [cf. Jn 17,23]. Toda su vida se le passó a nuestro Redemptor buscando nuestro consuelo, con fatigas y cansancios, assí de dentro como de fuera de su sacratissimo cuerpo, y los trabajos, y dolores le parecían pocos en comparación del desseo que tenía de nuestra redempción, y quería que se efectuasse, costasse lo que costasse: y el mismo lo dixo, «¿A qué pensáys que vine al mundo sino a meter fuego? ¿Que quiero, sino que arda? con vn baptismo tengo de ser baptizado, ya estoy angustiado hasta que venga aquel día» [cf. Lc 12,49-50]. Él era el fuego, y auía de ser encendido, y sabía que el baptismo era quando auía de derramar su sangre en la Cruz, y desseáualo nuestro Redemptor. ¡bendíganle los Ángeles Señor por ello! No como nosotros, que a vn trabajuelo que nos venga lo sentimos, como si nos llegasse a los ojos, y huymos dél: y sabía él lo que le auía de costar a él, que su Padre quisiesse bien a los hombres: y con todo esso lo desseaua: sabía él, auía de ser assado con fuego de tormentos en la Cruz, y dezía, «Ya estoy desseando que arda». Auía de ser nuestro Redemptor assado en la Cruz en figura del Cordero de la vieja Ley; «todo me parece poco, ya desseo el día en que tengo de remediar al hombre». ''Qui proposito sibi gaudio sustinuit Crucem confusione contempta.'' Dize San Pablo; Puesto delante de sí el gozo, sufrió el tormento de la Cruz de buena gana menospreciando la deshonra [cf. Heb 12,2].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[15.] '''—Señor, ¿de qué os gozáys? Redemptor mío, ¿qué es la causa de vuestro gozo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Por ver&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;En la página 68 se lee «proueer», corregido en la fe de erratas a «por ver».&amp;lt;/ref&amp;gt; al género humano libre de pecado, por esto se gozaua el Redemptor: aunque bien veía quán caro auía de costar la medicina que auía de sanar nuestra llaga: bien sabía él (los Ángeles le bendígan) que le auían de cauterizar a él, para que nosotros tuuiéssemos salud. ¿Sabéys cómo? ¿No auéys visto vnos padres que andan por los caminos, por soles, y ayres, y se secan, y sudan, y con pensamiento y voluntad que tienen que sus hijos sean ricos, no sienten el trabajo, y ansí tienen por bien de sufrir el trabajo y cansancio: y la madre que no descansa noche ni día, y trabaja y no siente nada de todo aquello, por ver en descanso su hija? Ansí nuestro Redemptor Iesu Christo (bendito sea él) no sintió tanto sus trabajos, y si los sintió, en pensar que por ellos auíamos de ser librados, quitaua los ojos de sus tormentos, y poníalos en pensar el remedio general que de ellos salía, y dezía, «No es nada esto».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡O bendito seas Señor mío, que por aquella ánima sea casta, dijiste, «denme a mí cinco mil açotes»! Teníanos a todos metidos en sus entrañas de caridad y amor. «Porque aquel ánima sea caritatiua, no tengan conmigo caridad: porque aquel ánima se salue, y todos alcancen perdón, súbanme en vna Cruz, coronado de espinas, crucifíquenme, y no quede de mí gota de sangre en todo mi cuerpo que no se derrame: denme hiel y vinagre a beuer, y muera yo en la Cruz».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Por remedio de los hombres».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[16.] '''Aprenda, aprenda el Christiano redemido por estos trabajos a no desmayar por vn trabajuelo que le viene: en assomando, luego te quejas, luego dizes que no ay quién lo pueda sufrir: pues que tanto sufrió Iesu Christo, aprende dél, y pues él puso los ojos en tu remedio, y los quitó de los tormentos tan grandes que passó por él, quita los tuyos de los trabajuelos ( si algunos te vinieren) y ponlos en Iesu Christo: y mirando por quién los passas, rogarás que nunca se acaben, saberte han más dulces que la miel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[17.] '''Fue tanto lo que alcançó Iesu Christo en sus trabajos, fue tanta la gracia que acerca de su Padre halló, que ya no ay hombre que baste a desagradar a Dios, queriendo él gozar de la medicina. ¡Qué grande hazaña fue alcançar perdón para todos! ¡Qué abraço&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;El lenguaje del «abrazo» y «beso» para describir la unión mística con Dios, típico de la tradición cisterciense, especialmente San Bernardo. Sobre todo, en sus Sermones sobre el Cantar de los Cantares. Creemos que el mejor ejemplo puede ser el siguiente, que además tiene un guiño a la obra más conocida de San Juan de Ávila, el ''Audi Filia''. Está tomado del Sermón VIII sobre el Cantar: «''Sed audi etiam de Patre, quam amanter quam que dignanter et filiam eam nominat, et nihilominus tamquam nurum propriam ad Filii blandos invitet amplexus : AUDI, FILIA, ET VIDE, ET INCLINA AUREM TUAM, ET OBLIVISCERE POPULUM TUUM, ET DOMUM PATRIS TUI, ET CONCUPISCET REX DECOREM TUUM''» («Pero escucha también cómo el Padre la llama [al alma] hija con tanto amor y con cuánta dignación, y sin embargo la invita como a su propia esposa a los tiernos abrazos del Hijo: “Escucha, hija, y mira, y presta oído; olvida tu pueblo y la casa de tu padre, y el Rey se enamorará de tu hermosura”») S. {{Versal}}Bernardo de Claraval{{Fin}}, ''Sermones super Cantica Canticorum'' 1, editado por J. Leclercq, C. H. Talbot y H. M. Rochais (Roma 1957), 41.&amp;lt;/ref&amp;gt; tan suaue y amoroso! ¡Qué beso de paz tan dulce! Si quieres arrepentirte, no perderás el remedio. Iesu Christo puso toda la costa de aqueste negocio, quiere él mismo que tú quieras, allegarte a él, que ya es ganado lo que andaua perdido; ya Iesu Christo dio fín a nuestra enfermedad, ya acabó Él su obra, él mismo lo dixo: «Padre perdona a estos [cf. Lc 23,34], miradlos con ojos alegres: ya Padre acabé la obra que me encomendastes». ''Opus consummavi quod dedisti mihi, ut faciam ''[Jn 17,4]''.'' La obra que me encomendastes que hiziesse ya es acabada, ya Padre es acabado el reparo para los hombres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos con este remedio quedó remediado el entendimiento, quedó remediada la voluntad, quedó remediada la carne, quedaron remediados nuestros pecados todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Se da hoy ley de evangelio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[18.] '''—Padre, ¿qué remedio es esse, el que en este día de oy ha venido?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este es el día en que se acabó lo que el otro día en que se dio la Ley se començó: este es el día en que se dio Ley mejor que la otra Ley se dio en tablas, pero esta otra se dio en los coraçones. ''Dabo legem meam in visceribus eorum ''[Jer 31,33]''.'' «Darles he (dize Dios por Ieremías) vna ley en sus entrañas, no escrita en papel, ni piedra, si no en los coraçones, dándoles castidad, y humildad, y fortaleza, y todas las demás virtudes». La otra se dio en monte, allá se dio en el monte Sinaý: acá en el monte de Sión: descendio al monte alto, y acá también al monte alto: pero con mucha más diferencia. Sión quiere dezir atalaya, porque dizen algunos, que estaua allí vna torre que edificó Dauid, la qual sobrepujaua a Ierusalén. Atalaya, dando a entender que los que han de recebir el Espíritu Santo, han de estar en vela con mucho cuydado, no embaraçados en otra cosa, si no esperando quando vendrá el Espíritu Santo: no detenidos en bajezas de acá, no ocupados en las cosas deste mundo, no en vicios, no en pecados, no en vilezas, sino muy atentos: el coraçón, no entrampado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;En la página 71 se lee «entrapado», corregido en la fe de erratas a «entrampado».&amp;lt;/ref&amp;gt; en cosas rateras, si no alto y leuantado en Fe de Iesu Christo, que en él se da este Espíritu Santo, por sus méritos viene: tened fe en este mismo Iesu Christo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[19.] '''En el otro monte se dio la ley, y en la otra Ley se mandaua hazer esto, y no esto; en esta Ley nueua, se da cumplimiento para lo que en la otra se manda. ¿No sé si me entendéys? Creo que no: quando Dios dio la Ley en el monte, antes que se diesse, aparecieron tantos de relámpagos y truenos, y de bozinas, que ponían grandissimo espanto y temor, todo el monte temblaua, y hazía temblar a todos los que lo miravan: Estauan todos muy atemorizados, tanto, que dijeron a Moysén, «Habla tú con nosotros, no nos hable Dios» [cf. Éx 20,19]. Dioles Dios mandamientos que trayán temor: porque quando el hombre va a su coraçón, y halla que no ha guardado la Ley, halla mil faltas dentro de sí, y mil males. No puedes guardar la Ley que se te dio, siendo la Ley celestial, tú carnal. No hazía aquella Ley sino poner espanto, como el fuego quando apareció Dios en el monte con aquellos truenos y relámpagos, y aquello que passó en el día que la Ley se dio en el monte de Sinaý, fue en figura de la Ley que se dio en el monte de Sión. La Ley pone espanto: «¿como la guardaré?» Pero la Ley nueua de oy, da esfuerço para ello, que si el hombre no podía ser casto, estotra ley le da poder como lo sea: si no podía ser humilde, estotra ley le pone fuerça para serlo: si no podía no dessear la muger ajena, esta le da gracia para no dessearla: finalmente le da poder, le da gracia, le da esfuerço para cumplir la Ley. Estauan con la vieja Ley los hombres tan flacos, tan temblando, veían la Ley tan rigurosa, que ponía luego en el infierno a quien no la guardaua. Y considerando esto el Apóstol san Pablo, viendo quán sujeto estaua el hombre a aquella Ley de la carne, decía: ''Infelix ego homo. quis liberabit me a corpore mortis huius?'' [cf Rom 7,24] Llamáuase desdichado: «¿Quién me librará de la muerte de aqueste cuerpo?» viéndose tan pesado y tan flaco para guardar la Ley. Pero quando esta Ley vino fortaleció los a todos, animólos para que pudiessen cumplir la Ley.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[20.] '''Esta Ley que oy se dio, es Ley de euangelio. ¿De qual? ¿De los Euangelios que se escriuíeron? No, que esse Euangelio, no propriamente sino secundariamente se llama Euangelio. Ley Euangélica y santa se dize lo que se escriuió en los coraçones, que aunque no huuiera letras, ni escritura se puede bien entender, y se puede cumplir: en dándosela les pegó amor de cumplirla, no fue menester mandarles, «Sed castos», si no púsoles gana de serlo: no fue menester que dijesse, «Que no fuessen luxuriosos», sino dándoles la Ley, quedó mortificada la carne, como el Ángel que hirió el muslo a Iacob [cf. Gén 32,25]. No les mandó la ley que tuuiessen paciencia: pero dioles gracia y amor, y voluntad, y poder de poder tener en sí todas las aduersidades; esto no de palabra, no de entendimiento, ''Vos estis Epistola mea ''[cf. 2 Cor 3,2]''.'' No es menester carta para escreuir la ley, «vosotros (dize el Apóstol san Pablo) soys mi Epístola, vuestros coraçones son cartas: y no penséys que tiene de ser escrita con tinta, sino con el dedo, que es el Espíritu Santo, que es el que escriuió la ley en vuestros coraçones, predicándola yo: el Espíritu Santo la escreuía (dize san Pablo;) Yo soy el ministro de lo que él escriue»: esta es la ley que da caridad y humildad, y da todas las virtudes, y porque lo entiendan las vegezitas, esta ley es la que haze santos, la que haze justos y la que da gracia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''Celebramos oy quando dio Dios la gracia al mundo: si allá se dio la ley en monte, acá la gracia en monte: allá bozinas, acá bozinas: pero allá se espantaron, acá no tanto. Como a la media noche, quando todo estaua quieto, pacífico, y sossegado [cf. Sab 18,14], suena vna música muy suaue que suena con muy dulce armonía, que recordándote, tomas vn pauorzito y mucho consuelo: luego preuino vn viento, como quien dize, «Estad atentos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Pentecostés completa la obra redentora de Cristo] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''—¿Qué día es este día de consolación, qué día es oy?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Oy es el día, quando el Consolador vino del cielo a la tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Qué día es oy Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este día es tan grande, de tanta dignidad, que quien en él no tiene parte, no la tiene en ningún otro día de Iesu Christo. Ya que la muerte de Iesu Christo ganó perdón de pecados, pero sin la gracia que oy se da no te aprouecha nada. Ven acá, ¿qué te aprouechauria que gastasses toda tu hazienda por tener vna medicina que mucho vale, si después de auida no la quieres tomar? ¿Qué aprouecha la medicina no tomada para tu enfermedad? Quedarte has enfermo, y hazerte han que pagues la medicina. Lo que Iesu Christo obró, la muerte que Iesu Christo passó, la costa que hizo, la medicina que obró para tu enfermedad, si quieres tomarla, sanarás: quedarás libre del todo: si no la quieres tomar, haránte que pagues en el infierno lo que Iesu Christo passó: si la recibes, Iesu Christo quedará muy contento, y pagado de todo quanto passó en este mundo: pero si no quieres tener parte con este día, sino quieres recebir el Espíritu Santo, ''Si quis non habet Spiritum Christi, hic non est eius.'' Si alguno no tuuiere el Espíritu de Christo, este tal no es de Iesu Christo: no se puede saluar [cf. Rom 8,9].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[23.] '''Oy es el día séptimo de las obras de Iesu Christo. Oy es el día, que sopló en la cara del hombre, para dar la vida [cf. Gén 2,7], después de su vida, de su santa Encarnación, después de su Muerte, de su Resurrección: el día de la santa Ascensión, se acabó todo lo necessario para la vida del hombre. Este es el día en que sopló al montón de tierra. Y si quando en la creación sopló en la tierra vn ánima para el cuerpo, que no tenía vida, oy sopla, y da el ánima, que es la gracia, porque el ánima del hombre sin gracia, es estar muerta. Y si quando viene la gracia, da vida al ánima, oy sopló Dios el montón de tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[24.] '''—¿Qual era, Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Los Apóstoles de Christo: ¿y qué tierra eran? Tal día como oy, como Iesu Christo se auía ido al cielo, antes que se fuesse, díjoles, que les auía de embiar vn Consolador: ellos esperauam vn día, y otro, y otro, hasta oy; como vieron que no venía, estauan desmayados, estauan tibios y desconsolados. Como los dos que se fueron, estando esperando la resurrección, dezían; «Fuese nuestro Maestro: dezía, que nos auía de embiar vn consolador, y tantos días ha que le esperamos, y no viene: vémonos sin Maestro, y sin tener quién nos consuele, ¿qué hemos de hazer? Estamos como ouejas sin pastor amedrentados y apretados».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[25.] '''Pero en vna cosa fueron cuerdos, en lo que querría que lo fuessen todos los del mundo, en no yrse sin despedirse de la sacratissima Virgen María. Por grande mysterio tengo quedar la madre de Dios entre los Apóstoles, assí después de la Passión, como después de la Ascensión. Si viene la tentación de la carne, si viene el mal hombre y te quisiere engañar, y quiere que ensuzies tu cuerpo y tu ánima, abogada tienes en la Virgen María: di con confiança, «La madre de Dios es madre de la limpieza: ella es limpíssima: ella es poderosa para interceder por mí: no tengo de desechar a Iesu Christo, sin hablar primero a su Madre». Ten hermana por aueriguado, que si vas a la Madre de Dios, que si te encomiendas a ella, vendrás con consuelo y aliuio de toda quanta pena tuuieres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[26.] '''Estauan pues los Apóstoles del Señor, y los Discípulos, y otros buenos hombres, que serían hasta ciento y veinte, estauan en el Cenáculo a vna parte, y a la otra estaua la Virgen nuestra Señora y las Marías, y otras santas mugeres: estando desconsolados, Dijeron, «Hablemos ala Virgen pues nos la dejó por consoladora». Fuéronse a ella tristes, muchos, cabizbaxos, y en gran manera desconsolados, Dijéronle ala Virgen, como estauan tan sin consuelo, y como se tardaua el Maestro, y que ellos estauan entre sus enemigos, y que no tenían ningún arrimo. «Rogad Virgen a vuestro Hijo, que nos embíe el Consolador prometido».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[27.] '''Sería esto a las nueue del día, a aquella hora salía la Virgen de orar: tenía siempre por costumbre de salir tarde, ya que estauan poco alto el Sol, porque esta hora es muy aparejada para la oración; desde en amanesciendo hasta aquella hora es muy aparejado tiempo para orar, antes que el hombre se ocupe y entretenga en vanidades, ni en otros cuydados del mundo: si no lo primero del día gastallo en el seruicio de Dios. Estaua pues nuestra Señora orando, y salió con aquel rostro de paz, con aquel rostro de alegría, que solamente mirallo consolaua a los tristes y desconsolados, medicinaua a los enfermos, daua grandissimo aliuio a los desconfiados. Salió la sacratissima Virgen a ellos como solía, y esforçólos, y díjoles, «¿Porqué tenéys poca Fe en vuestro Maestro y mi Hijo? Él os consolará como lo ha prometido. ¿No sabéys amados hijos, y Discípulos de mi sacratissimo Hijo, que la Ley que se dio en el monte de Siná [sic], se dio desde a cinquenta días que subieron de Egypto?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;Aunque la Biblia no menciona expresamente que la Ley fue dada en el monte Sinaí «cincuenta días» después del Éxodo, esta cronología se deduce de los textos. Según Éxodo 12, la salida de Egipto ocurre el 14 del mes de Nisán; y en Éxodo 19:1 se afirma que los israelitas llegaron al Sinaí «en el tercer mes» tras la salida. Contando aproximadamente cincuenta días desde la Pascua y añadiendo los tres días de preparación (cf. Éx 19:11), la tradición judía y cristiana ha identificado la entrega de la Ley con la festividad de ''Shavuot'' o ''Pentecostés'', celebrada precisamente cincuenta días después de la Pascua.&amp;lt;/ref&amp;gt; Cinquenta días ha que padeció Iesu Christo mi Hijo, y os sacó del captiuerio del pecado: oy vendrá el Espíritu Santo. ¿No sabéys también que de cinquenta años era el Iubileo en que los captiuos eran libres, y las cosas vendidas boluían a sus dueños: y era año de alegría y gran regozijo, año de perdón, donde se soltauan las deudas? [cf. Lev 25,10] Assí a cinquenta días después de la Passión vendrá el Iubileo, vendrá el Espíritu Santo Consolador, que os remediará del captiuerio en que estáys; Dios os perdonará las deudas, no sólo a vosotros, pero a todos: porque determinado está, que a la misma hora que dio Dios vida al cuerpo, que le dio Dios ánima, a essa misma hora dará ánima a nuestra ánima: a las nueue vendrá, no os desmayéys, tened confiança que vendrá, sentaos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[28.] '''Hízolos sentar a todos, estauan sentados en los poyos, o hincados de rodillas en oración: confortóles, púsoles confiança, y luego la santissima Virgen hauiendo compassión de aquel ganadillo que le auía quedado, hincóse de rodillas, alçó sus manos al Cielo, y con lágrimas que salían de sus benditissimos ojos, començó a rogar a su amado Hijo, «O Señor mío, y dulce Hijo mío, ruégoos por el amor que me tenéys, por los merecimientos vuestros, por los méritos de vuestra benditissima passión, tened por bién de consolar a estos vuestros Apóstoles: embialdes Señor el Consolador que los consuele: cumplid Señor la palabra que en vuestro nombre les he dado que vendría el Espíritu Santo Consolador, a estos flaquillos, embialdes Hijo mío vuestro Espíritu Santo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cosa es de contemplar ver a la Madre rogar al Hijo, ver al Hijo rogar (en quanto hombre) al Padre; él mismo lo dixo por su boca bendita: «Yo le rogaré, y él os embiara otro Consolador» [cf. Jn 14,16]. Miró Dios a Abel, y después miró a sus dones [cf. Gén 4,4], representaríase Iesu Christo (en quanto hombre) delante del Padre, mostraríale el testimonio de nuestra redempción, mostraríale las señales de los clauos, y el costado partido de la lançada, y diría: «Padre mío, haued compassión de aquellas ouejuelas que en el mundo están sin pastor, están flaquillas, están tristes: embialdes Padre mío vuestro espíritu por los dolores que por ellos passé: ellos están esperando el Consolador que yo les díje que les auía de embiar, embiádselo Padre mío por mi amor. ''Non confundentur qui sperant in te Domine'' [cf. Sal 31,1(30,2)]. No serán&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;En la página 80 se lee «sean», corregido en la fe de erratas a «serán».&amp;lt;/ref&amp;gt; confundidos los que esperan en ti, no les aya salido en vano su esperança: mira Padre a tal Hijo, y no le niegues lo que te pidiere, ámalos Padre mío: por mis merecimientos merecen ellos ser consolados, consuélalos Padre, embíales el Espíritu Santo»: y quién cree que también no rogaría especialmente al Padre que embiasse el Espíritu Santo: «también, Señor, lo hazed por amor de mi Madre que está esperando».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[29.] '''Miró Dios a Abel, y después miró sus dones: mouiéronse las entrañas del Padre a los ruegos del Hijo: y mirado a él puso los ojos en la santissima Virgen, y en aquellas ouejuelas: puso los ojos en la pobre casilla por los merecimientos de Iesu Christo, que fueron tantos que bastaron a amansar la justicia de Dios que estaua ayrada contra nosotros. Y mirad con qué amor, y quán de buena gana vino el Espíritu Santo a aquellos hombres, como si viniera el mesmo Iesu Christo. Porque después que Christo murió por nosotros, ya nos mira Dios con otros ojos, míranos con el amor que a su Hijo bendito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[30.] '''Vino el Espíritu Santo, rómpense essos cielos [cf. Is 64,1]: rómpese el velo del Testamento viejo, y vimos y mostróse claro el Sancta sanctorum. Ya esta abierto todo, quien quisiere entrar abiertas tiene las puertas. Antes que Christo muriera, qual y qual se saluaua, después mucho mayor número. Vino primero vn sonido, que hizo temblar el Cenáculo, para dar a entender que era fuerte. Y luego vinieron lenguas de fuego, que parecían visibles sobre las cabeças de los que allí estauan: para dar a entender, que el Espíritu Santo es fuego, es ardor de coraçón. Quando vos sentís vn encendimiento dentro de vos, que os arde el coraçón en amor de Dios, el Espíritu Santo es: es el fuego muy leal mensagero, que está allí el Espíritu Santo. Entra pues el Espíritu Santo en los Apóstoles, abrάçalos, consuélalos, esfuérçalos, dales vn beso de paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Espíritu Santo Dios es y nos endiosa] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[31.] '''—Padre, dezidnos, ¿qué cosa es el Espíritu Santo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay lengua que pueda dezirlo, ni oydo que pueda oyrlo, ni coraçón que lo pueda sentir, qué cosa es aquel beso, aquel abraço. Dize Helías, que Dios le dixo, ''Egredere et sta in monte coram Domino. Et ecce Dominus transit et spiritus grandis et fortis, subvertens montes, et conterens petras ante Dominum: non in spiritu Dominus. Et post Spiritum commotio: non in commotione Dominus. Et post commotionem ignis: non tamen in igne Dominus. Et statim venit sibilus tenuis aurae: illic Dominus ''[cf. 1Re 19,11-12]''.'' Mandó Dios a Helías, se fuesse al monte, ¿para qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Helías ¿qué viste?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Dize: «Vi vn ayre muy grande y fuerte que derribaua los montes, pero no venía allí el Señor».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Passado el viento, ¿qué vino?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Fuego, pero no estaua allí el Señor. Passado el fuego, venía vn siluito suaue, allí venía el Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[32.] '''«¿Qué hazéys ahí, hermano?» quán presto dejarán el río seco aquellos, a quien el Espíritu Santo dize, «¿Qué hazes aquí? ¿Qué hazes, pecador, en esse río seco, en esse mundo ponçoñoso?» Quán presto lo menosprecia todo, quán poco se da por todo, a la boz del Espíritu Santo, que le dize, «¿Qué hazes ahí?» En el silbico venía el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No ay quién os pueda dezir este abraço este beso: no ay quién lo pueda explicar. Es tan bueno el Espíritu Santo con aquel que lo tiene, ''Qui adhaeret Domino, unus spiritus est cum eo ''[cf. 1 Cor 6,17]''. Sed castos.'' O dichoso a quien el Espíritu Santo viene, vn espíritu se haze con él, vna misma cosa son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[33.] '''—¿Qué es esso, padre, es casamiento?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Paresce que es esso lo que Iesu Christo dixo, ''Erunt duo in carne una'', serán dos en vna carne [Gén 2,24]. ¿Qué es esto? ¿Que Dios, que el Espíritu Santo se haga vno con el hombre? Darle virtud es, obrar en él virtudes: darle vestiduras, o adornarle y componerle&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;Cf. San Agustín, ''Enarrationes in Psalmos'', Enarr. II sobre el Salmo 30, en S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Octavvs tomvs opervm Divi Avrelii Avgustini hipponensis episcopi, continens enarrationes in Psalmos mysticos'' VIII (Basileae 1529), 108: «Et erunt duo, inquit, in carne una. Sacramentum hoc magnum est, ego autem dico in Christo et in ecclesia. Fit ergo tanquam ex duobus una quædam persona, ex capite et corpore, ex sponso et sponsa. Nam unitatem personæ huius miram et excellentem, commendat etiam Esaias propheta. Nam loquens etiam in eo Christus in prophetia ait, Sicut sponso alligauit mihi mitram, et sicut sponsam ornauit me ornamento» («Y serán dos, dice, en una sola carne: este es un gran sacramento, pero yo hablo de Cristo y de la Iglesia. Se hace, pues, como de dos una cierta persona, de la cabeza y el cuerpo, del esposo y la esposa. Pues esta unidad de persona, admirable y excelente, la recomienda también el profeta Isaías: pues hablando también en él Cristo en profecía dice: Como a esposo me ciñó la mitra, y como a esposa me adornó con ornamento»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Todo esto es lo que resulta de la venida, lo que haze el abraço. Pero el abraço no se puede dezir: como vn desposado que da joyas a su esposa, pero no es aquel desposorio, sino señales. Darle manillas en los braços, darle çarcillos en las orejas. Assí haze el Espíritu Santo, da joyas de manillas, y ajorcas de virtudes, y de buenas obras en entrambos braços, para que el pecador tan bien adereçado le abrace. Da también çarcillos en las orejas, pidiendo atención para obedecer a lo que al oydo allá dentro le dijere: pero no es este el matrimonio: dale los siete dones suyos. Todas estas dadíuas son arras y ajuar, y preparación para la venida, dones son del desposado, pero el abraço no sé qué es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[34.] '''—Padre, auéys dicho, que el Espíritu Santo se haze vno con aquel en quien está, luego ¿Dios es? ¡Qué marauilla!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Es mucho esso? Pues oyd, ''Ego dixi, dij estis et filij excelsi omnes'' [Sal 82,6(81,6)], el mesmo Dios lo dixo. «Yo digo dioses soys vosotros». ¿Sabéys que tanto, que si el hombre tiene en sí al Espíritu Santo, y habla, se dize hablar el Espíritu Santo? Lo que hablaredes (dixo Christo) no tengáys cuydado de ello. ''Non estis vos qui loquimini, sed Spiritus Patris vestri est qui loquitur in vobis ''[cf. Mt 10,20]''.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Agustín. «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo no es possible conocerlo»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;Cf. S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Nonus tomus operum D. Aurelii Augustini Hipponensis episcopi : continens illius tractatus hoc est, expositiones ad populum factas in Nouum testamentum : cum aliis uarii generis opusculis.'' (Basileae 1542), col. 6: «''Intuentes quod modo audiuimus ex lectione Apostolica, quod animalis homo non percipit ea quae sunt spiritus dei, et cogitantes, in hac ipsa praesenti turba charitatis uestræ necesse esse ut multi sint animales, qui adhuc secundum carnem sapiant, nondumque; se possint ad spiritualem intellectum erigere''» («Considerando lo que ahora hemos oído de la lectura apostólica, que el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, y pensando que en esta misma presente multitud de vuestra caridad es necesario que muchos sean animales, que aún sienten según la carne y no pueden aún elevarse al entendimiento espiritual»). {{Versal}}Concilio de Orange{{Fin}} II, Can. 7, DS 377: «''Si quis per naturae vigorem bonum aliquid, quod ad salutem pertinet vitae aeternae, cogitare, ut expedit, aut eligere, sive salutari, id est evangelicae praedicationi consentire posse confirmat absque illuminatione et inspiratione Spiritus Sancti, qui dat omnibus suavitatem in consentiendo et credendo veritati, haeretico fallitur spiritu, non intelligens vocem Dei in Evangelio dicentis: “Sine me nihil potestis facere” (Jo 15, 5); et illud Apostoli: “Non quod idonei simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis, sed sufficientia nostra ex Deo est” (2 Cor 3, 5)''» («Si alguno afirma que por la fuerza de la naturaleza se puede pensar, como conviene, o elegir algún bien que toca a la salud de la vida eterna, o consentir a la saludable. es decir, evangélica predicación, sin la iluminación o inspiración del Espíritu Santo, que da a todos suavidad en el consentir y creer a la verdad, es engañado de espíritu herético, por no entender la voz de Dios que dice en el Evangelio:” Sin mí nada podéis hacer” y aquello del Apóstol: “No que seamos capaces de pensar nada por nosotros como de nosotros, sino que nuestra suficiencia viene de Dios”»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo que es bueno no es de hombre solo. Quando el hombre haze vna buena obra, no es de sólo el hombre: madre tiene en la tierra y padre en el cielo: el libre aluedrío que tú tienes, madre es, no es lo principal, otro más alto, el principio, el ser, el padre, actiuidad de la cosa: el Espíritu Santo es: dize san Pablo, Quando el hombre gime, el Espíritu Santo gime [cf. Rom 8,26].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[35.] '''—¿Porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque es vna mesma cosa con el que ora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Luego si no son dos, ¿vna Encarnación ay? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¡Tate, esso tan solamente dize ser vno el Espíritu Santo: y aquel donde está; no en persona, que dos personas son. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Pues ¿porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque el Espíritu Santo obra como principal en el hombre: por esso dize que el Espíritu Santo obra aquello&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;La fe de erratas señala una puntuación y capitalización diferente en estas palabras de la página 84, «obra aquello» por «obra.Aquello».&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Padre, no nos dize el abraço, todo es andar por los arrabales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay quién sepa dar cuenta de lo demás que sucedió. Bien se dize lo que los Apóstoles del Señor obraron, los milagros que hizieron y procedieron de la venida: bien se dize a vino el Espíritu Santo en ellos, pero el abraço que les dio, mandad perdonar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[36.] '''Dezid, si juntassen todos los olores de quantas cosas criadas ay en el mundo, en que vuiesse algalia, almizcle, ámbar, azahar, jazmines, finalmente todos los olores se juntassen, sin que el vn olor impidiesse al otro, ¡qué olor tan suaue sentiríades, qué consolación os daría, como confortaría vuestra ánima! Pues mirad, todo sabor amarga, todo sabor es dessabrido más que la hiel, en comparación del que el Espíritu Santo trae consigo. ¡O qué sabor! ¡O qué color! ¡O qué gusto! ¡O qué consuelo! ¡O qué descanso! ¡O qué regozijo! ¡O qué alegría! ¡O qué esfuerço sintieron los Apóstoles, quando sintieron el silbo dentro de sus entrañas! ¡Qué contentamiento sintieron sus ánimas, qué hartas, qué rellenas, qué abundantes estauan del Espíritu Santo! Pléguele a él nos dé el soplito y el silbito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[37.] '''¿Qué hazemos aquí, hermanos? ¿En qué entendemos aquí? Si aquí nos estamos no podremos medrar: ¿qué hazes aquí, pecador? ¿En qué passas tu vida? ¿De qué beues? seco está esse charco, o se secará presto, essa riqueza en que confías está seca, o se secará presto, y te dejará ella a ti o tú a ella: ¿qué hazes aquí tú desuenturado, que tienes puesto tu amor en la otra, o la otra en ti? Seco está el charco, presto te morirás tú o se morirá ella, y veréys, quán seco del todo estaua el charco de donde pensauas que te hartauas. ¿Qué hazes aquí, soberuio, fantástico? Todo esso ha de auer mal fin, acabarsete ha todo: aora beues, y quando no te caues se acabará tu vida: y ¡desuenturado de ti, si antes que te mueras no dejas las vanidades y locuras desta vida! Como confías en la tierra, no tienes tus ojos en el cielo: como no te has desarraygado de todo lo de acá, aún no te ha silbado, aún no conoces la dulçura de Dios. ''Quam magna multitudo dulcedinis tuae, Domine: quam abscondisti timentibus te ''[Sal 31,19(30,20)]''.'' ¡O quán grande es la muchedumbre de tu dulçura, la qual aparejaste a los que te temen! ¡Bendigante los cielos y la tierra! Y si para los que te temen tanto bien aparejaste, ¿Qué harás para los que te aman? Lumbre se dize y fuego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Paráclito es lumbre y es fuego] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[38.] '''¿Conoces a Dios, hermano? Di, ¿ha topado Dios contigo? La señal principal que Dios está en vno es quando menosprecia todo lo que ay en la tierra que Dios no es, y sólo trata de amar y agradar a su Dios como bien vnico suyo. Y en esto verás, hermano, si el Espíritu Santo ha venido a ti, si andas con feruor, con alegría en el camino de Iesu Christo. Si el Espíritu Santo te ha dicho: «¿Qué hazes ahí?», bueno estás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh! ¿Qué sintieron los apóstoles quando el Espíritu les dixo: «¿Qué hazéis ahí?» [cf. Hch 1,11] No se puede dezir, assí como no se puede dezir quién es Dios. ¡Qué de grandeças vsó con ellos, qué mercedes tan grandes les hizo! Dioles gracias del entendimiento. ¿Qué son ni qué saben los letrados ni philósophos del mundo sin éstas? Quantos theólogos ay sin gracia del Espíritu Santo, nada son. Lo principal que les dio fue que claramente conociessen lo que les cumplía en todas las operaciones humanas, que sin errar pudiessen saber: «Esto me cumple y esto no me cumple». Acá bien podemos nosotros conocer cuál es bueno y cuál es malo, pero no en particular. Nadie puede saber sino el Espíritu Santo cuál es mejor de esto, casado o no casado, clérigo o no clérigo, fraile o no fraile; pero aquí el Espíritu Santo alumbra, sabe particularmente cuál es mejor para ti. El Espíritu Santo es ayo de niños. ¡Y qué bien enseñado será el niño que de tal ayo saliere enseñado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;Cf. Homilía 75(74) de San Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de Juan, en S. {{Versal}}Juan Crisóstomo{{Fin}}, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III (Parisiis 1546), f. 75r: ''«Paracletus autem quem mittet pater in nomine meo, ille uos docebit. Fortasse quae dixi, non intelligitis, sed ille manifestus magister erit» ''(«El Consolador, que el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará. Quizá estas cosas no os resultan claras ahora, pero Él es un maestro claro de ellas»)''.'' &amp;lt;/ref&amp;gt;!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[39.] '''Por ventura diréis:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No habrá menester consejo en lo que ha de hazer, si tanto sabe, sino regirse por su parecer y no tomar el de nadie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, que el Espíritu Santo quiere que vaya a tomar parecer de quien más sabe, y Él le dará en voluntad que lo vaya a preguntar, y le dirá lo que ha de preguntar, y le dará gracia al otro que responda lo que ha de responder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Espíritu Santo, ayo del entendimiento y ayo y gouernador de la voluntad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Spiritu Sancto'' de San Basilio (c. 14, n. 31), en S. {{Versal}}Basilio de Cesarea{{Fin}}, ''Traité du Saint-Esprit'', editado por B. Pruche (Paris 1947), 166: «Ἦπου νηπίας φρενὸς πανταλῶς τοῦτο, καὶ παιδὸς τινὸς ὡς ἀληθῶς γάλακτος δεομένου, ἀγνοεῖν τὸ μέγα τῆς σωτηρίας ἡμῶν μυστήριον· ὅτι κατὰ τὸν εἰσαγωγικὸν τῆς διδασκαλίας τρόπον, ἐν τῇ κατὰ τὴν εὐσέβειαν γυμνασίᾳ πρὸς τὴν τελείωσιν ἐναγόμενοι, τοῖς εὐληπτοτέροις πρῶτον καὶ συμφεροτέροις ἡμῖν κατὰ τὴν γνῶσιν ἐστοιχειώθημεν τοῦ οἰκονομούντος τὰ ἡμέτερα» («Esto es señal manifiesta de una mente infantil, y como de un niño que verdaderamente necesita leche, el ignorar el gran misterio de nuestra salvación: que, según el modo introductorio de la enseñanza, siendo conducidos en el ejercicio piadoso hacia la perfección, fuimos primero instruidos con aquello que es más fácil de recibir y más útil para nosotros según nuestro conocimiento»). En este caso, no disponemos de referencia a una obra contemporánea que pudo haber utilizado el Maestro, de modo que citamos por una edición crítica actual.&amp;lt;/ref&amp;gt;, no te dexará passar con cosa mala de quantas tu sensualidad te pidiere. Y pensarás hazer alguna cosa que no te cumpla, Él hará como no la hagas, sino al contrario de lo que pensabas hazer. Si no, preguntadlo a Ieremías, que, porque le maltrataban algunos porque prophetiçaua, dixo: «¿Quién me mete a mí, quién me mete a mí en estas baraxas? Prophetiçéles la verdad, y por esso me hazen muchos males. No tengo de prophetiçar más» [cf. Jer 20,8-9]. Estando en este propósito, descendio fuego del çielo y tocóle, y como le tocó, buelue, y si antes hablaúa vna palabra, después hablaúa quatro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[40.] '''Quando viene fuego del çielo, quando viene el Espíritu Santo, quita el temor que el hombre tiene; pobreça, ni deshonra, ni hambre, ni vituperios, muerte, ni tentaciones de carne, ni al mundo, ni al demonio; todo quánto mal estas cosas le pueden hazer, no lo tiene en vna picadura de mosca. ''¿Quis nos separabit a charitate Christi?'' —dize el apóstol San Pablo—. ''Tribulatio, an angustia, an fames, an nuditas, an periculum, an persecutio, an gladius?'' [Rom 8,35] ¿Quién nos apartará de la caridad de Iesu Christo? ¿Quién ay tan fuerte que nos pueda apartar de ella? ¿La tribulación, la angustia, el hambre, la desnudez, la persecución, el peligro o el cuchillo? Nada de esto nos puede apartar de ella, porque, aunque parescan muy crueles, nada nos espanta. Bien puede todo acaescernos y passar por nosotros, pero todo no nos puede sujetar; antes quántas cosas más graues nos acaescieren, tanto más cresce nuestra caridad con la de Iesu Christo, saliendo en todo lugar y en todas las cosas vencedores, ricos y honrados, no por nuestras fuerças, no por nuestros merecimientos, sino por el ayuda y amparo de Iesu Christo. Porque, amándonos Él como nos ama, no consentirá que seamos vencidos; ni nosotros acordándonos de sus misericordias y grandeças, de las mercedes que de Él hauemos recebido, y acordándonos de los males que nos ha quitado (aun queriendo nosotros caer en los abismos del infierno, nos ha librado con su mano y braço poderoso), no seremos derribados por los pecados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[41.] '''Y si esto os paresce mucho, que son cosas liuianas, esperad, y veréis cosas mayores. Mayor apariencia tenían las cosas inuisibles de ser temidas, que pelean fuertemente contra el ánima, que lo que puede dañar el cuerpo, y quando a mucho se extienda, no puede más que hasta la muerte; pero ni en lo vno ni en lo otro no ay que temer, porque el mismo Apóstol san Pablo lo dize: Estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni los poderíos, ni las cosas fuertes, ni las cosas por venir, ni la fortaleça, ni alteça, ni lo hondo, ni lo cruel, ni lo áspero de la tierra toda, ni criatura ninguna no nos puede apartar de la caridad de Iesucristo [cf. Rom 8,38].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[42.] '''—¿Quién os lo dixo, Pablo, la carne o la sangre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, sino el Espíritu Santo, que es fuego que quema todas estas cosas, y las deshaçe para que no nos puedan empeçer, como a pajuelas. No es más esto delante del fuego del Espíritu Santo que vna pajita liuiana echada en vna grandissima hoguera. Quando tengas el Espíritu Santo, Él mata todo lo que daña; pero si ay pajitas, señal es que no ay fuego que las queme. Si estás, hermano, sometido a tus vicios, si estás inclinado a maldades, si tienes en tu coraçón pensamientos de liuiandad, si tienes phantasía, todo esto estorba; y todo esto quema el Espíritu Santo quando viene, y no ay cosa que se le resista. Quando viene el Espíritu Santo, no basta nadie a resistirle. Ni la moçuela loca que su vida no era otra cosa sino vn continuo pensamiento en cómo se vestiría, y cómo se pondría galana, y cómo se auía de afeitar la cara. Quando el Espíritu Santo viene, haçe que la moçuela se huelgue de andar templada en el vestido; ya escoge las lágrimas por agua marauillosa para la cara; ya tiene humildad, porque vino el Espíritu Santo. No basta a mouerla el mancebeté muy enhiesto con su espada al lado, muy vestido, con mucha soberuia, la pluma en la gorra. ¿No sabéis para qué se ponen aquello allí? Para que sepáis, si no lo sabéis, que son locos, y para que sepáis su locura, y sus baxos pensamientos, y sus imaginaciones, y sus phantasías. Pero, quando viene el Espíritu Santo, todo lo quema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[43.] '''Dize Christo: «¿Pensáis que vine a traer paz? No vine a traer paz, sino cuchillo» [Mt 10,34]. ¿Qué es, que andaua el mancebo por ay perdido, vn loquillo callejero, toda su bienauenturança puesta en andar por las calles, mirando, y desseando a la otra, y desde ha poco le veis recogido, casto, y humilde, y virtuoso? ¿Quién lo haçe esto? El Espíritu Santo, el fuego que quema quanto halla. Con este fuego no ay honra, ni riqueças, ni prosperidades, ni deleites que el hombre desse, todo lo haçe tener en poco, y tenerlo debaxo de los pies. Con este fuego se quema todo lo sensual del hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—''Viuo ego, iam non ego'': ya no yo, pero biue en mí Iesu Christo [cf. Gál 2,20] —dize el Apóstol—. Biua yo en humildad, en castidad, en paciencia. Ya no yo: el de antes, no; no mis passiones, no mis sensualidades, porque esto está ya muerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Cómo es esso, Apóstol? ¿De qué manera?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Biue en mí Iesu Christo por humildad, por caridad y por gracia; y donde esta gracia llega, haçe mudar al hombre al reuéś de como estaua; haçe que el que se amaua a sí mismo, y que se tenía en mucho, diga: «Sea Dios engrandeçido, y sea yo apocado; sea Dios seruido, y menospréçienme a mí; sea Dios honrado, y deshonrenme a mí; glorifiquen a Dios, y vituperen a mí». Al que sopló el Espíritu Santo, no quiere nada para sí, todo a honra de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Esfuérzate, hermano, hoy es día de perdón] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[44.] '''Quando no auía venido el Espíritu Santo, los Apóstoles estauan medrosos, temerosos, las puertas çerradas, no osauan salir por miedo no los matassen, teníen grande miedo. Tomó Dios vna vez a Ezequiel propheta en su espíritu [cf. Ez 37,1-10], y leuólo en medio de vn campo, do auía infinitissimos huesos de muertos; estaua vna muchedumbre muy grande de ellos, y todos muy secos. Díxole: «¿piensas que estos huesos tienen vida?» Respondio Ezequiel: «Tú, Señor, lo conoces y lo sabes todo». Mandóle Dios: ''Vaticinare de ossibus istis'': «prophetiça de estos huesos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Y qué, Señor?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Di: Huesos secos, oýd las palabras del Señor: Yo os daré espíritu, y biuiréis; daros he carne, y nascéros han neruios, y os haré que os cubráis de cuero, y daros he vn espíritu, y biuiréis». Yo (dize Ezequiel) híçelo assí, y luego se hizo vn grande mouimiento y vn grande ruydo, como los vnos huesos se juntaron con los otros, cada vno en su lugar y en su juntura; hizieron ruydo como quando vn hueso se junta con otro; y vi cómo viniéron sobre aquellos huesos neruios, y cómo creçía la carne, y luego vn cuero fue tendido por todos ellos, aun no tenían vida; estauan allí como muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Prophetiça y llama al espíritu; llámalo, y dirás: Aquesto dize el Señor: De los quatro vientos de la tierra, venid, soplad sobre estos hombres muertos, y biuirán luego». Acabando de prophetiçar, tuuieron vida, y leuantáronse, y estuuieron sobre sus pies. Rízose de toda aquella gente vn muy fuerte y valeroso exército. Díxo Dios: «Estos huesos son toda la casa de Israel; porque ellos díxeron: ''Aruerunt ossa nostra, et periit spes nostra''» [Ez 37,11].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[45.] '''Allí estauan los Apóstoles como huesos muertos desmayados. ¿Ay aquí algunos que estãdo en figura de biuos están muertos? ¿Ay aquí tan sin confiança alguno, que dize: «¿Cómo puedo yo ser bueno? ¿Cómo es posible tener yo castidad? ¿Cómo es posible que me perdone Dios? He pecado yo tanto, que en toda mi vida no he hecho otra cosa sino ofender a Dios: ¿cómo me perdonará? ¿Quién yo para yr al çielo? ¿Quién yo para yr allá? El çielo dáse a los que hazen buenas obras; yo no las he hecho, ni las espero de hazer: ¿qué tengo yo con esso? Prueuo veinte vezes a no pecar, y no puedo sino pecar.» ''Iam aruerunt omnia ossa nostra, et periit spes nostra.'' Ya nuestros huesos se han secado, ya se ha perdido nuestra esperança.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[46.] '''¡Oh desuenturado de ti, si tú tal dizes! Esfuérçate, hermano, que oy es día de perdón; oy se admiten todos, si quieren conocer sus culpas y dolerse dellas y confesarse; no ay más. Y tú, mancebo, ¿piensas que no puedes dexar de pecar, y que no te puedes apartar dello? Prueua y apártate, que oy es día de perdón; oy se da fuerça para vencer y derribar aquello que te derribaua; oy se dan fuerças, si tú las quieres tomar, para vencer tus passiones; oy es el día en el qual prometió de quitar el coraçón de piedra, de quitar la sequedad del alma; oy es el día en que da coraçones blandos, coraçones arrepentidos; oy es el día en que dará coraçones aparejados para llorar vuestros pecados y saberlos conocer [cf. Ez 36,26-27]; oy es el día en que os dará vn soplo, no en las orejas, no en los oýdos, no en nada de lo de acá fuera, sino dentro de vuestros coraçones; vn soplo que os dé vida, vn soplo que os dé fuerça, vn soplo que os dé castidad, vn soplo que os dé humildad, vn soplo que os dé caridad y amor y todas las otras virtudes; vn soplo que refresque vuestras ánimas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Obra del Espíritu en los apóstoles y en la cristiandad naciente] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[47.] '''Si no, miradlo en los apóstoles, que estaban cobardes, porque se querían mucho. Viene a ellos el Espíritu Santo, entra en aquellos coraçones, quitaseles aquel temor, menosprecian la carne, y la soberuia, y la codicia; echan en el suelo todos los vicios; pasan por encima de ellos como vencedores de aquellos que les auían vencido y los acobardauan y ponían temor. Leuantáronse en pie como exército poderoso; abren las puertas que antes tenían cerradas [cf. Jn 20,19], llenos y rellenos del Espíritu Santo, llenos de fortaleça y de caridad, y comienzan a predicar con grandissimo heruor, no doctrinas frías, sino heruientes como fuego; aquel «¡Bendito sea Dios!»; aquel «No ay sino sólo vn Dios, tres Personas y vn solo Dios verdadero»; aquel «Iesucristo es Hijo de Dios biuo, y está sentado a la diestra de Dios Padre, y es Iuez de biuos y muertos»; aquel hablar que todos los entendían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Auía allí entonces de todas las naciones; auía partos, medos, de Mesopotamia, de Iudea, de Capadocia, de Asia la Menor, de Frigia, de Panfilia, de Egypto, de Libia, de Creta, de Arabia, de Roma. Todas estas naciones estauan allí, y todos los entendían; que hablauan todas las lenguas y lo entendían todos como si hablasen la lengua de cada vno particularmente. ¿Y esto es marauilla, pues Dios lo haçe? Agora vn predicador habla en romance, y cada vno lo entiende en su lengua; habla vna palabra que Dios le manda, y entiéndelo vno a quien aquello toca, y los otros no lo entienden. Dize vn predicador: «Sed humilde». Entiende aquella palabra el soberuio. Dize otro: «Sed casto». Aquello entiende el luxurioso; y assí, hablando en vn lenguaje, diferentemente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[48.] '''Assí que, del sonido grande que vino quando el Espíritu Santo vino, auiéndose juntado en Ierusalem, y de que hablando en vna lengua, entendiese cada vno en la suya, estauan todos espantados, y dezían: «¿No son estos de Galilea? ¿Cómo hablan tantos lenguajes?» Otros dezían: «Dexadlos, que están borrachos» [cf. Hch 2,7-13]. Quando oyéredes hablar alguna persona y no le entendieredes, tened paciencia, y no os arrojéis a juagar de presto; mirad que el Espíritu Santo no paresce; mira lo que hazéis, que por ventura hablará alguno lo que quiso Dios que hablase, y diréis vos que está borracho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Assí que dixeron que estauan los apóstoles borrachos. Leuantóse entonces San Pedro, como pastor vniuersal y como su defensor, y dixo: «Varones de Ierusalem, escuchad mis palabras. No penséis que estamos borrachos, porque agora no es hora de auer beuido, que es hora de tercia. ¿Sabéis qué es esto? Lo que prophetiçó el propheta Ioel: ''Effundam Spiritum meum super omnem carnem, et prophetabunt filii vestri, et filiae vestrae.'' Derramaré, enuiaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos prophetiçarán y vuestras hijas; y vuestros viejos soñarán sueños, y los mancebos verán también visiones, y sobre mis sieruos y criadas enuiaré mi Espíritu Santo. Varones israelíticos, a Iesucristo predicamos, varón aprobaido de Dios, al qual vosotros entregastes a la muerte con todas las señales que Dios hizo, al qual Dios resuscitó y está a la diestra de su Padre, y Él hizo que el infierno no le empeciese, que no le podía empecer. Y cierto, sepa todo hombre que Iesucristo, que vosotros crucificastes, es verdadero Hijo de Dios» [cf. Hch 2,14-36; Jl 2,28].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[49.] '''Habló San Pedro con tanto heruor, predicóles allí cómo el Espíritu Santo venía deseoso de nos consolar y remediar. Echa, pues, la red el buen pescador; aquel que de antes solía pescar peces, pesca agora ánimas; echó la red. Del primer lance pescó tres mil de aquellos que poco auía que le auían dicho que estaua borracho; compungíanse y arrepentíanse de lo que auían dicho, y dezían: «¡Desuenturados de nosotros!, ¿cómo nos hemos agora de conuertir, que somos nosotros los mesmos que le crucificamos, y diximos que soltassen a Barrabás? ¿Cómo ha de ser esto? ¿Cómo nos ha Dios de perdonar?» Díxoles San Pedro: «¿Qué es esso? No desmaye nadie; misericordioso es Dios, y Iesucristo está lleno de misericordia; que aunque ayáis hecho esso, aunque vosotros sois los mismos que le matastes con vuestras propias manos, está aparejado a perdonaros si os arrepentís y hazéis penitencia. Confessad vuestro pecado luego, y más tardaréis vosotros en confessaros que Dios en perdonároslo». Ellos, como oyeron esto, dixeron que les plazía; y no solamente les perdonó Dios sus pecados, pero vsó de tanta misericordia con ellos, que les enuió el Espíritu Santo, assí como a los apóstoles, sobre casi tres mil hombres de ellos. ¿No miráis qué buena redada para la primera? ¡Oh, bendita sea tu misericordia, Señor mío, que tan caro te costó lo que agora tan de balde se da! Daua Dios el Espíritu Santo a quien su Magestad quería, y de balde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[50.] '''A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. Hazíase entonces en la Iglesia vniuersal lo que agora se haçe en los monesterios, que no tienen, en particular ni común, propio, y por esso mejor librados. Assí estauan los santos apóstoles y los otros santos hombres y mugeres; hazían muchos milagros y marauillas; sanauan enfermos, resuscitauan muertos; estauan siempre la mayor parte del tiempo orando muy alegres, llenos de goço del Espíritu Santo, muy regocijaidos con el Huésped [cf. Hch 2,42-47].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[51.] '''Plegue al Espíritu Santo, por los merecimientos de Iesucristo, y por aquella sangre que derramó en la cruz por nosotros, tenga por bien venir en nuestros coraçones y sanar nuestras ánimas, alumbrar nuestros entendimientos, para que conozcamos a Dios, y endereçar nuestra voluntad para solamente amar a Dios y se oluidar de las cosas del suelo, y sujetar nuestra carne, y darnos humildad, castidad y caridad para con nuestros próximos, y darnos sus siete dones, para que teniendo su gracia nos dé la gloria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ánima mía, viue en perpetuo agradecimiento de tan grandes y tantos beneficios.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
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		<title>Catálogo unificado</title>
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		<updated>2026-05-13T08:43:00Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}},  || ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' || Anton Koberger ||  Nuremberge  || 1497 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías || ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II || Gaspard Trechsel ||  Lugduni  || 1545 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco || ''Biblia Políglota Complutense'' || Alcalá de Henares || Arnaldo Guillén de Brocar || 1517 ||  https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes || ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' || Bartholomaeus Grauius ||  Lovanii  || 1547 ||  http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
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|{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert || ''Biblia'' || Robertus Stephanus ||  Lutetiae  || 1545 || Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]&amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes || ''Biblia'' || Antonius du ry ||  Lugduni  || 1527 ||  https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}(Editor desconocido){{fin}} || ''Biblia latina'' || Johannes Herbort ||  Venetiis  || 1484 ||  http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann || ''Biblia latina'' || Johannes Gutenberg ||  Moguntiae  || 1455 ||  http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus || ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' || apud Gryphium ||  Lugdunii  || 1531 ||  https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San || ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein || Amerbach, Petri &amp;amp; Froben ||  Basileae  || 1506 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II || Jodocus Badius Ascensius ||  Paris  || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' || Ioannes Gravius ||  Antuerpiae || 1550 ||  https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San || ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1552 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San || ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1546 ||  https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… '' ||  || Lugduni || 1539-1540 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (2 vols.) || Jacobo Cromberger ||  Sevilla  || 1527 ||  https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San || ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' || Adam Petri ||  Basileae  || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan || ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' || Frobenius ||  Basileae  || 1516 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San || ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' || Stagninus ||  Venetiis  || 1503 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de || ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' || Apvd Seb. Gryphivm ||  Lugduni  || 1537 ||  https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San || ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' || Seb. Gryphius ||  Lugduni  || 1539 ||  https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San || ''Libellus meditationum'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1498 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al. || ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … '' || impensis Ioannis Parui ||  Parisiis  || 1504 ||  https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al. || ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' || Husner ||  Argentorati || 1502-1503 || Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques || ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' || Jean Petit ||  Parisiis  || 1519 ||  https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}} || ''Liber sextus Decretalium '' || Ulrich Gering et Berthold Rembolt ||  Parisii  || 1500 ||  https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.) || ''Canones et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini''||  Paolo Manuzio|| Venetiis  || 1564 ||  https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre || ''Concilia omnia'' || Joannes Quentel ||  Coloniae  || 1551 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da || ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' || Georgius Arrivabene ||  Venetiis  || 1490 ||  http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de || ''Decretorum Collectanea'' || apud Carolam Guillard ||  Parisii  || 1547 ||  https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de || ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' || Ioannes Barbous ||  Lugduni  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus || Andree de Toresanis ||  Venetiis  || 1487 ||  https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' || Antonium Vincentium ||  Lugduni  || 1543 ||  https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}} || ''Speculum Clericorum'' || Goffrido de Marnef ||  Parisiis  || 1502 ||  http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval{{fin}} || ''Stella clericorum'' || Petrus Levet(?) ||  Parisiis  || 1495 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}} || ''The Electronic Manipulus florum Project'' || Wilfrid Laurier University || Waterloo (Canada)|| 2022|| http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel || ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' || Jacobus Pforczensis ||  Basileae  || 1510 ||  https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor || ''De locis theologicis'' || Mathias Gastius ||  Salmanticae  || 1563 ||  https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' || (No especificado) || (No especificado) || 1529 ||  https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' || Oliverius Mallardus ||  Parisiis  || 1541 ||  https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio || ''Summula peccatorum'' || Quentel ||  Coloniae  || 1526 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro || ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' || Claude Chevallon ||  Parisiis  || 1519 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez || ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' || Pedro de Castro ||  Medina del Campo  || 1544 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse || ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' || Officina Simonis Colinaei ||  Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes || ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' ||  Franciscus Behem || Moguntiae || 1549 ||  https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro || ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' || Hieronymus Suncinus || Orthonae Maris || 1518 ||  https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de || ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' || Andreas ab Angulo ||  Compluti  || 1562 ||  https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes || ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' || Petrus Phalesius ||  Lovanii  || 1551 ||  https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de || ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' || Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus ||  Hispali  || 1491 ||  http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal || ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares || 1545 ||  https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan || ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' || Andreas Bocard ||  Parisiis  || 1497 ||  http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}} || ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' || Iohannes Soter ||  Coloniae  || 1532 ||  https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Dulce bellum inexpertis'' || Johann Schoeffer ||  Moguntiae  || 1521 ||  http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De || ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' || Claudius Fremy ||  Parisiis  || 1558 ||  https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo || ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' || Typis Francisci Perez ||  Sevilla  || 1584 ||  http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de || ''Tractatus perutilis'' || Ioannes Iunta ||  Salmanticae || 1550 ||  https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso || ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' || Andrea de Angulo ||  Compluti  || 1570 ||  http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban || ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' || (No especificado) || Lovanii || 1554 ||  https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan || ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' || Ioannes Parvus et Franciscus Regnault ||  Parrhysiis || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Petrus Bergomensis ||  Venetiis  || 1502 ||  https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Nicolaus Spindeler ||  Barcinone  || 1479 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Directorium aureum contemplativorum'' || Johannes Landen ||  Coloniae  || 1513 ||  https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Espejo de perfección'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares  || 1551 ||  http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San || ''Speculum clericorum'' || Ferrarius ||  Venetiis  || 1580 ||  https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San || ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' || Petrus Quentel ||  Coloniae  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de || ''Contemptus mundi'' || Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran ||  Toledo  || 1512 ||  http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus || ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' || Gravius (u.a.) ||  Lovaina  || 1550 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus || ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' || Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore ||  Parisiis  || 1561 ||  https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de || ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' || Casa de Andres de Angulo ||  Alcalá de Henares  || 1562 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San || ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1506 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mair{{fin}}, Juan || ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' || Philippus Pigouchet ||  Parrhysiis || 1509 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre || ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' || Hector || Bononiae  || 1515 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de || ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' || Hieronymo Margarit ||  Barcelona  || 1610 ||  https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' || Iodocus Badius Ascensius || Parisiis  || 1532 ||  https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1556 ||  https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1557 ||  https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' || Remón de Petras ||  Sevilla  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1528 ||  https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Varela ||  Sevilla  || 1530 ||  https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual'' || Sebastián Martinez ||  Valladolid  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Quinta parte del abecedario espiritual'' || Juan de Junta ||  Burgos  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Sexta parte del abecedario espiritual'' || Matheo y Francisco del Canto ||  Medina del Campo  || 1554 ||  https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de || ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' || Juan de Junta ||  Salamanca  || 1541 ||  http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus || ''Summa de virtutibus et vitiis'' || Johannes Amerbach ||  Basileae  || 1497 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1545 ||  https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1544 ||  https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de || ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' || Alphonsum Gomezium ||  Madrid  || 1583 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de || ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' || Claudio Cheuallon ||  Parrhisiis  || 1503 ||  http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de || ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' || Andrés Barrera ||  Córdoba  || 1604 ||  http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Jesu Christi'' || (No especificado) || Lugduni || 1522 ||  https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Christi Cartuxano'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1530 ||  http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' || sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola) ||  Venecia  || 1574 ||  https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''Summulae'' || Ioannes Giuntae ||  Salmanticae || 1547 ||  http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''De iustitia et iure libri decem'' || Andreas a Portonariis ||  Salmanticae  || 1553&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de || ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' || S. Mayer ||  Dilinga  || 1558 ||  https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis || ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' || Nicolás Tyerri ||  Valladolid  || 1526 ||  http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco || ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' || Andrea de Portonaris ||  Salamanca  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo || ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia Catena aurea)'' || (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis ||  Venetiis  || 1493 ||  https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – Tomás de Irlanda{{fin}} || ''Manipulus florum'' || Iacobus de Tyela ||  Placentiae  || 1483 ||  http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes || ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' || Joannes Haselberger ||  Argentine  || 1516 ||  http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}} || ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' || Andreas de Bonetis ||  Venetiis  || 1485 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}} || ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' || Pedro de Doblas ||  Jaén  || 1609 ||  http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}} || ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' || Juan María de Terranova ||  Salamanca  || 1561 ||  http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de || ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' || Sebastianus Martinez ||  Pinciae || 1559 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de || ''Summa confessorum'' || Juan Varela ||  Hispali  || 1526 ||  http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis || ''Opera'' I || Nicolaum Episcopium juniorem ||  Basileae  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg || ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' || ex Officina Ioannis Quentel ||  Coloniae  || 1549 ||  https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Tercera parte de las obras del Padre Maestro Iuan de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz || P. Madrigal ||  Madrid  || 1596 ||  https://books.google.es/books?id=R5hkAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa || Viuda de Alonso Martín de Balboa ||  Madrid  || 1618 ||  https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray || ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' || Pedro Madrigal ||  Madrid  || 1588 ||  https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' || Stamperia Muziana ||  Nápoles  || 1754 ||  https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' || Oficina de Manuel Texero ||  Barcelona  || 1796 ||  https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{Versales|Erasmo de Rotterdam}}&lt;br /&gt;
|''Enquiridio o manual del cauallero Christiano''&lt;br /&gt;
|Miguel de Eguia&lt;br /&gt;
|Alcalá de Henares&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000022797&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis''&lt;br /&gt;
|Franciscus Birckman&lt;br /&gt;
|Coloniae&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino''&lt;br /&gt;
|Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono&lt;br /&gt;
|Mediolani&lt;br /&gt;
|1493&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Operum M. Hugonis a S. Victore''&lt;br /&gt;
|Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo&lt;br /&gt;
|Parisii &lt;br /&gt;
|1526&lt;br /&gt;
|Tomo 1: https://books.google.it/books?id=uvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 2: https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 3: https://books.google.it/books?id=mvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Serm%C3%B3n_32&amp;diff=698</id>
		<title>Sermón 32</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Serm%C3%B3n_32&amp;diff=698"/>
		<updated>2026-05-13T08:39:37Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [Exordio] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= [Sermón 32. El Hijo y el Espíritu Santo vinieron a remediarnos]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;S. Juan de Ávila, Tercera parte de las obras del Padre Maestro Iuan de Áuila, predicador en el Andaluzia, editado por J. Díaz (Madrid 1596), II, 54-99.&amp;lt;/ref&amp;gt; =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''TRATADO III'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ego veni vt vitam habeant, et abundantius habeant.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo vine para que tengan vida, y [en] más abundancia (Io. 10,[10]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideraciones sobre este Euangelio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Exordio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[1.] '''Los negocios en que va la vida, suelen ser muy estimados y tratados con gran cuydado y diligencia. Solemos dezir: ¡O Señor, que me va la vida en ello! Todo cessa, quando dezimos: va me la vida en esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el tiempo passado leemos, que por oraciones y ruegos del Profeta Eliséo dio Dios nuestro Señor, vn hijo a vna buena muger, y en saliendo el muchacho al campo murió; diole vn gran dolor de cabeça y vinóse a su casa, y murió en los braços de su madre. Púsolo assí muerto encima de la cama del Profeta Eliseo, y la buena muger biuda y lastimada, salió al monte Carmelo a buscar al Profeta Eliseo, y con amargura y angustia de coraçón se echó a sus pies, y díxole: Sieruo de Dios, ''Nunquid petij filium a Domino meo? nunquid non dixi tibi?'' ''etcétera ''[2 Re 4,28]. Muy mayor es la pena que he recebido con su muerte, que el alegría y gozo que recebí quando me lo dieron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces mandó el Profeta a su criado que tomasse su báculo, y fuesse donde estaua el niño muerto y le tocasse con él. No se contentó la buena muger con esto: échase otra vez a sus pies, y dixo: Viue Dios, sieruo suyo, que no yré de aquí, si primero no vas comigo [cf. 2Re 4,30]. Pudo tanto el ruego importuno desta muger con el Profeta, que se va con ella: y llegan a su casa, y entra a la cama donde estaua el niño muerto: sube el Profeta, y encorváse todo sobre el niño difunto, junta su boca con la del niño, y ojos con ojos, y manos con manos, y cuerpo con cuerpo: al fin juntóse todo con el niño, apocóse, encogióse el Profeta Eliseo, y viue el que estaua muerto, resucita el que estaua difunto. Tomóle el Profeta y sacóle a fuera y dalo viuo a su madre, y dizele: ''En viuit filius tuus ''[1Re 17,23]''.'' Cata aquí a tu hijo que viue. Verdaderamente conozco que eres sieruo de Dios, y que viue el Señor en ti&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;Mezcla la historia de Eliseo, en 2Re 4,18-37, la resurrección del hijo de la sunamita, con otro episodio similar acaecido a Elías, la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, en 1Re 17,17-24.&amp;lt;/ref&amp;gt;, dixo la buena muger. ¿Aurá aquí alguna madre que sepa llorar su muerto? ¿que sepa llorar y importunar algún santo Profeta?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[2.] '''Llamase Semen, porque assí como vos nacéys por generación de sangre, y lo que ella haze, haze acá el Espíritu Santo, y el mismo amor que la sangre pone esse mismo pone el Espíritu Santo en el ánima donde mora, y adonde viene. Entendedme, que si viene el Espíritu Santo en vosotros, tendréys amor a vuestros próximos, como a vuestros hermanos, y aun más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque más fuerte es el engrudo y liga del Espíritu Santo, que el de la sangre, el qual haze solamente amar al padre y a la madre, y a los hermanos, y parientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[3.] '''Y por esto, puesto caso que la Virgen santa María nuestra Señora, a sólo Iesu Christo nuestro Redemptor tuuo, y fue su hijo natural; pero porque fue allí derramado el Espíritu Santo abundantemente en su coraçón y entrañas, ámanos en gran manera, ámanos entrañablemente. No ay comparación de esposo a esposa, ni de madre a hijo, ni de hijo a padre: más fuerte es el amor espiritual que como a hijos adoptiuos nos tiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿De dónde es esto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—El mismo Espíritu Santo es ternura, es amor: ''Deus charitas est ''[1Jn 4,16]''.'' Y como tan grande abundancia y plenitud, se infundio en la Virgen, no tiene que ver la biuda con ella. Las oraciones, y ruegos, y lágrimas de nuestra verdadera madre, truxeron al grande, para que se hiziesse chico, y el que es sobre todas las cosas, se hiziesse vna cosa, y se apocasse, se encorvasse, y abaxasse, y el eterno se hiziesse temporal. Esta Señora es por cuyas oraciones todo lo que se pide se alcança del Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Morimos en Adán en ánima y cuerpo. ¿Quién lo remediará?] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[4.] '''Yo vine para que tengan vida, y más abundantemente la tengan [Jn 10,10]. Este Euangelio habla aquí a los pastores; y pues no están aquí, auremoslo de traer a nuestro propósito, que somos las ouejas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya sabéys que Dios nuestro Señor nos quiere bien, muy antiguo es el amor. Al amigo viejo no le hemos de desechar. Ya sabéys, cómo quanto crió nuestro Señor Dios, todo fue para nosotros, y para nuestro seruicio y prouecho. Crió el Cielo, y la tierra, el Sol, y la Luna, la mar, y todo quanto en ellos se mueue, estrellas, árboles, pesces, animales. Señor Dios mío, ¿para qué? todo para seruicio y regalo del hombre: «Quiero poner casa a mi hijo». Estaua todo lo dicho criado, estaua como vazía la casa, crió al hombre de lo más ínfimo de la tierra: y como buen ollero, desque lo tuuo formado de la tierra, soplóle en la faz soplo de vida (el hebreo dize «en las narizes»). En soplando que el Señor le sopló; leuantóse el hombre viuo [cf. Gén 2,7], &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[5.]''' ''Sicut corpus sine spiritu mortuum est ''[cf. St 2,26]''.''Assí como el cuerpo sin anhélito es muerto, assí está muerta el ánima sin el Espíritu Santo. Este Espíritu Santo es ánima de nuestra ánima. Sopló Dios nuestro Señor en el primer hombre, ''Spiraculum vitae'', resuello de vida, y luego la tuuo, y aquello fue figura de la vida espiritual. Diole nuestro Señor Dios a Adam cuerpo: y para que aquel cuerpo tuuiesse vida y viuiesse, diole ánima que lo viuificasse: y para que aquella ánima también tuuiesse vida diole Espíritu Santo, ''Spiritus vitae'': dize sant Pablo [cf. Rom 8,2], vida de mi vida, alma de mi alma, diole soplo de vida corporal: diole también soplo de vida espiritual, fuele dado Espíritu Santo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;Cf. Comentario al evangelio de Juan de San Cirilo de Alejandría, l.9 c. 47, en S. {{Versal}}Cirilo de Alejandría{{Fin}}, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546), col. 480: «''Inspiravit enim in faciem eius spiraculum vitae, id est spiritum Filii. Filius enim vita est, in esse omnia continens.'' [...]'' Non est igitur factum diuinae substantiae spiraculum anima hominis: sed animato potius homini et propriaetati naturae, utriusque (anima dico atque corpore) consummatae quasi sigillum naturae suae creator spiraculum vitae, id est spiritum sanctum infixit, quo ad primitiuam homo pulchritudinem reformabatur, et ad imaginem creatoris reducebatur''» («Pues inspiró en su rostro el aliento de vida, es decir, el espíritu del Hijo. Pues el Hijo es la vida, que contiene todas las cosas en el ser. [...] Por tanto, el aliento de la sustancia divina no se hizo alma del hombre, sino que más bien al hombre ya animado y consumado en la propiedad de su naturaleza, de ambas partes (digo alma y cuerpo), el Creador le imprimió como un sello de su propia naturaleza el aliento de vida, es decir, el Espíritu Santo, por el cual el hombre era reformado a su primitiva hermosura y reducido a la imagen del creador»).&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[6.] '''¿Vistes nunca, que viuiendo en estas dos vidas, los primeros hombres comieron y murieron; comieron y costóles la vida? Quan bien acertado está, todo el bien de vna criatura que a Dios quiere agradar: está en perder su libertad y su querer propio y voluntad. Fue Eua sin licencia a passearse por el huerto. Sin licencia fue, que si no fuera assí, no cayera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario al capítulo 3 del Génesis de Ruperto de Deutz, en su ''De sancta trinitate et operibus eius Lib III, In Genesim III''. {{Versal}}Ruperto de Deutz{{Fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Coloniae 1528), f. 27v: «''Nunc autem cum ita dicat, sed et serpens erat callidior cunctis animantibus terrae que fecerat dominus deus. Et deinde subiungit, qui dixit ad mulierem etcetera. Libera nobis relinquitur facultas asserendi, quod non serpens presertim a diabolo corporaliter inuadente possessus, in paradiso fuerit, sed mulier corpore et oculis uaga dum incontinenter deambulat, forte prospectans, qualis extra paradisum mundus haberetur, et serpens, utpote astutus, dulcedini terrae propius uel ambiciosus innititur, locus diabolo datus est, et occasio porrecta unde tentaret''» («Ahora bien, cuando así dice: “pero la serpiente era más astuta que todos los animales de la tierra que había hecho el Señor Dios”, y luego añade: “la cual dijo a la mujer”, etc., se nos deja libre la facultad de afirmar que no fue en primer lugar la serpiente, poseída corporalmente por el diablo invasor, la que estuvo en el paraíso, sino que fue la mujer, errante con el cuerpo y los ojos, que deambulaba incontinente, quizá observando cómo sería el mundo fuera del paraíso. Y la serpiente, por ser astuta, más familiarizada con la dulzura de la tierra o más ambiciosa, se apoyó en eso. Fue dado lugar al diablo y se le ofreció la ocasión para tentar»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Engañóla el demonio, comió como el demonio le aconsejó, y murió el ánima: porque el pecado es pestilencia del ánima, es rejalgar para el ánima. ''Aut potest aliquis gustare, quod gustatum affert mortem?'' [Job 6,6] ¿Quién está aquí tan fuera de juyzio, que comiesse manjar que sabe cierto, que comiéndole le auía de matar?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mandáronles a nuestros primeros Padres, que no comiessen del árbol vedado: y certificólos nuestro Señor, que luego que del comiessen morirían; y comieron y murieron. Para manjar del cuerpo les auía criado Dios en el Parayso terrenal muchos árboles, y para manjar del ánima mandóles, que del árbol de la vida [''sic''] no comiesen [cf. Gén 2,17; 3,22]. De manera que la obediencia les dio Dios nuestro Señor para su ánima. Comiendo de los árboles que nuestro Señor auía criado en el Parayso, comían los cuerpos de nuestros primeros Padres, y viuían vida de ánima: manteníanse, y dejando de comer del árbol vedado, comían el fruto de la obediencia, y viuían vida espiritual. Desobedecieron al mandamiento que Dios nuestro Señor les auía puesto, y murieron por la desobediencia muerte de ánima: porque quisieron hazer su voluntad, y comen y mueren sus ánimas. Quedan obligados a morir corporalmente queráys, o no, corporalmente vuestro viuir es morir: daos por muertos, pues la vida no es otra cosa sino vna prolija muerte: como quando vno está en la cárcel sentenciado a ahorcar, y ya no ay apelación, ni tiene remedio ninguno: a este tal dadlo por muerto; pues está tan cerca de la muerte, pues no tiene remedio alguno. Murió nuestro Padre Adam en el ánima, murió en el cuerpo, y todos quantos del venimos, quedamos obligados a morir como él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Los que vinieron antes de Cristo, ladrones eran] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[7.] '''¿Qué remedio? ¿quién remediará esta muerte del ánima y del cuerpo? Entra el Euangelio; dize nuestro Señor Iesu Christo: ''Omnes quot quot venerunt, fures sunt'' [Jn 10,8]: todos los que vinieron antes de mí, ladrones y robadores son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué tal quedó el género humano? ¿Qué tales quedamos nosotros? Perdida la vida del ánima, y obligados a morir corporalmente. ¿Qué tal está el que ha perdido la gracia? Está como vn hombre que está condenado a muerte, que después de muerto se juntan a hazer experiencias de anatomía en él, y lo despedaçan, y acuchillan miembro por miembro; házenle aquello porque ya está muerto. ¡Qué de crueldades haze el demonio, y todos los demonios en vn ánima que está sin Dios, que está muerta por el pecado! ¡qual lo paran, qual lo lleuan al que ha perdido su ánima, al que condenaron a muerte, porque ofendio a Dios nuestro Señor! Plega a Dios que no lo prouemos: pero si lo prouastes, quando venía la tentación, luego os lleuaua: quando se os ponía vn deleyte delante, luego os lleuaua: quando venía la carne, y hazía lo mismo por vna parte, y el mundo por la otra: todos dan en aquella ánima que dejó a Dios, que boluió las espaldas a Dios por el pecado, todos la hieren y la acuchillan, y hazen pedaços: ya os dan vna puñalada, por no querer vos perdonar vna injuria: ya os dan otra, por tener vn rancor con otro: ya os dan otra, en persuadiros, que robéys lo ageno. Todos son ladrones los que antes de mí vinieron: todos los que a tu ánima venían ladrones son, ''Fures erant''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[8.] '''Como dizen los Iuristas, ladrón es el que hurta claramente en el día, en la lumbre del Sol. Vínote vna tentación de la carne: y aunque sabías, que consintiendo en aquella suziedad, perdías a Dios claramente, y lo entendías assí, y lo creýas, que por aquello perdías a Dios y su amistad: y no obstante esto lo cometías, este tal pensamiento, esta tal tentación es ladrón de medio día [cf. Sal 90,6 (Vulg)], es ladrón que acomete en la lumbre del Sol, pues que haze consentir en el pecado, sabiendo que hazes mal en ello, sabiendo que por aquello perdías a Dios, y su amistad y gracia. Gran ceguedad, y gran miseria es la tuya, sabiendo, quán gran pérdida es la que pierdes, perdiendo a Dios, y lo que ganas que es infierno para siempre: por vna miseria, por vn deleyte, que en vn momento se passa, pierdes a tu Dios: y pesa más delante tus ojos vna fealdad y vna suziedad que Dios. Claramente escojes por mejor la maldad, y oluidas a Dios, fuente y abysmo de todos los bienes: y haziendo esto dejaste de hazer fuerça, aunque no del todo, porque libremente quieres. Este es el ladrón que viene de día, y te roba tu ánima, y la deja sin Dios y llena de todos los males.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[9.] '''El robador que viene de noche es el más peligroso y más de temer. Tienes vn buen pensamiento, y date Dios vn desseo de le seguir en algo, y dizes: «¿Para qué quiero riquezas? ¿para qué quiero fausto? ¿para qué quiero honra vana? Quiero dejar todo esto, quiero passarme con poco, quiero ser pobre no quiero tratos, no quiero trampas, no quiero oficios, no quiero nada deste mundo». Viénete otro luego, y dizete, «Déjate desto, Esso es perfección, essa vida es de perfectos; sé que bien puedes mercadear, y tratar, y ser rico y saluarte; ¿Quién te quita que no siruas a Dios y des limosnas, y hagas muchos bienes? antes los bienes dan más y más aparejo para saluarse el que los tiene, que no si fuesse pobre: porque la pobreza acarrea muchos males, haze distraer al hombre, andando cuydadoso de las cosas que ha menester, y faltándole las más vezes: Anda que esso, no lo quiere Dios, sino que anden sus sieruos alegres, y riéndose. La tristeza y el andar la cabeça baxa, y traer los vestidos rotos y de mal paño, haze que seas conocido, y te tengan por Santo, y desta manera caerás en algún pecado de soberuia: más vale que andes como todos andan, que no seas singular, que te comuniques con todos, que te vistas razonablemente; más vale que andes humilde en lo de dentro que no en lo de fuera: que aquello es lo que mira Dios, que lo de fuera poco haze al caso, antes ayuda a encubrir la santidad del coraçón, y desta manera estarás más seguro». Todo esto trae el demonio, no para que pares en esto, que no es de sí malo, sino para de aquí lleuarte poco a poco a cosas peligrosas, de donde pierdas a Dios: y assí hazerte entender que no ay peligro adonde le ay. Estos son los robadores que vienen solapados debajo de buenas y razonables colores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[10.] '''Otros ay más peligrosos que estos, y que más daño hazen, Dios nos guarde de espíritus y imagen de bestias, peores que brutos animales. ''Homo cùm in honore esset non intellexit, comparatus est iumentis insipientibus, et similis factus est illis'' [Sal 49,12(48,13)]''.'' Como el hombre estuuiesse en honra, que lo crió Dios en ella, no entendio lo que tenía: pecó, y comparado es a las bestias, hecho es semejante a ellas. Mas ¿qué dirá Dios nuestro Señor, quando vea que vn gusanillo de vn hombre tenga fantasía, quando vea que vn hombrezillo, que delante de sus ojos es tan bajo y desagradecido que dirá? Dijiste que eras rico y eres pobre; dijiste que eras bueno, y eres malo. Guárdeos Dios por quien es, de tántico viento de coraçón, guárdeos Dios, hermano, de tántica presumpción, de tántica vanagloria. ¡El Christiano!, ¿fantasía de qué? Avergonçarnos teníamos y afrentarnos, y corrernos de nosotros mismos, quanto más tener fantasía. Como bestias viuimos, como bestias comemos, como bestias dormimos, y como bestias morimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Viene Jesucristo a poner remedio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[11.] '''Vuo Dios compassión de nosotros: si quiera porque nos crió, no quiso dejar de remediarnos. ¿Y quánto le costó, si os plaze, el remedio? Vn pecado hizo Eua, pero bien caro costó. Vino Iesu Christo segunda persona de la santissima Trinidad, y vino el Espíritu Santo a poner remedio en esta llaga: mira lo que crees, que el hijo de Dios, y el Espíritu Santo vinieron a la tierra para tu remedio. Y pues el ánima del hombre es semejante a Dios en la naturaleza, y en la bondad, y conocimiento que tiene de Dios. El ser del ánima no se perdió: aunque el hombre muere, el ánima no se muere, siempre será. Y como el Padre sea fundamento de las Personas divinas, atribúyese a él el ser. Y como aquel ser no se perdió, no vino el Padre. Perdiose el conocimiento del hombre, y vino el Hijo. Perdiose la bondad del hombre, y vino el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[12.] '''Vino el Hijo, porque nuestros pecados fuessen perdonados: vino el Hijo, porque se le hizo grande enojo comiendo la mançana, porque comieron por saber la sabiduría del Hijo [cf. Gén 3,6], porque por el pecado (como dize San Pablo) nacimos hijos de yra, y de enojo [cf. Ef 2,3]: No nos miraua Dios como a hijos, si no como a malos esclauos, éramos detestables delante de los ojos del Padre: vino Iesu Christo al mundo, para que viniendo él por amor de los hombres, el Padre los amasse y quisiesse bien, y los mirasse con buenos ojos, y morasse entre ellos. Esta fue la empressa de Iesu Christo, que, como el Padre se fue del hombre por el pecado, por su Hijo boluiesse la cara a él. Si vieres llorar al Niño en el portal y en el pessebre por esto llora. Si lo vieres circuncidar, por esto le circuncidan. Si lo vieres tener hambre, por esto la tiene. Si lo vieres tener sed, por esso es. Si lo vieres amarrado a vn poste y açotado, por esto es. Si lo vieres abofeteado y coronado de espinas, por esto es. Si lo vieres enclauado y muerto en la Cruz, por esto es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[13.] '''¡O Redemptor mío, qué te mouió a padecer tanto por amor de los hombres! ¿por que mercaduría andáys vos Señor tan codicioso, que ni el Sol que os haze sudar os estorua de día, ni el yelo de la noche te impide? Mercader celestial, ¿qué es esto que andas a buscar tan cansado? Andaua muerto de amores por nosotros. Dízese que Iacob siruió catorze años a su suegro Labán porque le diesse por muger a Rachel [cf. Gén 29,18-30], y durmió en el campo al frío y al calor, y parecíale todo poco. Callen, callen todos los amores, en comparación de los de Iesu Christo: todos son fríos comparados con estos. ¡O Redemptor mío, seruistes vos por Rachel! siruió Iesu Christo, trabajó Iesu Christo en este mundo por otra Rachel, no catorze años, sino treynta y tres, que en todos ellos no descansó vn día: ¡o bendito sea tal enamorado! Andaua Iesu Christo de noche y de día al frío, y al ayre, al calor, y al estío: ¡qué de trabajos, qué de cansancios passó nuestro Redemptor por esta su Esposa! ¡Quantas noches se te passaron, ò Redemptor mío, de claro en claro que no dormiste, derramando muchas lágrimas por nosotros a solas en oración, y rogando a tu eterno Padre, que perdonasse&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;El texto de la página 66 dice «perdonasses», pero la fe de erratas del f. 2v corrige por «perdonasse».&amp;lt;/ref&amp;gt; a los hombres! Dize el Apóstol san Pablo. ''In diebus carnis suae preces supplicationesque ad eum, qui possit illum saluum facere a morte ''[Heb 5,7]''.'' En los días de su carne, todo el tiempo que viuió en este mundo, rogaua a su Padre que nos saluasse pues él era el que lo podía hazer. ¡O quién le tomara solo, assí como estaua llorando, y le dixera, Redemptor mío, porque lloráys? que auéys? ¿quién es causa de essas lágrimas? ¡O quién fuera tan digno de limpiarlas! Llora Iesu Christo porque tú te rías, llora porque tú descanses: llora por tu consuelo: llora en la tierra porque tú vayas al Cielo: llora por el perdón de tus pecados, y porque te llegues a él, y no le ofendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[14.] '''¿Qué es esto, Señor, con tanta ansia buscáys? él lo dize: «Padre, No busco otra cosa, ni quiero otra cosa, si no que con el amor que me amáys a mí, améys también a estos»; como si dixera: «Ya yo sé Padre mío, que la causa porque los auéys de amar, soy yo: quiero estar en ellos, porque amándome a mí améys a ellos» [cf. Jn 17,23]. Toda su vida se le passó a nuestro Redemptor buscando nuestro consuelo, con fatigas y cansancios, assí de dentro como de fuera de su sacratissimo cuerpo, y los trabajos, y dolores le parecían pocos en comparación del desseo que tenía de nuestra redempción, y quería que se efectuasse, costasse lo que costasse: y el mismo lo dixo, «¿A qué pensáys que vine al mundo sino a meter fuego? ¿que quiero, sino que arda? con vn baptismo tengo de ser baptizado, ya estoy angustiado hasta que venga aquel día» [cf. Lc 12,49-50]. Él era el fuego, y auía de ser encendido, y sabía que el baptismo era quando auía de derramar su sangre en la Cruz, y desseáualo nuestro Redemptor. ¡bendíganle los Ángeles Señor por ello! no como nosotros, que a vn trabajuelo que nos venga lo sentimos, como si nos llegasse a los ojos, y huymos dél: y sabía él lo que le auía de costar a él, que su Padre quisiesse bien a los hombres: y con todo esso lo desseaua: sabía él, auía de ser assado con fuego de tormentos en la Cruz, y dezía, «Ya estoy desseando que arda». Auía de ser nuestro Redemptor assado en la Cruz en figura del Cordero de la vieja Ley; «todo me parece poco, ya desseo el día en que tengo de remediar al hombre». ''Qui proposito sibi gaudio sustinuit Crucem confusione contempta.'' Dize San Pablo; Puesto delante de sí el gozo, sufrió el tormento de la Cruz de buena gana menospreciando la deshonra [cf. Heb 12,2].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[15.] '''—Señor, ¿de qué os gozáys? Redemptor mío, ¿qué es la causa de vuestro gozo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Por ver&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;En la página 68 se lee «proueer», corregido en la fe de erratas a «por ver».&amp;lt;/ref&amp;gt; al género humano libre de pecado, por esto se gozaua el Redemptor: aunque bien veía quán caro auía de costar la medicina que auía de sanar nuestra llaga: bien sabía él (los Ángeles le bendígan) que le auían de cauterizar a él, para que nosotros tuuiéssemos salud. ¿Sabéys cómo? ¿No auéys visto vnos padres que andan por los caminos, por soles, y ayres, y se secan, y sudan, y con pensamiento y voluntad que tienen que sus hijos sean ricos, no sienten el trabajo, y ansí tienen por bien de sufrir el trabajo y cansancio: y la madre que no descansa noche ni día, y trabaja y no siente nada de todo aquello, por ver en descanso su hija? Ansí nuestro Redemptor Iesu Christo (bendito sea él) no sintió tanto sus trabajos, y si los sintió, en pensar que por ellos auíamos de ser librados, quitaua los ojos de sus tormentos, y poníalos en pensar el remedio general que de ellos salía, y dezía, «No es nada esto».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡O bendito seas Señor mío, que por aquella ánima sea casta, dijiste, «denme a mí cinco mil açotes»! Teníanos a todos metidos en sus entrañas de caridad y amor. «Porque aquel ánima sea caritatiua, no tengan conmigo caridad: porque aquel ánima se salue, y todos alcancen perdón, súbanme en vna Cruz, coronado de espinas, crucifíquenme, y no quede de mí gota de sangre en todo mi cuerpo que no se derrame: denme hiel y vinagre a beuer, y muera yo en la Cruz».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Por remedio de los hombres».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[16.] '''Aprenda, aprenda el Christiano redemido por estos trabajos a no desmayar por vn trabajuelo que le viene: en assomando, luego te quejas, luego dizes que no ay quién lo pueda sufrir: pues que tanto sufrió Iesu Christo, aprende dél, y pues él puso los ojos en tu remedio, y los quitó de los tormentos tan grandes que passó por él, quita los tuyos de los trabajuelos ( si algunos te vinieren) y ponlos en Iesu Christo: y mirando por quién los passas, rogarás que nunca se acaben, saberte han más dulces que la miel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[17.] '''Fue tanto lo que alcançó Iesu Christo en sus trabajos, fue tanta la gracia que acerca de su Padre halló, que ya no ay hombre que baste a desagradar a Dios, queriendo él gozar de la medicina. ¡Qué grande hazaña fue alcançar perdón para todos! ¡Qué abraço&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;El lenguaje del «abrazo» y «beso» para describir la unión mística con Dios, típico de la tradición cisterciense, especialmente San Bernardo. Sobre todo, en sus Sermones sobre el Cantar de los Cantares. Creemos que el mejor ejemplo puede ser el siguiente, que además tiene un guiño a la obra más conocida de San Juan de Ávila, el ''Audi Filia''. Está tomado del Sermón VIII sobre el Cantar: «''Sed audi etiam de Patre, quam amanter quam que dignanter et filiam eam nominat, et nihilominus tamquam nurum propriam ad Filii blandos invitet amplexus : AUDI, FILIA, ET VIDE, ET INCLINA AUREM TUAM, ET OBLIVISCERE POPULUM TUUM, ET DOMUM PATRIS TUI, ET CONCUPISCET REX DECOREM TUUM''» («Pero escucha también cómo el Padre la llama [al alma] hija con tanto amor y con cuánta dignación, y sin embargo la invita como a su propia esposa a los tiernos abrazos del Hijo: “Escucha, hija, y mira, y presta oído; olvida tu pueblo y la casa de tu padre, y el Rey se enamorará de tu hermosura”») S. {{Versal}}Bernardo de Claraval{{Fin}}, ''Sermones super Cantica Canticorum'' 1, editado por J. Leclercq, C. H. Talbot y H. M. Rochais (Roma 1957), 41.&amp;lt;/ref&amp;gt; tan suaue y amoroso! ¡Qué beso de paz tan dulce! Si quieres arrepentirte, no perderás el remedio. Iesu Christo puso toda la costa de aqueste negocio, quiere él mismo que tú quieras, allegarte a él, que ya es ganado lo que andaua perdido; ya Iesu Christo dio fín a nuestra enfermedad, ya acabó Él su obra, él mismo lo dixo: «Padre perdona a estos [cf. Lc 23,34], miradlos con ojos alegres: ya Padre acabé la obra que me encomendastes». ''Opus consummavi quod dedisti mihi, ut faciam ''[Jn 17,4]''.'' La obra que me encomendastes que hiziesse ya es acabada, ya Padre es acabado el reparo para los hombres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos con este remedio quedó remediado el entendimiento, quedó remediada la voluntad, quedó remediada la carne, quedaron remediados nuestros pecados todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Se da hoy ley de evangelio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[18.] '''—Padre, ¿qué remedio es esse, el que en este día de oy ha venido?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este es el día en que se acabó lo que el otro día en que se dio la Ley se començó: este es el día en que se dio Ley mejor que la otra Ley se dio en tablas, pero esta otra se dio en los coraçones. ''Dabo legem meam in visceribus eorum ''[Jer 31,33]''.'' «Darles he (dize Dios por Ieremías) vna ley en sus entrañas, no escrita en papel, ni piedra, si no en los coraçones, dándoles castidad, y humildad, y fortaleza, y todas las demás virtudes». La otra se dio en monte, allá se dio en el monte Sinaý: acá en el monte de Sión: descendio al monte alto, y acá también al monte alto: pero con mucha más diferencia. Sión quiere dezir atalaya, porque dizen algunos, que estaua allí vna torre que edificó Dauid, la qual sobrepujaua a Ierusalén. Atalaya, dando a entender que los que han de recebir el Espíritu Santo, han de estar en vela con mucho cuydado, no embaraçados en otra cosa, si no esperando quando vendrá el Espíritu Santo: no detenidos en bajezas de acá, no ocupados en las cosas deste mundo, no en vicios, no en pecados, no en vilezas, sino muy atentos: el coraçón, no entrampado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;En la página 71 se lee «entrapado», corregido en la fe de erratas a «entrampado».&amp;lt;/ref&amp;gt; en cosas rateras, si no alto y leuantado en Fe de Iesu Christo, que en él se da este Espíritu Santo, por sus méritos viene: tened fe en este mismo Iesu Christo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[19.] '''En el otro monte se dio la ley, y en la otra Ley se mandaua hazer esto, y no esto; en esta Ley nueua, se da cumplimiento para lo que en la otra se manda. ¿No sé si me entendéys? creo que no: quando Dios dio la Ley en el monte, antes que se diesse, aparecieron tantos de relámpagos y truenos, y de bozinas, que ponían grandissimo espanto y temor, todo el monte temblaua, y hazía temblar a todos los que lo miravan: Estauan todos muy atemorizados, tanto, que dijeron a Moysén, «Habla tú con nosotros, no nos hable Dios» [cf. Éx 20,19]. Dioles Dios mandamientos que trayán temor: porque quando el hombre va a su coraçón, y halla que no ha guardado la Ley, halla mil faltas dentro de sí, y mil males. No puedes guardar la Ley que se te dio, siendo la Ley celestial, tú carnal. No hazía aquella Ley sino poner espanto, como el fuego quando apareció Dios en el monte con aquellos truenos y relámpagos, y aquello que passó en el día que la Ley se dio en el monte de Sinaý, fue en figura de la Ley que se dio en el monte de Sión. La Ley pone espanto: «¿como la guardaré?» pero la Ley nueua de oy, da esfuerço para ello, que si el hombre no podía ser casto, estotra ley le da poder como lo sea: si no podía ser humilde, estotra ley le pone fuerça para serlo: si no podía no dessear la muger ajena, esta le da gracia para no dessearla: finalmente le da poder, le da gracia, le da esfuerço para cumplir la Ley. Estauan con la vieja Ley los hombres tan flacos, tan temblando, veían la Ley tan rigurosa, que ponía luego en el infierno a quien no la guardaua. Y considerando esto el Apóstol san Pablo, viendo quán sujeto estaua el hombre a aquella Ley de la carne, decía: ''Infelix ego homo. quis liberabit me a corpore mortis huius?'' [cf Rom 7,24] Llamáuase desdichado: «¿Quién me librará de la muerte de aqueste cuerpo?» viéndose tan pesado y tan flaco para guardar la Ley. Pero quando esta Ley vino fortaleció los a todos, animólos para que pudiessen cumplir la Ley.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[20.] '''Esta Ley que oy se dio, es Ley de euangelio. ¿De qual? ¿De los Euangelios que se escriuíeron? No, que esse Euangelio, no propriamente sino secundariamente se llama Euangelio. Ley Euangélica y santa se dize lo que se escriuió en los coraçones, que aunque no huuiera letras, ni escritura se puede bien entender, y se puede cumplir: en dándosela les pegó amor de cumplirla, no fue menester mandarles, «Sed castos», si no púsoles gana de serlo: no fue menester que dijesse, «Que no fuessen luxuriosos», sino dándoles la Ley, quedó mortificada la carne, como el Ángel que hirió el muslo a Iacob [cf. Gén 32,25]. No les mandó la ley que tuuiessen paciencia: pero dioles gracia y amor, y voluntad, y poder de poder tener en sí todas las aduersidades; esto no de palabra, no de entendimiento, ''Vos estis Epistola mea ''[cf. 2 Cor 3,2]''.'' No es menester carta para escreuir la ley, «vosotros (dize el Apóstol san Pablo) soys mi Epístola, vuestros coraçones son cartas: y no penséys que tiene de ser escrita con tinta, sino con el dedo, que es el Espíritu Santo, que es el que escriuió la ley en vuestros coraçones, predicándola yo: el Espíritu Santo la escreuía (dize san Pablo;) Yo soy el ministro de lo que él escriue»: esta es la ley que da caridad y humildad, y da todas las virtudes, y porque lo entiendan las vegezitas, esta ley es la que haze santos, la que haze justos y la que da gracia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''Celebramos oy quando dio Dios la gracia al mundo: si allá se dio la ley en monte, acá la gracia en monte: allá bozinas, acá bozinas: pero allá se espantaron, acá no tanto. Como a la media noche, quando todo estaua quieto, pacífico, y sossegado [cf. Sab 18,14], suena vna música muy suaue que suena con muy dulce armonía, que recordándote, tomas vn pauorzito y mucho consuelo: luego preuino vn viento, como quien dize, «Estad atentos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Pentecostés completa la obra redentora de Cristo] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''—¿Qué día es este día de consolación, qué día es oy?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Oy es el día, quando el Consolador vino del cielo a la tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Qué día es oy Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este día es tan grande, de tanta dignidad, que quien en él no tiene parte, no la tiene en ningún otro día de Iesu Christo. Ya que la muerte de Iesu Christo ganó perdón de pecados, pero sin la gracia que oy se da no te aprouecha nada. Ven acá, ¿qué te aprouechauria que gastasses toda tu hazienda por tener vna medicina que mucho vale, si después de auida no la quieres tomar? ¿Qué aprouecha la medicina no tomada para tu enfermedad? quedartehas enfermo, y hazerte han que pagues la medicina. Lo que Iesu Christo obró, la muerte que Iesu Christo passó, la costa que hizo, la medicina que obró para tu enfermedad, si quieres tomarla, sanarás: quedarás libre del todo: si no la quieres tomar, haránte que pagues en el infierno lo que Iesu Christo passó: si la recibes, Iesu Christo quedará muy contento, y pagado de todo quanto passó en este mundo: pero si no quieres tener parte con este día, sino quieres recebir el Espíritu Santo, ''Si quis non habet Spiritum Christi, hic non est eius.'' Si alguno no tuuiere el Espíritu de Christo, este tal no es de Iesu Christo: no se puede saluar [cf. Rom 8,9].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[23.] '''Oy es el día séptimo de las obras de Iesu Christo. Oy es el día, que sopló en la cara del hombre, para dar la vida [cf. Gén 2,7], después de su vida, de su santa Encarnación, después de su Muerte, de su Resurrección: el día de la santa Ascensión, se acabó todo lo necessario para la vida del hombre. Este es el día en que sopló al montón de tierra. Y si quando en la creación sopló en la tierra vn ánima para el cuerpo, que no tenía vida, oy sopla, y da el ánima, que es la gracia, porque el ánima del hombre sin gracia, es estar muerta. Y si quando viene la gracia, da vida al ánima, oy sopló Dios el montón de tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[24.] '''—¿Qual era, Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Los Apóstoles de Christo: ¿y qué tierra eran? Tal día como oy, como Iesu Christo se auía ido al cielo, antes que se fuesse, díjoles, que les auía de embiar vn Consolador: ellos esperauam vn día, y otro, y otro, hasta oy; como vieron que no venía, estauan desmayados, estauan tibios y desconsolados. Como los dos que se fueron, estando esperando la resurrección, dezían; «Fuese nuestro Maestro: dezía, que nos auía de embiar vn consolador, y tantos días ha que le esperamos, y no viene: vémonos sin Maestro, y sin tener quién nos consuele, ¿qué hemos de hazer? estamos como ouejas sin pastor amedrentados y apretados».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[25.] '''Pero en vna cosa fueron cuerdos, en lo que querría que lo fuessen todos los del mundo, en no yrse sin despedirse de la sacratissima Virgen María. Por grande mysterio tengo quedar la madre de Dios entre los Apóstoles, assí después de la Passión, como después de la Ascensión. Si viene la tentación de la carne, si viene el mal hombre y te quisiere engañar, y quiere que ensuzies tu cuerpo y tu ánima, abogada tienes en la Virgen María: di con confiança, «La madre de Dios es madre de la limpieza: ella es limpíssima: ella es poderosa para interceder por mí: no tengo de desechar a Iesu Christo, sin hablar primero a su Madre». Ten hermana por aueriguado, que si vas a la Madre de Dios, que si te encomiendas a ella, vendrás con consuelo y aliuio de toda quanta pena tuuieres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[26.] '''Estauan pues los Apóstoles del Señor, y los Discípulos, y otros buenos hombres, que serían hasta ciento y veinte, estauan en el Cenáculo a vna parte, y a la otra estaua la Virgen nuestra Señora y las Marías, y otras santas mugeres: estando desconsolados, Dijeron, «Hablemos ala Virgen pues nos la dejó por consoladora». Fuéronse a ella tristes, muchos, cabizbaxos, y en gran manera desconsolados, Dijéronle ala Virgen, como estauan tan sin consuelo, y como se tardaua el Maestro, y que ellos estauan entre sus enemigos, y que no tenían ningún arrimo. «Rogad Virgen a vuestro Hijo, que nos embíe el Consolador prometido».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[27.] '''Sería esto a las nueue del día, a aquella hora salía la Virgen de orar: tenía siempre por costumbre de salir tarde, ya que estauan poco alto el Sol, porque esta hora es muy aparejada para la oración; desde en amanesciendo hasta aquella hora es muy aparejado tiempo para orar, antes que el hombre se ocupe y entretenga en vanidades, ni en otros cuydados del mundo: si no lo primero del día gastallo en el seruicio de Dios. Estaua pues nuestra Señora orando, y salió con aquel rostro de paz, con aquel rostro de alegría, que solamente mirallo consolaua a los tristes y desconsolados, medicinaua a los enfermos, daua grandissimo aliuio a los desconfiados. Salió la sacratissima Virgen a ellos como solía, y esforçólos, y díjoles, «¿porque tenéys poca Fe en vuestro Maestro y mi Hijo? Él os consolará como lo ha prometido. ¿No sabéys amados hijos, y Discípulos de mi sacratissimo Hijo, que la Ley que se dio en el monte de Siná [sic], se dio desde a cinquenta días que subieron de Egypto?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;Aunque la Biblia no menciona expresamente que la Ley fue dada en el monte Sinaí «cincuenta días» después del Éxodo, esta cronología se deduce de los textos. Según Éxodo 12, la salida de Egipto ocurre el 14 del mes de Nisán; y en Éxodo 19:1 se afirma que los israelitas llegaron al Sinaí «en el tercer mes» tras la salida. Contando aproximadamente cincuenta días desde la Pascua y añadiendo los tres días de preparación (cf. Éx 19:11), la tradición judía y cristiana ha identificado la entrega de la Ley con la festividad de ''Shavuot'' o ''Pentecostés'', celebrada precisamente cincuenta días después de la Pascua.&amp;lt;/ref&amp;gt; Cinquenta días ha que padeció Iesu Christo mi Hijo, y os sacó del captiuerio del pecado: oy vendrá el Espíritu Santo. ¿No sabéys también que de cinquenta años era el Iubileo en que los captiuos eran libres, y las cosas vendidas boluían a sus dueños: y era año de alegría y gran regozijo, año de perdón, donde se soltauan las deudas? [cf. Lev 25,10] Assí a cinquenta días después de la Passión vendrá el Iubileo, vendrá el Espíritu Santo Consolador, que os remediará del captiuerio en que estáys; Dios os perdonará las deudas, no sólo a vosotros, pero a todos: porque determinado está, que a la misma hora que dio Dios vida al cuerpo, que le dio Dios ánima, a essa misma hora dará ánima a nuestra ánima: a las nueue vendrá, no os desmayéys, tened confiança que vendrá, sentaos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[28.] '''Hízolos sentar a todos, estauan sentados en los poyos, o hincados de rodillas en oración: confortóles, púsoles confiança, y luego la santissima Virgen hauiendo compassión de aquel ganadillo que le auía quedado, hincóse de rodillas, alçó sus manos al Cielo, y con lágrimas que salían de sus benditissimos ojos, començó a rogar a su amado Hijo, «O Señor mío, y dulce Hijo mío, ruégoos por el amor que me tenéys, por los merecimientos vuestros, por los méritos de vuestra benditissima passión, tened por bién de consolar a estos vuestros Apóstoles: embialdes Señor el Consolador que los consuele: cumplid Señor la palabra que en vuestro nombre les he dado que vendría el Espíritu Santo Consolador, a estos flaquillos, embialdes Hijo mío vuestro Espíritu Santo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cosa es de contemplar ver a la Madre rogar al Hijo, ver al Hijo rogar (en quanto hombre) al Padre; él mismo lo dixo por su boca bendita: «Yo le rogaré, y él os embiara otro Consolador» [cf. Jn 14,16]. Miró Dios a Abel, y después miró a sus dones [cf. Gén 4,4], representaríase Iesu Christo (en quanto hombre) delante del Padre, mostraríale el testimonio de nuestra redempción, mostraríale las señales de los clauos, y el costado partido de la lançada, y diría: «Padre mío, haued compassión de aquellas ouejuelas que en el mundo están sin pastor, están flaquillas, están tristes: embialdes Padre mío vuestro espíritu por los dolores que por ellos passé: ellos están esperando el Consolador que yo les díje que les auía de embiar, embiádselo Padre mío por mi amor. ''Non confundentur qui sperant in te Domine'' [cf. Sal 31,1(30,2)]. No serán&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;En la página 80 se lee «sean», corregido en la fe de erratas a «serán».&amp;lt;/ref&amp;gt; confundidos los que esperan en ti, no les aya salido en vano su esperança: mira Padre a tal Hijo, y no le niegues lo que te pidiere, ámalos Padre mío: por mis merecimientos merecen ellos ser consolados, consuélalos Padre, embíales el Espíritu Santo»: y quién cree que también no rogaría especialmente al Padre que embiasse el Espíritu Santo: «también, Señor, lo hazed por amor de mi Madre que está esperando».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[29.] '''Miró Dios a Abel, y después miró sus dones: mouiéronse las entrañas del Padre a los ruegos del Hijo: y mirado a él puso los ojos en la santissima Virgen, y en aquellas ouejuelas: puso los ojos en la pobre casilla por los merecimientos de Iesu Christo, que fueron tantos que bastaron a amansar la justicia de Dios que estaua ayrada contra nosotros. Y mirad con qué amor, y quán de buena gana vino el Espíritu Santo a aquellos hombres, como si viniera el mesmo Iesu Christo. Porque después que Christo murió por nosotros, ya nos mira Dios con otros ojos, míranos con el amor que a su Hijo bendito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[30.] '''Vino el Espíritu Santo, rómpense essos cielos [cf. Is 64,1]: rómpese el velo del Testamento viejo, y vimos y mostróse claro el Sancta sanctorum. Ya esta abierto todo, quien quisiere entrar abiertas tiene las puertas. Antes que Christo muriera, qual y qual se saluaua, después mucho mayor número. Vino primero vn sonido, que hizo temblar el Cenáculo, para dar a entender que era fuerte. Y luego vinieron lenguas de fuego, que parecían visibles sobre las cabeças de los que allí estauan: para dar a entender, que el Espíritu Santo es fuego, es ardor de coraçón. Quando vos sentís vn encendimiento dentro de vos, que os arde el coraçón en amor de Dios, el Espíritu Santo es: es el fuego muy leal mensagero, que está allí el Espíritu Santo. Entra pues el Espíritu Santo en los Apóstoles, abrάçalos, consuélalos, esfuérçalos, dales vn beso de paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Espíritu Santo Dios es y nos endiosa] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[31.] '''—Padre, dezidnos, ¿qué cosa es el Espíritu Santo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay lengua que pueda dezirlo, ni oydo que pueda oyrlo, ni coraçón que lo pueda sentir, qué cosa es aquel beso, aquel abraço. Dize Helías, que Dios le dixo, ''Egredere et sta in monte coram Domino. Et ecce Dominus transit et spiritus grandis et fortis, subvertens montes, et conterens petras ante Dominum: non in spiritu Dominus. Et post Spiritum commotio: non in commotione Dominus. Et post commotionem ignis: non tamen in igne Dominus. Et statim venit sibilus tenuis aurae: illic Dominus ''[cf. 1Re 19,11-12]''.'' Mandó Dios a Helías, se fuesse al monte, ¿para qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Helías ¿qué viste?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Dize: «Vi vn ayre muy grande y fuerte que derribaua los montes, pero no venía allí el Señor».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Passado el viento, ¿qué vino?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Fuego, pero no estaua allí el Señor. Passado el fuego, venía vn siluito suaue, allí venía el Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[32.] '''«¿Qué hazéys ahí, hermano?» quán presto dejarán el río seco aquellos, a quien el Espíritu Santo dize, «¿Qué hazes aquí? ¿qué hazes, pecador, en esse río seco, en esse mundo ponçoñoso?» quán presto lo menosprecia todo, quán poco se da por todo, a la boz del Espíritu Santo, que le dize, «¿Qué hazes ahí?» En el silbico venía el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No ay quién os pueda dezir este abraço este beso: no ay quién lo pueda explicar. Es tan bueno el Espíritu Santo con aquel que lo tiene, ''Qui adhaeret Domino, unus spiritus est cum eo ''[cf. 1 Cor 6,17]''. Sed castos.'' O dichoso a quien el Espíritu Santo viene, vn espíritu se haze con él, vna misma cosa son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[33.] '''—¿Qué es esso, padre, es casamiento?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Paresce que es esso lo que Iesu Christo dixo, ''Erunt duo in carne una'', serán dos en vna carne [Gén 2,24]. ¿Qué es esto? ¿Que Dios, que el Espíritu Santo se haga vno con el hombre? Darle virtud es, obrar en él virtudes: darle vestiduras, o adornarle y componerle&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;Cf. San Agustín, ''Enarrationes in Psalmos'', Enarr. II sobre el Salmo 30, en S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Octavvs tomvs opervm Divi Avrelii Avgustini hipponensis episcopi, continens enarrationes in Psalmos mysticos'' VIII (Basileae 1529), 108: «Et erunt duo, inquit, in carne una. Sacramentum hoc magnum est, ego autem dico in Christo et in ecclesia. Fit ergo tanquam ex duobus una quædam persona, ex capite et corpore, ex sponso et sponsa. Nam unitatem personæ huius miram et excellentem, commendat etiam Esaias propheta. Nam loquens etiam in eo Christus in prophetia ait, Sicut sponso alligauit mihi mitram, et sicut sponsam ornauit me ornamento» («Y serán dos, dice, en una sola carne: este es un gran sacramento, pero yo hablo de Cristo y de la Iglesia. Se hace, pues, como de dos una cierta persona, de la cabeza y el cuerpo, del esposo y la esposa. Pues esta unidad de persona, admirable y excelente, la recomienda también el profeta Isaías: pues hablando también en él Cristo en profecía dice: Como a esposo me ciñó la mitra, y como a esposa me adornó con ornamento»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Todo esto es lo que resulta de la venida, lo que haze el abraço. Pero el abraço no se puede dezir: como vn desposado que da joyas a su esposa, pero no es aquel desposorio, sino señales. Darle manillas en los braços, darle çarcillos en las orejas. Assí haze el Espíritu Santo, da joyas de manillas, y ajorcas de virtudes, y de buenas obras en entrambos braços, para que el pecador tan bien adereçado le abrace. Da también çarcillos en las orejas, pidiendo atención para obedecer a lo que al oydo allá dentro le dijere: pero no es este el matrimonio: dale los siete dones suyos. Todas estas dadíuas son arras y ajuar, y preparación para la venida, dones son del desposado, pero el abraço no sé qué es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[34.] '''—Padre, auéys dicho, que el Espíritu Santo se haze vno con aquel en quien está, luego ¿Dios es? ¡Qué marauilla!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Es mucho esso? Pues oyd, ''Ego dixi, dij estis et filij excelsi omnes'' [Sal 82,6(81,6)], el mesmo Dios lo dixo. «Yo digo dioses soys vosotros». ¿Sabéys que tanto, que si el hombre tiene en sí al Espíritu Santo, y habla, se dize hablar el Espíritu Santo? Lo que hablaredes (dixo Christo) no tengáys cuydado de ello. ''Non estis vos qui loquimini, sed Spiritus Patris vestri est qui loquitur in vobis ''[cf. Mt 10,20]''.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Agustín. «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo no es possible conocerlo»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;Cf. S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Nonus tomus operum D. Aurelii Augustini Hipponensis episcopi : continens illius tractatus hoc est, expositiones ad populum factas in Nouum testamentum : cum aliis uarii generis opusculis.'' (Basileae 1542), col. 6: «''Intuentes quod modo audiuimus ex lectione Apostolica, quod animalis homo non percipit ea quae sunt spiritus dei, et cogitantes, in hac ipsa praesenti turba charitatis uestræ necesse esse ut multi sint animales, qui adhuc secundum carnem sapiant, nondumque; se possint ad spiritualem intellectum erigere''» («Considerando lo que ahora hemos oído de la lectura apostólica, que el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, y pensando que en esta misma presente multitud de vuestra caridad es necesario que muchos sean animales, que aún sienten según la carne y no pueden aún elevarse al entendimiento espiritual»). {{Versal}}Concilio de Orange{{Fin}} II, Can. 7, DS 377: «''Si quis per naturae vigorem bonum aliquid, quod ad salutem pertinet vitae aeternae, cogitare, ut expedit, aut eligere, sive salutari, id est evangelicae praedicationi consentire posse confirmat absque illuminatione et inspiratione Spiritus Sancti, qui dat omnibus suavitatem in consentiendo et credendo veritati, haeretico fallitur spiritu, non intelligens vocem Dei in Evangelio dicentis: “Sine me nihil potestis facere” (Jo 15, 5); et illud Apostoli: “Non quod idonei simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis, sed sufficientia nostra ex Deo est” (2 Cor 3, 5)''» («Si alguno afirma que por la fuerza de la naturaleza se puede pensar, como conviene, o elegir algún bien que toca a la salud de la vida eterna, o consentir a la saludable. es decir, evangélica predicación, sin la iluminación o inspiración del Espíritu Santo, que da a todos suavidad en el consentir y creer a la verdad, es engañado de espíritu herético, por no entender la voz de Dios que dice en el Evangelio:” Sin mí nada podéis hacer” y aquello del Apóstol: “No que seamos capaces de pensar nada por nosotros como de nosotros, sino que nuestra suficiencia viene de Dios”»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo que es bueno no es de hombre solo. Quando el hombre haze vna buena obra, no es de sólo el hombre: madre tiene en la tierra y padre en el cielo: el libre aluedrío que tú tienes, madre es, no es lo principal, otro más alto, el principio, el ser, el padre, actiuidad de la cosa: el Espíritu Santo es: dize san Pablo, Quando el hombre gime, el Espíritu Santo gime [cf. Rom 8,26].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[35.] '''—¿Porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque es vna mesma cosa con el que ora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Luego si no son dos, ¿vna Encarnación ay? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¡Tate, esso tan solamente dize ser vno el Espíritu Santo: y aquel donde está; no en persona, que dos personas son. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Pues ¿porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque el Espíritu Santo obra como principal en el hombre: por esso dize que el Espíritu Santo obra aquello&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;La fe de erratas señala una puntuación y capitalización diferente en estas palabras de la página 84, «obra aquello» por «obra.Aquello».&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Padre, no nos dize el abraço, todo es andar por los arrabales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay quién sepa dar cuenta de lo demás que sucedió. Bien se dize lo que los Apóstoles del Señor obraron, los milagros que hizieron y procedieron de la venida: bien se dize a vino el Espíritu Santo en ellos, pero el abraço que les dio, mandad perdonar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[36.] '''Dezid, si juntassen todos los olores de quantas cosas criadas ay en el mundo, en que vuiesse algalia, almizcle, ámbar, azahar, jazmines, finalmente todos los olores se juntassen, sin que el vn olor impidiesse al otro, ¡qué olor tan suaue sentiríades, qué consolación os daría, como confortaría vuestra ánima! Pues mirad, todo sabor amarga, todo sabor es dessabrido más que la hiel, en comparación del que el Espíritu Santo trae consigo. ¡O qué sabor! ¡o qué color! ¡o qué gusto! ¡o qué consuelo! ¡o qué descanso! ¡o qué regozijo! ¡o qué alegría! ¡o qué esfuerço sintieron los Apóstoles, quando sintieron el silbo dentro de sus entrañas! ¡qué contentamiento sintieron sus ánimas, qué hartas, qué rellenas, qué abundantes estauan del Espíritu Santo! Pléguele a él nos dé el soplito y el silbito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[37.] '''¿Qué hazemos aquí, hermanos? ¿en qué entendemos aquí? si aquí nos estamos no podremos medrar: ¿qué hazes aquí, pecador? ¿en qué passas tu vida? ¿de qué beues? seco está esse charco, o se secará presto, essa riqueza en que confías está seca, o se secará presto, y te dejará ella a ti o tú a ella: ¿qué hazes aquí tú desuenturado, que tienes puesto tu amor en la otra, o la otra en ti? seco está el charco, presto te morirás tú o se morirá ella, y veréys, quán seco del todo estaua el charco de donde pensauas que te hartauas. ¿Qué hazes aquí, soberuio, fantástico? todo esso ha de auer mal fin, acabarsete ha todo: aora beues, y quando no te caues se acabará tu vida: y ¡desuenturado de ti, si antes que te mueras no dejas las vanidades y locuras desta vida! Como confías en la tierra, no tienes tus ojos en el cielo: como no te has desarraygado de todo lo de acá, aún no te ha silbado, aún no conoces la dulçura de Dios. ''Quam magna multitudo dulcedinis tuae, Domine: quam abscondisti timentibus te ''[Sal 31,19(30,20)]''.'' ¡O quán grande es la muchedumbre de tu dulçura, la qual aparejaste a los que te temen! ¡Bendigante los cielos y la tierra! y si para los que te temen tanto bien aparejaste, ¿Qué harás para los que te aman? Lumbre se dize y fuego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Paráclito es lumbre y es fuego] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[38.] '''¿Conoces a Dios, hermano? Di, ¿ha topado Dios contigo? La señal principal que Dios está en vno es quando menosprecia todo lo que ay en la tierra que Dios no es, y sólo trata de amar y agradar a su Dios como bien vnico suyo. Y en esto verás, hermano, si el Espíritu Santo ha venido a ti, si andas con feruor, con alegría en el camino de Iesu Christo. Si el Espíritu Santo te ha dicho: «¿Qué hazes ahí?», bueno estás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh! ¿qué sintieron los apóstoles quando el Espíritu les dixo: «¿Qué hazéis ahí?» [cf. Hch 1,11] No se puede dezir, assí como no se puede dezir quién es Dios. ¡Qué de grandeças vsó con ellos, qué mercedes tan grandes les hizo! Dioles gracias del entendimiento. ¿Qué son ni qué saben los letrados ni philósophos del mundo sin éstas? Quantos theólogos ay sin gracia del Espíritu Santo, nada son. Lo principal que les dio fue que claramente conociessen lo que les cumplía en todas las operaciones humanas, que sin errar pudiessen saber: «Esto me cumple y esto no me cumple». Acá bien podemos nosotros conocer cuál es bueno y cuál es malo, pero no en particular. Nadie puede saber sino el Espíritu Santo cuál es mejor de esto, casado o no casado, clérigo o no clérigo, fraile o no fraile; pero aquí el Espíritu Santo alumbra, sabe particularmente cuál es mejor para ti. El Espíritu Santo es ayo de niños. ¡Y qué bien enseñado será el niño que de tal ayo saliere enseñado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;Cf. Homilía 75(74) de San Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de Juan, en S. {{Versal}}Juan Crisóstomo{{Fin}}, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III (Parisiis 1546), f. 75r: ''«Paracletus autem quem mittet pater in nomine meo, ille uos docebit. Fortasse quae dixi, non intelligitis, sed ille manifestus magister erit» ''(«El Consolador, que el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará. Quizá estas cosas no os resultan claras ahora, pero Él es un maestro claro de ellas»)''.'' &amp;lt;/ref&amp;gt;!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[39.] '''Por ventura diréis:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No habrá menester consejo en lo que ha de hazer, si tanto sabe, sino regirse por su parecer y no tomar el de nadie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, que el Espíritu Santo quiere que vaya a tomar parecer de quien más sabe, y Él le dará en voluntad que lo vaya a preguntar, y le dirá lo que ha de preguntar, y le dará gracia al otro que responda lo que ha de responder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Espíritu Santo, ayo del entendimiento y ayo y gouernador de la voluntad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Spiritu Sancto'' de San Basilio (c. 14, n. 31), en S. {{Versal}}Basilio de Cesarea{{Fin}}, ''Traité du Saint-Esprit'', editado por B. Pruche (Paris 1947), 166: «Ἦπου νηπίας φρενὸς πανταλῶς τοῦτο, καὶ παιδὸς τινὸς ὡς ἀληθῶς γάλακτος δεομένου, ἀγνοεῖν τὸ μέγα τῆς σωτηρίας ἡμῶν μυστήριον· ὅτι κατὰ τὸν εἰσαγωγικὸν τῆς διδασκαλίας τρόπον, ἐν τῇ κατὰ τὴν εὐσέβειαν γυμνασίᾳ πρὸς τὴν τελείωσιν ἐναγόμενοι, τοῖς εὐληπτοτέροις πρῶτον καὶ συμφεροτέροις ἡμῖν κατὰ τὴν γνῶσιν ἐστοιχειώθημεν τοῦ οἰκονομούντος τὰ ἡμέτερα» («Esto es señal manifiesta de una mente infantil, y como de un niño que verdaderamente necesita leche, el ignorar el gran misterio de nuestra salvación: que, según el modo introductorio de la enseñanza, siendo conducidos en el ejercicio piadoso hacia la perfección, fuimos primero instruidos con aquello que es más fácil de recibir y más útil para nosotros según nuestro conocimiento»). En este caso, no disponemos de referencia a una obra contemporánea que pudo haber utilizado el Maestro, de modo que citamos por una edición crítica actual.&amp;lt;/ref&amp;gt;, no te dexará passar con cosa mala de quantas tu sensualidad te pidiere. Y pensarás hazer alguna cosa que no te cumpla, Él hará como no la hagas, sino al contrario de lo que pensabas hazer. Si no, preguntadlo a Ieremías, que, porque le maltrataban algunos porque prophetiçaua, dixo: «¿Quién me mete a mí, quién me mete a mí en estas baraxas? Prophetiçéles la verdad, y por esso me hazen muchos males. No tengo de prophetiçar más» [cf. Jer 20,8-9]. Estando en este propósito, descendio fuego del çielo y tocóle, y como le tocó, buelue, y si antes hablaúa vna palabra, después hablaúa quatro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[40.] '''Quando viene fuego del çielo, quando viene el Espíritu Santo, quita el temor que el hombre tiene; pobreça, ni deshonra, ni hambre, ni vituperios, muerte, ni tentaciones de carne, ni al mundo, ni al demonio; todo quánto mal estas cosas le pueden hazer, no lo tiene en vna picadura de mosca. ''Quis nos separabit a charitate Christi?'' —dize el apóstol San Pablo—. ''Tribulatio, an angustia, an fames, an nuditas, an periculum, an persecutio, an gladius?'' [Rom 8,35] ¿Quién nos apartará de la caridad de Iesu Christo? ¿Quién ay tan fuerte que nos pueda apartar de ella? ¿La tribulación, la angustia, el hambre, la desnudez, la persecución, el peligro o el cuchillo? Nada de esto nos puede apartar de ella, porque, aunque parescan muy crueles, nada nos espanta. Bien puede todo acaescernos y passar por nosotros, pero todo no nos puede sujetar; antes quántas cosas más graues nos acaescieren, tanto más cresce nuestra caridad con la de Iesu Christo, saliendo en todo lugar y en todas las cosas vencedores, ricos y honrados, no por nuestras fuerças, no por nuestros merecimientos, sino por el ayuda y amparo de Iesu Christo. Porque, amándonos Él como nos ama, no consentirá que seamos vencidos; ni nosotros acordándonos de sus misericordias y grandeças, de las mercedes que de Él hauemos recebido, y acordándonos de los males que nos ha quitado (aun queriendo nosotros caer en los abismos del infierno, nos ha librado con su mano y braço poderoso), no seremos derribados por los pecados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[41.] '''Y si esto os paresce mucho, que son cosas liuianas, esperad, y veréis cosas mayores. Mayor apariencia tenían las cosas inuisibles de ser temidas, que pelean fuertemente contra el ánima, que lo que puede dañar el cuerpo, y quando a mucho se extienda, no puede más que hasta la muerte; pero ni en lo vno ni en lo otro no ay que temer, porque el mismo Apóstol san Pablo lo dize: Estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni los poderíos, ni las cosas fuertes, ni las cosas por venir, ni la fortaleça, ni alteça, ni lo hondo, ni lo cruel, ni lo áspero de la tierra toda, ni criatura ninguna no nos puede apartar de la caridad de Iesucristo [cf. Rom 8,38].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[42.] '''—¿Quién os lo dixo, Pablo, la carne o la sangre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, sino el Espíritu Santo, que es fuego que quema todas estas cosas, y las deshaçe para que no nos puedan empeçer, como a pajuelas. No es más esto delante del fuego del Espíritu Santo que vna pajita liuiana echada en vna grandissima hoguera. Quando tengas el Espíritu Santo, Él mata todo lo que daña; pero si ay pajitas, señal es que no ay fuego que las queme. Si estás, hermano, sometido a tus vicios, si estás inclinado a maldades, si tienes en tu coraçón pensamientos de liuiandad, si tienes phantasía, todo esto estorba; y todo esto quema el Espíritu Santo quando viene, y no ay cosa que se le resista. Quando viene el Espíritu Santo, no basta nadie a resistirle. Ni la moçuela loca que su vida no era otra cosa sino vn continuo pensamiento en cómo se vestiría, y cómo se pondría galana, y cómo se auía de afeitar la cara. Quando el Espíritu Santo viene, haçe que la moçuela se huelgue de andar templada en el vestido; ya escoge las lágrimas por agua marauillosa para la cara; ya tiene humildad, porque vino el Espíritu Santo. No basta a mouerla el mancebeté muy enhiesto con su espada al lado, muy vestido, con mucha soberuia, la pluma en la gorra. ¿No sabéis para qué se ponen aquello allí? Para que sepáis, si no lo sabéis, que son locos, y para que sepáis su locura, y sus baxos pensamientos, y sus imaginaciones, y sus phantasías. Pero, quando viene el Espíritu Santo, todo lo quema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[43.] '''Dize Christo: «¿Pensáis que vine a traer paz? No vine a traer paz, sino cuchillo» [Mt 10,34]. ¿Qué es, que andaua el mancebo por ay perdido, vn loquillo callejero, toda su bienauenturança puesta en andar por las calles, mirando, y desseando a la otra, y desde ha poco le veis recogido, casto, y humilde, y virtuoso? ¿Quién lo haçe esto? El Espíritu Santo, el fuego que quema quanto halla. Con este fuego no ay honra, ni riqueças, ni prosperidades, ni deleites que el hombre desse, todo lo haçe tener en poco, y tenerlo debaxo de los pies. Con este fuego se quema todo lo sensual del hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—''Viuo ego, iam non ego'': ya no yo, pero biue en mí Iesu Christo [cf. Gál 2,20] —dize el Apóstol—. Biua yo en humildad, en castidad, en paciencia. Ya no yo: el de antes, no; no mis passiones, no mis sensualidades, porque esto está ya muerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Cómo es esso, Apóstol? ¿De qué manera?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Biue en mí Iesu Christo por humildad, por caridad y por gracia; y donde esta gracia llega, haçe mudar al hombre al reuéś de como estaua; haçe que el que se amaua a sí mismo, y que se tenía en mucho, diga: «Sea Dios engrandeçido, y sea yo apocado; sea Dios seruido, y menospréçienme a mí; sea Dios honrado, y deshonrenme a mí; glorifiquen a Dios, y vituperen a mí». Al que sopló el Espíritu Santo, no quiere nada para sí, todo a honra de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Esfuérzate, hermano, hoy es día de perdón] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[44.] '''Quando no auía venido el Espíritu Santo, los Apóstoles estauan medrosos, temerosos, las puertas çerradas, no osauan salir por miedo no los matassen, teníen grande miedo. Tomó Dios vna vez a Ezequiel propheta en su espíritu [cf. Ez 37,1-10], y leuólo en medio de vn campo, do auía infinitissimos huesos de muertos; estaua vna muchedumbre muy grande de ellos, y todos muy secos. Díxole: «¿piensas que estos huesos tienen vida?» Respondio Ezequiel: «Tú, Señor, lo conoces y lo sabes todo». Mandóle Dios: ''Vaticinare de ossibus istis'': «prophetiça de estos huesos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Y qué, Señor?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Di: Huesos secos, oýd las palabras del Señor: Yo os daré espíritu, y biuiréis; daros he carne, y nascéros han neruios, y os haré que os cubráis de cuero, y daros he vn espíritu, y biuiréis». Yo (dize Ezequiel) híçelo assí, y luego se hizo vn grande mouimiento y vn grande ruydo, como los vnos huesos se juntaron con los otros, cada vno en su lugar y en su juntura; hizieron ruydo como quando vn hueso se junta con otro; y vi cómo viniéron sobre aquellos huesos neruios, y cómo creçía la carne, y luego vn cuero fue tendido por todos ellos, aun no tenían vida; estauan allí como muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Prophetiça y llama al espíritu; llámalo, y dirás: Aquesto dize el Señor: De los quatro vientos de la tierra, venid, soplad sobre estos hombres muertos, y biuirán luego». Acabando de prophetiçar, tuuieron vida, y leuantáronse, y estuuieron sobre sus pies. Rízose de toda aquella gente vn muy fuerte y valeroso exército. Díxo Dios: «Estos huesos son toda la casa de Israel; porque ellos díxeron: ''Aruerunt ossa nostra, et periit spes nostra''» [Ez 37,11].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[45.] '''Allí estauan los Apóstoles como huesos muertos desmayados. ¿Ay aquí algunos que estãdo en figura de biuos están muertos? ¿Ay aquí tan sin confiança alguno, que dize: «¿Cómo puedo yo ser bueno? ¿cómo es posible tener yo castidad? ¿cómo es posible que me perdone Dios? He pecado yo tanto, que en toda mi vida no he hecho otra cosa sino ofender a Dios: ¿cómo me perdonará? ¿Quién yo para yr al çielo? ¿Quién yo para yr allá? El çielo dáse a los que hazen buenas obras; yo no las he hecho, ni las espero de hazer: ¿qué tengo yo con esso? Prueuo veinte vezes a no pecar, y no puedo sino pecar.» ''Iam aruerunt omnia ossa nostra, et periit spes nostra.'' Ya nuestros huesos se han secado, ya se ha perdido nuestra esperança.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[46.] '''¡Oh desuenturado de ti, si tú tal dizes! Esfuérçate, hermano, que oy es día de perdón; oy se admiten todos, si quieren conocer sus culpas y dolerse dellas y confesarse; no ay más. Y tú, mancebo, ¿piensas que no puedes dexar de pecar, y que no te puedes apartar dello? Prueua y apártate, que oy es día de perdón; oy se da fuerça para vencer y derribar aquello que te derribaua; oy se dan fuerças, si tú las quieres tomar, para vencer tus passiones; oy es el día en el qual prometió de quitar el coraçón de piedra, de quitar la sequedad del alma; oy es el día en que da coraçones blandos, coraçones arrepentidos; oy es el día en que dará coraçones aparejados para llorar vuestros pecados y saberlos conocer [cf. Ez 36,26-27]; oy es el día en que os dará vn soplo, no en las orejas, no en los oýdos, no en nada de lo de acá fuera, sino dentro de vuestros coraçones; vn soplo que os dé vida, vn soplo que os dé fuerça, vn soplo que os dé castidad, vn soplo que os dé humildad, vn soplo que os dé caridad y amor y todas las otras virtudes; vn soplo que refresque vuestras ánimas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Obra del Espíritu en los apóstoles y en la cristiandad naciente] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[47.] '''Si no, miradlo en los apóstoles, que estaban cobardes, porque se querían mucho. Viene a ellos el Espíritu Santo, entra en aquellos coraçones, quitaseles aquel temor, menosprecian la carne, y la soberuia, y la codicia; echan en el suelo todos los vicios; pasan por encima de ellos como vencedores de aquellos que les auían vencido y los acobardauan y ponían temor. Leuantáronse en pie como exército poderoso; abren las puertas que antes tenían cerradas [cf. Jn 20,19], llenos y rellenos del Espíritu Santo, llenos de fortaleça y de caridad, y comienzan a predicar con grandissimo heruor, no doctrinas frías, sino heruientes como fuego; aquel «¡Bendito sea Dios!»; aquel «No ay sino sólo vn Dios, tres Personas y vn solo Dios verdadero»; aquel «Iesucristo es Hijo de Dios biuo, y está sentado a la diestra de Dios Padre, y es Iuez de biuos y muertos»; aquel hablar que todos los entendían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Auía allí entonces de todas las naciones; auía partos, medos, de Mesopotamia, de Iudea, de Capadocia, de Asia la Menor, de Frigia, de Panfilia, de Egypto, de Libia, de Creta, de Arabia, de Roma. Todas estas naciones estauan allí, y todos los entendían; que hablauan todas las lenguas y lo entendían todos como si hablasen la lengua de cada vno particularmente. ¿Y esto es marauilla, pues Dios lo haçe? Agora vn predicador habla en romance, y cada vno lo entiende en su lengua; habla vna palabra que Dios le manda, y entiéndelo vno a quien aquello toca, y los otros no lo entienden. Dize vn predicador: «Sed humilde». Entiende aquella palabra el soberuio. Dize otro: «Sed casto». Aquello entiende el luxurioso; y assí, hablando en vn lenguaje, diferentemente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[48.] '''Assí que, del sonido grande que vino quando el Espíritu Santo vino, auiéndose juntado en Ierusalem, y de que hablando en vna lengua, entendiese cada vno en la suya, estauan todos espantados, y dezían: «¿No son estos de Galilea? ¿Cómo hablan tantos lenguajes?» Otros dezían: «Dexadlos, que están borrachos» [cf. Hch 2,7-13]. Quando oyéredes hablar alguna persona y no le entendieredes, tened paciencia, y no os arrojéis a juagar de presto; mirad que el Espíritu Santo no paresce; mira lo que hazéis, que por ventura hablará alguno lo que quiso Dios que hablase, y diréis vos que está borracho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Assí que dixeron que estauan los apóstoles borrachos. Leuantóse entonces San Pedro, como pastor vniuersal y como su defensor, y dixo: «Varones de Ierusalem, escuchad mis palabras. No penséis que estamos borrachos, porque agora no es hora de auer beuido, que es hora de tercia. ¿Sabéis qué es esto? Lo que prophetiçó el propheta Ioel: ''Effundam Spiritum meum super omnem carnem, et prophetabunt filii vestri, et filiae vestrae.'' Derramaré, enuiaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos prophetiçarán y vuestras hijas; y vuestros viejos soñarán sueños, y los mancebos verán también visiones, y sobre mis sieruos y criadas enuiaré mi Espíritu Santo. Varones israelíticos, a Iesucristo predicamos, varón aprobaido de Dios, al qual vosotros entregastes a la muerte con todas las señales que Dios hizo, al qual Dios resuscitó y está a la diestra de su Padre, y Él hizo que el infierno no le empeciese, que no le podía empecer. Y cierto, sepa todo hombre que Iesucristo, que vosotros crucificastes, es verdadero Hijo de Dios» [cf. Hch 2,14-36; Jl 2,28].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[49.] '''Habló San Pedro con tanto heruor, predicóles allí cómo el Espíritu Santo venía deseoso de nos consolar y remediar. Echa, pues, la red el buen pescador; aquel que de antes solía pescar peces, pesca agora ánimas; echó la red. Del primer lance pescó tres mil de aquellos que poco auía que le auían dicho que estaua borracho; compungíanse y arrepentíanse de lo que auían dicho, y dezían: «¡Desuenturados de nosotros!, ¿cómo nos hemos agora de conuertir, que somos nosotros los mesmos que le crucificamos, y diximos que soltassen a Barrabás? ¿Cómo ha de ser esto? ¿Cómo nos ha Dios de perdonar?» Díxoles San Pedro: «¿Qué es esso? No desmaye nadie; misericordioso es Dios, y Iesucristo está lleno de misericordia; que aunque ayáis hecho esso, aunque vosotros sois los mismos que le matastes con vuestras propias manos, está aparejado a perdonaros si os arrepentís y hazéis penitencia. Confessad vuestro pecado luego, y más tardaréis vosotros en confessaros que Dios en perdonároslo». Ellos, como oyeron esto, dixeron que les plazía; y no solamente les perdonó Dios sus pecados, pero vsó de tanta misericordia con ellos, que les enuió el Espíritu Santo, assí como a los apóstoles, sobre casi tres mil hombres de ellos. ¿No miráis qué buena redada para la primera? ¡Oh, bendita sea tu misericordia, Señor mío, que tan caro te costó lo que agora tan de balde se da! Daua Dios el Espíritu Santo a quien su Magestad quería, y de balde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[50.] '''A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. Hazíase entonces en la Iglesia vniuersal lo que agora se haçe en los monesterios, que no tienen, en particular ni común, propio, y por esso mejor librados. Assí estauan los santos apóstoles y los otros santos hombres y mugeres; hazían muchos milagros y marauillas; sanauan enfermos, resuscitauan muertos; estauan siempre la mayor parte del tiempo orando muy alegres, llenos de goço del Espíritu Santo, muy regocijaidos con el Huésped [cf. Hch 2,42-47].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[51.] '''Plegue al Espíritu Santo, por los merecimientos de Iesucristo, y por aquella sangre que derramó en la cruz por nosotros, tenga por bien venir en nuestros coraçones y sanar nuestras ánimas, alumbrar nuestros entendimientos, para que conozcamos a Dios, y endereçar nuestra voluntad para solamente amar a Dios y se oluidar de las cosas del suelo, y sujetar nuestra carne, y darnos humildad, castidad y caridad para con nuestros próximos, y darnos sus siete dones, para que teniendo su gracia nos dé la gloria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ánima mía, viue en perpetuo agradecimiento de tan grandes y tantos beneficios.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<title>Catálogo unificado</title>
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		<updated>2026-05-13T08:38:43Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Corregida referencia tercera parte obras completas J. Díaz&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
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|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II || Jodocus Badius Ascensius ||  Paris  || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' || Ioannes Gravius ||  Antuerpiae || 1550 ||  https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San || ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1552 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San || ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1546 ||  https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… '' ||  || Lugduni || 1539-1540 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (2 vols.) || Jacobo Cromberger ||  Sevilla  || 1527 ||  https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San || ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' || Adam Petri ||  Basileae  || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan || ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' || Frobenius ||  Basileae  || 1516 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San || ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' || Stagninus ||  Venetiis  || 1503 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de || ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' || Apvd Seb. Gryphivm ||  Lugduni  || 1537 ||  https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San || ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' || Seb. Gryphius ||  Lugduni  || 1539 ||  https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San || ''Libellus meditationum'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1498 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al. || ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … '' || impensis Ioannis Parui ||  Parisiis  || 1504 ||  https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al. || ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' || Husner ||  Argentorati || 1502-1503 || Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques || ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' || Jean Petit ||  Parisiis  || 1519 ||  https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}} || ''Liber sextus Decretalium '' || Ulrich Gering et Berthold Rembolt ||  Parisii  || 1500 ||  https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.) || ''Canones et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini''||  Paolo Manuzio|| Venetiis  || 1564 ||  https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre || ''Concilia omnia'' || Joannes Quentel ||  Coloniae  || 1551 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da || ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' || Georgius Arrivabene ||  Venetiis  || 1490 ||  http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de || ''Decretorum Collectanea'' || apud Carolam Guillard ||  Parisii  || 1547 ||  https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de || ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' || Ioannes Barbous ||  Lugduni  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus || Andree de Toresanis ||  Venetiis  || 1487 ||  https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' || Antonium Vincentium ||  Lugduni  || 1543 ||  https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}} || ''Speculum Clericorum'' || Goffrido de Marnef ||  Parisiis  || 1502 ||  http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval{{fin}} || ''Stella clericorum'' || Petrus Levet(?) ||  Parisiis  || 1495 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}} || ''The Electronic Manipulus florum Project'' || Wilfrid Laurier University || Waterloo (Canada)|| 2022|| http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel || ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' || Jacobus Pforczensis ||  Basileae  || 1510 ||  https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor || ''De locis theologicis'' || Mathias Gastius ||  Salmanticae  || 1563 ||  https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' || (No especificado) || (No especificado) || 1529 ||  https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' || Oliverius Mallardus ||  Parisiis  || 1541 ||  https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio || ''Summula peccatorum'' || Quentel ||  Coloniae  || 1526 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro || ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' || Claude Chevallon ||  Parisiis  || 1519 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez || ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' || Pedro de Castro ||  Medina del Campo  || 1544 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse || ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' || Officina Simonis Colinaei ||  Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes || ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' ||  Franciscus Behem || Moguntiae || 1549 ||  https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro || ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' || Hieronymus Suncinus || Orthonae Maris || 1518 ||  https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de || ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' || Andreas ab Angulo ||  Compluti  || 1562 ||  https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes || ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' || Petrus Phalesius ||  Lovanii  || 1551 ||  https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de || ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' || Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus ||  Hispali  || 1491 ||  http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal || ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares || 1545 ||  https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan || ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' || Andreas Bocard ||  Parisiis  || 1497 ||  http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}} || ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' || Iohannes Soter ||  Coloniae  || 1532 ||  https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Dulce bellum inexpertis'' || Johann Schoeffer ||  Moguntiae  || 1521 ||  http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De || ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' || Claudius Fremy ||  Parisiis  || 1558 ||  https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo || ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' || Typis Francisci Perez ||  Sevilla  || 1584 ||  http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de || ''Tractatus perutilis'' || Ioannes Iunta ||  Salmanticae || 1550 ||  https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso || ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' || Andrea de Angulo ||  Compluti  || 1570 ||  http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban || ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' || (No especificado) || Lovanii || 1554 ||  https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan || ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' || Ioannes Parvus et Franciscus Regnault ||  Parrhysiis || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Petrus Bergomensis ||  Venetiis  || 1502 ||  https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Nicolaus Spindeler ||  Barcinone  || 1479 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Directorium aureum contemplativorum'' || Johannes Landen ||  Coloniae  || 1513 ||  https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Espejo de perfección'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares  || 1551 ||  http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San || ''Speculum clericorum'' || Ferrarius ||  Venetiis  || 1580 ||  https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San || ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' || Petrus Quentel ||  Coloniae  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de || ''Contemptus mundi'' || Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran ||  Toledo  || 1512 ||  http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus || ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' || Gravius (u.a.) ||  Lovaina  || 1550 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus || ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' || Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore ||  Parisiis  || 1561 ||  https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de || ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' || Casa de Andres de Angulo ||  Alcalá de Henares  || 1562 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San || ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1506 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mair{{fin}}, Juan || ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' || Philippus Pigouchet ||  Parrhysiis || 1509 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre || ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' || Hector || Bononiae  || 1515 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de || ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' || Hieronymo Margarit ||  Barcelona  || 1610 ||  https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' || Iodocus Badius Ascensius || Parisiis  || 1532 ||  https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1556 ||  https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1557 ||  https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' || Remón de Petras ||  Sevilla  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1528 ||  https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Varela ||  Sevilla  || 1530 ||  https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual'' || Sebastián Martinez ||  Valladolid  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Quinta parte del abecedario espiritual'' || Juan de Junta ||  Burgos  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Sexta parte del abecedario espiritual'' || Matheo y Francisco del Canto ||  Medina del Campo  || 1554 ||  https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de || ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' || Juan de Junta ||  Salamanca  || 1541 ||  http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus || ''Summa de virtutibus et vitiis'' || Johannes Amerbach ||  Basileae  || 1497 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1545 ||  https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1544 ||  https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de || ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' || Alphonsum Gomezium ||  Madrid  || 1583 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de || ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' || Claudio Cheuallon ||  Parrhisiis  || 1503 ||  http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de || ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' || Andrés Barrera ||  Córdoba  || 1604 ||  http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Jesu Christi'' || (No especificado) || Lugduni || 1522 ||  https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Christi Cartuxano'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1530 ||  http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' || sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola) ||  Venecia  || 1574 ||  https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''Summulae'' || Ioannes Giuntae ||  Salmanticae || 1547 ||  http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''De iustitia et iure libri decem'' || Andreas a Portonariis ||  Salmanticae  || 1553&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de || ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' || S. Mayer ||  Dilinga  || 1558 ||  https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis || ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' || Nicolás Tyerri ||  Valladolid  || 1526 ||  http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco || ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' || Andrea de Portonaris ||  Salamanca  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo || ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia Catena aurea)'' || (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis ||  Venetiis  || 1493 ||  https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – Tomás de Irlanda{{fin}} || ''Manipulus florum'' || Iacobus de Tyela ||  Placentiae  || 1483 ||  http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes || ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' || Joannes Haselberger ||  Argentine  || 1516 ||  http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}} || ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' || Andreas de Bonetis ||  Venetiis  || 1485 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}} || ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' || Pedro de Doblas ||  Jaén  || 1609 ||  http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}} || ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' || Juan María de Terranova ||  Salamanca  || 1561 ||  http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de || ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' || Sebastianus Martinez ||  Pinciae || 1559 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de || ''Summa confessorum'' || Juan Varela ||  Hispali  || 1526 ||  http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis || ''Opera'' I || Nicolaum Episcopium juniorem ||  Basileae  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg || ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' || ex Officina Ioannis Quentel ||  Coloniae  || 1549 ||  https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Tercera parte de las obras del Padre Maestro Iuan de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz || P. Madrigal ||  Madrid  || 1596 ||  http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa || Viuda de Alonso Martín de Balboa ||  Madrid  || 1618 ||  https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray || ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' || Pedro Madrigal ||  Madrid  || 1588 ||  https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' || Stamperia Muziana ||  Nápoles  || 1754 ||  https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' || Oficina de Manuel Texero ||  Barcelona  || 1796 ||  https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{Versales|Erasmo de Rotterdam}}&lt;br /&gt;
|''Enquiridio o manual del cauallero Christiano''&lt;br /&gt;
|Miguel de Eguia&lt;br /&gt;
|Alcalá de Henares&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000022797&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis''&lt;br /&gt;
|Franciscus Birckman&lt;br /&gt;
|Coloniae&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino''&lt;br /&gt;
|Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono&lt;br /&gt;
|Mediolani&lt;br /&gt;
|1493&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Operum M. Hugonis a S. Victore''&lt;br /&gt;
|Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo&lt;br /&gt;
|Parisii &lt;br /&gt;
|1526&lt;br /&gt;
|Tomo 1: https://books.google.it/books?id=uvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 2: https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 3: https://books.google.it/books?id=mvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;* [[Tratado del sacerdocio|'''Tratado del sacerdocio''']] (ed. [[Juan Miguel Corral Cano]])&lt;br /&gt;
* [[Sermón 32|'''Sermón 32''']] (ed. [[Juan Miguel Corral Cano]])&lt;/div&gt;</summary>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;* [[Tratado del sacerdocio|'''Tratado del sacerdocio''']] (ed. [[Juan Miguel Corral Cano]])&lt;br /&gt;
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		<updated>2025-07-23T15:37:27Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= [Sermón 32. El Hijo y el Espíritu Santo vinieron a remediarnos]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;S. Juan de Ávila, Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia, editado por J. Díaz (Madrid 1596), II, 54-99.&amp;lt;/ref&amp;gt; =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''TRATADO III'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ego veni vt vitam habeant, et abundantius habeant.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo vine para que tengan vida, y [en] más abundancia (Io. 10,[10]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideraciones sobre este Euangelio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Exordio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[1.] '''Los negocios en que va la vida, suelen ser muy estimados y tratados con gran cuydado y diligencia. Solemos dezir: ¡O Señor, que me va la vida en ello! Todo cessa, quando dezimos: va me la vida en esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el tiempo passado leemos, que por oraciones y ruegos del Profeta Eliséo dio Dios nuestro Señor, vn hijo a vna buena muger, y en saliendo el muchacho al campo murió; diole vn gran dolor de cabeça y vinóse a su casa, y murió en los braços de su madre. Púsolo assí muerto encima de la cama del Profeta Eliseo, y la buena muger biuda y lastimada, salió al monte Carmelo a buscar al Profeta Eliseo, y con amargura y angustia de coraçón se echó a sus pies, y díxole: Sieruo de Dios, ''Nunquid petij filium a Domino meo? nunquid non dixi tibi?'' ''etcétera ''[2 Re 4,28]. Muy mayor es la pena que he recebido con su muerte, que el alegría y gozo que recebí quando me lo dieron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces mandó el Profeta a su criado que tomasse su báculo, y fuesse donde estaua el niño muerto y le tocasse con él. No se contentó la buena muger con esto: échase otra vez a sus pies, y dixo: Viue Dios, sieruo suyo, que no yré de aquí, si primero no vas comigo [cf. 2Re 4,30]. Pudo tanto el ruego importuno desta muger con el Profeta, que se va con ella: y llegan a su casa, y entra a la cama donde estaua el niño muerto: sube el Profeta, y encorváse todo sobre el niño difunto, junta su boca con la del niño, y ojos con ojos, y manos con manos, y cuerpo con cuerpo: al fin juntóse todo con el niño, apocóse, encogióse el Profeta Eliseo, y viue el que estaua muerto, resucita el que estaua difunto. Tomóle el Profeta y sacóle a fuera y dalo viuo a su madre, y dizele: ''En viuit filius tuus ''[1Re 17,23]''.'' Cata aquí a tu hijo que viue. Verdaderamente conozco que eres sieruo de Dios, y que viue el Señor en ti&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;Mezcla la historia de Eliseo, en 2Re 4,18-37, la resurrección del hijo de la sunamita, con otro episodio similar acaecido a Elías, la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, en 1Re 17,17-24.&amp;lt;/ref&amp;gt;, dixo la buena muger. ¿Aurá aquí alguna madre que sepa llorar su muerto? ¿que sepa llorar y importunar algún santo Profeta?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[2.] '''Llamase Semen, porque assí como vos nacéys por generación de sangre, y lo que ella haze, haze acá el Espíritu Santo, y el mismo amor que la sangre pone esse mismo pone el Espíritu Santo en el ánima donde mora, y adonde viene. Entendedme, que si viene el Espíritu Santo en vosotros, tendréys amor a vuestros próximos, como a vuestros hermanos, y aun más.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque más fuerte es el engrudo y liga del Espíritu Santo, que el de la sangre, el qual haze solamente amar al padre y a la madre, y a los hermanos, y parientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[3.] '''Y por esto, puesto caso que la Virgen santa María nuestra Señora, a sólo Iesu Christo nuestro Redemptor tuuo, y fue su hijo natural; pero porque fue allí derramado el Espíritu Santo abundantemente en su coraçón y entrañas, ámanos en gran manera, ámanos entrañablemente. No ay comparación de esposo a esposa, ni de madre a hijo, ni de hijo a padre: más fuerte es el amor espiritual que como a hijos adoptiuos nos tiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿De dónde es esto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—El mismo Espíritu Santo es ternura, es amor: ''Deus charitas est ''[1Jn 4,16]''.'' Y como tan grande abundancia y plenitud, se infundio en la Virgen, no tiene que ver la biuda con ella. Las oraciones, y ruegos, y lágrimas de nuestra verdadera madre, truxeron al grande, para que se hiziesse chico, y el que es sobre todas las cosas, se hiziesse vna cosa, y se apocasse, se encorvasse, y abaxasse, y el eterno se hiziesse temporal. Esta Señora es por cuyas oraciones todo lo que se pide se alcança del Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Morimos en Adán en ánima y cuerpo. ¿Quién lo remediará?] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[4.] '''Yo vine para que tengan vida, y más abundantemente la tengan [Jn 10,10]. Este Euangelio habla aquí a los pastores; y pues no están aquí, auremoslo de traer a nuestro propósito, que somos las ouejas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya sabéys que Dios nuestro Señor nos quiere bien, muy antiguo es el amor. Al amigo viejo no le hemos de desechar. Ya sabéys, cómo quanto crió nuestro Señor Dios, todo fue para nosotros, y para nuestro seruicio y prouecho. Crió el Cielo, y la tierra, el Sol, y la Luna, la mar, y todo quanto en ellos se mueue, estrellas, árboles, pesces, animales. Señor Dios mío, ¿para qué? todo para seruicio y regalo del hombre: «Quiero poner casa a mi hijo». Estaua todo lo dicho criado, estaua como vazía la casa, crió al hombre de lo más ínfimo de la tierra: y como buen ollero, desque lo tuuo formado de la tierra, soplóle en la faz soplo de vida (el hebreo dize «en las narizes»). En soplando que el Señor le sopló; leuantóse el hombre viuo [cf. Gén 2,7], &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[5.]''' ''Sicut corpus sine spiritu mortuum est ''[cf. St 2,26]''.''Assí como el cuerpo sin anhélito es muerto, assí está muerta el ánima sin el Espíritu Santo. Este Espíritu Santo es ánima de nuestra ánima. Sopló Dios nuestro Señor en el primer hombre, ''Spiraculum vitae'', resuello de vida, y luego la tuuo, y aquello fue figura de la vida espiritual. Diole nuestro Señor Dios a Adam cuerpo: y para que aquel cuerpo tuuiesse vida y viuiesse, diole ánima que lo viuificasse: y para que aquella ánima también tuuiesse vida diole Espíritu Santo, ''Spiritus vitae'': dize sant Pablo [cf. Rom 8,2], vida de mi vida, alma de mi alma, diole soplo de vida corporal: diole también soplo de vida espiritual, fuele dado Espíritu Santo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;Cf. Comentario al evangelio de Juan de San Cirilo de Alejandría, l.9 c. 47, en S. {{Versal}}Cirilo de Alejandría{{Fin}}, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546), col. 480: «''Inspiravit enim in faciem eius spiraculum vitae, id est spiritum Filii. Filius enim vita est, in esse omnia continens.'' [...]'' Non est igitur factum diuinae substantiae spiraculum anima hominis: sed animato potius homini et propriaetati naturae, utriusque (anima dico atque corpore) consummatae quasi sigillum naturae suae creator spiraculum vitae, id est spiritum sanctum infixit, quo ad primitiuam homo pulchritudinem reformabatur, et ad imaginem creatoris reducebatur''» («Pues inspiró en su rostro el aliento de vida, es decir, el espíritu del Hijo. Pues el Hijo es la vida, que contiene todas las cosas en el ser. [...] Por tanto, el aliento de la sustancia divina no se hizo alma del hombre, sino que más bien al hombre ya animado y consumado en la propiedad de su naturaleza, de ambas partes (digo alma y cuerpo), el Creador le imprimió como un sello de su propia naturaleza el aliento de vida, es decir, el Espíritu Santo, por el cual el hombre era reformado a su primitiva hermosura y reducido a la imagen del creador»).&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[6.] '''¿Vistes nunca, que viuiendo en estas dos vidas, los primeros hombres comieron y murieron; comieron y costóles la vida? Quan bien acertado está, todo el bien de vna criatura que a Dios quiere agradar: está en perder su libertad y su querer propio y voluntad. Fue Eua sin licencia a passearse por el huerto. Sin licencia fue, que si no fuera assí, no cayera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario al capítulo 3 del Génesis de Ruperto de Deutz, en su ''De sancta trinitate et operibus eius Lib III, In Genesim III''. {{Versal}}Ruperto de Deutz{{Fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Coloniae 1528), f. 27v: «''Nunc autem cum ita dicat, sed et serpens erat callidior cunctis animantibus terrae que fecerat dominus deus. Et deinde subiungit, qui dixit ad mulierem etcetera. Libera nobis relinquitur facultas asserendi, quod non serpens presertim a diabolo corporaliter inuadente possessus, in paradiso fuerit, sed mulier corpore et oculis uaga dum incontinenter deambulat, forte prospectans, qualis extra paradisum mundus haberetur, et serpens, utpote astutus, dulcedini terrae propius uel ambiciosus innititur, locus diabolo datus est, et occasio porrecta unde tentaret''» («Ahora bien, cuando así dice: “pero la serpiente era más astuta que todos los animales de la tierra que había hecho el Señor Dios”, y luego añade: “la cual dijo a la mujer”, etc., se nos deja libre la facultad de afirmar que no fue en primer lugar la serpiente, poseída corporalmente por el diablo invasor, la que estuvo en el paraíso, sino que fue la mujer, errante con el cuerpo y los ojos, que deambulaba incontinente, quizá observando cómo sería el mundo fuera del paraíso. Y la serpiente, por ser astuta, más familiarizada con la dulzura de la tierra o más ambiciosa, se apoyó en eso. Fue dado lugar al diablo y se le ofreció la ocasión para tentar»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Engañóla el demonio, comió como el demonio le aconsejó, y murió el ánima: porque el pecado es pestilencia del ánima, es rejalgar para el ánima. ''Aut potest aliquis gustare, quod gustatum affert mortem?'' [Job 6,6] ¿Quién está aquí tan fuera de juyzio, que comiesse manjar que sabe cierto, que comiéndole le auía de matar?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mandáronles a nuestros primeros Padres, que no comiessen del árbol vedado: y certificólos nuestro Señor, que luego que del comiessen morirían; y comieron y murieron. Para manjar del cuerpo les auía criado Dios en el Parayso terrenal muchos árboles, y para manjar del ánima mandóles, que del árbol de la vida [''sic''] no comiesen [cf. Gén 2,17; 3,22]. De manera que la obediencia les dio Dios nuestro Señor para su ánima. Comiendo de los árboles que nuestro Señor auía criado en el Parayso, comían los cuerpos de nuestros primeros Padres, y viuían vida de ánima: manteníanse, y dejando de comer del árbol vedado, comían el fruto de la obediencia, y viuían vida espiritual. Desobedecieron al mandamiento que Dios nuestro Señor les auía puesto, y murieron por la desobediencia muerte de ánima: porque quisieron hazer su voluntad, y comen y mueren sus ánimas. Quedan obligados a morir corporalmente queráys, o no, corporalmente vuestro viuir es morir: daos por muertos, pues la vida no es otra cosa sino vna prolija muerte: como quando vno está en la cárcel sentenciado a ahorcar, y ya no ay apelación, ni tiene remedio ninguno: a este tal dadlo por muerto; pues está tan cerca de la muerte, pues no tiene remedio alguno. Murió nuestro Padre Adam en el ánima, murió en el cuerpo, y todos quantos del venimos, quedamos obligados a morir como él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Los que vinieron antes de Cristo, ladrones eran] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[7.] '''¿Qué remedio? ¿quién remediará esta muerte del ánima y del cuerpo? Entra el Euangelio; dize nuestro Señor Iesu Christo: ''Omnes quot quot venerunt, fures sunt'' [Jn 10,8]: todos los que vinieron antes de mí, ladrones y robadores son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué tal quedó el género humano? ¿Qué tales quedamos nosotros? Perdida la vida del ánima, y obligados a morir corporalmente. ¿Qué tal está el que ha perdido la gracia? Está como vn hombre que está condenado a muerte, que después de muerto se juntan a hazer experiencias de anatomía en él, y lo despedaçan, y acuchillan miembro por miembro; házenle aquello porque ya está muerto. ¡Qué de crueldades haze el demonio, y todos los demonios en vn ánima que está sin Dios, que está muerta por el pecado! ¡qual lo paran, qual lo lleuan al que ha perdido su ánima, al que condenaron a muerte, porque ofendio a Dios nuestro Señor! Plega a Dios que no lo prouemos: pero si lo prouastes, quando venía la tentación, luego os lleuaua: quando se os ponía vn deleyte delante, luego os lleuaua: quando venía la carne, y hazía lo mismo por vna parte, y el mundo por la otra: todos dan en aquella ánima que dejó a Dios, que boluió las espaldas a Dios por el pecado, todos la hieren y la acuchillan, y hazen pedaços: ya os dan vna puñalada, por no querer vos perdonar vna injuria: ya os dan otra, por tener vn rancor con otro: ya os dan otra, en persuadiros, que robéys lo ageno. Todos son ladrones los que antes de mí vinieron: todos los que a tu ánima venían ladrones son, ''Fures erant''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[8.] '''Como dizen los Iuristas, ladrón es el que hurta claramente en el día, en la lumbre del Sol. Vínote vna tentación de la carne: y aunque sabías, que consintiendo en aquella suziedad, perdías a Dios claramente, y lo entendías assí, y lo creýas, que por aquello perdías a Dios y su amistad: y no obstante esto lo cometías, este tal pensamiento, esta tal tentación es ladrón de medio día [cf. Sal 90,6 (Vulg)], es ladrón que acomete en la lumbre del Sol, pues que haze consentir en el pecado, sabiendo que hazes mal en ello, sabiendo que por aquello perdías a Dios, y su amistad y gracia. Gran ceguedad, y gran miseria es la tuya, sabiendo, quán gran pérdida es la que pierdes, perdiendo a Dios, y lo que ganas que es infierno para siempre: por vna miseria, por vn deleyte, que en vn momento se passa, pierdes a tu Dios: y pesa más delante tus ojos vna fealdad y vna suziedad que Dios. Claramente escojes por mejor la maldad, y oluidas a Dios, fuente y abysmo de todos los bienes: y haziendo esto dejaste de hazer fuerça, aunque no del todo, porque libremente quieres. Este es el ladrón que viene de día, y te roba tu ánima, y la deja sin Dios y llena de todos los males.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[9.] '''El robador que viene de noche es el más peligroso y más de temer. Tienes vn buen pensamiento, y date Dios vn desseo de le seguir en algo, y dizes: «¿Para qué quiero riquezas? ¿para qué quiero fausto? ¿para qué quiero honra vana? Quiero dejar todo esto, quiero passarme con poco, quiero ser pobre no quiero tratos, no quiero trampas, no quiero oficios, no quiero nada deste mundo». Viénete otro luego, y dizete, «Déjate desto, Esso es perfección, essa vida es de perfectos; sé que bien puedes mercadear, y tratar, y ser rico y saluarte; ¿Quién te quita que no siruas a Dios y des limosnas, y hagas muchos bienes? antes los bienes dan más y más aparejo para saluarse el que los tiene, que no si fuesse pobre: porque la pobreza acarrea muchos males, haze distraer al hombre, andando cuydadoso de las cosas que ha menester, y faltándole las más vezes: Anda que esso, no lo quiere Dios, sino que anden sus sieruos alegres, y riéndose. La tristeza y el andar la cabeça baxa, y traer los vestidos rotos y de mal paño, haze que seas conocido, y te tengan por Santo, y desta manera caerás en algún pecado de soberuia: más vale que andes como todos andan, que no seas singular, que te comuniques con todos, que te vistas razonablemente; más vale que andes humilde en lo de dentro que no en lo de fuera: que aquello es lo que mira Dios, que lo de fuera poco haze al caso, antes ayuda a encubrir la santidad del coraçón, y desta manera estarás más seguro». Todo esto trae el demonio, no para que pares en esto, que no es de sí malo, sino para de aquí lleuarte poco a poco a cosas peligrosas, de donde pierdas a Dios: y assí hazerte entender que no ay peligro adonde le ay. Estos son los robadores que vienen solapados debajo de buenas y razonables colores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[10.] '''Otros ay más peligrosos que estos, y que más daño hazen, Dios nos guarde de espíritus y imagen de bestias, peores que brutos animales. ''Homo cùm in honore esset non intellexit, comparatus est iumentis insipientibus, et similis factus est illis'' [Sal 49,12(48,13)]''.'' Como el hombre estuuiesse en honra, que lo crió Dios en ella, no entendio lo que tenía: pecó, y comparado es a las bestias, hecho es semejante a ellas. Mas ¿qué dirá Dios nuestro Señor, quando vea que vn gusanillo de vn hombre tenga fantasía, quando vea que vn hombrezillo, que delante de sus ojos es tan bajo y desagradecido que dirá? Dijiste que eras rico y eres pobre; dijiste que eras bueno, y eres malo. Guárdeos Dios por quien es, de tántico viento de coraçón, guárdeos Dios, hermano, de tántica presumpción, de tántica vanagloria. ¡El Christiano!, ¿fantasía de qué? Avergonçarnos teníamos y afrentarnos, y corrernos de nosotros mismos, quanto más tener fantasía. Como bestias viuimos, como bestias comemos, como bestias dormimos, y como bestias morimos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Viene Jesucristo a poner remedio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[11.] '''Vuo Dios compassión de nosotros: si quiera porque nos crió, no quiso dejar de remediarnos. ¿Y quánto le costó, si os plaze, el remedio? Vn pecado hizo Eua, pero bien caro costó. Vino Iesu Christo segunda persona de la santissima Trinidad, y vino el Espíritu Santo a poner remedio en esta llaga: mira lo que crees, que el hijo de Dios, y el Espíritu Santo vinieron a la tierra para tu remedio. Y pues el ánima del hombre es semejante a Dios en la naturaleza, y en la bondad, y conocimiento que tiene de Dios. El ser del ánima no se perdió: aunque el hombre muere, el ánima no se muere, siempre será. Y como el Padre sea fundamento de las Personas divinas, atribúyese a él el ser. Y como aquel ser no se perdió, no vino el Padre. Perdiose el conocimiento del hombre, y vino el Hijo. Perdiose la bondad del hombre, y vino el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[12.] '''Vino el Hijo, porque nuestros pecados fuessen perdonados: vino el Hijo, porque se le hizo grande enojo comiendo la mançana, porque comieron por saber la sabiduría del Hijo [cf. Gén 3,6], porque por el pecado (como dize San Pablo) nacimos hijos de yra, y de enojo [cf. Ef 2,3]: No nos miraua Dios como a hijos, si no como a malos esclauos, éramos detestables delante de los ojos del Padre: vino Iesu Christo al mundo, para que viniendo él por amor de los hombres, el Padre los amasse y quisiesse bien, y los mirasse con buenos ojos, y morasse entre ellos. Esta fue la empressa de Iesu Christo, que, como el Padre se fue del hombre por el pecado, por su Hijo boluiesse la cara a él. Si vieres llorar al Niño en el portal y en el pessebre por esto llora. Si lo vieres circuncidar, por esto le circuncidan. Si lo vieres tener hambre, por esto la tiene. Si lo vieres tener sed, por esso es. Si lo vieres amarrado a vn poste y açotado, por esto es. Si lo vieres abofeteado y coronado de espinas, por esto es. Si lo vieres enclauado y muerto en la Cruz, por esto es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[13.] '''¡O Redemptor mío, qué te mouió a padecer tanto por amor de los hombres! ¿por que mercaduría andáys vos Señor tan codicioso, que ni el Sol que os haze sudar os estorua de día, ni el yelo de la noche te impide? Mercader celestial, ¿qué es esto que andas a buscar tan cansado? Andaua muerto de amores por nosotros. Dízese que Iacob siruió catorze años a su suegro Labán porque le diesse por muger a Rachel [cf. Gén 29,18-30], y durmió en el campo al frío y al calor, y parecíale todo poco. Callen, callen todos los amores, en comparación de los de Iesu Christo: todos son fríos comparados con estos. ¡O Redemptor mío, seruistes vos por Rachel! siruió Iesu Christo, trabajó Iesu Christo en este mundo por otra Rachel, no catorze años, sino treynta y tres, que en todos ellos no descansó vn día: ¡o bendito sea tal enamorado! Andaua Iesu Christo de noche y de día al frío, y al ayre, al calor, y al estío: ¡qué de trabajos, qué de cansancios passó nuestro Redemptor por esta su Esposa! ¡Quantas noches se te passaron, ò Redemptor mío, de claro en claro que no dormiste, derramando muchas lágrimas por nosotros a solas en oración, y rogando a tu eterno Padre, que perdonasse&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;El texto de la página 66 dice «perdonasses», pero la fe de erratas del f. 2v corrige por «perdonasse».&amp;lt;/ref&amp;gt; a los hombres! Dize el Apóstol san Pablo. ''In diebus carnis suae preces supplicationesque ad eum, qui possit illum saluum facere a morte ''[Heb 5,7]''.'' En los días de su carne, todo el tiempo que viuió en este mundo, rogaua a su Padre que nos saluasse pues él era el que lo podía hazer. ¡O quién le tomara solo, assí como estaua llorando, y le dixera, Redemptor mío, porque lloráys? que auéys? ¿quién es causa de essas lágrimas? ¡O quién fuera tan digno de limpiarlas! Llora Iesu Christo porque tú te rías, llora porque tú descanses: llora por tu consuelo: llora en la tierra porque tú vayas al Cielo: llora por el perdón de tus pecados, y porque te llegues a él, y no le ofendas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[14.] '''¿Qué es esto, Señor, con tanta ansia buscáys? él lo dize: «Padre, No busco otra cosa, ni quiero otra cosa, si no que con el amor que me amáys a mí, améys también a estos»; como si dixera: «Ya yo sé Padre mío, que la causa porque los auéys de amar, soy yo: quiero estar en ellos, porque amándome a mí améys a ellos» [cf. Jn 17,23]. Toda su vida se le passó a nuestro Redemptor buscando nuestro consuelo, con fatigas y cansancios, assí de dentro como de fuera de su sacratissimo cuerpo, y los trabajos, y dolores le parecían pocos en comparación del desseo que tenía de nuestra redempción, y quería que se efectuasse, costasse lo que costasse: y el mismo lo dixo, «¿A qué pensáys que vine al mundo sino a meter fuego? ¿que quiero, sino que arda? con vn baptismo tengo de ser baptizado, ya estoy angustiado hasta que venga aquel día» [cf. Lc 12,49-50]. Él era el fuego, y auía de ser encendido, y sabía que el baptismo era quando auía de derramar su sangre en la Cruz, y desseáualo nuestro Redemptor. ¡bendíganle los Ángeles Señor por ello! no como nosotros, que a vn trabajuelo que nos venga lo sentimos, como si nos llegasse a los ojos, y huymos dél: y sabía él lo que le auía de costar a él, que su Padre quisiesse bien a los hombres: y con todo esso lo desseaua: sabía él, auía de ser assado con fuego de tormentos en la Cruz, y dezía, «Ya estoy desseando que arda». Auía de ser nuestro Redemptor assado en la Cruz en figura del Cordero de la vieja Ley; «todo me parece poco, ya desseo el día en que tengo de remediar al hombre». ''Qui proposito sibi gaudio sustinuit Crucem confusione contempta.'' Dize San Pablo; Puesto delante de sí el gozo, sufrió el tormento de la Cruz de buena gana menospreciando la deshonra [cf. Heb 12,2].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[15.] '''—Señor, ¿de qué os gozáys? Redemptor mío, ¿qué es la causa de vuestro gozo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Por ver&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;En la página 68 se lee «proueer», corregido en la fe de erratas a «por ver».&amp;lt;/ref&amp;gt; al género humano libre de pecado, por esto se gozaua el Redemptor: aunque bien veía quán caro auía de costar la medicina que auía de sanar nuestra llaga: bien sabía él (los Ángeles le bendígan) que le auían de cauterizar a él, para que nosotros tuuiéssemos salud. ¿Sabéys cómo? ¿No auéys visto vnos padres que andan por los caminos, por soles, y ayres, y se secan, y sudan, y con pensamiento y voluntad que tienen que sus hijos sean ricos, no sienten el trabajo, y ansí tienen por bien de sufrir el trabajo y cansancio: y la madre que no descansa noche ni día, y trabaja y no siente nada de todo aquello, por ver en descanso su hija? Ansí nuestro Redemptor Iesu Christo (bendito sea él) no sintió tanto sus trabajos, y si los sintió, en pensar que por ellos auíamos de ser librados, quitaua los ojos de sus tormentos, y poníalos en pensar el remedio general que de ellos salía, y dezía, «No es nada esto».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡O bendito seas Señor mío, que por aquella ánima sea casta, dijiste, «denme a mí cinco mil açotes»! Teníanos a todos metidos en sus entrañas de caridad y amor. «Porque aquel ánima sea caritatiua, no tengan conmigo caridad: porque aquel ánima se salue, y todos alcancen perdón, súbanme en vna Cruz, coronado de espinas, crucifíquenme, y no quede de mí gota de sangre en todo mi cuerpo que no se derrame: denme hiel y vinagre a beuer, y muera yo en la Cruz».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Porqué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Por remedio de los hombres».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[16.] '''Aprenda, aprenda el Christiano redemido por estos trabajos a no desmayar por vn trabajuelo que le viene: en assomando, luego te quejas, luego dizes que no ay quién lo pueda sufrir: pues que tanto sufrió Iesu Christo, aprende dél, y pues él puso los ojos en tu remedio, y los quitó de los tormentos tan grandes que passó por él, quita los tuyos de los trabajuelos ( si algunos te vinieren) y ponlos en Iesu Christo: y mirando por quién los passas, rogarás que nunca se acaben, saberte han más dulces que la miel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[17.] '''Fue tanto lo que alcançó Iesu Christo en sus trabajos, fue tanta la gracia que acerca de su Padre halló, que ya no ay hombre que baste a desagradar a Dios, queriendo él gozar de la medicina. ¡Qué grande hazaña fue alcançar perdón para todos! ¡Qué abraço&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;El lenguaje del «abrazo» y «beso» para describir la unión mística con Dios, típico de la tradición cisterciense, especialmente San Bernardo. Sobre todo, en sus Sermones sobre el Cantar de los Cantares. Creemos que el mejor ejemplo puede ser el siguiente, que además tiene un guiño a la obra más conocida de San Juan de Ávila, el ''Audi Filia''. Está tomado del Sermón VIII sobre el Cantar: «''Sed audi etiam de Patre, quam amanter quam que dignanter et filiam eam nominat, et nihilominus tamquam nurum propriam ad Filii blandos invitet amplexus : AUDI, FILIA, ET VIDE, ET INCLINA AUREM TUAM, ET OBLIVISCERE POPULUM TUUM, ET DOMUM PATRIS TUI, ET CONCUPISCET REX DECOREM TUUM''» («Pero escucha también cómo el Padre la llama [al alma] hija con tanto amor y con cuánta dignación, y sin embargo la invita como a su propia esposa a los tiernos abrazos del Hijo: “Escucha, hija, y mira, y presta oído; olvida tu pueblo y la casa de tu padre, y el Rey se enamorará de tu hermosura”») S. {{Versal}}Bernardo de Claraval{{Fin}}, ''Sermones super Cantica Canticorum'' 1, editado por J. Leclercq, C. H. Talbot y H. M. Rochais (Roma 1957), 41.&amp;lt;/ref&amp;gt; tan suaue y amoroso! ¡Qué beso de paz tan dulce! Si quieres arrepentirte, no perderás el remedio. Iesu Christo puso toda la costa de aqueste negocio, quiere él mismo que tú quieras, allegarte a él, que ya es ganado lo que andaua perdido; ya Iesu Christo dio fín a nuestra enfermedad, ya acabó Él su obra, él mismo lo dixo: «Padre perdona a estos [cf. Lc 23,34], miradlos con ojos alegres: ya Padre acabé la obra que me encomendastes». ''Opus consummavi quod dedisti mihi, ut faciam ''[Jn 17,4]''.'' La obra que me encomendastes que hiziesse ya es acabada, ya Padre es acabado el reparo para los hombres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos con este remedio quedó remediado el entendimiento, quedó remediada la voluntad, quedó remediada la carne, quedaron remediados nuestros pecados todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Se da hoy ley de evangelio] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[18.] '''—Padre, ¿qué remedio es esse, el que en este día de oy ha venido?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este es el día en que se acabó lo que el otro día en que se dio la Ley se començó: este es el día en que se dio Ley mejor que la otra Ley se dio en tablas, pero esta otra se dio en los coraçones. ''Dabo legem meam in visceribus eorum ''[Jer 31,33]''.'' «Darles he (dize Dios por Ieremías) vna ley en sus entrañas, no escrita en papel, ni piedra, si no en los coraçones, dándoles castidad, y humildad, y fortaleza, y todas las demás virtudes». La otra se dio en monte, allá se dio en el monte Sinaý: acá en el monte de Sión: descendio al monte alto, y acá también al monte alto: pero con mucha más diferencia. Sión quiere dezir atalaya, porque dizen algunos, que estaua allí vna torre que edificó Dauid, la qual sobrepujaua a Ierusalén. Atalaya, dando a entender que los que han de recebir el Espíritu Santo, han de estar en vela con mucho cuydado, no embaraçados en otra cosa, si no esperando quando vendrá el Espíritu Santo: no detenidos en bajezas de acá, no ocupados en las cosas deste mundo, no en vicios, no en pecados, no en vilezas, sino muy atentos: el coraçón, no entrampado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;En la página 71 se lee «entrapado», corregido en la fe de erratas a «entrampado».&amp;lt;/ref&amp;gt; en cosas rateras, si no alto y leuantado en Fe de Iesu Christo, que en él se da este Espíritu Santo, por sus méritos viene: tened fe en este mismo Iesu Christo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[19.] '''En el otro monte se dio la ley, y en la otra Ley se mandaua hazer esto, y no esto; en esta Ley nueua, se da cumplimiento para lo que en la otra se manda. ¿No sé si me entendéys? creo que no: quando Dios dio la Ley en el monte, antes que se diesse, aparecieron tantos de relámpagos y truenos, y de bozinas, que ponían grandissimo espanto y temor, todo el monte temblaua, y hazía temblar a todos los que lo miravan: Estauan todos muy atemorizados, tanto, que dijeron a Moysén, «Habla tú con nosotros, no nos hable Dios» [cf. Éx 20,19]. Dioles Dios mandamientos que trayán temor: porque quando el hombre va a su coraçón, y halla que no ha guardado la Ley, halla mil faltas dentro de sí, y mil males. No puedes guardar la Ley que se te dio, siendo la Ley celestial, tú carnal. No hazía aquella Ley sino poner espanto, como el fuego quando apareció Dios en el monte con aquellos truenos y relámpagos, y aquello que passó en el día que la Ley se dio en el monte de Sinaý, fue en figura de la Ley que se dio en el monte de Sión. La Ley pone espanto: «¿como la guardaré?» pero la Ley nueua de oy, da esfuerço para ello, que si el hombre no podía ser casto, estotra ley le da poder como lo sea: si no podía ser humilde, estotra ley le pone fuerça para serlo: si no podía no dessear la muger ajena, esta le da gracia para no dessearla: finalmente le da poder, le da gracia, le da esfuerço para cumplir la Ley. Estauan con la vieja Ley los hombres tan flacos, tan temblando, veían la Ley tan rigurosa, que ponía luego en el infierno a quien no la guardaua. Y considerando esto el Apóstol san Pablo, viendo quán sujeto estaua el hombre a aquella Ley de la carne, decía: ''Infelix ego homo. quis liberabit me a corpore mortis huius?'' [cf Rom 7,24] Llamáuase desdichado: «¿Quién me librará de la muerte de aqueste cuerpo?» viéndose tan pesado y tan flaco para guardar la Ley. Pero quando esta Ley vino fortaleció los a todos, animólos para que pudiessen cumplir la Ley.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[20.] '''Esta Ley que oy se dio, es Ley de euangelio. ¿De qual? ¿De los Euangelios que se escriuíeron? No, que esse Euangelio, no propriamente sino secundariamente se llama Euangelio. Ley Euangélica y santa se dize lo que se escriuió en los coraçones, que aunque no huuiera letras, ni escritura se puede bien entender, y se puede cumplir: en dándosela les pegó amor de cumplirla, no fue menester mandarles, «Sed castos», si no púsoles gana de serlo: no fue menester que dijesse, «Que no fuessen luxuriosos», sino dándoles la Ley, quedó mortificada la carne, como el Ángel que hirió el muslo a Iacob [cf. Gén 32,25]. No les mandó la ley que tuuiessen paciencia: pero dioles gracia y amor, y voluntad, y poder de poder tener en sí todas las aduersidades; esto no de palabra, no de entendimiento, ''Vos estis Epistola mea ''[cf. 2 Cor 3,2]''.'' No es menester carta para escreuir la ley, «vosotros (dize el Apóstol san Pablo) soys mi Epístola, vuestros coraçones son cartas: y no penséys que tiene de ser escrita con tinta, sino con el dedo, que es el Espíritu Santo, que es el que escriuió la ley en vuestros coraçones, predicándola yo: el Espíritu Santo la escreuía (dize san Pablo;) Yo soy el ministro de lo que él escriue»: esta es la ley que da caridad y humildad, y da todas las virtudes, y porque lo entiendan las vegezitas, esta ley es la que haze santos, la que haze justos y la que da gracia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''Celebramos oy quando dio Dios la gracia al mundo: si allá se dio la ley en monte, acá la gracia en monte: allá bozinas, acá bozinas: pero allá se espantaron, acá no tanto. Como a la media noche, quando todo estaua quieto, pacífico, y sossegado [cf. Sab 18,14], suena vna música muy suaue que suena con muy dulce armonía, que recordándote, tomas vn pauorzito y mucho consuelo: luego preuino vn viento, como quien dize, «Estad atentos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Pentecostés completa la obra redentora de Cristo] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[21.] '''—¿Qué día es este día de consolación, qué día es oy?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Oy es el día, quando el Consolador vino del cielo a la tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Qué día es oy Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Este día es tan grande, de tanta dignidad, que quien en él no tiene parte, no la tiene en ningún otro día de Iesu Christo. Ya que la muerte de Iesu Christo ganó perdón de pecados, pero sin la gracia que oy se da no te aprouecha nada. Ven acá, ¿qué te aprouechauria que gastasses toda tu hazienda por tener vna medicina que mucho vale, si después de auida no la quieres tomar? ¿Qué aprouecha la medicina no tomada para tu enfermedad? quedartehas enfermo, y hazerte han que pagues la medicina. Lo que Iesu Christo obró, la muerte que Iesu Christo passó, la costa que hizo, la medicina que obró para tu enfermedad, si quieres tomarla, sanarás: quedarás libre del todo: si no la quieres tomar, haránte que pagues en el infierno lo que Iesu Christo passó: si la recibes, Iesu Christo quedará muy contento, y pagado de todo quanto passó en este mundo: pero si no quieres tener parte con este día, sino quieres recebir el Espíritu Santo, ''Si quis non habet Spiritum Christi, hic non est eius.'' Si alguno no tuuiere el Espíritu de Christo, este tal no es de Iesu Christo: no se puede saluar [cf. Rom 8,9].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[23.] '''Oy es el día séptimo de las obras de Iesu Christo. Oy es el día, que sopló en la cara del hombre, para dar la vida [cf. Gén 2,7], después de su vida, de su santa Encarnación, después de su Muerte, de su Resurrección: el día de la santa Ascensión, se acabó todo lo necessario para la vida del hombre. Este es el día en que sopló al montón de tierra. Y si quando en la creación sopló en la tierra vn ánima para el cuerpo, que no tenía vida, oy sopla, y da el ánima, que es la gracia, porque el ánima del hombre sin gracia, es estar muerta. Y si quando viene la gracia, da vida al ánima, oy sopló Dios el montón de tierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[24.] '''—¿Qual era, Padre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Los Apóstoles de Christo: ¿y qué tierra eran? Tal día como oy, como Iesu Christo se auía ido al cielo, antes que se fuesse, díjoles, que les auía de embiar vn Consolador: ellos esperauam vn día, y otro, y otro, hasta oy; como vieron que no venía, estauan desmayados, estauan tibios y desconsolados. Como los dos que se fueron, estando esperando la resurrección, dezían; «Fuese nuestro Maestro: dezía, que nos auía de embiar vn consolador, y tantos días ha que le esperamos, y no viene: vémonos sin Maestro, y sin tener quién nos consuele, ¿qué hemos de hazer? estamos como ouejas sin pastor amedrentados y apretados».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[25.] '''Pero en vna cosa fueron cuerdos, en lo que querría que lo fuessen todos los del mundo, en no yrse sin despedirse de la sacratissima Virgen María. Por grande mysterio tengo quedar la madre de Dios entre los Apóstoles, assí después de la Passión, como después de la Ascensión. Si viene la tentación de la carne, si viene el mal hombre y te quisiere engañar, y quiere que ensuzies tu cuerpo y tu ánima, abogada tienes en la Virgen María: di con confiança, «La madre de Dios es madre de la limpieza: ella es limpíssima: ella es poderosa para interceder por mí: no tengo de desechar a Iesu Christo, sin hablar primero a su Madre». Ten hermana por aueriguado, que si vas a la Madre de Dios, que si te encomiendas a ella, vendrás con consuelo y aliuio de toda quanta pena tuuieres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[26.] '''Estauan pues los Apóstoles del Señor, y los Discípulos, y otros buenos hombres, que serían hasta ciento y veinte, estauan en el Cenáculo a vna parte, y a la otra estaua la Virgen nuestra Señora y las Marías, y otras santas mugeres: estando desconsolados, Dijeron, «Hablemos ala Virgen pues nos la dejó por consoladora». Fuéronse a ella tristes, muchos, cabizbaxos, y en gran manera desconsolados, Dijéronle ala Virgen, como estauan tan sin consuelo, y como se tardaua el Maestro, y que ellos estauan entre sus enemigos, y que no tenían ningún arrimo. «Rogad Virgen a vuestro Hijo, que nos embíe el Consolador prometido».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[27.] '''Sería esto a las nueue del día, a aquella hora salía la Virgen de orar: tenía siempre por costumbre de salir tarde, ya que estauan poco alto el Sol, porque esta hora es muy aparejada para la oración; desde en amanesciendo hasta aquella hora es muy aparejado tiempo para orar, antes que el hombre se ocupe y entretenga en vanidades, ni en otros cuydados del mundo: si no lo primero del día gastallo en el seruicio de Dios. Estaua pues nuestra Señora orando, y salió con aquel rostro de paz, con aquel rostro de alegría, que solamente mirallo consolaua a los tristes y desconsolados, medicinaua a los enfermos, daua grandissimo aliuio a los desconfiados. Salió la sacratissima Virgen a ellos como solía, y esforçólos, y díjoles, «¿porque tenéys poca Fe en vuestro Maestro y mi Hijo? Él os consolará como lo ha prometido. ¿No sabéys amados hijos, y Discípulos de mi sacratissimo Hijo, que la Ley que se dio en el monte de Siná [sic], se dio desde a cinquenta días que subieron de Egypto?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;Aunque la Biblia no menciona expresamente que la Ley fue dada en el monte Sinaí «cincuenta días» después del Éxodo, esta cronología se deduce de los textos. Según Éxodo 12, la salida de Egipto ocurre el 14 del mes de Nisán; y en Éxodo 19:1 se afirma que los israelitas llegaron al Sinaí «en el tercer mes» tras la salida. Contando aproximadamente cincuenta días desde la Pascua y añadiendo los tres días de preparación (cf. Éx 19:11), la tradición judía y cristiana ha identificado la entrega de la Ley con la festividad de ''Shavuot'' o ''Pentecostés'', celebrada precisamente cincuenta días después de la Pascua.&amp;lt;/ref&amp;gt; Cinquenta días ha que padeció Iesu Christo mi Hijo, y os sacó del captiuerio del pecado: oy vendrá el Espíritu Santo. ¿No sabéys también que de cinquenta años era el Iubileo en que los captiuos eran libres, y las cosas vendidas boluían a sus dueños: y era año de alegría y gran regozijo, año de perdón, donde se soltauan las deudas? [cf. Lev 25,10] Assí a cinquenta días después de la Passión vendrá el Iubileo, vendrá el Espíritu Santo Consolador, que os remediará del captiuerio en que estáys; Dios os perdonará las deudas, no sólo a vosotros, pero a todos: porque determinado está, que a la misma hora que dio Dios vida al cuerpo, que le dio Dios ánima, a essa misma hora dará ánima a nuestra ánima: a las nueue vendrá, no os desmayéys, tened confiança que vendrá, sentaos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[28.] '''Hízolos sentar a todos, estauan sentados en los poyos, o hincados de rodillas en oración: confortóles, púsoles confiança, y luego la santissima Virgen hauiendo compassión de aquel ganadillo que le auía quedado, hincóse de rodillas, alçó sus manos al Cielo, y con lágrimas que salían de sus benditissimos ojos, començó a rogar a su amado Hijo, «O Señor mío, y dulce Hijo mío, ruégoos por el amor que me tenéys, por los merecimientos vuestros, por los méritos de vuestra benditissima passión, tened por bién de consolar a estos vuestros Apóstoles: embialdes Señor el Consolador que los consuele: cumplid Señor la palabra que en vuestro nombre les he dado que vendría el Espíritu Santo Consolador, a estos flaquillos, embialdes Hijo mío vuestro Espíritu Santo».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cosa es de contemplar ver a la Madre rogar al Hijo, ver al Hijo rogar (en quanto hombre) al Padre; él mismo lo dixo por su boca bendita: «Yo le rogaré, y él os embiara otro Consolador» [cf. Jn 14,16]. Miró Dios a Abel, y después miró a sus dones [cf. Gén 4,4], representaríase Iesu Christo (en quanto hombre) delante del Padre, mostraríale el testimonio de nuestra redempción, mostraríale las señales de los clauos, y el costado partido de la lançada, y diría: «Padre mío, haued compassión de aquellas ouejuelas que en el mundo están sin pastor, están flaquillas, están tristes: embialdes Padre mío vuestro espíritu por los dolores que por ellos passé: ellos están esperando el Consolador que yo les díje que les auía de embiar, embiádselo Padre mío por mi amor. ''Non confundentur qui sperant in te Domine'' [cf. Sal 31,1(30,2)]. No serán&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;En la página 80 se lee «sean», corregido en la fe de erratas a «serán».&amp;lt;/ref&amp;gt; confundidos los que esperan en ti, no les aya salido en vano su esperança: mira Padre a tal Hijo, y no le niegues lo que te pidiere, ámalos Padre mío: por mis merecimientos merecen ellos ser consolados, consuélalos Padre, embíales el Espíritu Santo»: y quién cree que también no rogaría especialmente al Padre que embiasse el Espíritu Santo: «también, Señor, lo hazed por amor de mi Madre que está esperando».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[29.] '''Miró Dios a Abel, y después miró sus dones: mouiéronse las entrañas del Padre a los ruegos del Hijo: y mirado a él puso los ojos en la santissima Virgen, y en aquellas ouejuelas: puso los ojos en la pobre casilla por los merecimientos de Iesu Christo, que fueron tantos que bastaron a amansar la justicia de Dios que estaua ayrada contra nosotros. Y mirad con qué amor, y quán de buena gana vino el Espíritu Santo a aquellos hombres, como si viniera el mesmo Iesu Christo. Porque después que Christo murió por nosotros, ya nos mira Dios con otros ojos, míranos con el amor que a su Hijo bendito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[30.] '''Vino el Espíritu Santo, rómpense essos cielos [cf. Is 64,1]: rómpese el velo del Testamento viejo, y vimos y mostróse claro el Sancta sanctorum. Ya esta abierto todo, quien quisiere entrar abiertas tiene las puertas. Antes que Christo muriera, qual y qual se saluaua, después mucho mayor número. Vino primero vn sonido, que hizo temblar el Cenáculo, para dar a entender que era fuerte. Y luego vinieron lenguas de fuego, que parecían visibles sobre las cabeças de los que allí estauan: para dar a entender, que el Espíritu Santo es fuego, es ardor de coraçón. Quando vos sentís vn encendimiento dentro de vos, que os arde el coraçón en amor de Dios, el Espíritu Santo es: es el fuego muy leal mensagero, que está allí el Espíritu Santo. Entra pues el Espíritu Santo en los Apóstoles, abrάçalos, consuélalos, esfuérçalos, dales vn beso de paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Espíritu Santo Dios es y nos endiosa] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[31.] '''—Padre, dezidnos, ¿qué cosa es el Espíritu Santo?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay lengua que pueda dezirlo, ni oydo que pueda oyrlo, ni coraçón que lo pueda sentir, qué cosa es aquel beso, aquel abraço. Dize Helías, que Dios le dixo, ''Egredere et sta in monte coram Domino. Et ecce Dominus transit et spiritus grandis et fortis, subvertens montes, et conterens petras ante Dominum: non in spiritu Dominus. Et post Spiritum commotio: non in commotione Dominus. Et post commotionem ignis: non tamen in igne Dominus. Et statim venit sibilus tenuis aurae: illic Dominus ''[cf. 1Re 19,11-12]''.'' Mandó Dios a Helías, se fuesse al monte, ¿para qué?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Helías ¿qué viste?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Dize: «Vi vn ayre muy grande y fuerte que derribaua los montes, pero no venía allí el Señor».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Passado el viento, ¿qué vino?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Fuego, pero no estaua allí el Señor. Passado el fuego, venía vn siluito suaue, allí venía el Señor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[32.] '''«¿Qué hazéys ahí, hermano?» quán presto dejarán el río seco aquellos, a quien el Espíritu Santo dize, «¿Qué hazes aquí? ¿qué hazes, pecador, en esse río seco, en esse mundo ponçoñoso?» quán presto lo menosprecia todo, quán poco se da por todo, a la boz del Espíritu Santo, que le dize, «¿Qué hazes ahí?» En el silbico venía el Espíritu Santo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No ay quién os pueda dezir este abraço este beso: no ay quién lo pueda explicar. Es tan bueno el Espíritu Santo con aquel que lo tiene, ''Qui adhaeret Domino, unus spiritus est cum eo ''[cf. 1 Cor 6,17]''. Sed castos.'' O dichoso a quien el Espíritu Santo viene, vn espíritu se haze con él, vna misma cosa son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[33.] '''—¿Qué es esso, padre, es casamiento?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Paresce que es esso lo que Iesu Christo dixo, ''Erunt duo in carne una'', serán dos en vna carne [Gén 2,24]. ¿Qué es esto? ¿Que Dios, que el Espíritu Santo se haga vno con el hombre? Darle virtud es, obrar en él virtudes: darle vestiduras, o adornarle y componerle&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;Cf. San Agustín, ''Enarrationes in Psalmos'', Enarr. II sobre el Salmo 30, en S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Octavvs tomvs opervm Divi Avrelii Avgustini hipponensis episcopi, continens enarrationes in Psalmos mysticos'' VIII (Basileae 1529), 108: «Et erunt duo, inquit, in carne una. Sacramentum hoc magnum est, ego autem dico in Christo et in ecclesia. Fit ergo tanquam ex duobus una quædam persona, ex capite et corpore, ex sponso et sponsa. Nam unitatem personæ huius miram et excellentem, commendat etiam Esaias propheta. Nam loquens etiam in eo Christus in prophetia ait, Sicut sponso alligauit mihi mitram, et sicut sponsam ornauit me ornamento» («Y serán dos, dice, en una sola carne: este es un gran sacramento, pero yo hablo de Cristo y de la Iglesia. Se hace, pues, como de dos una cierta persona, de la cabeza y el cuerpo, del esposo y la esposa. Pues esta unidad de persona, admirable y excelente, la recomienda también el profeta Isaías: pues hablando también en él Cristo en profecía dice: Como a esposo me ciñó la mitra, y como a esposa me adornó con ornamento»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Todo esto es lo que resulta de la venida, lo que haze el abraço. Pero el abraço no se puede dezir: como vn desposado que da joyas a su esposa, pero no es aquel desposorio, sino señales. Darle manillas en los braços, darle çarcillos en las orejas. Assí haze el Espíritu Santo, da joyas de manillas, y ajorcas de virtudes, y de buenas obras en entrambos braços, para que el pecador tan bien adereçado le abrace. Da también çarcillos en las orejas, pidiendo atención para obedecer a lo que al oydo allá dentro le dijere: pero no es este el matrimonio: dale los siete dones suyos. Todas estas dadíuas son arras y ajuar, y preparación para la venida, dones son del desposado, pero el abraço no sé qué es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[34.] '''—Padre, auéys dicho, que el Espíritu Santo se haze vno con aquel en quien está, luego ¿Dios es? ¡Qué marauilla!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Es mucho esso? Pues oyd, ''Ego dixi, dij estis et filij excelsi omnes'' [Sal 82,6(81,6)], el mesmo Dios lo dixo. «Yo digo dioses soys vosotros». ¿Sabéys que tanto, que si el hombre tiene en sí al Espíritu Santo, y habla, se dize hablar el Espíritu Santo? Lo que hablaredes (dixo Christo) no tengáys cuydado de ello. ''Non estis vos qui loquimini, sed Spiritus Patris vestri est qui loquitur in vobis ''[cf. Mt 10,20]''.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Agustín. «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo no es possible conocerlo»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;Cf. S. {{Versal}}Agustín de Hipona{{Fin}}, ''Nonus tomus operum D. Aurelii Augustini Hipponensis episcopi : continens illius tractatus hoc est, expositiones ad populum factas in Nouum testamentum : cum aliis uarii generis opusculis.'' (Basileae 1542), col. 6: «''Intuentes quod modo audiuimus ex lectione Apostolica, quod animalis homo non percipit ea quae sunt spiritus dei, et cogitantes, in hac ipsa praesenti turba charitatis uestræ necesse esse ut multi sint animales, qui adhuc secundum carnem sapiant, nondumque; se possint ad spiritualem intellectum erigere''» («Considerando lo que ahora hemos oído de la lectura apostólica, que el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, y pensando que en esta misma presente multitud de vuestra caridad es necesario que muchos sean animales, que aún sienten según la carne y no pueden aún elevarse al entendimiento espiritual»). {{Versal}}Concilio de Orange{{Fin}} II, Can. 7, DS 377: «''Si quis per naturae vigorem bonum aliquid, quod ad salutem pertinet vitae aeternae, cogitare, ut expedit, aut eligere, sive salutari, id est evangelicae praedicationi consentire posse confirmat absque illuminatione et inspiratione Spiritus Sancti, qui dat omnibus suavitatem in consentiendo et credendo veritati, haeretico fallitur spiritu, non intelligens vocem Dei in Evangelio dicentis: “Sine me nihil potestis facere” (Jo 15, 5); et illud Apostoli: “Non quod idonei simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis, sed sufficientia nostra ex Deo est” (2 Cor 3, 5)''» («Si alguno afirma que por la fuerza de la naturaleza se puede pensar, como conviene, o elegir algún bien que toca a la salud de la vida eterna, o consentir a la saludable. es decir, evangélica predicación, sin la iluminación o inspiración del Espíritu Santo, que da a todos suavidad en el consentir y creer a la verdad, es engañado de espíritu herético, por no entender la voz de Dios que dice en el Evangelio:” Sin mí nada podéis hacer” y aquello del Apóstol: “No que seamos capaces de pensar nada por nosotros como de nosotros, sino que nuestra suficiencia viene de Dios”»).&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo que es bueno no es de hombre solo. Quando el hombre haze vna buena obra, no es de sólo el hombre: madre tiene en la tierra y padre en el cielo: el libre aluedrío que tú tienes, madre es, no es lo principal, otro más alto, el principio, el ser, el padre, actiuidad de la cosa: el Espíritu Santo es: dize san Pablo, Quando el hombre gime, el Espíritu Santo gime [cf. Rom 8,26].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[35.] '''—¿Porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque es vna mesma cosa con el que ora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Luego si no son dos, ¿vna Encarnación ay? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¡Tate, esso tan solamente dize ser vno el Espíritu Santo: y aquel donde está; no en persona, que dos personas son. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Pues ¿porqué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Porque el Espíritu Santo obra como principal en el hombre: por esso dize que el Espíritu Santo obra aquello&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;La fe de erratas señala una puntuación y capitalización diferente en estas palabras de la página 84, «obra aquello» por «obra.Aquello».&amp;lt;/ref&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Padre, no nos dize el abraço, todo es andar por los arrabales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No ay quién sepa dar cuenta de lo demás que sucedió. Bien se dize lo que los Apóstoles del Señor obraron, los milagros que hizieron y procedieron de la venida: bien se dize a vino el Espíritu Santo en ellos, pero el abraço que les dio, mandad perdonar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[36.] '''Dezid, si juntassen todos los olores de quantas cosas criadas ay en el mundo, en que vuiesse algalia, almizcle, ámbar, azahar, jazmines, finalmente todos los olores se juntassen, sin que el vn olor impidiesse al otro, ¡qué olor tan suaue sentiríades, qué consolación os daría, como confortaría vuestra ánima! Pues mirad, todo sabor amarga, todo sabor es dessabrido más que la hiel, en comparación del que el Espíritu Santo trae consigo. ¡O qué sabor! ¡o qué color! ¡o qué gusto! ¡o qué consuelo! ¡o qué descanso! ¡o qué regozijo! ¡o qué alegría! ¡o qué esfuerço sintieron los Apóstoles, quando sintieron el silbo dentro de sus entrañas! ¡qué contentamiento sintieron sus ánimas, qué hartas, qué rellenas, qué abundantes estauan del Espíritu Santo! Pléguele a él nos dé el soplito y el silbito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[37.] '''¿Qué hazemos aquí, hermanos? ¿en qué entendemos aquí? si aquí nos estamos no podremos medrar: ¿qué hazes aquí, pecador? ¿en qué passas tu vida? ¿de qué beues? seco está esse charco, o se secará presto, essa riqueza en que confías está seca, o se secará presto, y te dejará ella a ti o tú a ella: ¿qué hazes aquí tú desuenturado, que tienes puesto tu amor en la otra, o la otra en ti? seco está el charco, presto te morirás tú o se morirá ella, y veréys, quán seco del todo estaua el charco de donde pensauas que te hartauas. ¿Qué hazes aquí, soberuio, fantástico? todo esso ha de auer mal fin, acabarsete ha todo: aora beues, y quando no te caues se acabará tu vida: y ¡desuenturado de ti, si antes que te mueras no dejas las vanidades y locuras desta vida! Como confías en la tierra, no tienes tus ojos en el cielo: como no te has desarraygado de todo lo de acá, aún no te ha silbado, aún no conoces la dulçura de Dios. ''Quam magna multitudo dulcedinis tuae, Domine: quam abscondisti timentibus te ''[Sal 31,19(30,20)]''.'' ¡O quán grande es la muchedumbre de tu dulçura, la qual aparejaste a los que te temen! ¡Bendigante los cielos y la tierra! y si para los que te temen tanto bien aparejaste, ¿Qué harás para los que te aman? Lumbre se dize y fuego.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [El Paráclito es lumbre y es fuego] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[38.] '''¿Conoces a Dios, hermano? Di, ¿ha topado Dios contigo? La señal principal que Dios está en vno es quando menosprecia todo lo que ay en la tierra que Dios no es, y sólo trata de amar y agradar a su Dios como bien vnico suyo. Y en esto verás, hermano, si el Espíritu Santo ha venido a ti, si andas con feruor, con alegría en el camino de Iesu Christo. Si el Espíritu Santo te ha dicho: «¿Qué hazes ahí?», bueno estás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh! ¿qué sintieron los apóstoles quando el Espíritu les dixo: «¿Qué hazéis ahí?» [cf. Hch 1,11] No se puede dezir, assí como no se puede dezir quién es Dios. ¡Qué de grandeças vsó con ellos, qué mercedes tan grandes les hizo! Dioles gracias del entendimiento. ¿Qué son ni qué saben los letrados ni philósophos del mundo sin éstas? Quantos theólogos ay sin gracia del Espíritu Santo, nada son. Lo principal que les dio fue que claramente conociessen lo que les cumplía en todas las operaciones humanas, que sin errar pudiessen saber: «Esto me cumple y esto no me cumple». Acá bien podemos nosotros conocer cuál es bueno y cuál es malo, pero no en particular. Nadie puede saber sino el Espíritu Santo cuál es mejor de esto, casado o no casado, clérigo o no clérigo, fraile o no fraile; pero aquí el Espíritu Santo alumbra, sabe particularmente cuál es mejor para ti. El Espíritu Santo es ayo de niños. ¡Y qué bien enseñado será el niño que de tal ayo saliere enseñado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;Cf. Homilía 75(74) de San Juan Crisóstomo sobre el Evangelio de Juan, en S. {{Versal}}Juan Crisóstomo{{Fin}}, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III (Parisiis 1546), f. 75r: ''«Paracletus autem quem mittet pater in nomine meo, ille uos docebit. Fortasse quae dixi, non intelligitis, sed ille manifestus magister erit» ''(«El Consolador, que el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará. Quizá estas cosas no os resultan claras ahora, pero Él es un maestro claro de ellas»)''.'' &amp;lt;/ref&amp;gt;!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[39.] '''Por ventura diréis:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No habrá menester consejo en lo que ha de hazer, si tanto sabe, sino regirse por su parecer y no tomar el de nadie.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, que el Espíritu Santo quiere que vaya a tomar parecer de quien más sabe, y Él le dará en voluntad que lo vaya a preguntar, y le dirá lo que ha de preguntar, y le dará gracia al otro que responda lo que ha de responder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Espíritu Santo, ayo del entendimiento y ayo y gouernador de la voluntad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Spiritu Sancto'' de San Basilio (c. 14, n. 31), en S. {{Versal}}Basilio de Cesarea{{Fin}}, ''Traité du Saint-Esprit'', editado por B. Pruche (Paris 1947), 166: «Ἦπου νηπίας φρενὸς πανταλῶς τοῦτο, καὶ παιδὸς τινὸς ὡς ἀληθῶς γάλακτος δεομένου, ἀγνοεῖν τὸ μέγα τῆς σωτηρίας ἡμῶν μυστήριον· ὅτι κατὰ τὸν εἰσαγωγικὸν τῆς διδασκαλίας τρόπον, ἐν τῇ κατὰ τὴν εὐσέβειαν γυμνασίᾳ πρὸς τὴν τελείωσιν ἐναγόμενοι, τοῖς εὐληπτοτέροις πρῶτον καὶ συμφεροτέροις ἡμῖν κατὰ τὴν γνῶσιν ἐστοιχειώθημεν τοῦ οἰκονομούντος τὰ ἡμέτερα» («Esto es señal manifiesta de una mente infantil, y como de un niño que verdaderamente necesita leche, el ignorar el gran misterio de nuestra salvación: que, según el modo introductorio de la enseñanza, siendo conducidos en el ejercicio piadoso hacia la perfección, fuimos primero instruidos con aquello que es más fácil de recibir y más útil para nosotros según nuestro conocimiento»). En este caso, no disponemos de referencia a una obra contemporánea que pudo haber utilizado el Maestro, de modo que citamos por una edición crítica actual.&amp;lt;/ref&amp;gt;, no te dexará passar con cosa mala de quantas tu sensualidad te pidiere. Y pensarás hazer alguna cosa que no te cumpla, Él hará como no la hagas, sino al contrario de lo que pensabas hazer. Si no, preguntadlo a Ieremías, que, porque le maltrataban algunos porque prophetiçaua, dixo: «¿Quién me mete a mí, quién me mete a mí en estas baraxas? Prophetiçéles la verdad, y por esso me hazen muchos males. No tengo de prophetiçar más» [cf. Jer 20,8-9]. Estando en este propósito, descendio fuego del çielo y tocóle, y como le tocó, buelue, y si antes hablaúa vna palabra, después hablaúa quatro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[40.] '''Quando viene fuego del çielo, quando viene el Espíritu Santo, quita el temor que el hombre tiene; pobreça, ni deshonra, ni hambre, ni vituperios, muerte, ni tentaciones de carne, ni al mundo, ni al demonio; todo quánto mal estas cosas le pueden hazer, no lo tiene en vna picadura de mosca. ''Quis nos separabit a charitate Christi?'' —dize el apóstol San Pablo—. ''Tribulatio, an angustia, an fames, an nuditas, an periculum, an persecutio, an gladius?'' [Rom 8,35] ¿Quién nos apartará de la caridad de Iesu Christo? ¿Quién ay tan fuerte que nos pueda apartar de ella? ¿La tribulación, la angustia, el hambre, la desnudez, la persecución, el peligro o el cuchillo? Nada de esto nos puede apartar de ella, porque, aunque parescan muy crueles, nada nos espanta. Bien puede todo acaescernos y passar por nosotros, pero todo no nos puede sujetar; antes quántas cosas más graues nos acaescieren, tanto más cresce nuestra caridad con la de Iesu Christo, saliendo en todo lugar y en todas las cosas vencedores, ricos y honrados, no por nuestras fuerças, no por nuestros merecimientos, sino por el ayuda y amparo de Iesu Christo. Porque, amándonos Él como nos ama, no consentirá que seamos vencidos; ni nosotros acordándonos de sus misericordias y grandeças, de las mercedes que de Él hauemos recebido, y acordándonos de los males que nos ha quitado (aun queriendo nosotros caer en los abismos del infierno, nos ha librado con su mano y braço poderoso), no seremos derribados por los pecados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[41.] '''Y si esto os paresce mucho, que son cosas liuianas, esperad, y veréis cosas mayores. Mayor apariencia tenían las cosas inuisibles de ser temidas, que pelean fuertemente contra el ánima, que lo que puede dañar el cuerpo, y quando a mucho se extienda, no puede más que hasta la muerte; pero ni en lo vno ni en lo otro no ay que temer, porque el mismo Apóstol san Pablo lo dize: Estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni los poderíos, ni las cosas fuertes, ni las cosas por venir, ni la fortaleça, ni alteça, ni lo hondo, ni lo cruel, ni lo áspero de la tierra toda, ni criatura ninguna no nos puede apartar de la caridad de Iesucristo [cf. Rom 8,38].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[42.] '''—¿Quién os lo dixo, Pablo, la carne o la sangre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—No, sino el Espíritu Santo, que es fuego que quema todas estas cosas, y las deshaçe para que no nos puedan empeçer, como a pajuelas. No es más esto delante del fuego del Espíritu Santo que vna pajita liuiana echada en vna grandissima hoguera. Quando tengas el Espíritu Santo, Él mata todo lo que daña; pero si ay pajitas, señal es que no ay fuego que las queme. Si estás, hermano, sometido a tus vicios, si estás inclinado a maldades, si tienes en tu coraçón pensamientos de liuiandad, si tienes phantasía, todo esto estorba; y todo esto quema el Espíritu Santo quando viene, y no ay cosa que se le resista. Quando viene el Espíritu Santo, no basta nadie a resistirle. Ni la moçuela loca que su vida no era otra cosa sino vn continuo pensamiento en cómo se vestiría, y cómo se pondría galana, y cómo se auía de afeitar la cara. Quando el Espíritu Santo viene, haçe que la moçuela se huelgue de andar templada en el vestido; ya escoge las lágrimas por agua marauillosa para la cara; ya tiene humildad, porque vino el Espíritu Santo. No basta a mouerla el mancebeté muy enhiesto con su espada al lado, muy vestido, con mucha soberuia, la pluma en la gorra. ¿No sabéis para qué se ponen aquello allí? Para que sepáis, si no lo sabéis, que son locos, y para que sepáis su locura, y sus baxos pensamientos, y sus imaginaciones, y sus phantasías. Pero, quando viene el Espíritu Santo, todo lo quema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[43.] '''Dize Christo: «¿Pensáis que vine a traer paz? No vine a traer paz, sino cuchillo» [Mt 10,34]. ¿Qué es, que andaua el mancebo por ay perdido, vn loquillo callejero, toda su bienauenturança puesta en andar por las calles, mirando, y desseando a la otra, y desde ha poco le veis recogido, casto, y humilde, y virtuoso? ¿Quién lo haçe esto? El Espíritu Santo, el fuego que quema quanto halla. Con este fuego no ay honra, ni riqueças, ni prosperidades, ni deleites que el hombre desse, todo lo haçe tener en poco, y tenerlo debaxo de los pies. Con este fuego se quema todo lo sensual del hombre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—''Viuo ego, iam non ego'': ya no yo, pero biue en mí Iesu Christo [cf. Gál 2,20] —dize el Apóstol—. Biua yo en humildad, en castidad, en paciencia. Ya no yo: el de antes, no; no mis passiones, no mis sensualidades, porque esto está ya muerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Cómo es esso, Apóstol? ¿De qué manera?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—Biue en mí Iesu Christo por humildad, por caridad y por gracia; y donde esta gracia llega, haçe mudar al hombre al reuéś de como estaua; haçe que el que se amaua a sí mismo, y que se tenía en mucho, diga: «Sea Dios engrandeçido, y sea yo apocado; sea Dios seruido, y menospréçienme a mí; sea Dios honrado, y deshonrenme a mí; glorifiquen a Dios, y vituperen a mí». Al que sopló el Espíritu Santo, no quiere nada para sí, todo a honra de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Esfuérzate, hermano, hoy es día de perdón] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[44.] '''Quando no auía venido el Espíritu Santo, los Apóstoles estauan medrosos, temerosos, las puertas çerradas, no osauan salir por miedo no los matassen, teníen grande miedo. Tomó Dios vna vez a Ezequiel propheta en su espíritu [cf. Ez 37,1-10], y leuólo en medio de vn campo, do auía infinitissimos huesos de muertos; estaua vna muchedumbre muy grande de ellos, y todos muy secos. Díxole: «¿piensas que estos huesos tienen vida?» Respondio Ezequiel: «Tú, Señor, lo conoces y lo sabes todo». Mandóle Dios: ''Vaticinare de ossibus istis'': «prophetiça de estos huesos».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—¿Y qué, Señor?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Di: Huesos secos, oýd las palabras del Señor: Yo os daré espíritu, y biuiréis; daros he carne, y nascéros han neruios, y os haré que os cubráis de cuero, y daros he vn espíritu, y biuiréis». Yo (dize Ezequiel) híçelo assí, y luego se hizo vn grande mouimiento y vn grande ruydo, como los vnos huesos se juntaron con los otros, cada vno en su lugar y en su juntura; hizieron ruydo como quando vn hueso se junta con otro; y vi cómo viniéron sobre aquellos huesos neruios, y cómo creçía la carne, y luego vn cuero fue tendido por todos ellos, aun no tenían vida; estauan allí como muertos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
—«Prophetiça y llama al espíritu; llámalo, y dirás: Aquesto dize el Señor: De los quatro vientos de la tierra, venid, soplad sobre estos hombres muertos, y biuirán luego». Acabando de prophetiçar, tuuieron vida, y leuantáronse, y estuuieron sobre sus pies. Rízose de toda aquella gente vn muy fuerte y valeroso exército. Díxo Dios: «Estos huesos son toda la casa de Israel; porque ellos díxeron: ''Aruerunt ossa nostra, et periit spes nostra''» [Ez 37,11].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[45.] '''Allí estauan los Apóstoles como huesos muertos desmayados. ¿Ay aquí algunos que estãdo en figura de biuos están muertos? ¿Ay aquí tan sin confiança alguno, que dize: «¿Cómo puedo yo ser bueno? ¿cómo es posible tener yo castidad? ¿cómo es posible que me perdone Dios? He pecado yo tanto, que en toda mi vida no he hecho otra cosa sino ofender a Dios: ¿cómo me perdonará? ¿Quién yo para yr al çielo? ¿Quién yo para yr allá? El çielo dáse a los que hazen buenas obras; yo no las he hecho, ni las espero de hazer: ¿qué tengo yo con esso? Prueuo veinte vezes a no pecar, y no puedo sino pecar.» ''Iam aruerunt omnia ossa nostra, et periit spes nostra.'' Ya nuestros huesos se han secado, ya se ha perdido nuestra esperança.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[46.] '''¡Oh desuenturado de ti, si tú tal dizes! Esfuérçate, hermano, que oy es día de perdón; oy se admiten todos, si quieren conocer sus culpas y dolerse dellas y confesarse; no ay más. Y tú, mancebo, ¿piensas que no puedes dexar de pecar, y que no te puedes apartar dello? Prueua y apártate, que oy es día de perdón; oy se da fuerça para vencer y derribar aquello que te derribaua; oy se dan fuerças, si tú las quieres tomar, para vencer tus passiones; oy es el día en el qual prometió de quitar el coraçón de piedra, de quitar la sequedad del alma; oy es el día en que da coraçones blandos, coraçones arrepentidos; oy es el día en que dará coraçones aparejados para llorar vuestros pecados y saberlos conocer [cf. Ez 36,26-27]; oy es el día en que os dará vn soplo, no en las orejas, no en los oýdos, no en nada de lo de acá fuera, sino dentro de vuestros coraçones; vn soplo que os dé vida, vn soplo que os dé fuerça, vn soplo que os dé castidad, vn soplo que os dé humildad, vn soplo que os dé caridad y amor y todas las otras virtudes; vn soplo que refresque vuestras ánimas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [Obra del Espíritu en los apóstoles y en la cristiandad naciente] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[47.] '''Si no, miradlo en los apóstoles, que estaban cobardes, porque se querían mucho. Viene a ellos el Espíritu Santo, entra en aquellos coraçones, quitaseles aquel temor, menosprecian la carne, y la soberuia, y la codicia; echan en el suelo todos los vicios; pasan por encima de ellos como vencedores de aquellos que les auían vencido y los acobardauan y ponían temor. Leuantáronse en pie como exército poderoso; abren las puertas que antes tenían cerradas [cf. Jn 20,19], llenos y rellenos del Espíritu Santo, llenos de fortaleça y de caridad, y comienzan a predicar con grandissimo heruor, no doctrinas frías, sino heruientes como fuego; aquel «¡Bendito sea Dios!»; aquel «No ay sino sólo vn Dios, tres Personas y vn solo Dios verdadero»; aquel «Iesucristo es Hijo de Dios biuo, y está sentado a la diestra de Dios Padre, y es Iuez de biuos y muertos»; aquel hablar que todos los entendían.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Auía allí entonces de todas las naciones; auía partos, medos, de Mesopotamia, de Iudea, de Capadocia, de Asia la Menor, de Frigia, de Panfilia, de Egypto, de Libia, de Creta, de Arabia, de Roma. Todas estas naciones estauan allí, y todos los entendían; que hablauan todas las lenguas y lo entendían todos como si hablasen la lengua de cada vno particularmente. ¿Y esto es marauilla, pues Dios lo haçe? Agora vn predicador habla en romance, y cada vno lo entiende en su lengua; habla vna palabra que Dios le manda, y entiéndelo vno a quien aquello toca, y los otros no lo entienden. Dize vn predicador: «Sed humilde». Entiende aquella palabra el soberuio. Dize otro: «Sed casto». Aquello entiende el luxurioso; y assí, hablando en vn lenguaje, diferentemente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[48.] '''Assí que, del sonido grande que vino quando el Espíritu Santo vino, auiéndose juntado en Ierusalem, y de que hablando en vna lengua, entendiese cada vno en la suya, estauan todos espantados, y dezían: «¿No son estos de Galilea? ¿Cómo hablan tantos lenguajes?» Otros dezían: «Dexadlos, que están borrachos» [cf. Hch 2,7-13]. Quando oyéredes hablar alguna persona y no le entendieredes, tened paciencia, y no os arrojéis a juagar de presto; mirad que el Espíritu Santo no paresce; mira lo que hazéis, que por ventura hablará alguno lo que quiso Dios que hablase, y diréis vos que está borracho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Assí que dixeron que estauan los apóstoles borrachos. Leuantóse entonces San Pedro, como pastor vniuersal y como su defensor, y dixo: «Varones de Ierusalem, escuchad mis palabras. No penséis que estamos borrachos, porque agora no es hora de auer beuido, que es hora de tercia. ¿Sabéis qué es esto? Lo que prophetiçó el propheta Ioel: ''Effundam Spiritum meum super omnem carnem, et prophetabunt filii vestri, et filiae vestrae.'' Derramaré, enuiaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos prophetiçarán y vuestras hijas; y vuestros viejos soñarán sueños, y los mancebos verán también visiones, y sobre mis sieruos y criadas enuiaré mi Espíritu Santo. Varones israelíticos, a Iesucristo predicamos, varón aprobaido de Dios, al qual vosotros entregastes a la muerte con todas las señales que Dios hizo, al qual Dios resuscitó y está a la diestra de su Padre, y Él hizo que el infierno no le empeciese, que no le podía empecer. Y cierto, sepa todo hombre que Iesucristo, que vosotros crucificastes, es verdadero Hijo de Dios» [cf. Hch 2,14-36; Jl 2,28].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[49.] '''Habló San Pedro con tanto heruor, predicóles allí cómo el Espíritu Santo venía deseoso de nos consolar y remediar. Echa, pues, la red el buen pescador; aquel que de antes solía pescar peces, pesca agora ánimas; echó la red. Del primer lance pescó tres mil de aquellos que poco auía que le auían dicho que estaua borracho; compungíanse y arrepentíanse de lo que auían dicho, y dezían: «¡Desuenturados de nosotros!, ¿cómo nos hemos agora de conuertir, que somos nosotros los mesmos que le crucificamos, y diximos que soltassen a Barrabás? ¿Cómo ha de ser esto? ¿Cómo nos ha Dios de perdonar?» Díxoles San Pedro: «¿Qué es esso? No desmaye nadie; misericordioso es Dios, y Iesucristo está lleno de misericordia; que aunque ayáis hecho esso, aunque vosotros sois los mismos que le matastes con vuestras propias manos, está aparejado a perdonaros si os arrepentís y hazéis penitencia. Confessad vuestro pecado luego, y más tardaréis vosotros en confessaros que Dios en perdonároslo». Ellos, como oyeron esto, dixeron que les plazía; y no solamente les perdonó Dios sus pecados, pero vsó de tanta misericordia con ellos, que les enuió el Espíritu Santo, assí como a los apóstoles, sobre casi tres mil hombres de ellos. ¿No miráis qué buena redada para la primera? ¡Oh, bendita sea tu misericordia, Señor mío, que tan caro te costó lo que agora tan de balde se da! Daua Dios el Espíritu Santo a quien su Magestad quería, y de balde.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[50.] '''A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. A otro sermón se conuirtieron cinco mil hombres; assí fueron creçiendo los cristianos, y se fue poblando y engrandeçiendo la Iglesia de Dios, que estaua pequeña. De aquí començó la Cristiandad que agora tenemos. Estauan todos juntos perseuerando en oración; comulgauan cada día, y vendían todas sus haziendas y entregáuanselas a los apóstoles, y dezían: «Esto es lo que vale toda mi hazienda; tomadlo, y hazed de ello lo que quisieredes». Tanta parte tenía el que poco traía como el que mucho; todo era igual, todo era común. Hazíase entonces en la Iglesia vniuersal lo que agora se haçe en los monesterios, que no tienen, en particular ni común, propio, y por esso mejor librados. Assí estauan los santos apóstoles y los otros santos hombres y mugeres; hazían muchos milagros y marauillas; sanauan enfermos, resuscitauan muertos; estauan siempre la mayor parte del tiempo orando muy alegres, llenos de goço del Espíritu Santo, muy regocijaidos con el Huésped [cf. Hch 2,42-47].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[51.] '''Plegue al Espíritu Santo, por los merecimientos de Iesucristo, y por aquella sangre que derramó en la cruz por nosotros, tenga por bien venir en nuestros coraçones y sanar nuestras ánimas, alumbrar nuestros entendimientos, para que conozcamos a Dios, y endereçar nuestra voluntad para solamente amar a Dios y se oluidar de las cosas del suelo, y sujetar nuestra carne, y darnos humildad, castidad y caridad para con nuestros próximos, y darnos sus siete dones, para que teniendo su gracia nos dé la gloria.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ánima mía, viue en perpetuo agradecimiento de tan grandes y tantos beneficios.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=691</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=691"/>
		<updated>2025-07-07T18:06:04Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Corregidos algunos enlaces&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_unificado&amp;diff=686</id>
		<title>Catálogo unificado</title>
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		<updated>2025-06-29T17:38:26Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{| class=&amp;quot;wikitable sortable&amp;quot; style=&amp;quot;margin:auto; table-layout:fixed; width:100%;&amp;quot;&lt;br /&gt;
|+ style=&amp;quot;font-style: italic;&amp;quot; |Pulse en el título de una columna para cambiar el orden&lt;br /&gt;
! style=&amp;quot;width:25%;&amp;quot; | Autor &lt;br /&gt;
!! style=&amp;quot;width:25%;&amp;quot; | Obra &lt;br /&gt;
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!! style=&amp;quot;width:20%;&amp;quot; | Enlace Web&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}} || ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus || Paganinus de Paganinis ||  Venetiis  || 1495 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}},  || ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' || Anton Koberger ||  Nuremberge  || 1497 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías || ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II || Gaspard Trechsel ||  Lugduni  || 1545 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco || ''Biblia Políglota Complutense'' || Alcalá de Henares || Arnaldo Guillén de Brocar || 1517 ||  https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes || ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' || Bartholomaeus Grauius ||  Lovanii  || 1547 ||  http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert || ''Biblia'' || Robertus Stephanus ||  Lutetiae  || 1545 || Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]&amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes || ''Biblia'' || Antonius du ry ||  Lugduni  || 1527 ||  https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}(Editor desconocido){{fin}} || ''Biblia latina'' || Johannes Herbort ||  Venetiis  || 1484 ||  http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann || ''Biblia latina'' || Johannes Gutenberg ||  Moguntiae  || 1455 ||  http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus || ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' || apud Gryphium ||  Lugdunii  || 1531 ||  https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San || ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein || Amerbach, Petri &amp;amp; Froben ||  Basileae  || 1506 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II || Jodocus Badius Ascensius ||  Paris  || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' || Ioannes Gravius ||  Antuerpiae || 1550 ||  https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San || ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1552 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San || ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1546 ||  https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… '' ||  || Lugduni || 1539-1540 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (2 vols.) || Jacobo Cromberger ||  Sevilla  || 1527 ||  https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San || ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' || Adam Petri ||  Basileae  || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan || ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' || Frobenius ||  Basileae  || 1516 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San || ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' || Stagninus ||  Venetiis  || 1503 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de || ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' || Apvd Seb. Gryphivm ||  Lugduni  || 1537 ||  https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San || ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' || Seb. Gryphius ||  Lugduni  || 1539 ||  https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San || ''Libellus meditationum'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1498 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al. || ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … '' || impensis Ioannis Parui ||  Parisiis  || 1504 ||  https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al. || ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' || Husner ||  Argentorati || 1502-1503 || Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques || ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' || Jean Petit ||  Parisiis  || 1519 ||  https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}} || ''Liber sextus Decretalium '' || Ulrich Gering et Berthold Rembolt ||  Parisii  || 1500 ||  https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.) || ''Canones et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini''||  Paolo Manuzio|| Venetiis  || 1564 ||  https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre || ''Concilia omnia'' || Joannes Quentel ||  Coloniae  || 1551 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da || ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' || Georgius Arrivabene ||  Venetiis  || 1490 ||  http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de || ''Decretorum Collectanea'' || apud Carolam Guillard ||  Parisii  || 1547 ||  https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de || ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' || Ioannes Barbous ||  Lugduni  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus || Andree de Toresanis ||  Venetiis  || 1487 ||  https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' || Antonium Vincentium ||  Lugduni  || 1543 ||  https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}} || ''Speculum Clericorum'' || Goffrido de Marnef ||  Parisiis  || 1502 ||  http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval{{fin}} || ''Stella clericorum'' || Petrus Levet(?) ||  Parisiis  || 1495 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}} || ''The Electronic Manipulus florum Project'' || Wilfrid Laurier University || Waterloo (Canada)|| 2022|| http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel || ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' || Jacobus Pforczensis ||  Basileae  || 1510 ||  https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor || ''De locis theologicis'' || Mathias Gastius ||  Salmanticae  || 1563 ||  https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' || (No especificado) || (No especificado) || 1529 ||  https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' || Oliverius Mallardus ||  Parisiis  || 1541 ||  https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio || ''Summula peccatorum'' || Quentel ||  Coloniae  || 1526 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro || ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' || Claude Chevallon ||  Parisiis  || 1519 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez || ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' || Pedro de Castro ||  Medina del Campo  || 1544 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse || ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' || Officina Simonis Colinaei ||  Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes || ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' ||  Franciscus Behem || Moguntiae || 1549 ||  https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro || ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' || Hieronymus Suncinus || Orthonae Maris || 1518 ||  https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de || ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' || Andreas ab Angulo ||  Compluti  || 1562 ||  https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes || ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' || Petrus Phalesius ||  Lovanii  || 1551 ||  https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de || ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' || Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus ||  Hispali  || 1491 ||  http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal || ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares || 1545 ||  https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan || ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' || Andreas Bocard ||  Parisiis  || 1497 ||  http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}} || ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' || Iohannes Soter ||  Coloniae  || 1532 ||  https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Dulce bellum inexpertis'' || Johann Schoeffer ||  Moguntiae  || 1521 ||  http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De || ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' || Claudius Fremy ||  Parisiis  || 1558 ||  https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo || ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' || Typis Francisci Perez ||  Sevilla  || 1584 ||  http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de || ''Tractatus perutilis'' || Ioannes Iunta ||  Salmanticae || 1550 ||  https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso || ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' || Andrea de Angulo ||  Compluti  || 1570 ||  http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban || ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' || (No especificado) || Lovanii || 1554 ||  https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan || ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' || Ioannes Parvus et Franciscus Regnault ||  Parrhysiis || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Petrus Bergomensis ||  Venetiis  || 1502 ||  https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Nicolaus Spindeler ||  Barcinone  || 1479 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Directorium aureum contemplativorum'' || Johannes Landen ||  Coloniae  || 1513 ||  https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Espejo de perfección'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares  || 1551 ||  http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San || ''Speculum clericorum'' || Ferrarius ||  Venetiis  || 1580 ||  https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San || ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' || Petrus Quentel ||  Coloniae  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de || ''Contemptus mundi'' || Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran ||  Toledo  || 1512 ||  http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus || ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' || Gravius (u.a.) ||  Lovaina  || 1550 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus || ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' || Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore ||  Parisiis  || 1561 ||  https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de || ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' || Casa de Andres de Angulo ||  Alcalá de Henares  || 1562 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San || ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1506 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mair{{fin}}, Juan || ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' || Philippus Pigouchet ||  Parrhysiis || 1509 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre || ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' || Hector || Bononiae  || 1515 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de || ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' || Hieronymo Margarit ||  Barcelona  || 1610 ||  https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' || Iodocus Badius Ascensius || Parisiis  || 1532 ||  https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1556 ||  https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1557 ||  https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' || Remón de Petras ||  Sevilla  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1528 ||  https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Varela ||  Sevilla  || 1530 ||  https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual'' || Sebastián Martinez ||  Valladolid  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Quinta parte del abecedario espiritual'' || Juan de Junta ||  Burgos  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Sexta parte del abecedario espiritual'' || Matheo y Francisco del Canto ||  Medina del Campo  || 1554 ||  https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de || ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' || Juan de Junta ||  Salamanca  || 1541 ||  http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus || ''Summa de virtutibus et vitiis'' || Johannes Amerbach ||  Basileae  || 1497 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1545 ||  https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1544 ||  https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de || ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' || Alphonsum Gomezium ||  Madrid  || 1583 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de || ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' || Claudio Cheuallon ||  Parrhisiis  || 1503 ||  http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de || ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' || Andrés Barrera ||  Córdoba  || 1604 ||  http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Jesu Christi'' || (No especificado) || Lugduni || 1522 ||  https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Christi Cartuxano'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1530 ||  http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' || sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola) ||  Venecia  || 1574 ||  https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''Summulae'' || Ioannes Giuntae ||  Salmanticae || 1547 ||  http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''De iustitia et iure libri decem'' || Andreas a Portonariis ||  Salmanticae  || 1553&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de || ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' || S. Mayer ||  Dilinga  || 1558 ||  https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis || ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' || Nicolás Tyerri ||  Valladolid  || 1526 ||  http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco || ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' || Andrea de Portonaris ||  Salamanca  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo || ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia Catena aurea)'' || (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis ||  Venetiis  || 1493 ||  https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – Tomás de Irlanda{{fin}} || ''Manipulus florum'' || Iacobus de Tyela ||  Placentiae  || 1483 ||  http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes || ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' || Joannes Haselberger ||  Argentine  || 1516 ||  http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}} || ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' || Andreas de Bonetis ||  Venetiis  || 1485 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}} || ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' || Pedro de Doblas ||  Jaén  || 1609 ||  http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}} || ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' || Juan María de Terranova ||  Salamanca  || 1561 ||  http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de || ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' || Sebastianus Martinez ||  Pinciae || 1559 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de || ''Summa confessorum'' || Juan Varela ||  Hispali  || 1526 ||  http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis || ''Opera'' I || Nicolaum Episcopium juniorem ||  Basileae  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg || ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' || ex Officina Ioannis Quentel ||  Coloniae  || 1549 ||  https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz || P. Madrigal ||  Madrid  || 1596 ||  http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa || Viuda de Alonso Martín de Balboa ||  Madrid  || 1618 ||  https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray || ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' || Pedro Madrigal ||  Madrid  || 1588 ||  https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' || Stamperia Muziana ||  Nápoles  || 1754 ||  https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' || Oficina de Manuel Texero ||  Barcelona  || 1796 ||  https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{Versales|Erasmo de Rotterdam}}&lt;br /&gt;
|''Enquiridio o manual del cauallero Christiano''&lt;br /&gt;
|Miguel de Eguia&lt;br /&gt;
|Alcalá de Henares&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000022797&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis''&lt;br /&gt;
|Franciscus Birckman&lt;br /&gt;
|Coloniae&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino''&lt;br /&gt;
|Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono&lt;br /&gt;
|Mediolani&lt;br /&gt;
|1493&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Operum M. Hugonis a S. Victore''&lt;br /&gt;
|Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo&lt;br /&gt;
|Parisii &lt;br /&gt;
|1526&lt;br /&gt;
|Tomo 1: https://books.google.it/books?id=uvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 2: https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 3: https://books.google.it/books?id=mvBJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<title>Catálogo unificado</title>
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		<updated>2025-06-29T17:37:04Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Añadido tres libros, de Ruperto de Deutz, Honorio de Autun y Hugo de San Víctor&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{| class=&amp;quot;wikitable sortable&amp;quot; style=&amp;quot;margin:auto; table-layout:fixed; width:100%;&amp;quot;&lt;br /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}} || ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus || Paganinus de Paganinis ||  Venetiis  || 1495 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}},  || ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' || Anton Koberger ||  Nuremberge  || 1497 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías || ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II || Gaspard Trechsel ||  Lugduni  || 1545 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco || ''Biblia Políglota Complutense'' || Alcalá de Henares || Arnaldo Guillén de Brocar || 1517 ||  https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes || ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' || Bartholomaeus Grauius ||  Lovanii  || 1547 ||  http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert || ''Biblia'' || Robertus Stephanus ||  Lutetiae  || 1545 || Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]&amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes || ''Biblia'' || Antonius du ry ||  Lugduni  || 1527 ||  https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}(Editor desconocido){{fin}} || ''Biblia latina'' || Johannes Herbort ||  Venetiis  || 1484 ||  http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann || ''Biblia latina'' || Johannes Gutenberg ||  Moguntiae  || 1455 ||  http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus || ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' || apud Gryphium ||  Lugdunii  || 1531 ||  https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San || ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein || Amerbach, Petri &amp;amp; Froben ||  Basileae  || 1506 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II || Jodocus Badius Ascensius ||  Paris  || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' || Ioannes Gravius ||  Antuerpiae || 1550 ||  https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San || ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1552 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San || ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1546 ||  https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… '' ||  || Lugduni || 1539-1540 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (2 vols.) || Jacobo Cromberger ||  Sevilla  || 1527 ||  https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San || ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' || Adam Petri ||  Basileae  || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan || ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' || Frobenius ||  Basileae  || 1516 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San || ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' || Stagninus ||  Venetiis  || 1503 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de || ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' || Apvd Seb. Gryphivm ||  Lugduni  || 1537 ||  https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San || ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' || Seb. Gryphius ||  Lugduni  || 1539 ||  https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San || ''Libellus meditationum'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1498 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al. || ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … '' || impensis Ioannis Parui ||  Parisiis  || 1504 ||  https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al. || ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' || Husner ||  Argentorati || 1502-1503 || Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques || ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' || Jean Petit ||  Parisiis  || 1519 ||  https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}} || ''Liber sextus Decretalium '' || Ulrich Gering et Berthold Rembolt ||  Parisii  || 1500 ||  https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.) || ''Canones et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini''||  Paolo Manuzio|| Venetiis  || 1564 ||  https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre || ''Concilia omnia'' || Joannes Quentel ||  Coloniae  || 1551 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da || ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' || Georgius Arrivabene ||  Venetiis  || 1490 ||  http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de || ''Decretorum Collectanea'' || apud Carolam Guillard ||  Parisii  || 1547 ||  https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de || ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' || Ioannes Barbous ||  Lugduni  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus || Andree de Toresanis ||  Venetiis  || 1487 ||  https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' || Antonium Vincentium ||  Lugduni  || 1543 ||  https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}} || ''Speculum Clericorum'' || Goffrido de Marnef ||  Parisiis  || 1502 ||  http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval{{fin}} || ''Stella clericorum'' || Petrus Levet(?) ||  Parisiis  || 1495 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}} || ''The Electronic Manipulus florum Project'' || Wilfrid Laurier University || Waterloo (Canada)|| 2022|| http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel || ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' || Jacobus Pforczensis ||  Basileae  || 1510 ||  https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor || ''De locis theologicis'' || Mathias Gastius ||  Salmanticae  || 1563 ||  https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' || (No especificado) || (No especificado) || 1529 ||  https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' || Oliverius Mallardus ||  Parisiis  || 1541 ||  https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio || ''Summula peccatorum'' || Quentel ||  Coloniae  || 1526 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro || ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' || Claude Chevallon ||  Parisiis  || 1519 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez || ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' || Pedro de Castro ||  Medina del Campo  || 1544 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse || ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' || Officina Simonis Colinaei ||  Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes || ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' ||  Franciscus Behem || Moguntiae || 1549 ||  https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro || ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' || Hieronymus Suncinus || Orthonae Maris || 1518 ||  https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de || ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' || Andreas ab Angulo ||  Compluti  || 1562 ||  https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes || ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' || Petrus Phalesius ||  Lovanii  || 1551 ||  https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de || ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' || Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus ||  Hispali  || 1491 ||  http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal || ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares || 1545 ||  https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan || ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' || Andreas Bocard ||  Parisiis  || 1497 ||  http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}} || ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' || Iohannes Soter ||  Coloniae  || 1532 ||  https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Dulce bellum inexpertis'' || Johann Schoeffer ||  Moguntiae  || 1521 ||  http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De || ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' || Claudius Fremy ||  Parisiis  || 1558 ||  https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo || ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' || Typis Francisci Perez ||  Sevilla  || 1584 ||  http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de || ''Tractatus perutilis'' || Ioannes Iunta ||  Salmanticae || 1550 ||  https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso || ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' || Andrea de Angulo ||  Compluti  || 1570 ||  http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban || ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' || (No especificado) || Lovanii || 1554 ||  https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan || ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' || Ioannes Parvus et Franciscus Regnault ||  Parrhysiis || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Petrus Bergomensis ||  Venetiis  || 1502 ||  https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Nicolaus Spindeler ||  Barcinone  || 1479 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Directorium aureum contemplativorum'' || Johannes Landen ||  Coloniae  || 1513 ||  https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Espejo de perfección'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares  || 1551 ||  http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San || ''Speculum clericorum'' || Ferrarius ||  Venetiis  || 1580 ||  https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San || ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' || Petrus Quentel ||  Coloniae  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de || ''Contemptus mundi'' || Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran ||  Toledo  || 1512 ||  http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus || ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' || Gravius (u.a.) ||  Lovaina  || 1550 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus || ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' || Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore ||  Parisiis  || 1561 ||  https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de || ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' || Casa de Andres de Angulo ||  Alcalá de Henares  || 1562 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San || ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1506 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mair{{fin}}, Juan || ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' || Philippus Pigouchet ||  Parrhysiis || 1509 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre || ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' || Hector || Bononiae  || 1515 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de || ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' || Hieronymo Margarit ||  Barcelona  || 1610 ||  https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' || Iodocus Badius Ascensius || Parisiis  || 1532 ||  https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1556 ||  https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1557 ||  https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' || Remón de Petras ||  Sevilla  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1528 ||  https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Varela ||  Sevilla  || 1530 ||  https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual'' || Sebastián Martinez ||  Valladolid  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Quinta parte del abecedario espiritual'' || Juan de Junta ||  Burgos  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Sexta parte del abecedario espiritual'' || Matheo y Francisco del Canto ||  Medina del Campo  || 1554 ||  https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de || ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' || Juan de Junta ||  Salamanca  || 1541 ||  http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus || ''Summa de virtutibus et vitiis'' || Johannes Amerbach ||  Basileae  || 1497 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1545 ||  https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1544 ||  https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de || ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' || Alphonsum Gomezium ||  Madrid  || 1583 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de || ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' || Claudio Cheuallon ||  Parrhisiis  || 1503 ||  http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de || ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' || Andrés Barrera ||  Córdoba  || 1604 ||  http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Jesu Christi'' || (No especificado) || Lugduni || 1522 ||  https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Christi Cartuxano'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1530 ||  http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' || sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola) ||  Venecia  || 1574 ||  https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''Summulae'' || Ioannes Giuntae ||  Salmanticae || 1547 ||  http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''De iustitia et iure libri decem'' || Andreas a Portonariis ||  Salmanticae  || 1553&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de || ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' || S. Mayer ||  Dilinga  || 1558 ||  https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis || ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' || Nicolás Tyerri ||  Valladolid  || 1526 ||  http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco || ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' || Andrea de Portonaris ||  Salamanca  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo || ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia Catena aurea)'' || (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis ||  Venetiis  || 1493 ||  https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – Tomás de Irlanda{{fin}} || ''Manipulus florum'' || Iacobus de Tyela ||  Placentiae  || 1483 ||  http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes || ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' || Joannes Haselberger ||  Argentine  || 1516 ||  http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}} || ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' || Andreas de Bonetis ||  Venetiis  || 1485 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}} || ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' || Pedro de Doblas ||  Jaén  || 1609 ||  http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}} || ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' || Juan María de Terranova ||  Salamanca  || 1561 ||  http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de || ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' || Sebastianus Martinez ||  Pinciae || 1559 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de || ''Summa confessorum'' || Juan Varela ||  Hispali  || 1526 ||  http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis || ''Opera'' I || Nicolaum Episcopium juniorem ||  Basileae  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg || ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' || ex Officina Ioannis Quentel ||  Coloniae  || 1549 ||  https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz || P. Madrigal ||  Madrid  || 1596 ||  http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa || Viuda de Alonso Martín de Balboa ||  Madrid  || 1618 ||  https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray || ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' || Pedro Madrigal ||  Madrid  || 1588 ||  https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' || Stamperia Muziana ||  Nápoles  || 1754 ||  https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' || Oficina de Manuel Texero ||  Barcelona  || 1796 ||  https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{Versales|Erasmo de Rotterdam}}&lt;br /&gt;
|''Enquiridio o manual del cauallero Christiano''&lt;br /&gt;
|Miguel de Eguia&lt;br /&gt;
|Alcalá de Henares&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000022797&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis''&lt;br /&gt;
|Franciscus Birckman&lt;br /&gt;
|Coloniae&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino''&lt;br /&gt;
|Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono&lt;br /&gt;
|Mediolani&lt;br /&gt;
|1493&lt;br /&gt;
|https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}&lt;br /&gt;
|''Operum M. Hugonis a S. Victore''&lt;br /&gt;
|Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo&lt;br /&gt;
|Parisii &lt;br /&gt;
|1526&lt;br /&gt;
|Tomo 1: &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=uvBJAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 2: &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tomo 3: &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=mvBJAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
|}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=684</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=684"/>
		<updated>2025-06-29T17:30:49Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=683</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=683"/>
		<updated>2025-06-29T17:29:53Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras {{versal}}impresas que no caen{{fin}} bajo ninguna de las categorías{{versal}}{{fin}} anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=MediaWiki:Gadget-Versalitas.js&amp;diff=682</id>
		<title>MediaWiki:Gadget-Versalitas.js</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=MediaWiki:Gadget-Versalitas.js&amp;diff=682"/>
		<updated>2025-06-29T17:29:15Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Se ha deshecho la revisión 679 de Juancc (disc.)&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;ve.ui.VersalitasCommand = function VeUiVersalitasCommand() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasCommand.super.call(	this, 'Versalitas' );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasCommand, ve.ui.Command );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasCommand.prototype.execute = function ( surface ) {&lt;br /&gt;
	var model = surface.getModel(),&lt;br /&gt;
		fragment = model.getFragment(),&lt;br /&gt;
		doc = model.getDocument(),&lt;br /&gt;
		range = fragment.getSelection().getRange();&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Obtener el contenido seleccionado&lt;br /&gt;
	var selectedContent = doc.getData( range );&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
	// Crear el contenido para {{versal}}&lt;br /&gt;
	var versalStart = [&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Versal',&lt;br /&gt;
								wt: 'versal'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	];&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Crear el contenido para {{fin}}&lt;br /&gt;
	var versalEnd = [&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Fin',&lt;br /&gt;
								wt: 'fin'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	];&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Combinar todo: {{versal}} + contenido seleccionado + {{fin}}&lt;br /&gt;
	var newContent = versalStart.concat( selectedContent ).concat( versalEnd );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Reemplazar el contenido seleccionado&lt;br /&gt;
	fragment.insertContent( newContent );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.commandRegistry.register( new ve.ui.VersalitasCommand() );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool = function VeUiVersalitasTool() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasTool.super.apply( this, arguments );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasTool, ve.ui.Tool );&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.name = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.group = 'textStyle';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.icon = 'largerText';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.title = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.commandName = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.toolFactory.register( ve.ui.VersalitasTool );&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=681</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=681"/>
		<updated>2025-06-29T17:28:37Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
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		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=680</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
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		<updated>2025-06-29T17:28:07Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras {{fin}}bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
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		<title>MediaWiki:Gadget-Versalitas.js</title>
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		<updated>2025-06-29T17:27:38Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;ve.ui.VersalitasCommand = function VeUiVersalitasCommand() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasCommand.super.call(	this, 'Versalitas' );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasCommand, ve.ui.Command );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasCommand.prototype.execute = function ( surface ) {&lt;br /&gt;
	var model = surface.getModel(),&lt;br /&gt;
		fragment = model.getFragment(),&lt;br /&gt;
		range = fragment.getSelection().getRange();&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Si no hay selección, no hacer nada&lt;br /&gt;
	if ( range.isCollapsed() ) {&lt;br /&gt;
		return;&lt;br /&gt;
	}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Insertar {{versal}} al inicio&lt;br /&gt;
	fragment.collapseToStart().insertContent([&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Versal',&lt;br /&gt;
								wt: 'versal'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	]);&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Moverse al final de la selección original (ahora desplazada) e insertar {{fin}}&lt;br /&gt;
	var newRange = fragment.getSelection().getRange();&lt;br /&gt;
	var endOffset = newRange.end + (range.end - range.start);&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
	fragment.select( new ve.Range( endOffset, endOffset ) ).insertContent([&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Fin',&lt;br /&gt;
								wt: 'fin'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	]);&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.commandRegistry.register( new ve.ui.VersalitasCommand() );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool = function VeUiVersalitasTool() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasTool.super.apply( this, arguments );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasTool, ve.ui.Tool );&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.name = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.group = 'textStyle';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.icon = 'largerText';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.title = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.commandName = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.toolFactory.register( ve.ui.VersalitasTool );&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=678</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=678"/>
		<updated>2025-06-29T17:25:45Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=677</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=677"/>
		<updated>2025-06-29T17:25:22Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras {{versal}}impresas que no caen {{fin}}bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=MediaWiki:Gadget-Versalitas.js&amp;diff=676</id>
		<title>MediaWiki:Gadget-Versalitas.js</title>
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		<updated>2025-06-29T17:24:39Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;ve.ui.VersalitasCommand = function VeUiVersalitasCommand() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasCommand.super.call(	this, 'Versalitas' );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasCommand, ve.ui.Command );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasCommand.prototype.execute = function ( surface ) {&lt;br /&gt;
	var model = surface.getModel(),&lt;br /&gt;
		fragment = model.getFragment(),&lt;br /&gt;
		doc = model.getDocument(),&lt;br /&gt;
		range = fragment.getSelection().getRange();&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Obtener el contenido seleccionado&lt;br /&gt;
	var selectedContent = doc.getData( range );&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
	// Crear el contenido para {{versal}}&lt;br /&gt;
	var versalStart = [&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Versal',&lt;br /&gt;
								wt: 'versal'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	];&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Crear el contenido para {{fin}}&lt;br /&gt;
	var versalEnd = [&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
			attributes: {&lt;br /&gt;
				mw: {&lt;br /&gt;
					parts: [{&lt;br /&gt;
						template: {&lt;br /&gt;
							target: {&lt;br /&gt;
								href: 'Template:Fin',&lt;br /&gt;
								wt: 'fin'&lt;br /&gt;
							},&lt;br /&gt;
							params: {}&lt;br /&gt;
						}&lt;br /&gt;
					}]&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		},&lt;br /&gt;
		{&lt;br /&gt;
			type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
		}&lt;br /&gt;
	];&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Combinar todo: {{versal}} + contenido seleccionado + {{fin}}&lt;br /&gt;
	var newContent = versalStart.concat( selectedContent ).concat( versalEnd );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	// Reemplazar el contenido seleccionado&lt;br /&gt;
	fragment.insertContent( newContent );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.commandRegistry.register( new ve.ui.VersalitasCommand() );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool = function VeUiVersalitasTool() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasTool.super.apply( this, arguments );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasTool, ve.ui.Tool );&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.name = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.group = 'textStyle';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.icon = 'largerText';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.title = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.commandName = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.toolFactory.register( ve.ui.VersalitasTool );&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=675</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=675"/>
		<updated>2025-06-29T17:23:09Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras impresas que no caen  bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=674</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=674"/>
		<updated>2025-06-29T17:22:04Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todas las obras  bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
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*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
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*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=673</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=673"/>
		<updated>2025-06-29T17:21:40Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todos las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=672</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
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		<updated>2025-06-29T17:21:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Liturgia, Magisterio y cánones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos {{Versales|aquí todos las obras}} impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=MediaWiki:Gadget-Versalitas.js&amp;diff=671</id>
		<title>MediaWiki:Gadget-Versalitas.js</title>
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		<updated>2025-06-29T17:20:41Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;ve.ui.VersalitasCommand = function VeUiVersalitasCommand() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasCommand.super.call(	this, 'Versalitas' );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasCommand, ve.ui.Command );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasCommand.prototype.execute = function ( surface ) {&lt;br /&gt;
	var model = surface.getModel(),&lt;br /&gt;
		doc = model.getDocument(),&lt;br /&gt;
		range = model.getSelection().getRange(),&lt;br /&gt;
		docRange = doc.shallowCloneFromRange( range );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
	ve.init.target.getWikitextFragment( docRange, false ).done( function ( wikitext ) {&lt;br /&gt;
		model.getFragment().insertContent([&lt;br /&gt;
			{&lt;br /&gt;
				type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
				attributes: {&lt;br /&gt;
					mw: {&lt;br /&gt;
						parts: [{&lt;br /&gt;
							template: {&lt;br /&gt;
								target: {&lt;br /&gt;
									href: 'Template:Versal',&lt;br /&gt;
									wt: 'versal'&lt;br /&gt;
								},&lt;br /&gt;
								params: {}&lt;br /&gt;
							}&lt;br /&gt;
						}]&lt;br /&gt;
					}&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			},&lt;br /&gt;
			{&lt;br /&gt;
				type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
			},&lt;br /&gt;
			// Aquí va el texto original sin modificar&lt;br /&gt;
			{&lt;br /&gt;
				type: 'text',&lt;br /&gt;
				text: wikitext&lt;br /&gt;
			},&lt;br /&gt;
			// Plantilla de cierre&lt;br /&gt;
			{&lt;br /&gt;
				type: 'mwTransclusionInline',&lt;br /&gt;
				attributes: {&lt;br /&gt;
					mw: {&lt;br /&gt;
						parts: [{&lt;br /&gt;
							template: {&lt;br /&gt;
								target: {&lt;br /&gt;
									href: 'Template:Fin',&lt;br /&gt;
									wt: 'fin'&lt;br /&gt;
								},&lt;br /&gt;
								params: {}&lt;br /&gt;
							}&lt;br /&gt;
						}]&lt;br /&gt;
					}&lt;br /&gt;
				}&lt;br /&gt;
			},&lt;br /&gt;
			{&lt;br /&gt;
				type: '/mwTransclusionInline'&lt;br /&gt;
			}&lt;br /&gt;
		]);&lt;br /&gt;
	});&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.commandRegistry.register( new ve.ui.VersalitasCommand() );&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool = function VeUiVersalitasTool() {&lt;br /&gt;
	ve.ui.VersalitasTool.super.apply( this, arguments );&lt;br /&gt;
};&lt;br /&gt;
OO.inheritClass( ve.ui.VersalitasTool, ve.ui.Tool );&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.name = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.group = 'textStyle';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.icon = 'largerText';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.title = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.VersalitasTool.static.commandName = 'Versalitas';&lt;br /&gt;
ve.ui.toolFactory.register( ve.ui.VersalitasTool );&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=MediaWiki:Gadget-VersalitasLoader&amp;diff=670</id>
		<title>MediaWiki:Gadget-VersalitasLoader</title>
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		<updated>2025-06-29T17:11:32Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{versal}}'''Versalitas:'''{{fin}} Habilitar en el editor la opción de texto en versalitas&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=669</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=669"/>
		<updated>2025-06-29T17:07:39Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Obras espirituales, teológicas y pastorales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todos las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}}, ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' (Iohannes Soter, Coloniae 1532), en https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{versal}}Honorio de Autun{{fin}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre, ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' (Hector, Bononiae 1515), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ruperto de Deutz{{fin}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=668</id>
		<title>Catálogo a partir de los escritos sacerdotales</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_a_partir_de_los_escritos_sacerdotales&amp;diff=668"/>
		<updated>2025-06-29T17:05:20Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;El presente catálogo está elaborado a partir del estudio realizado para mi tesis doctoral — J. M. {{versal}}Corral Cano{{fin}}, ''Las fuentes en el Tratado del Sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019). Nos referiremos a ella como «''Las fuentes''». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En dicho trabajo detallamos las particularidades de cada obra y la importancia que tienen en los escritos sacerdotales de San Juan de Ávila, particularmente en el Tratado del sacerdocio. Aquí, sin embargo, nos limitamos a presentar un elenco ordenado de las obras, e incluimos referencias a los lugares correspondientes de la tesis, para todo aquel que desee profundizar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nuestras investigaciones posteriores nos han ido permitiendo ampliar la lista de obras. De manera que aquí hay algunas que no están en nuestro trabajo de tesis, sino que han ido apareciendo en los sucesivos artículos académicos que hemos escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Insistimos en que no todas las obras aquí presentadas tienen el mismo valor a la hora de estudiar las fuentes de San Juan de Ávila, ni en todas tenemos la misma certeza de que las usara. A quien quiera introducirse seriamente en ese estudio, le recomendamos consultar los lugares citados de ''Las fuentes ''para conocer detalles sobre cada autor y obra, explicaciones del por qué esa obra debe ser considerada fuente avilina y el grado de certeza que tenemos, así como ejemplos de citas comparadas de San Juan de Ávila con la obra en cuestión.&lt;br /&gt;
= Sagrada Escritura =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una justificación y explicación de las obras que aquí ofrecemos, cf. ''Las fuentes ''87-92, 113-115, 271-303, 461-480.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Ediciones de la Biblia ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Situadas por orden de mayor a menor importancia en el estudio de San Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}}, ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus (Paganinus de Paganinis, Venetiis 1495), en http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
**———, ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' (Anton Koberger, Nuremberge 1497), en http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II (Gaspard Trechsel, Lugduni 1545): Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco, ''Biblia Políglota Complutense'' (Arnaldo Guillén de Brocar, Alcalá de Henares 1517) (6 vols.), en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes, ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' (Bartholomaeus Grauius, Lovanii 1547), en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
*{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert, ''Biblia'' (Robertus Stephanus, Lutetiae 1545): Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ AAcAA][https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes, ''Biblia'' (Antonius du ry, Lugduni 1527), en https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
*{{versal}}(Editor desconocido){{fin}}, ''Biblia latina'' (Johannes Herbort, Venetiis 1484), en http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann, ''Biblia latina'' (Johannes Gutenberg, Moguntiae 1455), en http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
==Obras de exégesis==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de los volúmenes de Nicolás de Lyra y Erasmo citados bajo el encabezado anterior, podemos agregar las siguientes obras de exégesis:&lt;br /&gt;
*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Frobenius, Basileae 1540), en https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus, ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' (apud Gryphium, Lugdunii 1531), en https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.847cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Textos patrísticos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos seleccionado, de entre todas las ediciones de obras de los Padres que se publicaron en tiempos de San Juan de Ávila, las que hemos hallado más plausibles de haber sido empleadas por el Apóstol de Andalucía. De alguna de ellas puede, incluso, decirse con certeza que fue la que él empleó. Para conocer los motivos, y para ver algunas otras ediciones contemporáneas importantes que hemos descartado, cf. ''Las fuentes'' 92-96, 305-320, 481-502.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San, ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein (Amerbach, Petri &amp;amp; Froben, Basileae 1506): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Jodocus Badius Ascensius, Paris 1521), en https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
** ———, ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' (Ioannes Gravius, Antuerpiae —Amberes— 1550), en https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Ioannes Hervagius, Basileae 1552):Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Ioannes Hervagius, Basileae 1546), en https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San, ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… ''(Lugduni 1539-1540):Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
**———, ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''(Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (Jacobo Cromberger, Sevilla 1527) (2 vols.), en https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Adam Petri, Basileae 1520), en https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' (Frobenius, Basileae 1516): Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' (Stagninus, Venetiis 1503):Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de, ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' (Apvd Seb. Gryphivm, Lugduni 1537), en https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San, ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' (Seb. Gryphius, Lugduni 1539), en https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San, ''Libellus meditationum'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1498), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al., ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … ''(impensis Ioannis Parui, Parisiis 1504), en https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Husner, Argentorati —Estrasburgo— 1502-1503): Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Liturgia, Magisterio y cánones=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos bajo este epígrafe los textos litúrgicos, magisteriales y canónicos (cf. ''Las fuentes'' 96-98, 321-330). La lista está en orden meramente alfabético.&lt;br /&gt;
== Textos magisteriales y canónicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques, ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' (Jean Petit, Parisiis 1519), en https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}}, ''Liber sextus Decretalium ''(Ulrich Gering et Berthold Rembolt, Parisii 1500), en https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
*{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.), ''Canones, et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini'' (Paolo Manuzio, Venetiis 1564), en https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre, ''Concilia omnia'' (Joannes Quentel, Coloniae 1551):Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da, ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' (Georgius Arrivabene, Venetiis 1490), en http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
*{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de, ''Decretorum Collectanea'' (apud Carolam Guillard, Parisii 1547), en https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
==Textos litúrgicos==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de, ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' (Ioannes Barbous, Lugduni 1542), en https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}}, ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus (Andree de Toresanis, Venetiis 1487), en https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
**———, ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' (Antonium Vincentium, Lugduni 1543), en https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Obras espirituales, teológicas y pastorales =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí todos las obras impresas que no caen bajo ninguna de las categorías anteriores: teólogos, autores espirituales y escritos de índole práctica o pastoral. Son en su mayor parte obras que pudo consultar San Juan de Ávila, aunque también incluimos unas pocas que se publicaron poco después de su muerte, porque son importantes para el estudio de las fuentes avilinas por alguna razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para informarse más sobre las obras y las razones por las que pueden considerarse fuentes de San Juan de Ávila, cf. ''Las fuentes'' 331-354, 503-540.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}}, ''Speculum Clericorum'' (Goffrido de Marnef, Parisiis 1502), en http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval{{fin}}, ''Stella clericorum'' (Petrus Levet(?), Parisiis 1495), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
*{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}}, ''The Electronic Manipulus florum Project'', ''Wilfrid Laurier University'', en http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel, ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' (Jacobus Pforczensis, Basileae 1510), en https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor, ''De locis theologicis'' (Mathias Gastius, Salmanticae 1563), en https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de, ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' (Lugar de edición no especificado 1529), en https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' (Oliverius Mallardus, Parisiis 1541), en https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio, ''Summula peccatorum'' (Quentel, Coloniae 1526), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro, ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' (Claude Chevallon, Parisiis 1519), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez, ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' (Pedro de Castro, Medina del Campo 1544), en http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
*{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse, ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' (Officina Simonis Colinaei, Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1520), en https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes, ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' (ex officina Francisci Behem, Moguntiae 1549), en https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro, ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' (summa cum diligentia per Hieronymum Suncinum, Orthonae Maris —Ortona— 1518), en https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de, ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' (Andreas ab Angulo, Compluti 1562), en https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Petrus Phalesius, Lovanii 1551), en https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de, ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' (Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus, Hispali 1491), en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal, ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares &amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;1545), en https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
*{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan, ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' (Andreas Bocard, Parisiis 1497), en http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
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*{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}}, ''Dulce bellum inexpertis'' (Johann Schoeffer, Moguntiae 1521), en http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
*{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Claudius Fremy, Parisiis 1558), en https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo, ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' (Typis Francisci Perez, Sevilla 1584), en http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
*{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de, ''Tractatus perutilis'' (Ioannes Iunta, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1550), en https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
*{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso, ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' (Andrea de Angulo, Compluti 1570), en http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban, ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' (Lovanii 1554), en https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Ioannes Parvus et Franciscus Regnault, Parrhysiis —París— 1521), en https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}}, ''Manipulus curatorum'' (Petrus Bergomensis, Venetiis 1502), en https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Manipulus curatorum'' (Nicolaus Spindeler, Barcinone 1479), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique, ''Directorium aureum contemplativorum'' (Johannes Landen, Coloniae 1513), en https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Espejo de perfección'' (Joan de Brocar, Alcalá de Henares 1551), en http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
*{{Versales|Honorio de Autun}}, ''Dialogvm cognomento lvcidarivm in latino'' (Philippus de Mantegatiis, Bernardinus de Scharliono, Mediolani 1493), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=BB5oSQ4aQyoC&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{Versales|Hugo de San Víctor}}, ''Operum M. Hugonis a S. Victore'' II (Iodoco Badio Ascensio et Ioanni Paruo, Parisii 1526), en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=SglTAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San, ''Speculum clericorum'' (Ferrarius, Venetiis 1580), en https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Petrus Quentel, Coloniae 1527), en https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de, ''Contemptus mundi'' (Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran, Toledo 1512), en http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
*{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus, ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' (Gravius (u.a.), Lovaina 1550), en https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus, ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' (Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore, Parisiis 1561), en https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Casa de Andres de Angulo, Alcalá de Henares 1562), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San, ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' (Angelus Britannicus de Pallazolo, Brixiae 1506), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Mair{{fin}}, Juan, ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' (Philippus Pigouchet, Parrhysiis —París— 1509), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
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*{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de, ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' (Hieronymo Margarit, Barcelona 1610), en https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas, ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' (Iodocus Badius Ascensius, Parisiis 1532), en https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1556), en https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' (Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius, Salmanticae 1557), en https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de, ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' (Remón de Petras, Sevilla 1527), en https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Cromberger, Sevilla 1528), en https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
**———, ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' (Juan Varela, Sevilla 1530), en https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
** ———, ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual ''(Sebastián Martinez, Valladolid 1542), en https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
**———, ''Quinta parte del abecedario espiritual'' (Juan de Junta, Burgos 1542), en https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
** ———, ''Sexta parte del abecedario espiritual'' (Matheo y Francisco del Canto, Medina del Campo 1554), en https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de, ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' (Juan de Junta, Salamanca 1541), en http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
*{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus, ''Summa de virtutibus et vitiis'' (Johannes Amerbach, Basileae 1497), en http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
*{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus, ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1545), en https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
**———, ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1544), en https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
** ———, ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' (Melchior Nouesianus, Coloniae 1542), en https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de, ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' (Alphonsum Gomezium, Madrid 1583), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de, ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' (Claudio Cheuallon, Parrhisiis 1503), en http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
*{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de, ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' (Andrés Barrera, Córdoba 1604), en http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
*{{Versales|Ruperto de Deutz}}, ''Libri XLII de operibus sanctæ Trinitatis'' (Franciscus Birckman, Coloniae 1528], en &amp;lt;nowiki&amp;gt;https://books.google.it/books?id=Rt5JAAAAcAAJ&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&lt;br /&gt;
*{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de, ''Vita Jesu Christi'' (Lugduni 1522), en https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
**———, ''Vita Christi Cartuxano'' (Juan Cromberger, Sevilla 1530), en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de, ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' (sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola), Venecia 1574), en https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
**———, ''Summulae'' (Ioannes Giuntae, Salmanticae &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt;1547), en http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
**———, ''De iustitia et iure libri decem'' (Andreas a Portonariis, Salmanticae 1553)&lt;br /&gt;
*{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de, ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' (S. Mayer, Dilinga 1558), en https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis, ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' (Nicolás Tyerri, Valladolid 1526), en http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
*{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco, ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' (Andrea de Portonaris, Salamanca 1555), en https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis, Venetiis 1493), en https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
**———, ''Opuscula omnia diui Thomae Aquinatis''. ''... eiusdem diui Thomae Commentaria, in Cantica Canticorum, Iob, Ioannem, et Apocalypsim'' (Haeredes Iacobi Iuntae, Lugduni 1562), en https://books.google.com/books/ucm?vid=UCM5316860245&lt;br /&gt;
*{{versal}}Tomás de Irlanda{{fin}}, ''Manipulus florum'' (Iacobus de Tyela, Placentiae 1483), en http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
*{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes, ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' (Joannes Haselberger, Argentine —Estrasburgo— 1516), en http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}}, ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' (Andreas de Bonetis, Venetiis 1485), en http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}}, ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' (Pedro de Doblas, Jaén 1609), en http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
*{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}}, ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' (Juan María de Terranova, Salamanca 1561), en http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de, ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' (Sebastianus Martinez, Pinciae —Valladolid— 1559), en http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
*{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de, ''Summa confessorum'' (Juan Varela, Hispali 1526), en http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
*{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis, ''Opera'' I (Nicolaum Episcopium juniorem, Basileae 1555), en https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg, ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' (ex Officina Ioannis Quentel, Coloniae 1549), en https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Manuscritos=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Listamos ahora las referencias a los algunos manuscritos consultados a lo largo de nuestro estudio ''Las fuentes'', que resultan especialmente importantes para el estudio de las fuentes avilinas. Incluimos la referencia a copia digital cuando la haya y procuramos ofrecer algunas indicaciones que consideramos útiles para poder localizar más fácilmente los documentos que nos interesan, o que pueden ayudar a localizarlos en el futuro en caso de que un traslado o reestructuración de archivo haga que se extravíen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Archivo Histórico Nacional (Madrid)'''  &lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Constituciones latinas del Colegio de San Ildefonso y Universidad de Alcalá de Henares''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1085», en &amp;lt;/span&amp;gt;http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4631076&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt; &amp;lt;/span&amp;gt;&lt;br /&gt;
*&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Ynventario de los bienes del Colegio Mayor de S[a]n Ildefonso de la ciudad de Alcalá hacia el año 1523''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;, signatura «UNIVERSIDADES,L.1090», f. 6r-18v (&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;''Tabula librorum Bibliotece Collegii Sancti Illefonssi''&amp;lt;/span&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;color:#333333;&amp;quot;&amp;gt;). La copia electrónica de la BHUCM tiene la signatura BH-MM-840, en &amp;lt;/span&amp;gt;https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026049788&lt;br /&gt;
*''Index omnium librorum bibliothece collegii sancti illefonsi oppidi complutensis'', fechado en 1511. Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, dentro del libro con signatura UNIVERSIDADES,L.1090, que lleva por título ''Libro becerro de los juros, censos, beneficios, préstamos, rentas, tributos, propiedades, posesiones y señoríos del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'',&amp;amp;nbsp; f. 33r-54v. También hay copia electrónica en la Biblioteca Histórica UCM, con signatura BH-MM-790, en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025446462&lt;br /&gt;
*''Inventario del archivo, biblioteca, iglesia, sala rectoral, refectorio, cocina y despensa, caballeriza, madera y armas del Colegio Mayor de San Ildefonso y Universidad de Alcalá'', UNIVERSIDADES,L.1092. La parte que nos interesa, ''Libros del collegio de los frayles de Sant Pedro y Sant Pablo'', está en los f. 155r-163r. Disponible en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&amp;amp;txt_id_desc_ud=4615492&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Nacional de España (Madrid)'''&lt;br /&gt;
*''Manuscritos de las dos primeras pláticas a sacerdotes,'' signatura «MSS/3620», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000014850#]&lt;br /&gt;
*''Rendimiento de cuentas de los gastos efectuados por cuenta del arzobispo Francisco Jiménez de Cisneros para adquirir e imprimir libros durante los años 1497 a 1509''. Se encuentra en la Biblioteca Nacional, con la signatura «MSS/20056/47». Se puede consultar una copia digital en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, que lleva por signatura «BH-R-Separatas-878», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1026045614&lt;br /&gt;
*{{versal}}Beda el Venerable, {{fin}}San, ''Expositio Bedae super Lucam'', signatura «MSS/492», en [http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719 http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000043719#]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid)''' &lt;br /&gt;
*''Legajo sobre la beatificación del P. Ávila''. Actualmente, el legajo tiene la signatura 9-7233, y lleva por título en el catálogo «''Índice de pruebas de Colegiales del Colegio mayor de S. Ildefonso – La Madre Luisa – La monja de Portugal Cuentas – Canonizaciones etc.»''. Los documentos que nos interesan están en una carpeta de piel, que lleva escrito en la portada ''«Aquí se contienen diferentes cartas y respuestas de Roma sobre la beatificación de el Venerable Siervo P. Juan de Ávila = Montilla - Aposento de el P. Miguel Miguez rector = fol. 68»'', y que contiene diferentes documentos numerados. Aunque no hay disponible copia digital pública, hemos hecho digitalizar las hojas que nos interesaban para nuestro trabajo, las cuales podemos compartir privadamente con cualquier estudioso que lo deseare.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» de la Universidad Complutense de Madrid'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Ciruelo,{{fin}} Pedro, ''Quaestiones in Summam D. Thomae Aquinatis'', signatura «BH-MSS-61», en https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025298926&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Biblioteca Universitaria, Archivo Fondo Antiguo'''&lt;br /&gt;
*{{versal}}Santiváñez{{fin}}, Juan de, ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús ''(manuscrito inédito), Caja «B-048», en http://hdl.handle.net/10481/289&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Universidad de Granada: Archivo Universitario'''&lt;br /&gt;
*''Libro de Actas del Claustro Universitario, 1532-1560'', referencia «ES AUG A 104 PRINCIPAL CAJA 01417», en http://archi.ugr.es:8080/jopac/registro?id=00158111&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=Fuentes avilistas=&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, listamos aquí ediciones antiguas de las obras de San Juan de Ávila y sus biografías&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San, ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz (P. Madrigal, Madrid 1596), en http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
**———, ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa (Viuda de Alonso Martín de Balboa, Madrid 1618), en https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
*{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray, ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' (Pedro Madrigal, Madrid 1588), en https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
*{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli, ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' (Stamperia Muziana, Nápoles 1754), en https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
** ———, ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' (Oficina de Manuel Texero, Barcelona 1796), en https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Algunas_referencias_bibliogr%C3%A1ficas_para_el_estudio_de_la_obra_de_San_Juan_de_%C3%81vila&amp;diff=667</id>
		<title>Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de San Juan de Ávila</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Algunas_referencias_bibliogr%C3%A1ficas_para_el_estudio_de_la_obra_de_San_Juan_de_%C3%81vila&amp;diff=667"/>
		<updated>2025-06-28T09:38:14Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Estado de la cuestión. */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de S. Juan de Ávila =&lt;br /&gt;
[Versión corregida y enmendada de: Julio C. Varas García, «Ávila, San Juan de», en Pablo Jauralde Pou (dir.): ''Diccionario Filológico de Literatura Española. Siglo XVI''. (Castalia, Madrid 2009) 86 107].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= Archivos y bibliotecas =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivo del Convento de MM. Carmelitas Descalzas, Valladolid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC. Archivo Histórico de la Provincia de Castilla S.I. (Antiguo «Curia de Toledo S.I.»), Alcalá de Henares (Madrid).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHSL. Archivo Histórico del Santuario de Loyola (Azpeitia, Guipúzcoa).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHN. Archivo Histórico Nacional, Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivio Storico Pontificia Università Gregoriana, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivo Nacional. Santiago de Chile.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivum Apostolicum Vaticanum. Arch. Congr. SS. Rituum, Roma, Ciudad del Vaticano.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivo de Loyola, Colegio Máximo de Oña (Burgos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivo Provincial de los Franciscanos, Santiago de Compostela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ARSI. Archivum Romanum Societatis Iesu, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca de la Abadía de Sacromonte, Granada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Angélica, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Apostólica Vaticana, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BBM. Biblioteca de Bartolomé March, Palma de Mallorca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca de la Catedral, Córdoba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Diocesana (Biblioteca Episcopal), Córdoba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Jagellona, Cracovia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca del Monasterio de Montserrat.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BL. British Library, Londres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Nazionale Braidense, Milán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE. Biblioteca Nacional de España, Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNF. Bibliothèque National de France, París.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNP. Biblioteca Nacional de Portugal, Lisboa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BN Roma. Biblioteca Nazionale Centrale Vittorio Emanuele II, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Provincial, Toledo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Pública de Évora (Portugal) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BPPR. Bibliotheca Privata Praepositis Generalis Societatis Iesu, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Real Colegio-Seminario &amp;quot;Corpus Christi&amp;quot;- Biblioteca del Patriarca, Valencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca &amp;quot;Serrano Morales&amp;quot; del Ayto. de Valencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Vallicelliana, Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BU de Barcelona. Biblioteca Universitaria de Barcelona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BU de Granada. Bibl. de la Universidad de Granada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Universitaria de Salamanca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Universitaria de Zaragoza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
HSA. Hispanic Society of America, Nueva York.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH. Real Academia de la Historia, Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RB. Real Biblioteca del Palacio Real, Madrid.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME. Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Residencia S.I., Montilla (Córdoba).&lt;br /&gt;
= Breve reseña bio-bibliográfica =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
=== San Juan de Ávila ===&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;&amp;quot;&amp;gt;(Almodóvar del Campo, Ciudad Real, 1499 o 1500 – Montilla, Córdoba, 1569)&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera etapa formativa de &amp;quot;Joannes de Ávila&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;Las fuentes principales para la biografía de S. Juan de Ávila son: a) Fr. {{Versal}}Luis de Granada{{Fin}}: ''Vida del P. Mtro. Juan de Áuila y las partes que ha de tener vn predicador del Euangelio ''[...]; en ''Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila ''[...]. Madrid: Pedro Madrigal, 1588, ff. 1-75; b) Luis {{Versal}}Muñoz{{Fin}}: ''Vida y virtudes del venerable varón el P. Juan de Ávila, predicador apostólico; con algunos elogios de las virtudes y vidas de algunos de sus más principales discípulos''. Madrid: Impr. Real, 1635. [Ambas obras editadas modernamente por L. {{Versal}}Sala Balust{{Fin}}, ''Vidas del P. Maestro Juan de Ávila''. Barcelona: Juan Flors, 1964]; c) Longaro degli {{Versal}}Oddi{{Fin}}, {{Versal}}s.i.{{Fin}}: ''Vita del Venerabili Servo di Dio il Maestro Giovanni d'Avila ''[...], Roma: Stamp. di A. de Rossi, 1754 [Trad. al castellano por D. Luis Durán y Bastero, ''Vida del venerable siervo de Dios el Maestro Juan de Ávila''[...]'' sacada de los procesos de beatificación...'' Barcelona: en la Oficina de Manuel Texero [s.a.: entre 1796-1800]; d) Los &amp;quot;Procesos informativos&amp;quot; realizados para la causa de beatificación durante 1624-25, pero trasladados y enviados a Roma en 1731 [''Archivio Segreto Vaticano'', Arch. Congr. SS. Rituum, Processus, 3173 y otros], editados por J. L. {{Versal}}Martínez Gil ({{Fin}}ed.{{Versal}}){{Fin}} ''Procesos de beatificación del Maestro Juan de Ávila'', (BAC, Madrid 2004). Una síntesis profusamente documentada de la vida, fuentes documentales y estudios en ''Obras Completas. Nueva edición crítica'', Ed. L. Sala Balust y Fr. Martín Hernández, 4 vols. (BAC, Madrid 2000-2003), Tomo I; y en B. Jiménez Duque: ''Vida de San Juan de Ávila''. (BAC, Madrid 1999).''' '''''Cfr''.''' '''M. J. {{Versal}}Fernández Cordero{{Fin}}, ''Juan de Ávila (1499?-1569). Tiempo, vida y espiritualidad''. (BAC, Madrid 2017).&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;quot; (como firmaba habitualmente sus cartas) se inicia en la Universidad de Salamanca, donde cursa Leyes durante cuatro años (h. 1513-1517). Después de un retiro de varios años en Almodóvar, se dirige a Alcalá de Henares, donde cursa Artes y Teología (1520-1526) en la recién fundada Universidad, entre otros con el Maestro Domingo de Soto. Conoce aquí de primera mano las nuevas corrientes humanísticas y las obras de Erasmo de Rotterdam, que editan con fervorosa profusión las prensas complutenses. Ordenado sacerdote y después de vender sus bienes y repartirlos entre los pobres, pasa en 1526 a Sevilla con la intención de acompañar como misionero al nuevo obispo de Tlascala (México), Fr. Julián Garcés {{Versal}}o.p.{{Fin}} Pero su condición de &amp;quot;cristiano nuevo&amp;quot; y el Arzobispo de Sevilla (don Alonso Manrique) impiden su propósito, ordenando al P. Ávila, todavía bachiller, que predique en Sevilla y su diócesis. Da comienzo, así, una larga etapa de evangelización itinerante (predicación por pueblos y ciudades, fundación de colegios para &amp;quot;niños de la Doctrina&amp;quot; y clérigos, dirección espiritual...) por diversos lugares de Andalucía, que dará lugar a su sobrenombre de &amp;quot;Apóstol de Andalucía&amp;quot;. En esta etapa sevillana (1526-1534) se relaciona con varios padres dominicos, como el P. Domingo de Valtanás, y predica por algunos pueblos de la diócesis: Alcalá de Guadaira, Jerez de la Frontera, Lebrija, Palma del Río. En Écija, por mediación de Pedro (Fernández) de Córdoba (uno de sus primeros discípulos), conoce a doña Sancha Carrillo, hermana de D. Pedro e hija de los señores de Guadalcázar. Para esta dama (que llevará una profunda vida de oración y retiro, como beata, a raíz del encuentro con Juan de Ávila) escribe primeramente el ''Audi, filia''. A su muerte (1537) escribió unos &amp;quot;memoriales&amp;quot;, hoy perdidos, sobre la &amp;quot;Vida de doña Sancha Carrillo&amp;quot;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;El Ldo. Martín Ruiz de Mesa pretendió incluir esta biografía en su edición de ''Vida y Obras'' (1618), pero el censor Fr. Cristóbal de Ovalle no lo consideró prudente (Vid. T. I, f. prel., 2v). Entre otros, el hermano y discípulo del Mtro. Ávila, don Pedro Fernández de Córdoba, escribió su biografía: “La vida de doña Sancha Carrillo, hija de don Luis Carrillo de Córdoba y de doña Luisa de Aguilar, escrita por Pedro Fernández de Córdoba, su hermano” (HSA, Ms. B. 2444: publicada por L. {{Versales|Sala Balust}}: ''Maestro Juan de Ávila.'' ''Avisos y reglas cristianas sobre aquel verso de David: {{Versal}}Audi, filia''{{Fin}}, (Juan Flors, Barcelona 1963) 279-305).&amp;lt;/ref&amp;gt;. De resultas del ardor de su predicación, es acusado a la Inquisición, que sigue un proceso contra él entre 1531-1533, y por el cual llega, incluso, a pasar un año en las cárceles sevillanas del Santo Oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;''Cfr''. C. M.ª {{Versal}}Abad{{Fin}}, &amp;quot;El proceso de la Inquisición contra el Beato Juan de Ávila. Estudio crítico a la luz de documentos desconocidos&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'' VI (1949), 95-146, donde estudia y edita el extracto oficial, en italiano, del proceso presentado ante la Congregación de Ritos (Roma, ''Archivo de la S. Congregación de Ritos'', Leg. 239), ya que el original se halla perdido.&amp;lt;/ref&amp;gt;. Del proceso, finalmente, sale &amp;quot;sin nota&amp;quot; alguna, aunque reconvenido. A partir de 1535 se dirige a Córdoba, diócesis con la que se vincula ya definitivamente. Aquí conoce a fray Luis de Granada (su primer biógrafo). Su actividad prosigue por los pueblos de la diócesis: Montilla, Palma del Río... En 1536 sale a la luz en Sevilla, todavía anónima, su traducción de la &amp;quot;Imitación de Cristo&amp;quot; (''Contemptus mundi''), primera de sus obras impresas. Durante los años siguientes (1536-1538), se encuentra en Granada, junto al arzobispo don Gaspar de Ávalos, a quien aconseja y ayuda en sus obras educativas. A partir de 1538 es ya nombrado como &amp;quot;Maestro Ávila&amp;quot;, prueba de haber recibido las órdenes mayores en Teología. Es decisiva su intervención en la conversión del mercader de libros portugués, Juan de Çiudat (futuro San Juan de Dios), y también en la del Duque de Gandía, don Francisco de Borja. Como en Córdoba, también en Granada se rodea de un grupo de clérigos a los que dirige y con los que lleva una vida en común (germen de la denominada &amp;quot;escuela sacerdotal&amp;quot; del Maestro Ávila). En Córdoba fija su residencia más frecuente hasta 1556. A partir de 1542 (la bula de creación de Paulo III es de 1538) inicia su actividad la Universidad de Baeza, fundación con la que se vincularán sus mejores discípulos. Hacia 1546 predica en un convento de Zafra (Badajoz) las ''Lecciones sobre la Primera Canónica de San Juan''. En esta época, y hasta después de su muerte, da comienzo la estrecha relación entre el Maestro Ávila y la Compañía de Jesús, a la que apoyó decididamente desde sus inicios y en la que ingresan una treintena de sus discípulos. En varias ocasiones, de hecho, trató de traspasar a la Compañía los colegios por él promovidos. Parece que tanto sus enfermedades como su origen de &amp;quot;cristiano nuevo&amp;quot; impedirán esos deseos, ya que en 1556, antes de fallecer Ignacio de Loyola, el ingreso de Juan de Ávila en la Compañía parecía inminente. A partir de 1551 las frecuentes enfermedades minan su salud. Su actividad, sin embargo, no cesa: a petición del arzobispo de Granada, don Pedro Guerrero (antiguo compañero de Alcalá), que deseaba llevarlo consigo a Trento, escribe sus ''Memoriales para el Concilio de Trento'' (para la Segunda y Tercera Convocatorias, 1551 y 1561, respectivamente). En esta época se imprime también, aunque anónima, su ''Doctrina Christiana'' (Valencia, 1554) y su ''Breve Regla de vida christiana'' (publicada en 1556 en el ''Audi, filia'' y en la ''Guía de pecadores'', de fray Luis de Granada). De la incipiente imprenta de Baeza (h. 1550) debió de salir también un volumen con sus &amp;quot;Cartas&amp;quot; del que no se ha encontrado aún ningún ejemplar, pero cuya lectura se ha documentado entre los alumbrados de Llerena. Desde 1556 vive retirado en Montilla, donde lleva a cabo una enorme actividad literaria y pastoral: publicación de ''Audi, filia ''(Alcalá: Juan de Brocar, 1556), sermones, predicación, pláticas, como las dirigidas a unos clérigos por mediación de sus discípulo, el P. Francisco Gómez {{Versales|s.i.}}, en 1563: ''Dos pláticas hechas a sacerdotes'' (Córdoba, 1595). La inclusión de los ''Avisos y reglas christianas ''(''Audi, filia'') en el ''Catálogo de libros prohibidos ''(1559) debió de suponer un duro golpe para el autor y su círculo discipular. Todavía envía al obispo de Córdoba, don Cristóbal de Rojas y Saldoval, las ''Advertencias al Sínodo Provincial de Toledo'' y otros escritos para la convocatoria de 1565. Este mismo año, el obispo Rojas ha aprobado una nueva versión del ''Audi, filia'' (que volverá a ser secuestrada por el Santo Oficio en 1568 y que, con el título de ''Libro espiritual de los malos lenguajes'','' ''se publicará póstumamente en 1574). Su actividad epistolar es incesante hasta su muerte, acaecida el 10 de mayo de 1569. En 1623 se inicia el largo proceso de beatificación, que concluye el Papa León XIII en 1894. Después de haber sido nombrado Patrono del Clero secular español en 1946, Pablo VI lo canoniza en 1970. San Juan de Ávila es proclamado Doctor de la Iglesia durante el pontificado de Benedicto XVI en 2012&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;''Cfr''. Luis {{Versal}}Sala Balust{{Fin}}: &amp;quot;La causa de canonización del Beato Maestro Juan de Ávila&amp;quot;, ''Revista Española de Derecho Canónico'', 3 (1948), 847-82; y M.E. {{Versal}}González Rodríguez{{Fin}}, ''San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia Universal. Súplicas-&amp;quot;Informatio&amp;quot; de la Causa del Doctorado'', Madrid: BAC, 2012.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
= OBRAS =&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A su muerte, sus discípulos, los PP. Juan de Villarás (secretario y amanuense del Mtro. Ávila durante dieciséis años en Montilla) y Juan Díaz (pariente suyo), reunirán y publicarán sus escritos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;Recogen la extensa bibliografía sobre S. Juan de Ávila: N. {{Versal}}Antonio{{Fin}}, ''Bibliotheca Hispana'', Romae: Ex Officina Nicolai Angeli Tinassii, 1672, 484-487; y ''Bibliotheca Hispana Nova''. Matriti: Apud Joachimum de Ibarra, 1783, I, 639-642; J. S{{Versal}}imón Díaz{{Fin}}, &amp;quot;Juan de Ávila (san)&amp;quot;, en ''Bibliografía de la Literatura Hispánica''. Tomo XII, Madrid: CSIC, 1984, 308-337; J. {{Versal}}Sola{{Fin}} {{Versal}}s.i.: {{Fin}}&amp;quot;Nota bibliográfica. Códices, estudios, vidas, iconografía y ediciones de las obras del B. Ávila&amp;quot;, ''Manresa'', 17 (1945), 352-4; L. {{Versales|Sala Balust}} y F. {{Versales|Martín Hernández}}: &amp;quot;Bibliografía avilista&amp;quot;, en ''OC,'' I, VIIL-LXXXV. Es, asimismo, muy útil por la visión de conjunto el ''Diccionario de San Juan de Ávila'' (Burgos: Monte Carmelo, 1999) y la ''Introducción a la doctrina de San Juan de Ávila'' (Madrid: BAC, 2000), de J. {{Versal}}Esquerda Bifet{{Fin}}; finalmente, la &amp;quot;Positio&amp;quot; para su canonización: Sacra Congregatio pro Causis Sanctorum. Cardinali Arcadio Maria Larraona Relatore. ''Urbis et orbis. Canonizationis B. Ioannis de Avila presbyteri saecularis &amp;quot;magistri&amp;quot; nuncupati. Positio super canonizatione aequipolenti''. Romae: ex typis Guerra et Belli, 1970.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los testimonios impresos de las &amp;quot;Obras&amp;quot; en las que van reuniéndose los diversos escritos avilinos son estos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Obras ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila, Predicador en el Andalvzía. Aora de nueuo añadida la Vida del Autor, y las partes que ha de tener vn predicador del Euangelio, por el padre fray Luys de Granada, de la Orden de Santo Domingo, y vnas Reglas de bien biuir del Autor ''[...] Madrid: Pedro Madrigal, 1588. 8 h. prel., 492 fols., 15 hs., 21 cm. BNE, R-6566 y R-10.930; Barcelona, Bibl. Univ., B.4-4-47; Toledo, Bibl. Pública, 2-1077/79. Además de la biografía escrita por fray Luis de Granada, recoge el ''Audi, filia'' y una selección de cartas, pero ningún sermón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Primera ''[y ''Segunda'']'' parte de las Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila, Predicador en el Andalvzía'' [...]'' Añadida en esta impressión, Tercera Parte al Epistolario. ''Madrid: Luis Sánchez, 1595. Ambas partes en un solo volumen. BNE, R-33705 y R-39623 (I); Barcelona, Bibl. Central, R. 7839. Sigue la ed. de 1588 e incorpora novedades al ''Epistolario''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía ''[...] Madrid: Pedro Madrigal, 1596. Dos tomos en un volumen. BNE, R-25861, R-25877; Barcelona, Bibl. Univ., 74-5-24. Esta edición está dedicada exclusivamente a los sermones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía ''[...] Sevilla: Bartolomé Gómez, 1603. BNE, 6.i-1919; Sevilla, Colombina, 90-6-8. Sigue la ed. de 1596.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Primera ''[y ''Segunda'']'' Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía ''[...] Sevilla: Francisco''' '''Pérez, 1604. Salamanca, Bibl. Univ., 1/27984; Lisboa, B.N., R.8657 P. Sigue la ed. de 1595.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Vida y Obras del Maestro Iuan de Ávila, predicador apostólico del Andaluzía divididas en dos tomos ''[...] ''Aora nuevamente añadido y enmendado, por el Licenciado Martín Ruys de Mesa ''[...] Madrid: Vda. de Alonso Martín de Balboa, 1618. 2 tomos en un volumen. BNE, R-13815; Granada, Bibl. Univ., A-35-168.''' '''Se publica la &amp;quot;Vida&amp;quot; de fray Luis de Granada de nuevo y se añaden nuevas cartas al Epistolario (la &amp;quot;Quarta Parte&amp;quot;), fijándose para las ediciones posteriores la nómina de cartas, hasta la ed. de Fernández Montaña (1894-1895).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Vida y Obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, predicador apostólico del Andaluzía ''[...] ''Aora nuevamente añadido y enmendado, por el Licenciado Martín Ruiz de Mesa ''[...] Madrid: Antonio González de Reyes, a costa de Gabriel de León, 1674. BNE, 3/20104; Barcelona, Bibl. Univ., C.191-3-18. Reproduce la ed. de 1618, pero incorpora la &amp;quot;Vida&amp;quot; del Ldo. Luis Muñoz, publicada en 1635. Última edición de “Obras” durante el siglo XVII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, clérigo, Apóstol del Andalucía. Colección general de todos sus escritos. A expensas de don Thomás Francisco de Aoíz''. Madrid: Andrés Ortega, 1759-1760. 9 vols. BNE, 3.62,924 / 32; Salamanca, Bibl. Univ., 1-7.779/87. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras del Venerable Maestro Juan de Avila, clérigo, apóstol de la Andalucía.'' 9 vols. En Madrid: en la Imprenta Real, 1792-1806. Granada, Bibl. Univ., F. Letras, III-6.2. Repite la ed. anterior. Esta es la primera edición con pretensiones de ser &amp;quot;completa&amp;quot; y para cuya redacción se tuvieron en cuenta muchos textos manuscritos, inéditos en aquella época (''O.C''., I, 336, n. 84).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Nueva edición de las Obras del Beato Juan de Ávila, Apóstol de Andalucía, con prólogos, notas, dirección y corrección del presbítero Dr. D. José Fernández Montaña ''[...] Madrid: Tip. San Francisco de Sales, 1894-1895, 4 vols. Ídem, 2ª ed. revisada y aumentada, Madrid: Imprenta San Francisco de Sales, 1901, 4 vols.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras del Beato Maestro Juan de Ávila.'' Madrid: Apostolado de la Prensa, 1927. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras espirituales del Padre Maestro Beato Juan de Ávila ''[...] Madrid: Apostolado de la Prensa, 1941 (2ª ed.), 2 vols.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras Completas. Edición crítica ''[...]'' Biografía, introducciones, edición y notas de Luis Sala Balust.'' Madrid: La Editorial Católica (B.A.C., n. 89 y 103), 1952-1953, 2 vols. L. Sala Balust no pudo completar la renovadísima edición de &amp;quot;Obras Completas&amp;quot; en el anunciado, pero nunca publicado, tercer volumen: quedaba, por ello, incompleta la biografía del Maestro Ávila, que solo alcanza hasta 1556.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obras Completas del Santo Maestro Juan de Ávila. Nueva edición revisada y continuada por Francisco Martín Hernández.'' Madrid: La Editorial Católica (B.A.C., 302-4, 313, 315 y 324), 1970, 6 vols. Ed. preparada, a partir de la anterior, por el Prof. Martín Hernández para la canonización de Juan de Ávila.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''San Juan de Ávila. Obras Completas. Nueva edición crítica''. ''Introds., ed. y notas de Luis Sala Balust y Francisco Martín Hernández.'' Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 2000-2003, 4 vols. Edición con novedades en el Epistolario y en los tratados &amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;Citamos ''O.C.'' por esta edición.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
En vida del Maestro Ávila tan solo se publican bajo el nombre del autor las ''Reglas de vida christiana'' y el ''Audi, filia'', ambas en 1556. Tanto su ''Doctrina Christiana'' (en las ediciones hoy conocidas), como la versión del ''Contemptus mundi'' (Sevilla, 1536), aparecen sin nombre de autor. La mayor parte de sus obras, por tanto, son publicadas póstumamente por el P. Juan de Villarás y, especialmente, por el P. Juan Díaz, que disponía de muchos originales del Maestro (Santa Teresa de Jesús confiesa haber visto algunos en carta de 1581 al P. Jerónimo Gracián). ¿Hasta qué punto, pues, los papeles que estos discípulos entregan poco a poco a la imprenta son obra genuina de San Juan de Ávila o el fruto de un elaborado proceso de edición de originales del P. Ávila, en el que se tomaron en cuenta cuestiones de oportunidad, prevenciones de decoro y depuración doctrinal? Las dudas que plantea este hecho alcanzan a la práctica totalidad de las obras avilinas: desde la ''Doctrina Christiana'' de 1554 o el ''Audi, filia'', en su versión de 1574, hasta las famosísimas ''Dos pláticas para sacerdotes'' (cuya atribución viene siendo cuestionada desde la aparición de una carta al P. Plaza). Pero este hecho se evidencia especialmente en la redacción de muchas cartas y sermones (algunos en doble o triple redacción). Téngase en cuenta el carácter originalmente oral de alguna de estas obras (sermones, pláticas, lecciones de Sagrada Escritura), que eran copiadas a pie de púlpito por sus fervorosos discípulos y, en muchas ocasiones, redactados más cuidadosamente por el Maestro Ávila e, incluso, mandados trasladar a un amanuense profesional para ser enviados a algún amigo. La aparición de testimonios manuscritos en los años mediados del siglo pasado (cartas autógrafas, el importante manuscrito de Oña o el sermonario de la biblioteca de S. Juan de Ribera, entre otros), no han hecho sino actualizar el planteamiento del problema, orillado frecuentemente en la edición de las &amp;quot;Obras Completas&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El proceso de edición póstuma de las &amp;quot;Obras&amp;quot; se produce entre 1574 (publicación en Toledo y Madrid de la versión corregida del ''Audi, filia'') y 1618 (última edición que presenta novedades). Quedan excluidas, sin embargo, de este proceso la mayor parte de las &amp;quot;Pláticas&amp;quot; hoy conocidas (exceptuando las ''Dos pláticas a sacerdotes'', profusamente editadas en la época), los &amp;quot;Tratados de Reforma&amp;quot; (excluidos de la edición de 1618 y ''ocultos'' hasta que el P. Jedin los rescata en 1936), las &amp;quot;Lecciones de Sagrada Escritura&amp;quot; (dadas a conocer a mediados del siglo XX), más de un cuarto de las &amp;quot;Cartas&amp;quot; hoy conocidas y casi la mitad de los &amp;quot;Sermones&amp;quot;, incluyendo el ''Tratado sobre el sacerdocio'' (dado a conocer en 1944). El conocimiento de la obra de S. Juan de Ávila experimentó un aumento considerable con los descubrimientos que se producen desde prinicipios del siglo XX (edición del ms. escurialense) y, muy en especial, con la &amp;quot;avalancha&amp;quot; de inéditos avilinos que aparecen en torno a 1950 gracias a los esfuerzos de muchos investigadores, entre los que descollan Luis Sala Balust o el P. Camilo M.ª Abad, por no citar más que dos ejemplos. Prueba de ello es el volumen considerable que han alcanzado las ''Obras Completas''. Clasificar los originales más cercanos al autor y realizar una edición crítica con criterios filológicos parece, pues, tarea aun por realizar.&lt;br /&gt;
== Doctrina Christiana ==&lt;br /&gt;
De hecho, esta es la única obra impresa que el Maestro Ávila reconoce haber dado a la imprenta&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;En el &amp;quot;prólogo&amp;quot; de la ed. del ''Libro espiritual'' (1574), &amp;quot;Al christiano lector&amp;quot;, afirmaba: «Porque yo no he puesto en orden cosa alguna para imprimir sino una declaración de los diez mandamientos que cantan los niños de la doctrina» (f. prel. 9-10)&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este &amp;quot;Catecismo&amp;quot; tuvo muchísima difusión gracias a sus discípulos y a la Compañía de Jesús, que lo llevó a Italia y lo generalizó por Castilla y Andalucía. Junto a partes originales del Mtro. Ávila (como la &amp;quot;Declaración de los diez mandamientos&amp;quot;), otras proceden de un sustrato tradicional común a otros catecismos de la época. El de S. Juan de Ávila, sin embargo, es de los primeros y será imitado y seguido, entre otros, por los del P. Astete y el P. Ripalda, ejerciendo influencia también en los catecismos de Canisio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Archivo Histórico de la Compañía de Jesús, Cód. Instit. 38, f. 116-128v; Cód. Instit. 109, f. 163-9v. Se trata del &amp;quot;Proemio della Dottrina cristiana&amp;quot;, extraído de la edición que imprime la Compañía en Messina (Sicilia) en 1556, hoy perdida. Cfr. Luis Sala Balust: &amp;quot;La «Doctrina Cristiana» del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Maestro Ávila'', 5 (1948), 57-64 y ''O.C.'', II, p. 833; y L. La Rosa: &amp;quot;Dalla Spagna alla Sicilia: La catechesi di Juan de Ávila&amp;quot;, ''Itinerarium'', 4/supl. (1996), 1-15.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 3814, f. 127-32v: &amp;quot;Declaración de los Mandamientos de la ley de Dios. Por el Padre Maestro Joán de Ávila: «El primer mandamiento...»&amp;quot;. Manuscrito con poesía y escritos sobre la Doctrina cristiana. S. XVIII. Cfr. CMPBN, II, p. 868-70.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Doctrina Christiana, que se canta. Oydnos vos, por amor de Dios''] Baeza, s. i., hacia 1550, ¿8º? Cfr. V. Infantes, &amp;quot;De la cartilla al libro&amp;quot;, ''Bulletin Hispanique'', 97 (1995), p. 48; y P. M. Cátedra, ''Imprenta y lecturas en la Baeza del siglo XVI'', Salamanca: SEMYR. Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas, 2001, n. 75, p. 278, que lo supone entre «Ediciones posibles».&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Doctrina Christiana, que se canta. Oydnos vos por amor de Dios. Hay añadido de nuevo el Rosario de nuestra Señora: y vna instrucción muy necessaria ansí para los niños como para los mayores.'' [Valencia: Junto al molino de la Rouella], [¿Juan Navarro?] , [1554]. 24 fols., 24º, letra gótica. Bibl. Nazionale Braidense, de Milán, Z.Y.1.70. Reproduce el texto de este ejemplar el P. Álvaro Huerga en el &amp;quot;Apéndice&amp;quot; de &amp;quot;El ministerio de la palabra en el Beato Juan de Ávila&amp;quot;, en ''Conferencias de la Semana Avilista''. Madrid: Impr. Avilista, 1969, p. 113-147. Cfr. también ''O.C.'', II, p. 811-32. Para el estudio del texto, vid. Luis Resines Llorente: &amp;quot;Revisión de la ''Doctrina Christiana'' de Juan de Ávila&amp;quot;, en: ''El Maestro Ávila. Actas del Congreso Internacional.'' Madrid: EDICE, 2002, p. 227-317.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La &amp;quot;Doctrina Christiana&amp;quot; (Valladolid, 1554) de Gregorio de Pesquera, contiene varios textos avilinos. Vid. Santolaria Sierra, Félix, &amp;quot;Una edición no conocida de la «Doctrina cristiana» de San Juan de Ávila, incluida en la compilación de Gregorio de Pesquera: «Doctrina cristiana y espejo de bien vivir» (Valladolid, 1 de mayo de 1554)&amp;quot;, ''Hispania Sacra'', 57 (2005), p. 491-558.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Doctrina Christiana que qualquier christiano es obligado a saber, que se canta: Oydnos vos, por amor de Dios. Nuevamente impresa.'' Medina del Campo: Francisco del Canto, 1558. Bibliothèque National de France, Rés. p. Z.156. Cfr. V. Infantes et alii.: ''De las primeras letras. Cartillas españolas para enseñar a leer de los siglos XV y XVI''. Salamanca: Universidad, 1998, p. 143-4.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Cartilla de &amp;quot;Oídnos vos&amp;quot;] ¿Toledo: Juan de Ayala, 1556? ¿4º?, 8 hs. Ed. perdida, pero identificada. Cfr. A. Blanco Sánchez: &amp;quot;Inventario de Juan de Ayala, gran impresor toledano (1556)&amp;quot;, ''Boletín de la Real Academia Española'', LVII (1987), 207-50; y V. Infantes, ''art. cit.'', p. 48-9.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Doctrina Christiana, que se canta. Oydnos vos por amor de Dios. Añadida agora de nuevo y mejorada de un villancico espiritual.'' Valencia: Pedro de Huete, 1574. 8º, 8 hs. (4 conservadas), gót. Bibl. Jagellona de Cracovia, CIM/1289. Cfr. W. Cerezo Rubio: &amp;quot;Catálogo de la Biblioteca Jagellona&amp;quot;, ''Criticón'', 47 (1988), 77-150, n. 13; y V. Infantes, ''op. cit.'', 143-4.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Doctrina christiana, la qual manda imprimir lo Reuerendissimo Senyor Fra Benet de Tocco, Bisbe de Vich, pera que los curats de son Bisbat los dies de festa amonstren en la Missa a tot lo poble y apres de mig dia als minyons. Ordenada por lo Reuerent Mestre Hieronym Iuttlar, entre los Theolechs minim.'' Barcelona: Claudes Bornat, 1568, 44 fols. Se trata de la traducción al catalán de algunas partes de la ''Doctrina Christiana,'' del Maestro Ávila, que se encuentra en un sacramentario catalán: Hieronym Iuttlar: ''Ordinari o Manual perals curats, qui ab diligentia voldran entendre tot lo necessari dels Sagraments y la administracio de aquells ''[...], Barcelona, Claudes Bornat, 1568. Bibl. Universitaria de Barcelona, sign. 10.III.36. ''Cfr''. M. Aguiló y Fustér: ''Catálogo de las obras en lengua catalana impresas desde 1474 hasta 1860''. Madrid, Suc. Rivadeneyra, 1923, n. 95, p. 59-61.&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión. ===&lt;br /&gt;
Hasta 1969, fecha en que lo da a conocer el P. Álvaro Huerga, tan solo se conocían noticias indirectas de este libro y unos fragmentos de la traducción italiana, que los padres de la Compañía están imprimiendo en Messina (Sicilia) en diciembre de 1555, dados a conocer anteriormente por Luis Sala Balust. Se conocen hoy tres ejemplares, todos ellos sin nombre de autor. Las diferencias que existen entre ellos plantean el problema de conocer qué fue exactamente lo que escribió el Maestro Ávila, y qué partes de esta ''Doctrina Christiana'' que hoy conocemos pertenecen en realidad al acervo común que otros catecismos de la misma época manejan también. Vid. Carlos Mª. Nannei: ''La &amp;quot;Doctrina Cristiana&amp;quot; de San Juan de Ávila. (Contribución al estudio de su dactrina catequética)''. Pamplona: EUNSA, 1977, que estudia y valora la obra en el contexto pastoral de la época, a partir del texto de Valencia, 1554. Hasta el citado trabajo de L. Resines (2002), que estudia los textos y las variantes, no se había intentado una edición crítica de la ''Doctrina Christiana'' basada en los ejemplares impresos conservados. A este mismo autor se debe la última edición crítica: ''Doctrina cristiana que se canta'', Ed. Luis Resines. Madrid: Khaf, 2012; y un estado de la cuestión actualizado: Resines Llorente, Luis, &amp;quot;El catecismo de Ávila llega muy lejos&amp;quot;, en Francisco J. Martínez Rojas (coord.), ''Actas del Congreso Internacional &amp;quot;El presbítero secular en el s. {{Versal}}xxi{{Fin}} a la luz del magisterio de San Juan de Ávila&amp;quot;'', Jaén: Obispado de Jaén, 2020, 387-424'''. '''&lt;br /&gt;
== Audi, filia ==&lt;br /&gt;
Juan de Ávila escribe este comentario al Salmo 44 (45), 11-12 para una de sus hijas espirituales, doña Sancha Carrillo, hija de los señores de Guadalcázar. Su redacción y publicación sufre numerosas &amp;quot;vicisitudes&amp;quot;, que dan lugar a dos ediciones distintas: los ''Avisos y reglas cristianas ''[...], Alcalá de Henares: en casa de Juan de Brocar, 1556; y el ''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio ''[...], Toledo: Juan de Ayala, 1574. Ha sido siempre su obra más admirada, dentro y fuera de España. Junto con el ''Epistolario'', forma parte de la lista de &amp;quot;Autoridades&amp;quot; del primer Diccionario de la R.A.E.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Testimonios'''{{Versal}}.{{Fin}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Manuscritos''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNP (Biblioteca Nacional de Portugal), ms. 5278. ''Livro espiritual que trata das mãs linguages do mundo, carne e demonio, e dos remedios contra estes inimigos''. 1765. Cfr. L. Sala Balust: &amp;quot;Más ediciones castellanas y portuguesas del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Maestro Ávila'', 2 (1946), 181-87. Se trata de una traducción manuscrita del Libro espiritual realizada por uno de los traductores portugueses de santa Teresa de Jesús, el franciscano fray Manuel de san José {{Versal}}ofm{{Fin}}.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 13484, f. 18v. Noticia del P. Andrés de la Encarnación {{Versal}}ocd{{Fin}}, sobre &amp;quot;un manuscrito en cuarto, que contiene el tratado ''Audi, filia'', del V.P. Maestro Ávila, últimamente corregido por su mano, con el que parece no convienen los impresos, pues en este se ven 107 capítulos, y en las ediciones llegan a 113&amp;quot;. Este ms., hoy perdido, se encontraba en el S. XVIII en el Convento del Ángel de Sevilla. Cfr. ''O.C.'', I, p. 388-9.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresos''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Avisos y reglas christianas para los que desean seruir a Dios aprouechando en el camino espiritual. Compuestas por el Maestro Iuan de Ávila sobre aquel verso de Dauid. Audi filia &amp;amp; vide &amp;amp; inclina aurem tuam ''[...] Alcalá de Henares: Juan de Brocar; véndense en casa de Luis Gutiérrez, 1556. 8º, 143 fols. BNP, Res. 520 P; Bibl. Pública de Évora, Séc. XVI, 183. ''Cfr''. ''Livros impressos no século XVI existentes na Biblioteca Pública e Arquivo distrital de Évora. II. Tipografía Espanhola''. Evora: Publicaçoes da Junta Distrital de Évora, 1966, n. 688, p. 170; y J. Martín Abad: ''La imprenta en Alcalá de Henares (1502-1600)''. Madrid: Arco/Libros, 1991, V. II, n. 496, p. 654-5. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos. De la fee, y del proprio conoscimiento, de la penitencia, de la oración, meditación, y passión de nuestro Señor Iesu Christo, y del amor de los próximos ''[...] Toledo: Juan de Ayala, 1574. Salamanca, Bibl. Universitaria, 1/6917; Évora, Bibl. Pública, Séc. XVI-155; Lisboa, Academia de Ciencias, 11-663-19. ''Cfr''. Mª. Dolores Ruiz Nepullo: ''Impresos del siglo XVI en Toledo''. Madrid: Univ. Complutense, 1992, n. 189, p. 217-8. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos.'' [...] Madrid: Pedro Cosín, 1574. BNE, R - 26661 y R – 17667; Barcelona, Bibl. Universitaria, CLVIII.7.3. ''Cfr''. Simón Díaz, ''loc. cit.,'' p. 315, n. 2780; Y. Clemente San Román, ''Tipobibliografía madrileña. La imprenta en Madrid en el siglo XVI (1566-1600)'', Kassel: Ed. Reichenberger, 1998, I, pp. 187-188.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual sobre el verso Audi filia, que trata de cómo hemos de oyr a Dios, y huyr de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio'' [...] Salamanca: Mathias Gast, 1575. BNE, R-17708; Salamanca, Bibl. Univ., 16/27524. ''Cfr''. L. Ruiz Fidalgo: ''La imprenta en Salamanca (1501-1600)''. Madrid: Arco/Libros, 1994, V. II, n. 905, p. 798-9; y Simón, ''loc. cit''., p. 315, n. 2781. En esta edición, la más cuidada de entre las del siglo XVI, se cambiaba el título y se insistía en desautorizar la ed. de 1556 en el &amp;quot;Aviso al christiano lector&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos''. Alcalá: en casa de Antón Sánchez de Leyua. A costa de Blas de Robles, 1577. Ávila. Convento de S. José (MM. Carmelitas Descalzas), EVITV nº 122; Barcelona. Biblioteca de Catalunya, R. 12-8º-50; Biblioteca de la Universidad [Prov.:] XVI-135. ''Cfr''. Simón, ''loc. cit''., p. 315-316, n. 2782. Reproduce el texto de las ediciones de 1574.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos''. Alcalá de Henares: en casa de Juan Íñiguez de Lequerica. Por la Compañía, 1581. Barcelona. Biblioteca de la Universidad, XVI-148; Cuenca. Seminario Conciliar, 65-A; Évora, Biblioteca Publica, Séc. XVI, 70, Séc. XVI, 71, Séc. XVI, 72 y Séc. XVI, 73 (Gusmão, 1966: n. 692); Londres. British Library, 1578/4990; Madrid. Biblioteca de la Real Academia Española, S. Coms.7-B-11; Madrid. BNE, R.25915* (mútilo de las h sign. A9-A12). ''Cfr''. Simón, ''loc. cit''., p. 316, n. 2783. Reproduce el texto de las ediciones de 1574.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual que trata de los malos lenguages del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos. ''Lisboa: en casa de Afonso López, 1589. Lisboa. BNP, RES. 4858 P* (Olim: R.22551); RES. 5674 P.* (Olim: R8704); R.22551 P; Madrid. Real Biblioteca, IX/5619* (Olim:X-H-7; 9-e-5). Lisboa. ''Cfr''. Simón, ''loc. cit''., p. 316, n. 2784. Sigue la edición de Salamanca, 1575.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Primera parte del Libro Espiritual sobre el verso Audi filia, et vide. &amp;amp;c ''Sevilla: en casa de Francisco Pérez, 1604. En la ''Primera'' [-''Segunda''] ''Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía [...]'' En Sevilla: por Francisco Pérez, 1604. ''Cfr''. Simón, ''loc. cit''., p. 312, n. 2764.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
«Libro espiritual sobre el verso Audi, filia et vide etc.» (Edición parcial: solo hasta el Cap. 71), en ''Tesoro de escritores místicos españoles''. Dirección de Eugenio de Ochoa. 2 vols. Paris: Baudry, Librería Europea (Colección de los Mejores Autores Españoles, tomo {{Versales|xliii}}), 1847, Tomo II, pp. 128-270.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Audi, filia''. Madrid: Rialp (Neblí, Clásicos de Espiritualidad, 10), 1957.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Audi, filia''. Edición de A. Granado Bellido. Madrid: San Pablo (Maestros, 6), 1997, (Edición con texto modernizado).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Audi, filia''. Ed. Teodoro H. Martín y Francisco Martín Hernández. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos (Clásicos de Espiritualidad), 1999. 21 cm.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Audi, filia''. Edición y actualización castellana de Pablo Cervera Barranco. Burgos: Monte Carmelo, 2022. (Edición con texto modernizado).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión. ===&lt;br /&gt;
Tras haber sido reencontrada la edición de 1556 por el P. Justo Cuervo OP a comienzos del siglo XX, Luis Sala Balust se encargó de estudiar las diferentes etapas por las que pasó el texto hasta la edición póstuma de 1574&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;L. Sala Balust: &amp;quot;Vicisitudes del «Audi, filia» del maestro Ávila y diferencias doctrinales de sus dos ediciones&amp;quot;, ''Hispania Sacra'', 3 (1950), 65-127.&amp;lt;/ref&amp;gt;. Según él, estando el texto listo para la imprenta desde 1539, corren sin embargo copias manuscritas de la obra hasta que un librero de Alcalá de Henares, Luis Gutiérrez, &amp;quot;presupuesta la voluntad del autor&amp;quot;, decide darlo a la imprenta en 1556. Desde la inclusión de esta edición en el ''Catálogo'' de Fernando de Valdés, en 1559, comienza una larga etapa de revisión y corrección del texto: en 1568 los Inquisidores de Córdoba están revisando un ejemplar &amp;quot;escripto de mano&amp;quot;, con una aprobación del obispo de Córdoba, don Cristóbal de Rojas, de 1565. Fuera o no vuelta a revisar por el P. Ávila, sus discípulos la publican en 1574, en 113 capítulos: esta ed. alcanzará en tres años cuatro impresiones y un total de 6 impresiones hasta 1604. Desde 1588 se editará formando parte de las ''Obras'' y precedida de la &amp;quot;Carta a un predicador&amp;quot; (&amp;quot;Carta 1&amp;quot; de ''Epistolario'' en las ''OC''), dirigida a fray Luis de Granada. Se publicaron, además, numerosas traducciones en otras lenguas.&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;Vid. artículos de L. Sala Balust sobre las ediciones y traducciones del ''Libro espiritual ''(1574) en ''Maestro Ávila'', 1 (1946), 49-80; 297-312 y 2 (1948), 131-150 y Simón, ''loc. cit.''&amp;lt;/ref&amp;gt; Los ''Avisos y reglas christianas'' de 1556, continúan estando prohibidos en el ''Index et Cathalogus librorum prohibitorum'', de Gaspar de Quiroga, en 1583. Con apenas variantes de importancia, las diferentes eds. repiten el texto de Toledo, 1574, considerada la ''prínceps'' de esta edición. Es editada, modernamente, en 1957 (Ed. Rialp, Col. Neblí, “Clásicos de Espiritualidad”). En 1963 publicaba L. Sala Balust la ed. de 1556 (Maestro Juan de Ávila. ''Avisos y reglas cristianas sobre aquel verso de David: ''Audi, filia. Barcelona: Juan Flors, 1963). Las ediciones de ''Obras Completas'' (1970 y 2000-4) publican ambas versiones, pero las eds. específicas (Madrid: San Pablo, 1997; Madrid: BAC, 1998; y Burgos: Monte Carmelo, 2022) solo publican la versión de 1574. M. Bataillon&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;M. Bataillon: &amp;quot;Jean d'Avila retrouvé&amp;quot;, ''Bulletin Hispanique'', 57 (1955), 5-44.&amp;lt;/ref&amp;gt;, y posteriormente otros, ponía en duda la atribución del &amp;quot;prólogo&amp;quot; de 1574, considerando como original tan solo la ed. de 1556. Sala Balust ha estudiado las diferencias doctrinales existentes entre ambas redacciones y el proceso de depuración de un &amp;quot;excesivo paulismo&amp;quot; en la ''prínceps''. Es importante, en este mismo sentido, el estudio de una censura previa a 1559 que realiza J. I. Tellechea Idígoras&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;J. I. Tellechea Idígoras: &amp;quot;Censura inédita del «Audi, filia» de 1556, por Fr. Juan de la Peña, {{Versal}}o.p.{{Fin}} (?) Su influjo en el texto corregido por el Beato Ávila&amp;quot;, en ''Avisos y Reglas cristianas sobre aquel verso de David: «Audi, filia»''. Ed. Luis Sala Balust. Barcelona: Juan Flors, 1963, p. 307-20.&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ampliamente estudiada desde criterios espirituales y doctrinales, se echa en falta una edición rigurosamente filológica de la obra y un estudio de las relaciones que tiene con la producción literaria de otros autores del siglo XVI (Juan de Valdés, etc.) Realiza un estudio y edición crítica del ''Audi, filia'' (1556), desde una perspectiva filológica, Julio C. Varas García, &amp;quot;Estudio y edición crítica de ''Audi, filia'' (1556), de Juan de Ávila&amp;quot;, Tesis doctoral inédita dirigida por Carmen Valcárcel (UAM) y Javier San José (USAL); defendida en la UAM el 23-junio-2022 (&amp;lt;http://hdl.handle.net/10486/703998&amp;gt;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Epistolario Espiritual ==&lt;br /&gt;
El número de cartas que salen de la mano del Maestro Ávila debió alcanzar &amp;quot;varios millares&amp;quot; (según Sala Balust). Actualmente, se encuentran publicadas 263 cartas y fragmentos, aunque se tiene noticia de muchas otras hoy perdidas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;Vid. ''O.C.'', IV, p. XXXIV, n. 32, 33 y 34.&amp;lt;/ref&amp;gt;. En vida del M. Ávila solo se edita una carta (posiblemente dirigida a su discípulo Juan de Lequeitio), que aparece en la ''Doctrina Christiana'' (Valladolid: Sebastián Martínez, 1554, f. 120v-121v), según estudia F. Santolaria Sierra, &amp;quot;Una carta impresa del Maestro Ávila en un compendio de uso escolar de 1554&amp;quot;, ''Hispania Sacra'', LX, 121 (2008), pp. 173-180.Publicadas póstumamente a partir de 1578, muchas han sido mutiladas (nombre del destinatario, lugar, fecha, pasajes &amp;quot;sospechosos&amp;quot;) y retocadas por sus discípulos, siguiendo un método similar al empleado en las correcciones del ''Audi, filia'' que han dado lugar al ''Libro espiritual'' de 1574&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;Vid. M. Bataillon, ''art. cit.,'' a propósito del ms. &amp;amp;.III.21 de El Escorial, que ofrece lecturas &amp;quot;más heterodoxas&amp;quot; de algunas cartas que la impresas.&amp;lt;/ref&amp;gt; Muchas de estas cartas constituyen auténticos &amp;quot;tratados&amp;quot; doctrinales (como la Carta 184 u otras) y así fueron consideradas en las fuentes manuscritas e impresas. Esta carta (conservada fragmentariamente), se publicó siempre fuera del ''Epistolario'' bajo el nombre de “Doctrina Admirable” o “Documentos Espirituales”. El P. Santibáñez (historiador de la Compañía de Jesús) la relaciona con los brotes de “alumbrados” surgidos en Córdoba y Llerena entre los que se encontraba algún discípulo del Mtro. Ávila. Se conservan, asimismo, algunos fragmentos manuscritos; existen, además, eds. impresas que la transcriben y aparece también en la ''Obras'', 1618.&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;La referencia concreta al número de carta, se da siguiendo la ed. de ''O.C.'', IV, 2003, donde se editan y se da referencias de todas ellas.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME (Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial), ms. &amp;amp;.III.21. 449 hs., papel, 222 X 155 mm. Letra del último tercio del s.XVI. Enc. de la Biblioteca. Importantísima colección de cartas, sermones y &amp;quot;fragmentos espirituales&amp;quot; del Mtro. Ávila. Cfr. Fr. Julián Zarco Cuevas: ''Catálogo de manuscritos castellanos de la Real Biblioteca de El Escorial''. Madrid: Impr. Helénica, 1924, Tomo I, 293-8. La mayoría de las cartas son publicadas por los padres M. F. Miguélez y L. Villalba {{Versal}}osa:{{Fin}} &amp;quot;Cartas y sermones inéditos del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''La Ciudad de Dios'', 78 (1909); 80 (1909); y 81 (1910). Se encuentran en él las cartas 2, 5, 7, 19, 25, 26, 35-37, 53, 54, 66, 72, 83, 85 [1ª redac.], 86, 107, 177, 198-213.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BBM (Palma de Mallorca, Biblioteca de Bartolomé March), ms. 24, f. 109-115. Dos cartas (n. 234 y 235) en un volumen misceláneo de obras breves de devoción. ''Cfr''. A. Martín Ocete: &amp;quot;Contribución al epistolario del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Boletín de la Universidad de Granada'', XXIII (1951), 37-71.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BU de Granada (Bibl. de la Universidad de Granada), ms. Caja B, 48, 49 y 50. Diez cartas (n. 151 [2ª redac.], 239-246) espigadas en el ms. inédito de la ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús'', del P. Juan de Santibáñéz (1582-1650). ''Cfr''. A. Marín Ocete, ''art. cit.'' ''supra''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alcalá de Henares (Madrid). Archivo Histórico de la Provincia de Castilla de la Compañía de Jesús (Antiguo «Curia de Toledo S.I.») [AHPC], &amp;quot;Códice Belero&amp;quot;, ms. 712 bis, f. 48-9: carta 215 (Autógrafa). ''Cfr''. V. M. Sánchez: &amp;quot;Tres cartas inéditas del Bto. Ávila&amp;quot;, ''Manresa'' 18 (1946), 187-88.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. de la ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús'', del P. Juan de Santiváñez, P. 2º, L. 1, f. 179v. y f. 200v.: cartas 247, 248 (fragmentos); 179 y 181 (1ª y 2ª).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. 673, 9 caja A, n.102: cartas 216-18. ''Cfr''. V. Sánchez, ''art. cit.'', ''Manresa'' 18 (1946), 187-88. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. 208 [''Olim'': ms. 749; caja B n. 41], f. 2-3v. El P. Christóbal de Castro {{Versal}}s.i{{Fin}}. reproduce la carta en su ''Historia del Collegio Complut. de la Compañía de I.H.S. Anno MDC'' (ms.), Lib. 2, cap. 14, f. 48v-49v: fragmento de la carta 151 [2ª redac.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Madrid, Biblioteca Francisco de Zabálburu, Col. Altamira, Leg. 247, f. 491-2: carta 214 (autógrafa). Cfr. A. Andrés {{Versal}}o.s.b.{{Fin}}: &amp;quot;Carta inédita del Beato Juan de Ávila (Córdoba, 30 de septiembre de 1551)?&amp;quot;, ''Bol. Bibl. Menéndez y Pelayo'', 17 (1935), 172-6.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RB (Real Biblioteca del Palacio Real, Madrid), ms. II-2408 (''Olim'': 2-c-8). Ms. de &amp;quot;Cartas de jesuitas&amp;quot;, procedente del Archivo del Colegio de la S.I. en Alcalá de Henares. S. XVI (1545-66). Cfr. ''Catálogo de la Real Biblioteca. Tomo XI. Manuscritos. Vol. II''. Madrid: Patrimonio Nacional, 1995, p. 434-6. En f. 58-64v.: cartas 194-197 (Autógrafas). Se publican estas cartas por vez primera en la 2ª ed. de ''Obras'' (1901) de J. Fernández Montaña (vol. I, p. 676-684). Reproducción del autógrafo y parcial edición de la Carta 196 por J. C. Varas, &amp;quot;Maestro Juan de Ávila (1499 o 1500-1569)&amp;quot;, en Edad de Oro-Biblioteca Nacional. Pablo Jauralde Pou (dir.): ''Biblioteca de Autógrafos Españoles I (Siglos XVI-XVII)''. Madrid: Calambur, 2008, 32-37.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 868 (C.164). ''Consideraciones devotas sobre algunos misterios.'' S. XVI. Cfr. CMPBN, I, p. 46-8. En los f.103-4: &amp;quot;Avisos muy essenciales de espíritu, electos de çierto tratado del Maestro Áuila&amp;quot;. Son fragmentos de la carta 184. Publicados en ''O.C.'', II, p. 857-8. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 3620 (M-285). S. XVI-XVII. Miscelánea de tratados y papeles sobre predicación. Además de las cartas enumeradas más abajo (f. 91-5v), se encuentran varias pláticas. ''Cfr''. ''Inventario general de manuscritos de la Biblioteca Nacional.'' Madrid: Ministerio de Cultura, 1953 [en adelante ''Inventario''], X, p. 136: cartas 5, 6, 239, 232, 233. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 6311 (R-178). Miscelánea de varios sermones y otros papeles. S. XVI (mediados). 328f. ''Cfr''. ''Inventario'', XI, 160. En los f. 83-96 y 96v-98v: cartas 12 y 145, respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 7874 (T-280). Sermones de varios autores. S. XVII. ''Cfr''. ''Inventario'', XII, 181. En una carta de Gaspar Loarte, discípulo de Ávila, entre los f. 117v-127v, se incluye un fragmento de la carta 5.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 8147 (X-443). Exposición de la Regla Franciscana. Siglo XVII (1645). ''Cfr''. M. de Castro, ''Manuscritos franciscanos de la Biblioteca Nacional de Madrid''. Madrid, 1973, p. 374, n. 338. En los f. 110-v: &amp;quot;Documentos espirituales que el P. Mro. Juan de Áuila, presbítero, varón apostólico, dio a vn mancebo discípulo suyo para que con seguridad siruiese a Dios nuestro Señor&amp;quot;: &amp;quot;Doctrina Admirable&amp;quot;, carta 184.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 12658. &amp;quot;Papeles varios carmelitanos&amp;quot;. S. XVI. En un ms. de la ''Noche oscura'', de S. Juan de la Cruz. ''Cfr''. ''Inventario'', XVIII, p. 81; y Fr. Matías del Niño Jesús, {{Versal}}o.c.d.{{Fin}}: &amp;quot;Índice de manuscritos carmelitanos en la Biblioteca Nacional de Madrid&amp;quot;, ''Ephemerides Carmeliticæ'', VIII (1957), p. 224, n. 335. En f. 4-8v: carta 90 (fragmento).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 12763 (Pp. 190). Cartas de Sta. Teresa de Jesús. S. XVII (ca. 1636). Cfr. ''Inventario'', XVIII, p. 129; y Fr. M. del Niño Jesús, ''op. cit.'', p. 189, n.5. Se conservan aquí las dos cartas que el P. Ávila envía a Sta. Teresa en 1568. En la segunda (p. 694-701), la deseada aprobación del libro de la ''Vida''. La primera (p. 719-20) se encontraba también en un ms., hoy perdido, del Conv. de Carmelitas de Pastrana (vid. ''O.C.'', IV, p. 627, nota): cartas 158 y 185. ''Cfr''. ''Santa Teresa de Jesús. Obras Completas'', v. III. Ed. E. de la Madre de Dios y O. Steggink. Madrid: BAC, 1959, p. 76*-78*.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 12764 (Pp. 210). S. XVII (ca. 1654). Cartas de Sta. Teresa de Jesús transcritas por el P. Juan de Jesús María para la edición impresa. En las p. 273-8 reproduce (con varios párrafos omitidos) la segunda carta de S. Juan de Ávila a Sta. Teresa (12-septiembre-1568), en la que “aprobaba” su ''Libro de la Vida''. ''Cfr''. Santa Teresa de Jesús: ''Obras Completas'', v. III, ed. cit., p. 78*-80*.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, (Real Academia de la Historia, Madrid), ms. 9/7273, leg. 53 (''Olim'': leg. 11-11-2/53). &amp;quot;Papeles de Jesuitas&amp;quot;. ''Cfr''. L. Sala Balust: &amp;quot;Hacia una edición crítica del «Epistolario» del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Hispania'' 7 (1947), 624-6 (Apéndice): carta 221 (Autógrafa).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9/2388''' '''(''Olim'': 12-12-2/266). &amp;quot;Epístolas y sermones del P. Ávila&amp;quot;. 4 h., 226 f., 4 h., 220 X 160 mm. Letra s. XVI, varias manos. Códice formado por 19 cuadernillos. Entre los f. 84-215, 16 cartas del Mtro. Ávila y otros: ''Cfr''. L. Sala Balust, ''art. cit.'', Hispania 7 (1947), 626- 31: cartas 5, 20 [2ª redac.], 24, 31, 38, 71, 170, 207, 222-228. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9/2169 (''Olim'': Ms. &amp;quot;Cortes&amp;quot; 34). La carta 184 (publicada independientemente como &amp;quot;Doctrina admirable&amp;quot;), entre f. 283 bis-93v. Según nota del ms., copiada por el P. Bartolomé Venegas, {{Versal}}s.i.{{Fin}}, y concluida cuatro días antes de la muerte del Mtro. Ávila. Entre los f. 218v-26v, 227v-36, 236-238v y 261v-3v, 338v: cartas 20 [1ª redac.], 23, 53, 70, 90, 114, 184, 229-231. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9/3683 (''Olim'': ms. ''Jesuitas,'' t. 110), n. 34: carta 6.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Montilla. Residencia S.I., &amp;quot;Papeles P. Gálvez&amp;quot;. Estas cartas fueron publicadas por L. Jiménez de la Llave: &amp;quot;Cartas inéditas del beato P. Juan de Ávila&amp;quot;, ''B.R.A.H.'', 24 (1894), 475-9 según un ms. de su propiedad, hoy en paradero desconocido. ''Vid''. ''O.C.'', IV, p. 628, nota: cartas 186 y 187. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Montserrat. Biblioteca del Monasterio, ms. 56. Siglo XVII. ''Cfr''. Alexandre Olivar: ''Catàleg dels manuscrits de la Biblioteca del monestir de Monserrat''. Monestir de Monserrat, 1977, n. 56, p. 12-3. En los f. 130-9v: carta 236.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Archivo Histórico del Santuario de Loyola (Azpeitia, Guipúzcoa) (''antiguo'' Arch. de Loyola, Colegio Máximo de Oña, Burgos), [AHSL] Ms. L-166 (''Olim'': ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis). Siglo XVI, 1h., 177f., 225 X 170 mm. Letra de varias manos. Importantísima colección de sermones, pláticas, cartas y otros escritos avilinos, algunos de ellos autógrafos. Fue descrito por el P. R. García Villoslada: &amp;quot;Sermones inéditos del Maestro Juan de Ávila&amp;quot;, ''Estudios Eclesiásticos'', 19 (1945), 423-61 y en ''Miscelánea Comillas'' VII (1947), 7-38. En los f. 173-v y 128v-61: carta 184 (fragmento) y 239, respectivamente. El fragmento de la carta 184 se publica en R. García Villoslada, ''art. cit.'' y ''O.C.'', II, p. 857-8.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHSL, ms. est. 5, plút. 4, n. 116, ap. 12. Publicadas por J. Fernández Montaña, ''Obras'' (1ª ed.)'' '', t. IV, p. IX-X: cartas 188 y 189.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toledo. Biblioteca Provincial, ms. 520. Siglo XVII. ''Cfr''. F. Esteve Barba: ''Catálogo de la Colección de manuscritos Borbón-Lorenzana''. Madrid, 1942, p. 436-7. En los f. 51-69 la carta 239 seguida de la &amp;quot;Primera Plática&amp;quot; a los clérigos de Córdoba. Es discutido el nombre del destinatario de esta epístola y de la &amp;quot;Plática primera&amp;quot;: el P. Juan de la Plaza {{Versal}}s.i.{{Fin}} (según los ms. y el catálogo de obras enviadas al Proceso de Beatificación) o el P. Francisco Gómez {{Versal}}s.i.{{Fin}} (según testimonios de los &amp;quot;Procesos&amp;quot; hechos para la Beatificación). Vid. al respecto de este problema de atribución: ''O.C.'', IV, p.768-9, nota con bibliografía ''in extenso''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Évora. Bibl. Pública, ms. CVIII/2-1. En un códice de cartas de jesuitas, ca. 1541-59. ''Cfr''. L. Sala Balust: &amp;quot;Aportación al «Epistolario» del P. Ávila. Dos carta inéditas del Beato Juan de Ávila&amp;quot;, ''Manresa'', 18 (1946), 75-86. En los f. 143-4v y 150v2v: cartas 220 y 228, respectivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Évora. Bibl. Pública, ms. CVIII/2-3. ''Cfr''. Sala Balust, ''art. cit.'', ''Manresa'' 18 (1946). En f. 153-4: carta 220&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Londres. British Library [BL], ms. ''Egerton'' 569. Siglo XVII y XIX. ''Cfr''. Pascual de Gayangos: ''Catalogue of the manuscrits in the Spanish Language in the British Library''. Londres, 1976, t. I, p. 110-1. En f. 12v-6, 16v-20v y 16v: cartas 20 [3ª redac.], 86 y 238 (fragmento).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BL, ms. ''Add.'' 20.915. Siglo XVII. Varias cartas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Archivo Rom. S.I. [ARSI], ms. «Epp. ext.» I. Es una colección de cartas enviadas por el M. Ávila a los Prepósitos Generales de la Compañía: S. Ignacio (f. 166-7v), el P. Laínez (f. 170-v) y S. Francisco de Borja (172-v y 173-v), todas ellas autógrafas. Fueron publicadas por primera vez en la 2ª ed. de ''Obras'' (1901) de J. Fernández Montaña, 1901, t. I, p. 670-76: cartas 190-193. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Bibl. Priv. Praep. Gen. S.I. [BPPR], ms. «Bibl. Scriptorum», 6 G 3. Carta reproducida por el P. Rivadeneira {{Versal}}s.i. {{Fin}}en su ''Historia Asistencia España S.I.'', T. I, L. 1, c. 11, f. 28-9, que se conserva manuscrita en la citada biblioteca: carta 151 [2ª redac.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BPPR, ms. «Bibl. Scriptorum», R 122 E 5. Carta copiada por C. Castro {{Versal}}s.i.{{Fin}} en su ''Historia del Colegio de Alcalá de Henares''. L. 2, c. 14, conservada manuscrita en la citada biblioteca: carta 151 [2ª redac.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BPPR, ms. «Bibl. Scriptorum» 6 G 7. Se trata de dos fragmentos reproducidos por Martín de Roa en su ''Historia Prov. Andalucía S.I.'' L. 2, c. 30, p. 447, que se conserva manuscrita en la citada biblioteca: cartas 251 y 252 (fragmentos).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciudad del Vaticano. Archivum Apostolicum Vaticanum, Arch. Congr. SS. Rituum, leg. 239. Edita la carta, que se encuentra en el mismo legajo que el extracto en italiano del &amp;quot;proceso inquisitorial&amp;quot;, el P. C. Mª Abad: &amp;quot;Más inéditos del Beato Juan de Ávila. Una carta autógrafa a don Pedro Guerrero. Noticias de otros muchos escritos hasta ahora no descubiertos&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', VI (1946), 169-88. : carta 219 (autógrafa).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Bibl. Nazionale Vittorio Eman. II [BN Roma], ms. ''Gesuitico'' 1372. Siglo XVII. Manuscrito con sermones y cartas de Ávila. Cfr. J. Gómez Pérez: ''Manuscritos españoles en la Biblioteca Nacional Central de Roma. Catálogo''. Madrid, 1956, n. 82, p. 54-5. En f. 273-8: cartas 24 y 237.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Santiago de Chile. Archivo Nacional, Fondo Antiguo, ms. 131, pieza 29, f. 31-3: carta 25&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Satiago de Compostela. Archivo Provincial de los Franciscanos, Ms. T-2. Siglo XVI, 113 fols. Cfr. ''San Juan de Ávila. Siete tratados inéditos.'' Ed. I. Vázquez Janeiro. Madrid: Fund. Univ. Española- Univ. Pont. Salamanca, 2000. Al menos, dos fragmentos de cartas (f. 97v-100 y 100-1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nueva York. Hispanic Society of America [HSA], ms &amp;quot;A&amp;quot;. Siglo XVIII. Según una nota, copia de un original &amp;quot;escrito todo de mano del V. Mtro.&amp;quot; existente en la biblioteca de los Estudios Reales de S. Isidro de Madrid. Cfr. L. Sala Balust: &amp;quot;Cartas inéditas del P. Maestro Juan de Ávila y documenos relativos a Fray Domingo de Valtanás&amp;quot;, ''Hispania Sacra'' 14 (1961), 155-70: cartas 253 y 254. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
H.S.A., ms. &amp;quot;B&amp;quot;. Siglo XVI. Manuscrito con cartas de D. Gaspar de Ávalos, arzobispo de Granada, y poesías del siglo XVI recogidas por Porras de la Cámara. Cfr. Sala Balust, ''art. cit.'' supra, donde señala la dudosa atribución de las dos últimas epístolas, cartas 255-6. En f. 188v-9: carta 254.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valencia. Biblioteca &amp;quot;Serrano Morales&amp;quot; del Ayto. de Valencia, nº 6807-1, int. 42. Cfr. A. Belloch Poveda: &amp;quot;Carta inédita de Juan de Ávila&amp;quot;, en: ''El Maestro Ávila ''[...], Madrid: EDICE, 2002, 451-2. Edita y reproduce fotográficamente la carta 263 (autógrafa).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valladolid. Archivo del Convento de las Carmelitas Descalzas, Sign. n. 139 (Nº 46). ''Cfr''. J. V. Rodríguez: &amp;quot;Cinco cartas inéditas de San Juan de Ávila&amp;quot;, ''Revista de Espiritualidad'' 136 (1975), 344-78. Se trata de una colección de siete cartas, dos de ellas conocidas anteriormente. En los f. 1-10: cartas 258-62.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
«Documentos relacionados con la Universidad» de Baeza. Carta de Juan de Ávila al doctor Rodrigo López (Montilla, s.a., 8 de agosto). Es transcrita por Pedro M. Cátedra,'' Imprenta y lecturas en la Baeza del siglo XVI'', Salamanca: SEMYR. Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas, 2001, 73-76; y M. J. Fernández Cordero, ''Juan de Ávila (1499?-1569). Tiempo, vida y espiritualidad'', Madrid: BAC, 2017, 284-286. No aparece recogida todavía en ''O.C.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresas''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[&amp;quot;Cartas que se llaman de Ávila&amp;quot; Baeza: Juan Bautista de Montoya, antes de 1578]. Según testimonio del A.H.N., ''Inquis.'', leg. 4443, n. 24, f. 32. Cfr. ''O.C.'', IV, p. XXV. Ed. supuesta por A. Huerga, ''Los alumbrados de Baeza'', Jaén: Instituto de Estudios Giennenses-Exma. Diputación Provincial, 1978, I, p. 430; y por Pedro M. Cátedra, ''Imprenta y lecturas en la Baeza del siglo XVI'', Salamanca: SEMYR. Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas, 2001: 217, n. 39).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
«Esta epístola escrivió un devoto varón amigo de Dios a otro que entendía en obras de caridad, que le pidió le escrivisse cómo se devía regir para agradar a Dios en ellas», en ''Doctrina Christiana'' (Valladolid: Sebastián Martínez, 1554, f. 120v-121v. ''Vid''. Félix Santolaria Sierra, &amp;quot;Una carta impresa del Maestro Ávila en un compendio de uso escolar de 1554&amp;quot;, ''Hispania Sacra'', LX, 121 (2008), p. 173-180. Carta 169 de O.C.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Primera [''y ''Segunda] parte del Epistolario Espiritual para todos estados ''[...] Madrid: Pierres Cosin, a costa de Francisco de Castañeda, 1578. 2 tomos en un volumen. BNE, R-31290 y R-31292; Salamanca, Bibl. Univ., 1/6916; Lisboa, B.N., Res. 1803 P y 8599 P.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Primera [''y ''Segunda] parte del Epistolario Espiritual para todos estados ''[...] Alcalá de Henares: Juan de Lequerica, a costa de Blas de Robles y Diego de Xaramillo, 1579. BNE, R-25924, R-23344-5; Salamanca, Bibl. Univ., 1/27495; Lisboa, B.N., R. 8760-1 P. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Epistolario Espiritual del Venerable Mtro. Juan de Ávila&amp;quot;, en ''Epistolario Español. Tomo I ''[...] Ed. Eugenio de Ochoa. Madrid: Imp. de La Publicidad (B.A.E., 13), 1850, págs. 295-462. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Beato Juan de Ávila. ''Epistolario espiritual''. Ed. V. García de Diego. Madrid: La Lectura (&amp;quot;Clásicos Castellanos&amp;quot;, 11), 1912. (2ª ed. Madrid: Espasa-Calpe, 1940); publica 23 cartas a partir de la ed. de 1578.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Beato Juan de Ávila,'' Epistolario espiritual''. Selección y notas por Manuel de Montoliu. Zaragoza: Ed. Ebro, 1940. Edición de 21 cartas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Juan de Ávila, ''San Juan de Ávila en su epistolario.'' Selección Dionisio Parra Sánchez. Madrid: BAC, {{Versal}}2005{{Fin}}.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Juan de Ávila, ''Epistolario. Selección de cartas.'' Ed. Fidel Villegas, Madrid: Palabra, 2017. Edición modernizada de 31 cartas del ''Epistolario''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''Doctrina Admirable'' (Carta 184'')'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Docvmentos espiritvales que el Maestro Ivan de Ávila, presbítero varón apostólico y Predicador insigne dio a vn mancebo discípulo suyo para que con seguridad siruiesse a Dios nuestro Señor ''[...] Madrid: Vda. de Alonso Martín, a costa de Lucas Ramírez, 1623. BNE, 7/13.536 (C.54.D). Ídem, Roma: F. Corbellini, 1635. Biblioteca Apostolica Vaticana, Stamp.Barb.V.XI.110; Stamp.Barb.V.XIII.28 [int.1].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tres tratados de las obras del P. Maestro Iuan de Avila Predicador Apostolico del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Docvmentos Espiritvales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para Sacerdotes''. En Madrid, María de Quiñones, 1639. BNE, 2/36.626. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la Cuestión ===&lt;br /&gt;
Los padres Juan de Villarás y Juan Díaz (custodios de gran parte de los ms. del Mtro. Ávila) preparan en 1578 la primera ed. del ''Epistolario'', en la que imprimen 147 cartas (una repetida). En la &amp;quot;Primera Parte&amp;quot; ordenaban las cartas atendiendo al &amp;quot;estado&amp;quot; de los destinatarios, pero este criterio se abandonaba en la &amp;quot;Segunda Parte&amp;quot;, más extensa. La ed. de Alcalá (1579) repite, erratas incluidas, esta. Desde 1588, el ''Epistolario'' forma parte fundamental de las distintas ediciones de ''Obras'': en esta ed. se realiza una selección de 67 cartas. La ed. de ''Obras'' (1595) repite en lo esencial esta última, pero publicaba por primera vez 19 cartas y distribuía el ''Epistolario'' en tres Partes. La edición de ''Vida y obras'' (1618), preparada por el Ldo. Martín Ruiz de Mesa, añadía a las conocidas hasta entonces 7 cartas nuevas, y fijaba para las eds. posteriores la distribución en cuatro Partes. Queda, por lo tanto, establecido a partir de 1618 el corpus fundamental de cartas del M. Ávila, que van a reproducir con distinta fortuna las eds. de ''Obras'' posteriores: 1674, 1756-60, 1798-1806 y la ed. de Eugenio Ochoa en la &amp;quot;Biblioteca de Autores Españoles&amp;quot;. La 1ª ed. de ''Obras'' (1894-1895) de J. Fernández Montaña, añadía a las conocidas dos cartas inéditas y en la 2ª ed. (1901) daba a conocer otras ocho. En la ed. del Apostolado de la Prensa (1927) se incorporaban 21 cartas nuevas procedentes del ms. escurialense (publicadas en ''La Ciudad de Dios''), y en las sucesivas eds. de 1941&amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; y 1951&amp;lt;sup&amp;gt;3&amp;lt;/sup&amp;gt;, se publicaban una y otras dos, respectivamente. Finalmente, en la ed. de ''Obras Completas'', preparada por L. Sala Balust en 1952, el número de cartas alcanzaba las 252, incrementadas posteriormente por las nuevas eds. (cinco más en la ed. de 1970 y seis más en la última de 2004). Importante por la labor de crítica textual y notación fue la ed. que preparó V. García de Diego en &amp;quot;Clásicos Castellanos&amp;quot;, que publicaba 23 cartas a partir de la ed. ''prínceps'' (1578). Como labor de recolección de testimonios manuscritos, impresiona la labor realizada por Sala Balust y F. Martín Hernández en la ed. de ''O.C.'', IV, 2004. Hay que señalar que algunas cartas constituían verdaderos &amp;quot;tratados&amp;quot; espirituales. Es el caso de la Carta 184 (según ''O.C.''), denominada &amp;quot;Doctrina Admirable&amp;quot; en varios mss. e impresos. El mejor estudio de conjunto sobre el ''Epistolario'' se encontrará en L. Sala Balust: &amp;quot;Hacia una edición crítica del «Epistolario» del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Hispania'' 7 (1947), 624-6. Es discutida la atribución de varias cartas (201, 206, 232 o 233, etc.), que aparecen sin atribuir en algunos manuscritos.&lt;br /&gt;
== Sermones ==&lt;br /&gt;
La predicación era una de las actividades principales del Mtro. Ávila. Sus discípulos recolectaron los sermones, a veces a pie de púlpito, y en algún caso el Mtro. Ávila los redactaba con mayor cuidado. Actualmente, se conservan 82 sermones, algunos en doble redacción. Incluimos, entre ellos, el ''Tratado del amor de Dios para con los hombres'', editado desde la primera edición al frente de los &amp;quot;Tratados del Santísimo Sacramento&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;Realizamos la referencia a cada sermón según la edición de ''O.C.'', III, 2003, donde se editan y se dan referencias de todos ellos.&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHSL, ms. L-166 (''Olim'': ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis). Siglo XVI, 1h., 177f., 225 X 170 mm. Vid. descripción supra. Cfr. R. García Villoslada, ''art.cit.'', en ''Estudios eclesiásticos'', 19 (1945), 423-61. Publica esta importante colección de 25 sermones en ''Manresa'', 17 (1945), 390-403 (sermón 3); ''Manresa'', 18 (1946), 87-97 (sermón 2); y en &amp;quot;Colección de sermones hasta ahora inéditos del Beato Juan de Ávila&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', VII (1947), donde publica 22 sermones. ''Vid''. también el artículo del P. José Sola (''Manresa,'' 17 [1945], en n. 1): sermones 16, 17 y 73 (Autógrafos); 2, 3, 6-10, 13-17, 19-24, 26, 31, 62 y 82.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Córdoba. Biblioteca de la Catedral, ms. 149. S. XVI. Sermones de varios autores. En f. 8-30 y 30-40 dos sermones del Mtro. Ávila sobre la Eucaristía y en la fiesta de la Virgen de las Nieves, respectivamente, en versión no recogida en ''O.C.'' ''Vid''. A. García y García et. alii: ''Catálogo de los manuscritos e incunables de la Catedral de Córdoba.'' Salamanca: Publ. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, 1976, p. 281-3. Sermones 55 y 68.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Córdoba. Biblioteca Diocesana, ms. 6-20-11, f. 83v-88. ''Cfr''. descripción supra. Se trata de los mismos fragmentos del ms. de Sacro Monte. ''Cfr''. Sala Balust, ''art. cit.'' ''supra''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Universitaria de Barcelona [BU de Barcelona], ms. 1064 (''Olim'': 23-2-2; 8-7-1; E-IV-4). Códice de sermones varios. Años 1532-76. ''Cfr''. F. M. Rosell: ''Inventario General de Manuscritos de la Biblioteca Universitaria de Barcelona'', Madrid, 1961,Tomo III, p. 109-110. En f. 39-44: sermón 5 [1ª redacción].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BU de Barcelona, ms. 1069 (''Olim'': 23-2-6; E-IV-8; 45). Colección de sermones de Adviento, Cuaresma y Navidad. S. XVI-XVII. ''Cfr''. Rosell, ''op. cit.'', III, p. 115-116. En f. 89: sermón 5 [1ª redacción].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. &amp;amp;.III.21. Vid. descripción supra. ''Cfr''. J. Zarco Cuevas, ''op. cit.'', I, 293-8. Publicó tres de ellos (sermón 22, 61 y 79) el P. M. F. Miguélez, {{Versal}}o.s.a.:{{Fin}} &amp;quot;Cartas y sermones inéditos del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''La Ciudad de Dios'', 79 (1909): sermones 22, 58, 61, 65 [2ª redacción], 72, 79.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. 20 bis. Letra del P. Juan de Villarás. ''Cfr''. ''O.C.'', III. En p. 251-8: sermón 81.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 5689 (Supl. 213). Sermones varios, del P. Lobo y otros. S. XVII. ''Cfr''. ''Inventario'', X, p. 444. En f. 46-82v: sermón 1 [1ª redacción] y 67.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 6311 (R.178), f. 76-7v, 107-38v, 191-209v y 211-36. [Sermones varios]. S. XVI (mediados). Sin atribución explícita. ''Cfr''. ''Inventario'', XI, p. 160. Ed. facsimilar del sermón &amp;quot;In die Nativitatis Domini&amp;quot; de este ms., en San Juan de Ávila, ''El niño ha nacido para nuestra salud''. Ed. F. Delclaux. Madrid: Eds. Rialp, 1992: sermones 4, 55, 69. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9-7233 (''Olim'': ''Jesuitas'', 11-10-2/19). De mano del P. Juan de Villarás. 13 f. numerados. ''Cfr''. ''O.C.'', III: sermón 69.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9-5853 (''Olim'': leg. 27-2ª E-37; ms. Est. 27, gr. 2, n. 27). 254 hs. sin foliar, 220 X 160 mm., Enc. en cartón. Importante códice del Mtro. Ávila, con sus ''Memoriales'' para el Concilio de Trento. Descrito por el P. C. Mª Abad: &amp;quot;Dos Memoriales inéditos del Bto. Juan de Ávila para el Concilio de Trento&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', III (1945), p. X-XI, n. 8. Estudia y edita el sermón n. 76 a partir de este ms. (también presente en la ''Vida de doña Ana Ponce de León'', del P. Martín de Roa, vid. ''supra'') el P. Camilo M.ª Abad, “Un sermón inédito del Beato Juan de Ávila. El predicado en la profesión religiosa de la Condesa de Feria, doña Ana Ponce de León”, ''Sal ''Terrae, XXXIII (1945), p. 304-312 y 428-439. En f. 238-50v: sermones 76, 79.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Valencia. Biblioteca Real Colegio-Seminario &amp;quot;Corpus Christi&amp;quot;, Biblioteca del Patriarca, ms. 1049. Importante sermonario, cuyo índice fue redactado por el mismo Patriarca, S. Juan de Ribera: sermones 1 [2ª redacción], 3, 5 [2ª redacción], 11, 12, 15, 18, 25, 28, 37, 55, 58, 66, 68, 71 y 80. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BL, ms. ''Add.'' 20.915. Siglo XVII. ''Cfr''. Pascual de Gayangos, ''op. cit.'' , Tomo II, p. 160-4. En f. 266-71v: sermón 77.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Biblioteca Vallicelliana, ms. H 76. ''Cfr''. J. L. Martínez Gil: &amp;quot;San Juan de Ávila, director espiritual del San Juan de Dios&amp;quot;, ''Salmanticensis'', 47 (2000), 433-74. En f. 533-5v: sermón 74 (Autógrafo).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BN Roma, ms. ''Gesuitico'' 1372. Vid. descripción supra. Cfr. J. Gómez Pérez, ''op. cit.'', n. 82, p. 54-5. El P. García Villoslada —''Miscelánea Comillas'', VII (1947), ''art. cit.''— describe también el ms. y publica el sermón 23. En f. 268-73, 278-90v y 291-306v: sermones 23, 41, 49 (incompleto) y 78.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Santiago de Chile. Archivo Nacional, Fondo Antiguo, ms. 131, pieza 26. Cfr. ''O.C.'', III. En f. 25-7: sermón 59.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Granada. Biblioteca de la Abadía de Sacromonte, ms. 17 (ms. 76), f. 59-62. &amp;quot;Algunas cosas diferentes sacadas de escriptos cerca del Santíssimo Sacramento, del mismo Padre&amp;quot;. En el mismo ms. de las &amp;quot;Advertencias al Concilio Provincial de Toledo&amp;quot;, editado por el P. Lamadrid, ''art. cit.'' ''Cfr''. descripción ''supra''. Ed. de L. Sala Balust: &amp;quot;Fragmentos eucarísticos inéditos del Beato Maestro Juan de Ávila&amp;quot;, ''Manresa'', 19 (1947), 364-70. Se trata del fragmento de un sermón sobre el Santísimo Sacramento, tal vez extractos de los enviados al arzobispo Guerrero en 1565 (Cfr. ''O.C.'', II, p. 866-9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Tratado del amor de Dios ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[¿AHSL?] (''Olim'': Burgos. Archivo de Loyola, Colegio Máximo de Oña), ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis, f. 139-145. ''Cfr''. García Villoslada, ''art. cit''., ''Estudios Eclesiásticos ''19 (1945), 423-61.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BU de Barcelona, ms. 1068 (''Olim'': 29-1-5; 8-7-5; E-IV-?; 34), f. 173-v. Siglo XVI. ''Cfr''. F. M. Rosell: ''Inventario General de Manuscritos de la Biblioteca Universitaria de Barcelona'', Madrid, 1961,Tomo III, p. 113-5.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. C-48 (''Olim'': ms. 392), f. 621-48. ''Cfr''. Adelino Álvarez Rodríguez, &amp;quot;Introducción&amp;quot;, en S. Juan de Ávila, ''Tratado del amor de Dios'', Cuenca: Ediciones de la Un. de Castilla-La Mancha, 2013, 15-16.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 868 (C.164), f. 58-76v. ''Consideraciones devotas sobre algunos misterios.'' S. XVI. Cfr. CMPBN, I, p. 46-8. Ms. con poesía de S. Juan de la Cruz y escritos de Sta. Teresa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 3620 (M-285), f. 96-99v. S. XVI-XVII. Miscelánea de tratados y papeles sobre predicación. ''Cfr''. ''Inventario'', tomo X, p. 136; ms. digitalizado por la Biblioteca Digital Hispánica (BNE).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 7874 (T-280), f. 24v-36. Sermones de varios autores. S. XVII. ''Cfr''. ''Inventario'', XII, 181.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BL, Add. Ms. 20915, Colección miscelánea, S. XVII. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía ''[...] Madrid: Pedro Madrigal, 1596. 2 tomos en un volumen. BNE, R-25861, R-25877; Barcelona, Bibl. Univ., 74-5-24.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía ''[...] Sevilla: Bartolomé Gómez, 1603. BNE, 6.i-1919; Sevilla, Colombina, 90-6-8. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Martín de Roa: ''Vida de doña Ana Ponce de León'' [...], Córdoba: Vda. de Andrés de Barrera, 1604. 5 hs. prel, 240 p. Publica el sermón 76, en p. 151-73. BNE, U-5027.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Libro espiritual o tratados sobre las principales festividades de la Santísima Virgen María, Madre de Dios.'' Barcelona: Hered. Vda. de Pla, 1865. BNE, 6 /5155 &amp;lt;3&amp;gt;(2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tres sermones de tres soberanos amores, de do pende toda la salud y bien del hombre.'' Valencia: Juan Chrysostomo Garriz, 1601.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''De la grandeza, y amor de Christo nuestro Redentor, y cómo deve ser principal materia de oración. Sacado de las Obras del V. P. Iuan de Ávila''. Madrid: Impr. Reino, 1635. [Extracto] Sevilla, Bibl. Univ., 33&amp;lt;7150&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tres tratados de las Obras del P. Maestro Iuan de Ávila, predicador apostólico. Del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Documentos espirituales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para sacerdotes.'' Madrid: María de Quiñones, 1639. BNE, 3/60811.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
La primera ed. impresa de los sermones o &amp;quot;tratados&amp;quot; de S. Juan de Ávila (como prefieren denominarlos las fuentes impresas y manuscritas de la época), es publicada por el P. Juan Díaz en la ''Tercera parte de las Obras'' (1596), íntegramente dedicada a ellos: en total 43. Desde 1581, sin embargo, estaba ya preparando la edición (Sta. Teresa así lo testimonia en una de sus cartas). Ya en esta ed. se realiza una clasificación temática de los sermones: &amp;quot;del Santísimo Sacramento de la Eucharistía&amp;quot;, &amp;quot;del Espíritu Santo&amp;quot;, &amp;quot;de las festividades de Nuestra Señora&amp;quot; y &amp;quot;de S. Joseph&amp;quot;. La 2ª ed. (Sevilla, 1603), añade alguna variante, pero sobre todo corrige puntos de doctrina &amp;quot;dudosa&amp;quot; y amplifica algunos pasajes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;Vid. ''O.C.'', III, p. XXIV-XXV, n. 10.&amp;lt;/ref&amp;gt;. El P. Martín Roa, publicaba un nuevo sermón (el n. 76) en su ''Vida de doña Ana Ponce de León'' (Córdoba, 1604), que no pasó a las sucesivas eds. A excepción del ''Tratado del Amor de Dios para con los hombres'', no vuelven a imprimirse los sermones avilinos hasta las eds. preparadas con motivo de la beatificación (1782 y 1792) y las preparadas por J. Fernández Montaña (1885 y 1901), que repiten las eds. antiguas. La “Academia Bibliográfico-Mariana” editaba 11 sermones marianos (siguiendo la ed. de 1759) en un volumen misceláneo: ''Libro espiritual o Tratados sobre las principales festividades de la Santísima Virgen María ''[...], Barcelona: Impr. Herederos de la Vda. de Pla, 1865. En 1909, el P. Manuel Fraile Miguélez O.S.A. daba a conocer tres nuevos sermones procedentes del rico ms. escurialense. Pero la mayor contribución de sermones inéditos será aportada por el P. García Villoslada, que da a conocer 22 sermones inéditos del ms. del Archivo Loyola, de Oña. Por fin, en la ed. ''O.C.'' (1970), se daba a conocer el contenido del sermonario que recopiló y anotó el mismo S. Juan de Ribera, existente en la Biblioteca del Patriarca del Real Colegio-Seminario &amp;quot;Corpus Christi&amp;quot; de Valencia. Existen algunos problemas de autoría, pues no todos los sermones son atribuidos al Mtro. Ávila en las fuentes (''ex. gr.'' &amp;quot;Sermón del Mandado&amp;quot;, del ms. Oña y otros). Un excelente estudio sobre los sermones, en ''O.C.'', III, p. XXIII-XXXI y R. García Villoslada, ''art. cit''. Sala Balust intuía que los &amp;quot;fragmenos eucarísticos&amp;quot; presentes en los mss. de Sacro Monte y de la Bibl. Diocesana de Córdoba (antigua Biblioteca Episcopal) podrían ser extractos de los sermones que, para la fiesta del Corpus Christi, envía el Maestro Ávila al arzobispo Guerrero en 1565 (vid. art. cit. en notas a los ms. citados; se editan estos fragmentos también en ''O.C.'', II, 866-9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Editado al frente de los sermones desde la ''Tercera parte de las obras'', el ''Tratado del Amor de Dios ''ha sido transmitido por vía manuscrita e impresa con frecuencia. De la importancia que ya en la época tiene el tratado, da cuenta la censura que, como consecuencia de hallarse entre los papeles del arzobispo Bartolomé Carranza, sufre antes de 1559&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;Cfr. L. Sala Balust: &amp;quot;Una censura de Melchor Cano y Fr. Domingo de Cuevas sobre algunos escritos del P. Mtro. Ávila&amp;quot;, ''Salmanticensis'' 2 (1955), 677-85. En concreto se censuran la Carta 20 del ''Epistolario'' y el &amp;quot;Tratado de amore Dei erga nos&amp;quot;.&amp;lt;/ref&amp;gt;. Existen varias ediciones modernas que lo presentan exento: ''Del amor de Dios para con los ''hombres. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1934. Con rigurosos criterios filológicos, el prof. A. Álvarez Rodríguez ha editdo críticamente el &amp;quot;Tratado del Amor de Dios&amp;quot; (Juan de Ávila, San, ''Tratado del amor de Dios'', Ed. Adelino Álvarez Rodríguez. Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2013) y el Sermón 27 (''Esperando al Consolador''. Ed. Adelino Álvarez Rodríguez. Roquetas de Mar [Almería]: Ed. Círculo Rojo, 2019).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Pláticas y Tratados espirituales&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;La referencia concreta a cada Plática, según O.C., I, 2000, que las publica todas.&amp;lt;/ref&amp;gt; ==&lt;br /&gt;
Agrupamos aquí, junto con las famosas ''Dos Pláticas para sacerdotes'', el ''Tratado sobre el sacerdocio'', descubierto por el P. Abad y que tanta relación tiene con las dos primeras Pláticas. Actualmente se conservan diez pláticas.&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 3620 (M-285), f. 100-5v y 112-5v: Pláticas 1-4. S. XVI-XVII. Vid. descripción supra. Cfr. ''Inventario'', tomo X, p. 136. Publica la Plática 4, según este ms., J. Durántez: &amp;quot;Manuscrito inédito del Beato Juan de Ávila&amp;quot;, ''Revista de Espiritualidad'', 8 (1943), 323-330.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9/2394 (''Olim'': ''Cortes'' 272; Est. 12, gr. 2ª, n. 272; 9-12-4-2394). S. XVI. Ms. facticio que recopila sermones, en mallorquín y castellano, de diversos autores, En f. 503-10v: Plática 16. Publicada por primera vez por L. Sala Balust en la ed. de ''O.C.'', II, 1953.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. &amp;amp;.III.21., f. 250-6: Plática 3. Vid. descripción supra. Cfr. J. Zarco Cuevas, ''op. cit.'', I, 293-8. Publicada por L. Villalba {{Versal}}o.s.a.: {{Fin}}&amp;quot;Cartas y sermones inéditos del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''La Ciudad de Dios'', 81 (1910), 481-90.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHSL, ms. L-166 (''Olim'': ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis).''' '''Siglo XVI. Vid. ''supra''. ''Cfr''. García Villoslada, ''art.cit.'', en ''Estudios eclesiásticos'', 19 (1945), 423-61. Las pláticas 1 y 2 están en dos versiones distintas (f. 129-38v y f. 161-73); las pláticas 6-14 (bajo el título &amp;quot;Pláticas 16 ad sacerdotes&amp;quot;), en los f. 115v-25v. Publicó por primera vez estas ocho pláticas J. Fernández Montaña en su ed. de ''Obras'', 1901 (2ª ed.)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toledo, Biblioteca Provincial, ms. 520, f. 51-69v: Pláticas 1 y 2. Siglo XVII. Vid. descripción supra. Cfr. Esteve Barba, ''op. cit.'', p. 436-7.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BN Roma, ms. ''Gesuitico'' 1372, f. 257-68: Plática 5. Vid. descripción supra. Cfr. J. Gómez Pérez, ''op. cit.'', n. 82, p. 54-5. El P. García Villoslada —''Miscelánea Comillas'', VII (1947), ''art. cit''.— describe el ms. y publica esta plática. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Santiago de Chile. Archivo Nacional, Fondo Antiguo, ms. 131, pieza 26. En los f. 1-8v: Plática 15 (incompleta).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Tratado sobre el sacerdocio ==&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[¿AHSL?] (''Olim'': Burgos. Biblioteca del Colegio Máximo de Oña), ms. 36.780, p. 669-96. Copia de 1871 a partir de otro ms., hoy perdido, de México. En un volumen de pláticas del P. Gil González Dávila y del P. Plaza. La copia está hoy ilocalizada. ''Cfr''. C. Mª Abad: &amp;quot;Un tratado inédito sobre el sascerdocio, original de Juan de Ávila&amp;quot;, ''Sal Terrae'' 32 (1944), 51-59 y 113-5. Lo publica él mismo en ''art. cit.'', ''Miscelánea Comillas'', XIII (1950), p. 95-159.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dos pláticas hechas a sacerdotes, por el Maestro Ávila ''[...], Córdoba: Andrés Barrera, 1595. 23 f. sin numerar. 14 cm. Madrid, Bibl. priv. de D. Miguel Herrero García. Vid. J. Vallejo: &amp;quot;Rarezas bibliográficas&amp;quot;, ''Bibliografía Hispánica II,'' Madrid, 1953, n. 3, p. 12-5.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dos pláticas hechas a sacerdotes por el P. M. Iuan de Ávila, predicador del Andaluzía, y un razonamiento de Nuestra Señora buelto de Latín en Romance Castellano.'' Roma: Esteuan Paolino, 1600. Bibl. Apost. Vatic., ''Stamp. Barb. ''V. VIII. 4.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dos pláticas hechas a sacerdotes ''[...] Santiago de Compostela: Luys de Paz, 1601. Cfr. J. M. Bustamante y Urrutia: ''Universidad de Santiago de Compostela. Catálogos de la Biblioteca Universitaria. III. Impresos del siglo XVII (1600-1699)''. Santiago, 1945, p. 7.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dos pláticas hechas a sacerdotes y un razonamiento de Nuestra Señora con Sta. Brígida ''[...] Valencia: Mey, 1617. Bibl. Universitaria de Barcelona, K. 13.231&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tres tratados de las Obras del P. Maestro Iuan de Ávila, predicador apostólico. Del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Documentos espirituales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para sacerdotes.'' Madrid: María de Quiñones, 1639. BNE, 3/60811.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Tratado de lo qve sentía el P. Maestro Ávila de la disposición para celebrar y las consideraciones que él vsaua para ello.'' Valladolid: Antonio Rodríguez, s. a. (c. 1680). 37 fols., sin portada. Parte del cap. XIX, y caps. XX-XXI (que incluye las dos Pláticas) sacado de la &amp;quot;Vida&amp;quot; del Ldo. Muñoz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
Las ''Dos pláticas hechas a sacerdotes'' fueron impresas, desde 1595, en múltiples ocasiones: además de las eds. reseñadas, se publican también en las eds. de ''Vida y obras'', de 1618 y 1674. Sobre la Primera Plática y el problema de autoría existente con ella, vid. nota en la ed. de ''O.C.'', I. La distinción entre &amp;quot;pláticas&amp;quot;, “cartas” y &amp;quot;sermones&amp;quot; no es respetada por las fuentes manuscritas e impresas, que utilizan ambas con cierta laxitud. De hecho, algunas de estas pláticas bien pudieran ser esbozos de sermones o tratados mayores. Hasta la ed. de ''Obras'' (1901) de J. Fernández Montaña, no se conocían más que las ''Dos Pláticas'', primeras. Este incorpora nueve del Ms. Loyola, de Oña. Las eds. del Apostolado de la Prensa (1927 y 1941) no las incluyen por no considerarlas avilinas. L. Sala Balust vuelve a incorporarlas, junto con otras más, en su ed. de ''O.C.'' (1953) que recoge por primera vez también las dos Pláticas a religiosas de los ms. de Santiago de Chile y la R.A.H.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Publicado en ''O.C. ''(1970) y (2000), este ''Tratado sobre el sacerdocio ''podría ser un desarrollo más extenso de las ''Dos Pláticas''. Publica también este tratado J. Esquerda Bifet en ''Juan de Ávila. Escritos sacerdotales''. Madrid: BAC, 1969 (Reimpr., 2000). Un estudio de las fuentes y edición (a partir de O.C.), por Juan Miguel Corral Cano, ''Las fuentes en el Tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad Sacerdotal'', Madrid: Ediciones Universidad San Dámaso, 2019, 395-459.&lt;br /&gt;
== Lecciones de Sagrada Escritura ==&lt;br /&gt;
Se recogen bajo este epígrafe dos comentarios hechos por S. Juan de Ávila a la &amp;quot;Carta a los Gálatas&amp;quot;, de S. Pablo y a la &amp;quot;Primera Epístola&amp;quot; de S. Juan.&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. &amp;amp;.III.21. Vid. descripción supra. ''Cfr''. J. Zarco Cuevas, ''op. cit.'', I, 293-8. Publica por primera vez y estudia este comentario el P. Camilo Mª. Abad {{Versal}}s.i.{{Fin}}: &amp;quot;Últimos inéditos extensos del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', XIII (1950), 195-233. En f. 1-94v: &amp;quot;Lecciones a la epístola a los Gálatas&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. a.IV.27. Siglo XVI (finales), 194f., 19 hs. &amp;quot;Declaración de la Primera Canónica del Apóstol San Juan&amp;quot;. Sin atribuir y mutilada al principio (comienza en la 3ª lección). Cfr. ''O.C.'', II, 2001, p. 16, n. 69. Sala Balust&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;Vid. ''O.C.'', I, p. 118, n. 57.&amp;lt;/ref&amp;gt; considera que es la versión original o primera redacción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, ms. 9-2387 (''Olim'': ''Cortes'' 265; 12-12-2/265). Siglo XVI, 76 f. &amp;quot;Jesús, María. Síguense las lectiones que leyó el Padre Maestro Joannes de Ávila en Çafra sobre la canónica de San Joan &amp;quot;. ''Cfr''. ''O.C.'', II, 2001, p. 16, n. 70. Distribuido también en 24 lecciones; versión idéntica, pero completa, de la del ms. escurialense.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Universitaria de Salamanca, ms. 674 (''Olim'': BUS 3-5-21). 1553, 113f. &amp;quot;Las leçiones que leyó el Maestro Ávila de la canónica primera de San Joan en Zafra&amp;quot;. ''Cfr''. ''Catálogo de manuscritos de la Biblioteca Universitaria de Salamanca''. Salamanca: Universidad, 1997, Tomo I, p. 387-8. No está dividido en &amp;quot;lecciones&amp;quot;, como los ms. anteriores. Según Sala Balust, ''loc. cit.'', sería una &amp;quot;versión&amp;quot; o resumen de la primera redacción, conservada en los ms. de El Escorial y la R.A.H. Editado por primera vez en la ed. de ''Obras'', 1901 (2ª ed.), de J. Fernández Montaña.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
Llama la atención que no exista ninguna referencia a estas &amp;quot;lecciones&amp;quot; en ninguna ed. de las ''Obras'' del Mtro. Ávila, ni en las relaciones de escritos mandadas a la Congregación de Ritos en el s. XVI, que tantos detalles valiosos proporcionan. Las &amp;quot;Lecciones a la carta los Gálatas&amp;quot; aparecen sin atribución alguna en el único ms. que las ha consevado. Incluidas en un ms. de sermones y cartas de Juan de Ávila, el P. Abad las da a conocer en 1950, atribuyéndoselas a partir de un estudio del estilo y del contenido. Desde entonces han sido incluidas en las distintas eds. de ''O.C.'' (1952-3, 1970 y 2000-4). No existe problema de autoría en el caso de las &amp;quot;Lecciones a la Primera Canónica de S. Juan&amp;quot;. La considerada por Sala Balust como versión reducida o 2ª redacción (procedente del ms. de la Univ. de Salamanca) fue editado por J. Fernández Montaña en la 2ª ed. de las ''Obras'' (1901), preparada por él. La 1ª redacción, o versión más próxima al original, es publicada por primera vez en ''O.C., ''IV, (1970).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escritos de Reforma ==&lt;br /&gt;
Los distintos escritos de contenido reformador de S. Juan de Ávila, pueden reducirse a tres: dos Memoriales para el Concilio de Trento (2ª y 3ª convocatorias) y un memorial para el Concilio Provincial de Toledo (1565-6), que suponía una adaptación de los decretos tridentinos a las diócesis españolas. Conocidos por diversas referencias desde 1618&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;En la ed. de ''Vida y Obras'', del Ldo. Martín Ruiz de Mesa, el censor Christoval de Ovalle impide su publicación considerando que: &amp;quot;cessó la necessidad de imprimirlo&amp;quot; (fol. prel.)&amp;lt;/ref&amp;gt;, se creían perdidos hasta que el profesor H. Jedin da a conocer uno de ellos en 1936&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;P. H. Jedin: &amp;quot;Juan de Avila als Kirchenreformer&amp;quot;, ''Zeutschrift für'' Asze''se und Mystik, ''11 (1936), 124-38. &amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Archivio Storico Pontificia Univ. Gregoriana, ms. 712 (''Miscell. Conc. Trid.''). Varios papeles, entre otros una biografía del arzobispo Guerrero. Siglo XVI (último tercio). [Memorial Segundo para el Concilio de Trento]. ''Cfr''. Jedin, ''art. cit''., nota y C. M.ª Abad: &amp;quot;Dos Memoriales inéditos del Bto. Juan de Ávila para el Concilio de Trento&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', 3 (1945), p. X, nota 8.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Archivio Storico Pontificia Univ. Gregoriana, ms. 1334 (''Miscell. Conc. Trid.'') Ca. 1561. 2 h., 60 f., 2 h. &amp;quot;P. Mº Juan de Avila. Algunas cosas que debia proveer el Tridentino&amp;quot;. [''Memorial Segundo para el Concilio de Trento'']. Contenido: Primera causa heresum (f. 2r); Segunda causa (f. 4v); Tercera causa (f. 12v); De las Religiones (f. 53r). Vid. O.C.,vol. II, 521-619. Acceso a la ed. digitalizada y transcripción en portal &amp;quot;GATE&amp;quot; (Monumenta Concilli Tridentini Works) del Archivo Histórico de la Pontificia Universidad Gregoriana (AHUG): (&amp;lt;https://gate.unigre.it/mediawiki/index.php/Index:FC_1334.djvu&amp;gt;)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Granada. Biblioteca de la Abadía de Sacromonte, ms. 17 (ms. 76). Siglo XVI, 87 fols. ''Cfr''. R. Sánchez de Lamadrid, {{Versal}}s.i.: {{Fin}}&amp;quot;Las «Advertencias al Concilio de Toledo 1565-1566», del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''Archivo Teológico Granadino'', 4 (1941), 137-241, que estudia y edita este importante tratado a partir de este ms. y del conservado en BNE, ''vid. infra''; y Mª C. Calero Palacios: ''La Abadía del Sacromonte de Granada. Catálogo de Manuscritos''. Granada: Universidad, 1999, n. 17, p. 120-2.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 8340 (V-124). Siglo XVI. Varios tratados de reformación eclesiástica. ''Cfr''. ''Inventario'', XII, 307-8 y Lamadrid, ''art. cit.'' supra. &amp;quot;Aduertentiae ad Synodum Toletanvm Magistri Abila vir doctissimi et piissimi...&amp;quot;, f. 18-95.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. &amp;amp;.III.21. ''Cfr''. J. Zarco Cuevas, ''op. cit.'', I, 293-8.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RBME, ms. J.III.27. Siglo XVI-XVII. ''Cfr''. J. Zarco Cuevas, ''op. cit.'', II, p. 126-7. Copia incompleta del &amp;quot;Memorial Segundo para Trento&amp;quot;, tiene anotaciones autógrafas de Felipe II. Lo publica el P. Abad en &amp;quot;Segundo memorial para Trento del Bto. Juan de Ávila. Una copia en El Escorial manejada por Felipe II&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', VI (1946), 279-92.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
RAH, Ms. 9/5853, leg. 27 (''Olim'': leg. 27-2ª E-37; ms. Est. 27, gr. 2, n. 27). 254 hs. sin foliar, 220 X 160 mm., encuadernación en cartón. Cfr. C. M.ª Abad: &amp;quot;Dos Memoriales inéditos del Bto. Juan de Ávila para el Concilio de Trento&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', 3 (1945), X-XI, n. 8.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
AHPC, ms. &amp;quot;de Juana Tello&amp;quot; [ms. del P. Valentín Sánchez S.I. con los dos “Memoriales al Concilio de Trento”]. &amp;quot;Diferentes escritos de el Venerable Padre Maestro Juan de Áuila Predicador Apostólico de la Andaluçía&amp;quot;. &amp;quot;De la veneración que se debe a los Concilios. Memorial a su Magestad, etc.&amp;quot;, f. 50v-55r. ''Cfr''. Sala Balust, ''art. cit''., ''La Ciencia Tomista'', 198-9.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roma. Biblioteca Angélica, ms. 518 (D. 8. 21) ''Cfr''. Sala Balust: &amp;quot;Más ediciones castellanas y portuguesas del Maestro Ávila&amp;quot;, ''Maestro Ávila'' 2 (1946), 181-87. Traducción portuguesa del s. XVI del &amp;quot;Tratado sobre las herejías&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Córdoba. Biblioteca Diocesana, ms. 6-20-11, copia literal del ms. 76 de Sacro Monte, de Granada. ''Cfr''. L. Sala Balust: &amp;quot;Fragmentos eucarísticos inéditos del Beato Maestro Ávila&amp;quot;, ''Manresa'', 19 (1947), 364-70.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Santiago de Compostela. Archivo Provincial PP. Franciscanos, ms. T-2. &amp;quot;Maestro Ávila. Sobre la reformación de la Iglesia y estado&amp;quot;. Siglo XVI. ''Cfr''. ''San Juan de Ávila. Siete tratados inéditos.'' Ed. I. Vázquez Janeiro. Madrid: Fund. Univ. Española- Univ. Pont. Salamanca, 2000, varios tratados del ''Memorial Segundo al Concilio de Toledo''.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
HSA, Ms. &amp;quot;D&amp;quot;. 12 cuad. Se trata de una copia del s. XVIII que recoge las &amp;quot;Advertencias al Concilio de Toledo&amp;quot;. ''Cfr''. L. Sala Balust: &amp;quot;Cartas inéditas del P. Maestro Juan de Ávila y documenos relativos a Fray Domingo de Valtanás&amp;quot;, ''Hispania Sacra'' 14 (1961), 155-70.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
La dispersión de las fuentes en las que se hallan los diferentes escritos de reforma del P. Ávila, ha causado numeros problemas de identificación y organización de este corpus de escritos. Los dos estudiosos principales —el P. Camilo M.ª Abad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;Cfr. C. Mª Abad: &amp;quot;Dos Memoriales inéditos del Bto. Juan de Ávila para el Concilio de Trento&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', III (1945) y &amp;quot;Últimos inéditos extensos del Bto. Juan de Ávila&amp;quot;, ''Miscelánea Comillas'', XIII (1950).&amp;lt;/ref&amp;gt; y Luis Sala Balust&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;Cfr. L. Sala Balust: &amp;quot;Los tratados de reforma del P. Maestro Ávila&amp;quot;, ''La Ciencia Tomista'', 73 (1947), 185-233.&amp;lt;/ref&amp;gt;— no coinciden, de hecho, en su clasificación. La ed. de ''O.C.'' (1970 y 2000), edita por primera vez la serie completa de escritos de reforma atendiendo a los diversos mss. conocidos hasta el momento. Aún resta, sin embargo, integrar en una edición crítica todas las versiones que han aparecido desde la lejana ed. del P. Abad en una edición crítica. Recientemente, estudian el contenido M. J. Fernández Cordero, ''op. cit.'' (459-516) y José Ramón Godino Alarcón, ''Los Memoriales de Reforma de San Juan de Ávila: fuentes de inspiración y análisis histórico-teológico'', Madrid: Ediciones Universidad San Dámaso (Disertationes Theologicae, 28), 2018.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Escritos y tratados menores. Poesía ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Son muchos los escritos de menor extensión y tradición manuscrita e impresa, algunos de atribución discutida (publicados en ''O.C.'', II, 2001). Entre ellos: ''Exposición de la Bienaventuranzas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;En dos ms.:BNE, ms. 6342 (exposición de la tercera bienaventuranza), f. 51-8v y H.S.A., ms. &amp;quot;C&amp;quot;,f. 258-9. También en ''Vida y Obras'' (1618 y 1674) Uno de los decretos enviados a la Congr. SS. Ritos ¿1746? mecionaba un &amp;quot;Sermo de Beatitudine in quarto&amp;quot;, hoy perdido, del que pueden dar idea estos fragmentos. Edita la versión de BNE, J. Sola: &amp;quot;Un inédito del B. Ávila sobre las bienaventuranzas&amp;quot;, ''Manresa,'' 15(1943), 274-82. Vid. también ''O.C.'', II, 799-807 y 809-10.&amp;lt;/ref&amp;gt;''&amp;lt;nowiki&amp;gt;; Meditación del beneficio que nos hizo el Señor en el Sacramento de la Eucharistía&amp;lt;/nowiki&amp;gt;''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;Archivo Loyola, Colegió Máximo S.I. de Oña, ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis, f. 147v-9v. Editado ya por Fernández Montaña, ''Obras'' (1901), vol. 2, p.589-94.&amp;lt;/ref&amp;gt;''&amp;lt;nowiki&amp;gt;; Ecce homo&amp;lt;/nowiki&amp;gt;''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;Archivo Loyola, Colegió Máximo S.I. de Oña, ms. est. 8, plút. 4, n. 55 bis, f. 145v-6v. A pesar de su atribución al Maestro Ávila en ''O.C''., se trata de una copia del fragmento correspondiente del ''Libro de la Oración y meditación'' (ff. 63v-66), de fray Luis de Granada, como intuyó el P. García Villoslada.&amp;lt;/ref&amp;gt;''&amp;lt;nowiki&amp;gt;; Dialogus inter confessarium et paenitentem&amp;lt;/nowiki&amp;gt;''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;RAH, ms. 9/2169 (''Olim'': Ms. &amp;quot;Cortes&amp;quot; 34), f. 303v-331v.&amp;lt;/ref&amp;gt;''&amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' o'' ''las ''Reglas de Vida Christiana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;Publicadas en la ed. de ''Avisos y reglas christianas'', de Alcalá, 1556 y en la ''Guía de pecadores'' (Lisboa, Ioannes Blauio de Colonia, 1556, f. 171v-6), de fray Luis de Granada; de forma abreviada en el ms. &amp;amp;.III.21, f.275v-6v, de la Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial. Bajo diversos nombres (&amp;quot;Diez documentos&amp;quot; y otros) aparece en todas las eds. de ''Obras'' y en muchas fuentes manuscritas.&amp;lt;/ref&amp;gt;''.'' Asimismo, pertenecen a esta categoría los tratados editados por Isaac Vázquez Janeiro: ''San Juan de Ávila. Siete tratados inéditos.'' Madrid: F. Univ. Española- Univ. Pontificia de Salamanca, 2000, del Ms. T-2 del Archivo de los PP. Franciscanos, de Santiago de Compostela.&lt;br /&gt;
== Traducción de Imitación de Cristo. ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
''Impresos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Contemptus mundi: nueuamente romançado ''[...] [Sevilla: Juan Cromberger, 1536] 120 fols. sin numerar, 13,5 cm. Existen dos ediciones salidas de la misma imprenta, ciudad y año, iguales en contenido, tamaño, portada y tipos, diferentes tan solo en el colofón. BNE, R-1221; Salamanca, Bibl. Convento de San Esteban, 094, 9-71; British Library, C. 125.a.12.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Estado de la cuestión ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se trata de una nueva versión de la ''Imitación de Cristo'', que remozaba la de la primera edición castellana de la obra (Sevilla: Ungut Alemano y Estanislao Polono, 1493). Desde la ed. de Pierres Cosin (Madrid, 1571) se atribuye la traducción a fray Luis de Granada, error repetido desde entonces en la bibliografía de la ''Imitación de Cristo'' y de fray Luis de Granada. Una ed. sevillana intentaba, sin éxito, corregir la falsa atribución (añadía al título: ''De nuevo corregido por vn padre de la Compañía de Iesús conforme al original latino y en la antigua y común traducción, que reformó el Maestro Juan de Ávila [... ]'', Sevilla: Juan de León, 1587). El primero en demostrar la autoría del Mtro. Ávila fue J. Tarré&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;quot;La traducción española de la «Imitación de Cristo»&amp;quot;, ''Analecta Sacra Tarraconensia'', XV (1942), 101-27. &amp;lt;/ref&amp;gt;, que revisa las ediciones hasta descubrir la falsa atribución a fray Luis de Granada. Apoyados en la doctrina que el traductor (anónimo) expone en el prólogo y en otros datos externos, defienden también la autoría de Juan de Ávila L. Sala Balust&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;''Obras Completas'',I, 1952, p. 95-6, n. 11.&amp;lt;/ref&amp;gt; y M. Bataillon&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;quot;Jean d'Avila retrouvé&amp;quot;, ''Bolletin Hispanique'' 57(1955), p. 5-44; y ''Erasmo y España.'' México: F.C.E., 1966 (2ª ed.), I, p. 193, n. 25.&amp;lt;/ref&amp;gt;. Publica esta traducción F. Martín Hernández: Tomás de Kempis, ''Imitación de Cristo''. Madrid: B.A.C., 1975, p. 1-244. La transcriben también las ed. de ''O.C.'', (1970 y 2000).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Composiciones en verso ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Testimonios ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Manuscritos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
BNE, ms. 860 (G.195 y C.495). ''Avisos para un alma religiosa''. Siglo XVII (ca. 1620). En f. 188v-9v: &amp;quot;Colloquio entre Christo y el Alma. Por el Maestro Auila [Nueve redondillas]: &amp;quot;Alma, ¿qué quieres de mí?...&amp;quot;; y en f. 189v-90v: &amp;quot;A todos los santos. Por el mismo autor [Ovillejo de 60 v.] &amp;quot;¿Quién dio a los santos el ser?...&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Biblioteca Universitaria de Zaragoza, ms. 250-2. 3vols. Año 1628. Códice con poesía de Bartolomé Leonardo de Argensola, Góngora, Quevedo, Hurtado de Mendoza, Lope de Vega y otros. Cfr. ''Cancionero de 1628. Edición y estudio del cancionero 250-2 de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza.'' Ed. J. M. Blecua, Madrid: C.S.I.C., 1945. En f. 396v: &amp;quot;Preguntas y respuestasd de Christo al alma: &amp;quot;Alma, ¿qué quieres de mí?...&amp;quot; Sin atribuir al Mtro. Ávila, publica dos estrofas más que la versión del ms. 860 de la BNE. Edita, según este códice, el poema: J. Cejador y Frauca: ''La verdadera poesía popular''. Madrid: 1921,Sección II, n. 1134, p. 26.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciudad del Vaticano. Archivum Apostolicum Vaticanum, Arch. Congr. SS. Rituum, ms. 239, f. 52 [Traducción del himno &amp;quot;Pange, lingua&amp;quot; en 10 sextillas]: Canta, lengu[a], glorioso...&amp;quot;; y f. 52v [Traducción del himno &amp;quot;Sacris Solemnis&amp;quot;]: &amp;quot;En tal solenidad...&amp;quot; Cfr. L. Sala Balust: &amp;quot;La Doctrina Cristiana del Mtro. Ávila&amp;quot;, ''Maestro Ávila'', 2(1949), 60-4. Ambos himnos publicados en la ed. de ''Obras'', 1756, tomo VI, p. 457-8 y 460-2, respectivamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Impresos''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Docvmentos espiritvales qve el Maestro Ivan de Avila, presbitero varón apostólico y Predicador insigne dio a vn mancebo discípulo suyo para que con seguridad siruiesse a Dios, nuestro Señor ''[...], Madrid: Vda. de Alonso Martín, a costa de Lucas Ramírez, 1623. BNE, 7/13536. En f. 24v-5v: &amp;quot;A todos los santos: &amp;quot;Quién dio a los santos el ser?...&amp;quot;; y en f. 25-v: &amp;quot;Coloquio entre Christo y el alma: &amp;quot;Alma, ¿qué quieres de mí?...&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además de estas dos composiciones, existen otros fragmentos en verso escritos por S. Juan de Ávila, como la &amp;quot;Declaración de los mandamientos&amp;quot; y otros escritos, que forman parte de su ''Doctrina Christiana''. Es conocido, a través de los testigos de los “Procesos informativos” para la causa de beatificación, que S. Juan de Ávila cantaba y traducía himnos para enseñar a los niños de la doctrina. Todas estas composiciones se publican en la ed. de ''O.C. ''(1970 y 2000).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
= EDICIONES ESPAÑOLAS DE OBRAS DE JUAN DE ÁVILA&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;Esta relación bibliográfica procede de: Julio C. Varas García, &amp;quot;Estudio y edición crítica de Audi, filia (1556), de Juan de Ávila&amp;quot;, Tesis doctoral inédita dirigida por Carmen Valcárcel (UAM) y Javier San José (USAL); defendida en la UAM el 23-junio-2022 (&amp;lt;http://hdl.handle.net/10486/703998&amp;gt;). Para las fuentes manuscritas de las diferentes obras, vid.: José Sola, &amp;quot;Nota bibliográfica. Códices, estudios, vidas, iconografía y ediciones de las obras del B. Ávila&amp;quot;, Manresa, 17 (1945), 351-388; J. Simón Díaz, &amp;quot;Juan de Ávila (san)&amp;quot;, en Bibliografía de la Literatura Hispánica. Tomo XII, Madrid: CSIC, 1984, 308-337; y las referencias anteriores de la entrada dedicada a &amp;quot;San Juan de Ávila&amp;quot; en el Diccionario Filológico de Literatura Española. Siglo XVI (Madrid: Castalia, 2009, 86-107).&amp;lt;/ref&amp;gt; =&lt;br /&gt;
== Obras completas ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, Padre Maestro, ''Obras del Padre Maestro Juan de Ávila, Predicador en el Andaluzía. Aora de nuevo añadida la Vida del Autor y las partes que ha de tener un predicador del Evangelio, por el padre fray Luis de Granada, de la Orden de Santo Domingo, y unas reglas de bien bivir del Autor.'' En Madrid: en casa de Pedro Madrigal, 1588. [Ed. fascimilar: Mairena de Aljarafe (Sevilla): Ediciones Extramuros, 2007].&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Primera ''[''-Segunda'']'' parte de las Obras del Padre Maestro Juan de Ávila, Predicador en el Andaluzía''. Madrid: en casa de Luis Sánchez, 1595.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía''. ''Dirigidas a doña Beatriz Ramírez de Mendoça, Condessa del Castellar. Esta tercera parte contiene 27 tratados del santíssimo Sacramento de la Eucharistía.'' Madrid: Pedro Madrigal, 1596. Dos tomos en un volumen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía. Trata del Santíssimo Sacramento y del Espíritu Santo y de Nuestra Señora. Dirigido a D. Beatriz Ramírez de Mendoça, Condessa del Castellar.'' Sevilla: por Bartolomé Gómez, 1603.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Primera [''y ''Segunda] Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía [...]'' Sevilla: Francisco Pérez, 1604.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}},'' Vida y obras del Maestro Ivan de Avila, predicador apostólico del Andaluzía, diuididas en dos tomos ''[...]Aora nuevamente añadido y emendado, por el Licenciado Martín Ruiz de Mesa, Capellán del Consejo Real. Dirigidas a la Inmaculada Virgen María, señora y abogada nuestra. 2 vols. Madrid: Viuda de Alonso Martín de Balboa, 1618.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Vida y obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, predicador apostólico del Andaluzía. Aora nuevamente añadido y enmendado por el Licenciado Martín Ruiz de Mesa, Capellán del Consejo Real. ''Dirigido al señor don Pedro Ulloa Golfín, Cavallero de la Orden de Alcántara, del Consejo Real de Castilla. 2 vols. Madrid: por Antonio Gonçález de Reyes. A costa de Gabriel de León, mercader de libros, 1674.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, clérigo, apóstol del Andalucía. Colección general de todos sus escritos. A expensas de Don Thomás Francisco de Aoíz. Dedicadas al Ilustríssimo señor don Diego de Roxas y Contreras, obispo de Cartagena, Governador del Real y Supremo Consejo de Castilla.'' 9 vols. En Madrid: por Andrés Ortega, 1759-1760.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Obras del Venerable Maestro Juan de Avila, clérigo, apóstol de la Andalucía. ''9 vols. En Madrid: en la Imprenta Real, 1792-1806.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Nueva edición de las obras del Beato Juan de Ávila, apóstol de Andalucía''. Con prólogos, notas, dirección y corrección del presbítero Dr. D. José Fernández Montaña. 4 vols. Madrid: Tipografía de San Francisco de Sales, 1894-1895.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Nueva edición de las obras del Beato Juan de Ávila, apóstol de Andalucía. ''(2ª edición revisada y aumentada). Ed. José Fernández Montaña, Madrid, Imprenta de San Francisco de Sales, 1901, 4 tomos (I. Vida. Epistolario. II. Audi, filia. Pláticas. III. Sermones. IV. 16 Sermones. Lecciones 1ª Epístola de San Juan).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Obras del Beato Maestro Juan de Ávila. ''Madrid: [Suc. de Rivadeneyra] Apostolado de la Prensa, 1927.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
——,{{Fin}} ''Obras espirituales del Padre Maestro Juan de Ávila, Predicador en la Andalucía'', 2 vols. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1941 (2ª Ed.)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Obras completas del B. Mtro. Juan de Ávila. Edición Crítica'', 2 vols., Ed. Luis Sala Balust, Madrid: La Editorial Católica (BAC), 1952-1953. [I. Epistolario. Escritos menores; II. Sermones. Pláticas espirituales].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Obras Completas del Santo Maestro Juan de Ávila. Edición Crítica. ''6 vols. Ed. Luis Sala Balust (+) y Francisco Martín Hernández. Madrid: La Editorial Católica (BAC), 1970-1971. [I. Biografía. Audi, filia (1556 y 1574); II. Sermones: ciclo temporal; III. Sermones (ciclo santoral). Pláticas espirituales. Tratado sobre el sacerdocio; IV. Comentarios bíblicos. V. Epistolario. VI. Tratados de reforma. Tratados menores. Escritos menores]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Obras Completas. Nueva edición crítica'', Ed. Luis Sala Balust (+) y Francisco Martín Hernández, 4 vols. Madrid: BAC, 2000-2003 [1ª Reimpr. 2007].&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Avisos y reglas cristianas ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, Maestro, ''Avisos y reglas christianas para los que desean servir a Dios aprovechando en el camino espiritual. Compuestas por el Maestro Ávila sobre aquel verso de David Audi, filia et vide et inclina aurem tuam.'' Véndense en casa de Luis Gutiérrez, librero en Alcalá de Henares. 1556.&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Avisos y reglas cristianas sobre aquel verso de David: AUDI, FILIA, ''Introducción y edición de Luis Sala Balust, Barcelona: Juan Flors, {{Versal}}1963{{Fin}}.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia'' (I) en ''Obras Completas. del Santo Maestro Juan de Ávila''. Nueva edición revisada y continuada por Francisco Martín Hernández. 6 vols. Madrid: La Editorial Católica, 1970, Vol. I, 431-542.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia'' (I), en ''Obras Completas. Nueva edición crítica''. Introducciones, edición y notas de Luis Sala Balust y Francisco Martín Hernández. Madrid: BAC, 2007 (Reimpr. 2000), Tomo I, 405-532.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Libro espiritual ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, Reverendo Padre Maestro,'' Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos. De la fee y del proprio conoscimiento, de la penitencia, de la oración, meditación y Passión de nuestro Señor Iesu Christo, y del amor de los próximos ''[...] ''Visto y aprovado por los señores del Consejo de su Magestad de la Sancta General Inquisición. Dirigido al Illustríssimo señor don Alonso de Aguilar, marqués de Priego, señor de la casa de Aguilar''. En Toledo: en casa de Juan de Ayala, 1574. &lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}},'' Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos. De la fee y del proprio conoscimiento, de la penitencia, de la oración, meditación y Passión de nuestro Señor Iesu Christo, y del amor de los próximos ''[...] ''Visto y aprovado por los señores del Consejo de su Magestad de la Sancta General Inquisición. Dirigido al Illustríssimo señor don Alonso de Aguilar, marqués de Priego, señor de la casa de Aguilar''. En Madrid: en casa de Pedro Cosin, 1574.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual sobre el verso AUDI FILIA que trata de cómo hemos de oír a Dios y huir de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio. ''Salamanca: en casa de Mathias Gats, 1575.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos''. Alcalá: en casa de Antón Sánchez de Leyua. A costa de Blas de Robles, 1577.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual que trata de los malos lenguajes del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos''. Alcalá de Henares: en casa de Juan Íñiguez de Lequerica. Por la Compañía, 1581.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual, sobre el verso Audi filia, et vide &amp;amp;c., ''en ''Obras del Padre Maestro Juan de Ávila predicador en el Andaluzía. Aora de nuevo añadida la Vida del Autor y las partes que ha de tener un predicador del Evangelio, por el padre fray Luis de Granada, de la Orden de Santo Domingo, y vnas reglas de bien biuir del Autor''. Madrid: en casa de Pedro Madrigal, 1588. 4º, ff. 273-492.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual que trata de los malos lenguages del mundo, carne y demonio, y de los remedios contra ellos. ''Lisboa: en casa de Afonso López, 1589.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro Espiritval, sobre el verso Avdi filia, et vide, &amp;amp;c.'', en ''Primera ''[''-Segunda'']'' parte de las Obras del Padre Maestro Juian de Ávila, Predicador en el Andaluzía''. Madrid: en casa de Luis Sánchez, 1595, ff. 1-227 (desde f. 82).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Primera parte del Libro Espiritual sobre el verso Audi filia, et vide. &amp;amp;c ''Sevilla: en casa de Francisco Pérez, 1604.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro Espiritual sobre aquel verso Audi filia, et vide, &amp;amp;.'', en ''Vida y obras del Maestro Ivan de Avila, predicador apostólico del Andaluzía, diuididas en dos tomos.'' Madrid: Viuda de Alonso Martín de Balboa, 1618, Tomo I, ff. 58-220v.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro Espiritual sobre el verso Audi filia, et vide &amp;amp;, ''en ''Vida y obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, predicador apostólico del Andaluzía. Aora nuevamente añadido y enmendado por el Licenciado Martín Ruiz de Mesa, Capellán del Consejo Real. ''Madrid: por Antonio Gonçález de Reyes. A costa de Gabriel de León, mercader de libros, 1674, Tomo I, 188-324.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro Espiritual, sobre el verso Audi Filia, &amp;amp; Vide, &amp;amp;c''., en ''Obras del Venerable Maestro Juan de Ávila, clérigo, apóstol del Andalucía. Colección general de todos sus escritos. A expensas de Don Thomás Francisco de Aoiz.'' 9 vols. Madrid: Andrés Ortega, 1759-1760, Tomo III, p. 17Tomo IV, 226.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro Espiritual, sobre el verso Audi Filia, &amp;amp; Vide, &amp;amp;c.'', en ''Obras del Venerable Maestro Juan de Avila, clérigo, apóstol de la Andalucía. ''9 vols. Madrid: Imprenta Real, 1792-1806, Tomo I, 23-397 Tomo II, 1-220.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
——, ''Libro espiritual sobre el verso ''Audi, filia et vide etc''.'' en ''Obras escogidas de varios autores místicos españoles''. Dirección de Eugenio de Ochoa. Paris: Baudry, Librería Europea, 1847, Tomo 2, 128-270. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Audi, filia, ''en ''Nueva edición de las obras del Beato Juan de Ávila, apóstol de Andalucía''. Con prólogos, notas, dirección y corrección del presbítero Dr. D. José Fernández Montaña. 4 vols. Madrid: Tipografía de San Francisco de Sales, 1894-1895 (Tomo II).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tratado del Audi, filia,'' en ''Nueva edición de las obras del Beato Juan de Ávila, apóstol de Andalucía.'' Con prólogos, notas, dirección y corrección del presbítero Dr. D. José Fernández Montaña. 4 vols. Segunda Edición revisada y aumentada. Madrid: Imprenta de San Francisco de Sales, 1901, Tomo II, 1-325.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual'', en Obras'' del Beato Maestro Juan de Ávila. ''Madrid: [Suc. de Rivadeneyra] Apostolado de la Prensa, 1927.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual'', en ''Obras espirituales del Padre Maestro Juan de Ávila.'' 2ª Ed. 2 vols. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1941.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia''. Madrid: Rialp (Neblí, Clásicos de Espiritualidad, 10), 1957.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia'' (II) en ''Obras Completas. del Santo Maestro Juan de Ávila''. Nueva edición revisada y continuada por Francisco Martín Hernández. 6 vols. Madrid: La Editorial Católica, 1970, Vol. I, 543-849.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Audi, filia''. Edición de A. Granado Bellido. Madrid: San Pablo (Maestros, 6), 1997, (Edición con texto modernizado).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Audi, filia''. Ed. Teodoro H. Martín y Francisco Martín Hernández. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos (Clásicos de Espiritualidad), 1999. 21 cm.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia'' (II), en ''Obras Completas. Nueva edición crítica''. Introducciones, edición y notas de Luis Sala Balust y Francisco Martín Hernández. Madrid: BAC, 2007 (Reimpr. 2000), Tomo I, 533-780.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Audi, filia''. Edición y actualización castellana de Pablo Cervera Barranco. Burgos: Monte Carmelo, 2022 (Edición con texto modernizado).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Epistolario Espiritual ==&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}},'' ''[Cartas de Ávila], Baeza: Juan Bautista de Montoya: antes de 1578. Sin ejemplar. Ed. supuesta (Huerga, 1978: 430; en AHN, ''Inquisición'', Leg. 4443, n. 24, f. 32; Cátedra, 2001: 217, n. 39). &lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Primera [''y ''Segunda] parte del Epistolario Espiritual para todos estados''.Madrid: Pierres Cosin, a costa de Francisco de Castañeda, 1578. 2 tomos en un volumen. (BNE, R-31290 y R-31292). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Primera ''[-''Segunda'']'' parte del Epistolario Espiritual para todos ''estados. Alcalá de Henares: Juan de Lequerica, a costa de Blas de Robles y Diego de Xaramillo, 1579 (BNE, R-25924, R-23344-5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, «Epistolario Espiritual del Venerable Mtro. Juan de Ávila», en ''Epistolario Español. Tomo I''. Ed. Eugenio de Ochoa. Madrid: Imp. de La Publicidad (B.A.E., 13), 1850, 295-462.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Disciplina espiritual, sacada de su «Epistolario»''. Madrid: La España Editorial, [s.a.: 1903?].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Epistolario espiritual''. Selección y notas por Manuel de Montoliu. Zaragoza: Ed. Ebro, 1940.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Epistolario Espiritual''. Edición y notas de D. Vicente García de Diego, Madrid: Ediciones de &amp;quot;La Lectura&amp;quot; (Clásicos Castellanos, 11), 1912.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''San Juan de Ávila en su epistolario.'' Selección Dionisio Parra Sánchez. Madrid: BAC, {{Versal}}2005{{Fin}}.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''San Juan de Ávila en su epistolario. Selección de textos'', Ed. Dionisio Parra Sánchez, Madrid: BAC, 2005.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Epistolario. Selección de cartas'', Ed. Fidel Villegas, Madrid: Palabra, 2017.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Sermones ==&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila, {{Fin}}''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía''. ''Dirigidas a doña Beatriz Ramírez de Mendoça, Condessa del Castellar. Esta tercera parte contiene 27 tratados del santíssimo Sacramento de la Eucharistía.'' Madrid: Pedro Madrigal, 1596. 2 tomos en un volumen.&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tercera Parte de las Obras del Padre Maestro Iuan de Ávila, Predicador en el Andaluzía. Trata del Santíssimo Sacramento y del Espíritu Santo y de Nuestra Señora. Dirigido a D. Beatriz Ramírez de Mendoça, Condessa del Castellar.'' Sevilla: por Bartolomé Gómez, 1603.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Libro espiritual o Tratado sobre las principales festividades de la Santísima Virgen María, por el Venerable Maestro clérigo Juan de Ávila'', Barcelona: Imprenta de los Herederos de la V. de Plá, 1865.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Sermones del Espíritu Santo'', Madrid: Rialp (Neblí, Clásicos de Espiritualidad, 16), 1957. (2ª Ed., 1998).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Siete tratados inéditos.'' Ed. Isaac Vázquez Janeiro. Madrid: Fundación Universitaria Española-Un. Pontificia de Salamanca, 2000.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Esperando al Consolador''. Ed. Adelino Álvarez Rodríguez. Roquetas de Mar (Almería), Círculo Rojo, 2019.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Tratado del amor de Dios ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, ''Tres sermones de tres soberanos amores, de do pende toda la salud y bien del hombre.'' Valencia: Juan Chrysostomo Garriz, véndense en casa de Frances Miguel, 1601 (Valencia, Biblioteca Valenciana, XVII/347; Valencia, Biblioteca Municipal Serrano Morales, 9/223[1]).&lt;br /&gt;
{{Versal}}Nierember{{Fin}}, Juan Eusebio, ''De la grandeza, y amor de Christo nuestro Redentor, y cómo deve ser principal materia de oración. Sacado de las Obras del V. P. Iuan de Ávila''. Madrid: Impr. Reino, 1635. (Sevilla, Bibl. Univiversitaria, A 033/150 [06]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}Juan de Ávila, {{Fin}}''Tres tratados de las obras del P. Maestro Iuan de Avila Predicador Apostolico del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Docvmentos Espiritvales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para Sacerdotes''. En Madrid, María de Quiñones, 1639 (BNE, 2/36.626).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Del amor de Dios para con los hombres''. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1934.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tratado del amor de Dios''. Montilla (Córdoba): Centro Diocesano &amp;quot;Juan de Ávila&amp;quot; (Montilla), 2011 [Ed. no venal con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, Madrid, agosto de 2011; según ''OC''].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tratado del amor de Dios'', Ed. Adelino Álvarez Rodríguez. Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, {{Versal}}2013{{Fin}}.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Doctrina Admirable (Carta 184) ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila, {{Fin}}''Docvmentos espiritvales que el Maestro Ivan de Ávila, presbítero varón apostólico y Predicador insigne dio a vn mancebo discípulo suyo para que con seguridad siruiesse a Dios nuestro Señor.'' Madrid: Vda. de Alonso Martín, a costa de Lucas Ramírez, 1623. (BNE, 7/13.536).&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Documentos espirituales que el Maestro Juan de Avila ... dio a un mancebo discipulo suyo para que con seguridad serviese a Dios nuestro Senor''. Roma, Corbelletti, 1635 (Biblioteca Apostolica Vaticana, Stamp.Barb.V.XI.110; Stamp.Barb.V.XIII.28 [int.1]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Tres tratados de las obras del P. Maestro Iuan de Avila Predicador Apostolico del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Docvmentos Espiritvales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para Sacerdotes''. En Madrid, María de Quiñones, 1639 (BNE, 2/36.626).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Dos pláticas hechas a sacerdotes ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila,{{Fin}} ''Dos pláticas hechas a sacerdotes, por el Maestro Ávila [...]'', Córdoba: Andrés Barrera, 1595. 23 f. sin numerar. 14 cm. Madrid, Bibl. priv. de D. Miguel Herrero García. (Vallejo, 1953: 12-15, n. 3).&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Dos pláticas hechas a sacerdotes por el P. M. Iuan de Ávila, predicador del Andaluzía, y un razonamiento de Nuestra Señora buelto de Latín en Romance Castellano.'' Roma: Esteuan Paolino, 1600. (Bibl. Apost. Vatic., ''Stamp. Barb. ''V. VIII. 4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Dos pláticas hechas a sacerdotes por el P. M. Iuan de Ávila, predicador del Andaluzía, y un razonamiento de Nuestra Señora buelto de Latín en Romance Castellano.'' Roma: por Stefano Il Paolini, 1600 (Bibl. Apost. Vatic., Stamp.Barb.V.VIII.4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Dos pláticas hechas a ''sacerdotes. Santiago de Compostela: Luys de Paz, 1601. (Santiago de Compostela, Biblioteca Universidad, 15270; RSE 4290).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}},'' Dos pláticas hechas a sacerdotes y un razonamiento de Nuestra Señora con Sta. Brígida''. Valencia: Mey, 1617. (Bibl. Universitaria de Barcelona, K. 13.231).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tres tratados de las Obras del P. Maestro Iuan de Ávila, predicador apostólico. Del amor de Dios para con los hombres, y de la confiança que por esta razón deven tener. Documentos espirituales para acertar en el fin y medios de la oración mental. Dos pláticas para sacerdotes.'' Madrid: María de Quiñones, 1639 (BNE, 3/60811).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tratado de lo que sentía el P. Maestro Ávila de la disposición para celebrar y las consideraciones que él usava para ello.'' Valladolid: Antonio Rodríguez, s. a. (c. 1680). 37 ff., sin portada (Parte del cap. XIX, y caps. XX-XXI, que incluye las dos ''Pláticas'', sacado de la ''Vida'' (1635) de Luis Muñoz) (BNE, VE, 122-30).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Tratado sobre el sacerdocio ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila,{{Fin}} ''Tratado sobre el sacerdocio'' (Abad, 1944: 51-59 y 113-115).&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Tratado del sacerdocio'', en ''Escritos sacerdotales'', Ed. Juan Esquerda Bifet, Madrid: BAC, 2000 (1ª ed. 1969), 138-182.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Tratado sobre el sacerdocio'', en J.M. o, ''Las fuentes en el Tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de Teología y Espiritualidad Sacerdotal'', Madrid: Ediciones Universidad San Dámaso, 2019, 395-459.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Doctrina cristiana ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.3937in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila,{{Fin}} [''Doctrina christiana que se canta. Oydnos vos por amor de Dios''], Baeza. ''Ante'' 1554 (Infantes, 1995: 48; Cátedra, 2001: 278, n. 75).&lt;br /&gt;
{{Versal}}——, {{Fin}}''Doctrina Christiana, que se canta. Oydnos vos por amor de Dios. Hay añadido de nuevo el Rosario de nuestra Señora: y vna instrucción muy necessaria ansí para los niños como para los mayores.'' [Valencia: Junto al molino de la Rouella], [¿Juan Navarro?] , [1554]. 24 fols., 24º, letra gótica. Bibl. Nazional Braidense, de Milán, Z.Y.1.70. (Huerga, 1969: 113-147).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
——, [Cartilla de &amp;quot;Oídnos vos&amp;quot;] ¿Toledo: Juan de Ayala, 1556? ¿4º?, 8 hs. (Blanco Sánchez, 1987: 207-250; Infantes, 1995: 48-9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
——, ''Doctrina Christiana, que se canta. Oydnos vos por amor de Dios. Añadida agora de nuevo y mejorada de un villancico espiritual.'' Valencia: Pedro de Huete, 1574. 8º, 8 hs. (4 conservadas), gót. Bibl. Jagellona de Cracovia, CIM/1289 (Cerezo Rubio, 1988: 77-150, n. 13; Infantes, 1995: 143-4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Doctrina cristiana que se canta'', Ed. Luis Resines. Madrid: Khaf, 2012.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Reglas de bien vivir ==&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.3937in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila,{{Fin}} ''Reglas de bien vivir compuestas por el R.P.M. Juan d'Avila, con un breve Catechismo del R.P. Canisio ... y varias Lethanias para el exercito del rey catholico don Philippe''. En Anveres: En la Emprenta Plantiniana, 1595 (Biblioteca Apostolica Vaticana, Stamp. Barb. VII.153 [int.2]).&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Declaración de los diez mandamientos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;Una de las partes en que está dividida la ''Doctrina christiana'', atribuida al Maestro Ávila, contiene de hecho una «Declaración de los diez mandamientos», por lo que algunos estudiosos como Luis Resines (&amp;quot;Introducción&amp;quot;, en San Juan de Ávila, ''Doctrina cristiana que se canta'', Ed. Luis Resines. Madrid: Khaf, 2012, 5-172) consideran que la referencia a esta obra en el Prólogo del ''Libro espiritual'' (1574) se realiza, en realidad, a la ''Doctrina christina''.&amp;lt;/ref&amp;gt; ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.3937in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila,{{Fin}} [Declaración de los diez mandamientos], Baeza, ''ante'' 1554 (Cátedra, 2001: 278, n. 76).&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Tratados de reforma ==&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.3937in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, ''Advertencias al Concilio de Toledo'' (Sánchez Lamadrid, 1941: 137-241).&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Dos Memoriales inéditos del Bto. Juan de Ávila para el Concilio de Trento''. Ed. Camilo M.ª Abad {{Versal}}s.i.{{Fin}}, ''Miscelánea Comillas'', 3 (1945).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Lo que se debe avisar a los obispos'' (Sala Balust, 1947b: 227-233).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, Tratados de reforma, en ''Escritos sacerdotales'', Ed. Juan Esquerda Bifet, Madrid: BAC, 2000 (1ª ed. 1969), 29-115.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
== Lecciones de Sagrada Escritura ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, ''Las lecciones que leyó el Maestro Ávila de la Canónica Primera de San Juan en Zafra'', en ''Nueva edición de las obras del Beato Juan de Ávila.'' Edición de José Fernández Montaña. Madrid: Imprenta de San Francisco de Sales, 1901, Tomo IV, 499-520.&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Lecciones sobre la Epístola a los Gálatas'' (Abad, 1950: 195-233).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Miscelánea ==&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0.472in;margin-right:0in;&amp;quot;&amp;gt;{{Versal}}Juan de Ávila{{Fin}}, ''Sentencias espirituales por A.B.C.'', Selección de Juan María Escribano y Ovidio Pecharromán, Barcelona: Juan Flors, 1964. &lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Escritos sacerdotales'', Ed. Juan Esquerda Bifet, Madrid: BAC, 2000 (1ª ed. 1969).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{Versal}}——{{Fin}}, ''Sentencias espirituales''. Ed. Ovidio Pecharromán Cebrián y Juan María Escribano Esteban, Burgos: Monte Carmelo, 2021 (reed.)&lt;br /&gt;
&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_de_fuentes&amp;diff=666</id>
		<title>Catálogo de fuentes</title>
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		<updated>2025-06-28T09:36:36Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* Catálogos parciales */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;Ofrecemos dos clases de catálogos: en primer lugar, los que toman la forma de un artículo académico, que son creados y mantenidos por autores individuales. En ellos, los autores tienen libertad para clasificar o comentar las referencias bibliográficas, así como enlazar otros trabajos externos, o añadir cualquier otro material que consideren conveniente. Los agrupamos como «Catálogos parciales». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En segundo lugar, ofrecemos un catálogo unificado, que pretende recoger todas las obras citadas en los catálogos parciales. En este caso, se trata únicamente de una lista de referencias bibliográficas, sin comentario alguno. El catálogo unificado es mantenido por el equipo de EIFA, y va siendo actualizado progresivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Catálogos parciales ==&lt;br /&gt;
Estos son catálogos hechos por distintos autores que colaboran en EIFA:&lt;br /&gt;
* [[Catálogo a partir de los escritos sacerdotales|'''Catálogo a partir de los escritos sacerdotales''']] ([[Juan Miguel Corral Cano]]).&lt;br /&gt;
* [[Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de San Juan de Ávila|'''Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de San Juan de Ávila''']] ([[Julio César Varas García]])&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Catálogo unificado ==&lt;br /&gt;
El catálogo unificado de EIFA tiene la forma de una tabla, que se puede ordenar por autor, fecha o cualquier otro de los campos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Catálogo unificado|'''Acceso al Catálogo unificado''']]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_de_fuentes&amp;diff=665</id>
		<title>Catálogo de fuentes</title>
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		<updated>2025-06-28T09:22:57Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;Ofrecemos dos clases de catálogos: en primer lugar, los que toman la forma de un artículo académico, que son creados y mantenidos por autores individuales. En ellos, los autores tienen libertad para clasificar o comentar las referencias bibliográficas, así como enlazar otros trabajos externos, o añadir cualquier otro material que consideren conveniente. Los agrupamos como «Catálogos parciales». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En segundo lugar, ofrecemos un catálogo unificado, que pretende recoger todas las obras citadas en los catálogos parciales. En este caso, se trata únicamente de una lista de referencias bibliográficas, sin comentario alguno. El catálogo unificado es mantenido por el equipo de EIFA, y va siendo actualizado progresivamente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Catálogos parciales ==&lt;br /&gt;
Estos son los catálogos hechos por distintos autores disponibles en EIFA:&lt;br /&gt;
* [[Catálogo a partir de los escritos sacerdotales|'''Catálogo a partir de los escritos sacerdotales''']] ([[Juan Miguel Corral Cano]]).&lt;br /&gt;
* [[Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de San Juan de Ávila|'''Algunas referencias bibliográficas para el estudio de la obra de San Juan de Ávila''']] ([[Julio César Varas García]])&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Catálogo unificado ==&lt;br /&gt;
El catálogo unificado de EIFA tiene la forma de una tabla, que se puede ordenar por autor, fecha o cualquier otro de los campos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Catálogo unificado|'''Acceso al Catálogo unificado''']]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Cat%C3%A1logo_unificado&amp;diff=664</id>
		<title>Catálogo unificado</title>
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		<updated>2025-06-28T09:20:44Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{| class=&amp;quot;wikitable sortable&amp;quot; style=&amp;quot;margin:auto; table-layout:fixed; width:100%;&amp;quot;&lt;br /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}} || ''Biblia latina''. ''Cum glossa ordinaria Walafridi Strabonis aliorumque et interlineari Anselmi Laudunensis et cum postillis Nicolai de Lyra expositionibusque Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi'', editado por B. Gadolus, E. Hispanus y S. Contarenus || Paganinus de Paganinis ||  Venetiis  || 1495 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00608000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías – {{versal}}Guillermo el Bretón{{fin}},  || ''Biblia latina''. ''Cum postillis Nicolai de Lyra et expositionibus Guillelmi Britonis in omnes prologos S. Hieronymi et additionibus Pauli Burgensis replicisque Matthiae Doering'' || Anton Koberger ||  Nuremberge  || 1497 ||  http://data.cerl.org/istc/ib00619000&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lyra{{fin}}, Nicolás de – {{versal}}Santa María{{fin}}, Pablo de – {{versal}}Doring{{fin}}, Matías || ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' II || Gaspard Trechsel ||  Lugduni  || 1545 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=EePE98mjkIAC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=vjpodfXGxCYC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=EY0V0HR-vUkC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=6X3SZ4s--4QC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=-UEa9J7apsQC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://books.google.es/books?id=NXgXSHF2IE8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jiménez de Cisneros{{fin}}, Francisco || ''Biblia Políglota Complutense'' || Alcalá de Henares || Arnaldo Guillén de Brocar || 1517 ||  https://ucm.on.worldcat.org/oclc/1025082971&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VI. ''Novum Testamentum ... cum annotationibus eiusdem'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=yXLzZreNaAEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Hentenius{{fin}}, Johannes || ''Biblia''. ''Ad vetustissima exemplaria nunc recens castigata'' || Bartholomaeus Grauius ||  Lovanii  || 1547 ||  http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000207357&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Estienne{{fin}}, Robert || ''Biblia'' || Robertus Stephanus ||  Lutetiae  || 1545 || Tomo I en [https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAA]&amp;lt;nowiki/&amp;gt;[https://books.google.es/books?id=8MlfAAAAcAAJ J]&amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=-clfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=BspfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://books.google.es/books?id=H8pfAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://books.google.es/books?id=KcpfAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pagnino{{fin}}, Sanctes || ''Biblia'' || Antonius du ry ||  Lugduni  || 1527 ||  https://books.google.es/books?id=Bl3Of2R1cOYC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}(Editor desconocido){{fin}} || ''Biblia latina'' || Johannes Herbort ||  Venetiis  || 1484 ||  http://encore.fama.us.es/iii/encore/record/C__Rb1519247?lang=spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gutenberg{{fin}}, Johann || ''Biblia latina'' || Johannes Gutenberg ||  Moguntiae  || 1455 ||  http://www.gutenbergdigital.de/gudi/eframes/index.htm&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' || Frobenius ||  Basileae  || 1540 ||  https://books.google.es/books?id=EY53M6pzNjQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Steuchus{{fin}}, Augustinus || ''Augustini Steuchi Eugubini Veteris Testamenti ad ueritatem Hebraicam recognitio'' || apud Gryphium ||  Lugdunii  || 1531 ||  https://books.google.com/books?id=yMJ7uUo7QfAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Agustín de Hipona{{fin}}, San || ''Prima [- Undecima] pars librorum divi Aurelii Augustini'', editado por J. Amerbach y J. Deuschlein || Amerbach, Petri &amp;amp; Froben ||  Basileae  || 1506 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405970 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010405985 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406003 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406046 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406078 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406139 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406263 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406301 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406321 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV010406552&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II || Jodocus Badius Ascensius ||  Paris  || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=nftJAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Beda el Venerable{{fin}}, San || ''Ecclesiasticae historiae gentis Anglorum libri quinque'' || Ioannes Gravius ||  Antuerpiae || 1550 ||  https://books.google.com/books?id=SOJaAAAAQAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bernardo de Claraval{{fin}}, San || ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1552 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=mHFTAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=qXFTAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cirilo de Alejandría{{fin}}, San || ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' || Ioannes Hervagius ||  Basileae  || 1546 ||  https://books.google.com/books?id=kk8ytEmA-N0C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Diui Gregorii papae huius nominis Primi, cognomento magni, operum… '' ||  || Lugduni || 1539-1540 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=M10xzmfzItIC &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=dOaM7NJdWP4C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gregorio Magno{{fin}}, San || ''Los morales de sant Gregorio papa, dotor de la yglesia''. ''Trad. por Antonio Álvarez de Toledo)'' (2 vols.) || Jacobo Cromberger ||  Sevilla  || 1527 ||  https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=397345&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ignacio de Antioquía{{fin}}, San || ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' || Adam Petri ||  Basileae  || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=sf9WAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Jerónimo{{fin}}, San – {{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} – {{versal}}OEcolampadio{{fin}}, Juan || ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' || Frobenius ||  Basileae  || 1516 || Tomo I en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636082 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636089 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636093 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IV en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636099 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo V en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636106 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636110 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636119 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo VIII en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636126 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo IX en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636132 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo X en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV004636138 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo XI en https://opacplus.bsb-muenchen.de/title/BV021698112&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Crisóstomo{{fin}}, San || ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' || Stagninus ||  Venetiis  || 1503 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=99VaAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=Q3ZaAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Primasio{{fin}} – {{versal}}Gaigny{{fin}}, Jean de || ''Primasii uticensis in Africa episcopi, in omnes D. Pauli epistolas commentarii perbreues ac docti, ante annos mille ab autore editi''. ''Nunc uero primum Ioannis Gagneii Theologi, ac Doctoris regii opera in lucem emissi'' || Apvd Seb. Gryphivm ||  Lugduni  || 1537 ||  https://books.google.com/books?id=S4St9pqHkmsC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Próspero de Aquitania{{fin}}, San || ''Divi Prosperi Aquitanici, Episcopi regiensis, opera'' || Seb. Gryphius ||  Lugduni  || 1539 ||  https://books.google.com/books?id=zmMR-OzMlZwC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}} – {{versal}}Pseudo-Bernardo{{fin}} – {{versal}}Anselmo de Canterbury{{fin}}, San – {{versal}}Pedro Damián{{fin}}, San – {{versal}}Vicente Ferrer{{fin}}, San || ''Libellus meditationum'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1498 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=449200&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Clemente{{fin}} et al. || ''Pro piorum recreatione et in hoc opere contenta Epistola ante indicem Index contentorum Ad lectores Paradysus Heraclidis Epistola Clementis … '' || impensis Ioannis Parui ||  Parisiis  || 1504 ||  https://zaguan.unizar.es/record/3321?ln=es&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pseudo-Dionisio{{fin}} – {{versal}}Alberto Magno{{fin}}, San – {{versal}}Hugo de San Víctor{{fin}} – {{versal}}Juan Escoto Eriúgena{{fin}} – {{versal}}Grosseteste{{fin}}, Roberto – {{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – et&amp;amp;nbsp;al. || ''Opera Dyonisii''. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' || Husner ||  Argentorati || 1502-1503 || Tomo I en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015330 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015331 &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://www.digitale-sammlungen.de/en/view/bsb00015332&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Blois{{fin}}, Pierre de – {{versal}}Merlin{{fin}}, Jacques || ''Petri Blesensis ... Insignia opera in vnum volumen collecta et emendata''. ''Authore J.[acobo] M.[erlino]'' || Jean Petit ||  Parisiis  || 1519 ||  https://books.google.es/books?id=CXq4HF9rUNUC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Bonifacio VIII{{fin}} || ''Liber sextus Decretalium '' || Ulrich Gering et Berthold Rembolt ||  Parisii  || 1500 ||  https://doi.org/10.11588/diglit.24425&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Concilio de Trento – Manuzio{{fin}}, Paolo (ed.) || ''Canones et Decreta Sacrosancti Oecumenici et Generalis Concilii Tridentini''||  Paolo Manuzio|| Venetiis  || 1564 ||  https://datos.bne.es/edicion/a4682250.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Crabbe{{fin}}, Pierre || ''Concilia omnia'' || Joannes Quentel ||  Coloniae  || 1551 || Tomo I en https://books.google.es/books?id=P2tWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo II en https://books.google.es/books?id=_WxWAAAAcAAJ &amp;lt;br&amp;gt; Tomo III en https://books.google.es/books?id=vrFiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano – Brescia, {{fin}}Bartolomeo da{{versal}} – Brescia, {{fin}}Giovanni da || ''Decretum Gratiani / cum apparatu Bartholomaei Brixiensis et Johannis Brixiensis'' || Georgius Arrivabene ||  Venetiis  || 1490 ||  http://idb.ub.uni-tuebingen.de/opendigi/HaII27_fol&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Graciano{{fin}} – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine de || ''Decretorum Collectanea'' || apud Carolam Guillard ||  Parisii  || 1547 ||  https://books.google.es/books?id=OhCZSXUTlNoC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiñones{{fin}}, Francisco de || ''Breviarium Romanum''. ''Ex sacra potissimum scriptura, et probatiis sanctorum historiis, nuper confectum, ac denuo per eundem authorem accuratius recognitum'' || Ioannes Barbous ||  Lugduni  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=BAk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Breviarium Romanum'', editado por J. Theotonicus || Andree de Toresanis ||  Venetiis  || 1487 ||  https://books.google.es/books?id=LptwcJDEARIC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Romana Ecclesia{{fin}} || ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' || Antonium Vincentium ||  Lugduni  || 1543 ||  https://books.google.es/books?id=qc9bAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo cartujo{{fin}} || ''Speculum Clericorum'' || Goffrido de Marnef ||  Parisiis  || 1502 ||  http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb33610664x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval{{fin}} || ''Stella clericorum'' || Petrus Levet(?) ||  Parisiis  || 1495 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=406503&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Anónimo medieval – Chris L. Nighman{{fin}} || ''The Electronic Manipulus florum Project'' || Wilfrid Laurier University || Waterloo (Canada)|| 2022|| http://web.wlu.ca/history/cnighman/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Biel{{fin}}, Gabriel || ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' || Jacobus Pforczensis ||  Basileae  || 1510 ||  https://books.google.es/books?id=DsNSAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cano{{fin}}, Melchor || ''De locis theologicis'' || Mathias Gastius ||  Salmanticae  || 1563 ||  https://books.google.es/books?id=Z2lGbpyUb24C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Apologia monasticae religionis diluens nugas Erasmi, a Lodovico Carvaialo Minorita aedita''. ''Item epistolae aliquot Erasmi Roterodami sane quam lepidissime, quas nuper extorsit stupida quorundam mordacitas'' || (No especificado) || (No especificado) || 1529 ||  https://books.google.es/books?id=prNbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Carvajal{{fin}}, Luis de || ''Declamatio expostulatoria pro immaculata conceptione genitricis Dei Mariae, a fratre Lodovico Carvaialo ... aedita ...'' || Oliverius Mallardus ||  Parisiis  || 1541 ||  https://books.google.es/books?id=hwwqDUM-UsgC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio || ''Summula peccatorum'' || Quentel ||  Coloniae  || 1526 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=643916136&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cayetano{{fin}}, Tomás de Vio – {{versal}}Novimagio{{fin}}, Petro || ''In secundam secunde [...] Commentaria''. ''Correcta [...] ab [...] Petro de Novimagio ord. praed.'' || Claude Chevallon ||  Parisiis  || 1519 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=633894445&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ciruelo{{fin}}, Pedro Sánchez || ''Confessionario [...]''. ''Es arte de bien confessar, muy provechosa al confessor y al penitente'' || Pedro de Castro ||  Medina del Campo  || 1544 ||  http://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=439480&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Clichtove{{fin}}, Josse || ''De vita et moribus sacerdotum''. ''Singularem eorum dignitatem ostendens, et quibus ornati esse debeant virtutibus, explanans'' || Officina Simonis Colinaei ||  Paris &amp;lt;sup&amp;gt;2&amp;lt;/sup&amp;gt; || 1520 ||  https://books.google.es/books?id=EsBbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Cochlaeus{{fin}}, Johannes || ''Speculum antiquae Devotionis circa missam'' ||  Franciscus Behem || Moguntiae || 1549 ||  https://books.google.com/books?id=3CJWAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Colonna (Galatino){{fin}}, Pietro || ''Opus toti christian[a]e reipublicae maxime utile, de arcanis catholicae ueritatis, contra obstinatissimam Iudaeorum nostrae tempestatis perfidiam'' || Hieronymus Suncinus || Orthonae Maris || 1518 ||  https://books.google.com/books?id=kZuZ66GRanAC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Córdoba{{fin}}, Antonio de || ''Tractatus, qui Arma fidei praenotatur'' || Andreas ab Angulo ||  Compluti  || 1562 ||  https://books.google.com/books?id=kBBPAQAAIAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Costerius{{fin}}, Joannes || ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' || Petrus Phalesius ||  Lovanii  || 1551 ||  https://books.google.es/books?id=mg7cMbwS_boC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Deza{{fin}}, Diego de || ''Defensiones Sancti Thomae ab impugnationibus Nicolai de Lyra magistrique Mathiae Doering propugnatoris sui'' || Meinardus Ungut et Stanislaus Polonus ||  Hispali  || 1491 ||  http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/defensiones-sancti-thomae-ab-impugnationibus-nicolai-de-lyra-magistrique-mathiae-doering-propugnatoris-sui--3/html/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Díaz de Luco{{fin}}, Juan Bernal || ''Aviso de curas''. ''Muy provechoso para los que exercitan el officio de curar animas'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares || 1545 ||  https://books.google.es/books?id=u1RHXamiCX0C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Duns Escoto{{fin}}, Juan || ''Quaestiones in quartum librum Sententiarum, una cum textu Petri Lombardi'' || Andreas Bocard ||  Parisiis  || 1497 ||  http://dioscorides.ucm.es/proyecto_digitalizacion/index.php?b1909288x&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Dionisio el Cartujano{{fin}} || ''D. Dionysii Carthusiani Operum minorum tomus primus'' || Iohannes Soter ||  Coloniae  || 1532 ||  https://books.google.es/books?id=cdZSwiwEJL8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Erasmo de Rotterdam{{fin}} || ''Dulce bellum inexpertis'' || Johann Schoeffer ||  Moguntiae  || 1521 ||  http://www.bvh.univ-tours.fr/Consult/index.asp?numfiche=349&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Faber{{fin}}, Johann – {{versal}}Surius{{fin}}, Laurentius – {{versal}}Mouchy{{fin}}, Antoine De || ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' || Claudius Fremy ||  Parisiis  || 1558 ||  https://books.google.com/books?id=zRdTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Fernández de Santaella{{fin}}, Rodrigo || ''Constitutiones Collegii, ac Studii Sanctae Mariae de Iesu, ciuitatis Hispalensis / editae autoritate Apostolica, a ... Roderico de Sancta Elia ... praefati Collegii Collegij fundatore &amp;lt;nowiki&amp;gt;; insuper erectionis Collegij, &amp;amp; beneficiorum annexionis duae bullae&amp;lt;/nowiki&amp;gt; &amp;lt;nowiki&amp;gt;;&amp;lt;/nowiki&amp;gt;'' || Typis Francisci Perez ||  Sevilla  || 1584 ||  http://hdl.handle.net/10481/9704&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Frías{{fin}}, Martín Sánchez de || ''Tractatus perutilis'' || Ioannes Iunta ||  Salmanticae || 1550 ||  https://books.google.es/books?id=0p4eAj8Vn50C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}García Matamoros{{fin}}, Alfonso || ''De tribus dicendi generibus sive de recta informandi styli ratione commentarius''. ''Cui accessit De methodo concionandi liber vnus eiusdem authoris'' || Andrea de Angulo ||  Compluti  || 1570 ||  http://hdl.handle.net/10366/83424&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gardiner{{fin}}, Esteban || ''Stephani Winton Confutatio cavillationum, quibus sacrosanctum eucharistiae sacramentum ab impiis Capharnaitis impeti solet'' || (No especificado) || Lovanii || 1554 ||  https://books.google.com/books?id=Lt47AAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Gerson{{fin}}, Juan || ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' || Ioannes Parvus et Franciscus Regnault ||  Parrhysiis || 1521 ||  https://books.google.es/books?id=8-4-AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Petrus Bergomensis ||  Venetiis  || 1502 ||  https://books.google.es/books?id=1uM7AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Guido de Monte Rocherii{{fin}} || ''Manipulus curatorum'' || Nicolaus Spindeler ||  Barcinone  || 1479 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909689~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Directorium aureum contemplativorum'' || Johannes Landen ||  Coloniae  || 1513 ||  https://books.google.com/books?id=Udk6AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Herp{{fin}}, Henrique || ''Espejo de perfección'' || Joan de Brocar ||  Alcalá de Henares  || 1551 ||  http://hdl.handle.net/10017/1923&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Capistrano{{fin}}, San || ''Speculum clericorum'' || Ferrarius ||  Venetiis  || 1580 ||  https://books.google.es/books?id=ZMpiAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan Fisher{{fin}}, San || ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' || Petrus Quentel ||  Coloniae  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=cyFJAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Kempis{{fin}}, Tomás de || ''Contemptus mundi'' || Nicolas de piemonte y Juan de villaquiran ||  Toledo  || 1512 ||  http://hdl.handle.net/10366/120434&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Latomus{{fin}}, Jacobus || ''Iacobi Latomi Sacrae Theologiae Apvd Lovanienses Professoris Celeberrimi Opera, Qvae Praecipve Adversus horum temporum haereses eruditissimè, ac singulari iudicio conscripsit ab innumeris vitiis, quibus scatebant, diligenter repurgata.  Quibus accesserun'' || Gravius (u.a.) ||  Lovaina  || 1550 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/metaopac/search?db=100&amp;amp;View=default&amp;amp;lokalkey=12534929&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lindanus{{fin}}, Wilhelmus – {{versal}}Staphylus{{fin}}, Fridericus || ''Tabulae grassantium passim haereseon [...]''. ''Quibus subtexitur Sectae Lutheranae trimembris Epitome'' || Gulielmum Guillard et Almaricum Warancore ||  Parisiis  || 1561 ||  https://books.google.com/books?id=zmwQZ6CoZ-UC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lisboa{{fin}}, Marcos de – {{versal}}Navarro{{fin}}, Diego – {{versal}}Angulo{{fin}}, Andrés de || ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' || Casa de Andres de Angulo ||  Alcalá de Henares  || 1562 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/4460/22/primera-parte-de-las-cronicas-de-la-orden-de-los-frayles-menores/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Lorenzo Justiniano{{fin}}, San || ''Opera diui Laurentii Justiniani venetiarum protopatriarchae'' || Angelus Britannicus de Pallazolo ||  Brixiae  || 1506 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b2497150~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mair{{fin}}, Juan || ''Quartus sententiarum Iohannis Maioris'' || Philippus Pigouchet ||  Parrhysiis || 1509 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1943339~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Mazzolini (Prierias){{fin}}, Silvestre || ''Summa Summarum''. ''Que Sylvestrina dicitur'' || Hector || Bononiae  || 1515 ||  https://opacplus.bsb-muenchen.de/search?oclcno=632898966&amp;amp;db=100&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Molina{{fin}}, Antonio de || ''Instruccion de sacerdotes''. ''En que se les da dotrina muy importante para conocer la alteza del estado sacerdotal; y para exercitarle debidamente. Sacada toda de los Santos Padres y Dotores de la Iglesia'' || Hieronymo Margarit ||  Barcelona  || 1610 ||  https://books.google.es/books?id=dGZKAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Tomus primus Doctrinalis fidei ecclesiae catholicae contra Witcleuistas et Hussitas eorumque sectatores'' || Iodocus Badius Ascensius || Parisiis  || 1532 ||  https://books.google.com/books?id=3nmCvSZ-0e4C&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentalibus''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1556 ||  https://books.google.com/books?id=NN7NOQ7VKYoC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Netter (Waldensis){{fin}}, Thomas || ''Reuerendi Patris Fratris Thomae Waldensis [...] Opus de sacramentis''. ''In quo doctrinae antiquitatum fidei Ecclesiae catholicae, contra Witcleuistas, Hussitas et eorum asseclas Lutheranos aliosque haereticos continentur'' || Ioannes Maria da Terranoua et Iacobus Archarius || Salmanticae  || 1557 ||  https://books.google.com/books?id=10vRFQ17QWcC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Tercera parte del libro llamado Abecedario espiritual'' || Remón de Petras ||  Sevilla  || 1527 ||  https://books.google.com/books?id=KIU3-p_1XbEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Primera parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1528 ||  https://books.google.com/books?id=Mi7-yVaN46IC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Segunda parte del libro llamado Abecedario spiritual'' || Juan Varela ||  Sevilla  || 1530 ||  https://books.google.com/books?id=XAL46TjjcjEC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Ley de amor y quarta parte del abecedario espiritual'' || Sebastián Martinez ||  Valladolid  || 1542 ||  https://books.google.es/books?id=ok7UJxbLkQwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Quinta parte del abecedario espiritual'' || Juan de Junta ||  Burgos  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=HGbvm14opf8C&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Osuna{{fin}}, Francisco de || ''Sexta parte del abecedario espiritual'' || Matheo y Francisco del Canto ||  Medina del Campo  || 1554 ||  https://books.google.es/books?id=LEFoAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Palma{{fin}}, Bernabé de || ''Libro llamado Via spiritus o de la perfeccion spiritual del anima'' || Juan de Junta ||  Salamanca  || 1541 ||  http://bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/es/consulta/registro.cmd?id=3717&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Paraldus{{fin}}, Gulielmus || ''Summa de virtutibus et vitiis'' || Johannes Amerbach ||  Basileae  || 1497 ||  http://cisne.sim.ucm.es/record=b1909721~S6*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Controversiarum praecipuarum in comitiis Ratisponensibus tractatarum et quibus nunc potissimum exagitatur Christi fides et religio, diligens et luculenta explicatio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1545 ||  https://books.google.com/books?id=WmlcAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''Hierarchiae ecclesiasticae assertio'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1544 ||  https://books.google.com/books?id=9WVTAAAAcAAJ&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Pighius{{fin}}, Albertus || ''De Libero hominis arbitrio et divina gracia libri decem, nunc primum in lucem editi''. ''Singulorum argumenta librorum, per singula capita, post epistolam prealiminarem explicata inuenies. Cum indice locupletissimo.'' || Melchior Nouesianus ||  Coloniae  || 1542 ||  https://books.google.com/books?id=f-coHiAzyukC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Quiroga{{fin}}, Gaspar de || ''Index et catalogus Librorum prohibitorum, mandato Illustriss. ac Reuere[n]diss. D.D. Gasparis a Quiroga, ...denuò editus, cum consilio Supremi Senatus Sanctae Generalis Inquisitionis'' || Alphonsum Gomezium ||  Madrid  || 1583 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Quiroga_1583/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Rimini{{fin}}, Gregorio de – {{versal}}Genazano{{fin}}, Paulo de || ''Gregorius de Arimino in primo [-secundo] sententiarum nuperrime impressus, et quam diligentissime sue integritati restitutus''. ''Per doctissimum sacre pagine professorem fratrem Petrum Garamanta'' || Claudio Cheuallon ||  Parrhisiis  || 1503 ||  http://books.google.com/books?id=RLaZ21YJvdIC&amp;amp;pgis=1&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Roa{{fin}}, Martín de || ''Vida de doña Ana Ponce de Leon, Condesa de Feria y despues monja en el monasterio de Santa Clara de Montilla'' || Andrés Barrera ||  Córdoba  || 1604 ||  http://adrastea.ugr.es/record=b1106928~S2*spi&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Jesu Christi'' || (No especificado) || Lugduni || 1522 ||  https://books.google.es/books?id=dTk8AAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Sajonia{{fin}}, Ludolfo de || ''Vita Christi Cartuxano'' || Juan Cromberger ||  Sevilla  || 1530 ||  http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1013336&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''In Porphyrii Isagogen, ac Aristotelis Categorias, absolutissima commentaria''. ''Omnia nunc summo studio à mendis expurgata, duobusque locupletissimis indicibus cumulata'' || sub Signo Pauonis (Egidio Ragazzola) ||  Venecia  || 1574 ||  https://books.google.es/books?id=eRtlNzhxbGkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''Summulae'' || Ioannes Giuntae ||  Salmanticae || 1547 ||  http://hdl.handle.net/10366/82754&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Domingo de || ''De iustitia et iure libri decem'' || Andreas a Portonariis ||  Salmanticae  || 1553&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Soto{{fin}}, Pedro de || ''Tractatus de institutione sacerdotum, qui sub episcopis animarum curam gerunt''. ''Cum epistola, in qua bonorum et malorum praepositorum et pastorum... differentia et conditio... explicatur...'' || S. Mayer ||  Dilinga  || 1558 ||  https://books.google.es/books?id=dMXBe4kn2xMC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tenorio{{fin}}, Francisco – {{versal}}Escobar{{fin}}, Luis || ''Tratado de devotíssimas y muy lastimosas contemplaciones de la Passión del hijo de Dios e compasión de la Virgen Sancta María su madre, por esta razón llamado Passio duorum'' || Nicolás Tyerri ||  Valladolid  || 1526 ||  http://biblioteca.galiciana.gal/es/consulta/registro.do?id=9497&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Titelmans{{fin}}, Francisco || ''Summa de los mysterios de la fe Christiana'' || Andrea de Portonaris ||  Salamanca  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=hdJbAAAAQAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo || ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia Catena aurea)'' || (Arte ingenioque Boneti Locatelli impensa nobilis viri Octauiani Scoti Modoetiensis ||  Venetiis  || 1493 ||  https://books.google.es/books?id=o6h9ZmLEoaQC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Tomás de Aquino{{fin}}, Santo – Tomás de Irlanda{{fin}} || ''Manipulus florum'' || Iacobus de Tyela ||  Placentiae  || 1483 ||  http://bidicam.castillalamancha.es/bibdigital/i18n/consulta/registro.cmd?id=12190&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Trithemius{{fin}}, Johannes || ''Sermones et Exhortationes ad monachos'' || Joannes Haselberger ||  Argentine  || 1516 ||  http://www.mdz-nbn-resolving.de/urn/resolver.pl?urn=urn:nbn:de:bvb:12-bsb10943306-4&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Ubertino de Casale{{fin}} || ''Arbor vitae crucifixae Iesu Christi'' || Andreas de Bonetis ||  Venetiis  || 1485 ||  http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/395/503/arbor-vitae-crucifixae-jesu-christi/&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Baeza{{fin}} || ''Estatutos de la insigne Universidad del título de Santísima Trinidad de la Ciudad de Baeza'' || Pedro de Doblas ||  Jaén  || 1609 ||  http://hdl.handle.net/10334/3482&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Universidad de Salamanca{{fin}} || ''Estatutos hechos por la muy insigne Universidad de Salamanca : año M.D.LXI.'' || Juan María de Terranova ||  Salamanca  || 1561 ||  http://hdl.handle.net/10366/82760&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valdés{{fin}}, Fernando de || ''Cathalogus libroru[m] qui prohibe[n]tur mandato Illustrissimi Reuerend. D. D. Ferdinandi de Valdes Hispalen. Archiepi, Inquisitoris Generalis Hispaniae...'' || Sebastianus Martinez ||  Pinciae || 1559 ||  http://fotos.patrimonionacional.es/biblioteca/ibis/pmi/Indice_1559/index.html&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Valtanás{{fin}}, Domingo de || ''Summa confessorum'' || Juan Varela ||  Hispali  || 1526 ||  http://hdl.handle.net/10481/10679&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Vives{{fin}}, Juan Luis || ''Opera'' I || Nicolaum Episcopium juniorem ||  Basileae  || 1555 ||  https://books.google.es/books?id=D-yg1mtN1FAC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Witzel{{fin}}, Georg || ''De Eucharistia sacrosanctissima ecclesiae Christi Iesu'' || ex Officina Ioannis Quentel ||  Coloniae  || 1549 ||  https://books.google.es/books?id=oV4QgYCzJQcC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Tercera parte de las obras del P. Mtro. de Áuila, predicador en el Andaluzia'', editado por J. Díaz || P. Madrigal ||  Madrid  || 1596 ||  http://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=46751&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San || ''Epistolario espiritual para el estado eclesiastico de prelados, sacerdotes, curas, predicadores, religiosos, y religiosas, y para donzellas: tomo segundo''. ''Nueuamente añadido con vnas platicas espirituales y vn tratado del Santissimo Sacramento de la Eucaristia...'', editado por M. Ruiz de Mesa || Viuda de Alonso Martín de Balboa ||  Madrid  || 1618 ||  https://books.google.es/books?id=uCnGQmWJimwC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Juan de Ávila{{fin}}, San – {{versal}}Luis de Granada{{fin}}, Fray || ''Obras del Padre Maestro Ivan de Ávila ... Aora de nuevo anadida la vida del autor, y las partes que de tener un predicador del Evangelio por Luys de Granada'' || Pedro Madrigal ||  Madrid  || 1588 ||  https://books.google.es/books?id=kV9MAAAAcAAJ&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vita del venerabil Servo di Dio il maestro Giouanni d’Ávila sacerdote secolare, detto l’Apostolo dell’Andaluzia'' || Stamperia Muziana ||  Nápoles  || 1754 ||  https://books.google.com/books?id=rLop4sH94bkC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{versal}}Oddi{{fin}}, Longaro degli || ''Vida del venerable siervo de Dios el maestro Juan de Ávila, sacerdote secular, llamado el Apostol de Andalucia''. ''Sacada de los procesos para su beatificación. Traducida al castellano por Luis de Durán y de Bastero'' || Oficina de Manuel Texero ||  Barcelona  || 1796 ||  https://books.google.com/books?id=OhWJQ6GLP9oC&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|{{Versales|Erasmo de Rotterdam}}&lt;br /&gt;
|''Enquiridio o manual del cauallero Christiano''&lt;br /&gt;
|Miguel de Eguia&lt;br /&gt;
|Alcalá de Henares&lt;br /&gt;
|1528&lt;br /&gt;
|http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000022797&lt;br /&gt;
|}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=663</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=663"/>
		<updated>2024-04-13T10:39:59Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [El testimonio de los santos] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 81,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28&amp;lt;/bible&amp;gt;]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 16,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 38,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Mt 25,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Mt 3,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 5,8&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=662</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=662"/>
		<updated>2024-04-13T10:19:43Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [Herencia apostólica] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 81,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28&amp;lt;/bible&amp;gt;]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 16,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=661</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=661"/>
		<updated>2024-04-13T10:19:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [La fisonomía de Cristo] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 81,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28&amp;lt;/bible&amp;gt;]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
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&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 16,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=660</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
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		<updated>2024-04-13T10:09:05Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 81,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28&amp;lt;/bible&amp;gt;]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[Jn 16,14]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=659</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=659"/>
		<updated>2024-04-13T09:53:27Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 81,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. Éx 28]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[Jn 16,14]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<title>Plantilla:Anchor</title>
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		<updated>2023-06-25T12:48:10Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: Se creó una página vacía&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=643</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
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		<updated>2023-04-26T07:54:00Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [Castidad sacerdotal] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. 1Cor 3,17]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. Sal 81,6], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. Éx 28]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Tim 3,2&amp;lt;/bible&amp;gt;], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[Jn 16,14]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=642</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
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		<updated>2023-04-26T07:48:03Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [Castidad sacerdotal] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. 1Cor 3,17]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. Sal 81,6], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. Éx 28]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 28,42&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. 1Tim 3,2], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[Jn 16,14]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
	</entry>
	<entry>
		<id>https://eifa.sandamaso.es/index.php?title=Tratado_del_sacerdocio&amp;diff=641</id>
		<title>Tratado del sacerdocio</title>
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		<updated>2023-04-26T07:45:59Z</updated>

		<summary type="html">&lt;p&gt;Juancc: /* [En la antigua Ley] */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;= TRATADO DEL SACERDOCIO =&lt;br /&gt;
Ed. Juan Miguel Corral Cano&amp;lt;ref&amp;gt;Basado en la edición publicada por el autor en su obra [https://books.google.es/books/about/Las_fuentes_en_el_tratado_del_sacerdocio.html?id=qEa_DwAAQBAJ ''Las fuentes en el tratado del sacerdocio de San Juan de Ávila, a la luz del conjunto de sus escritos de teología y espiritualidad sacerdotal'' (Madrid 2019)]&amp;lt;/ref&amp;gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;text-align:center;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXCELENCIA Y ALTEZA DEL OFICIO SACERDOTAL]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser sacerdote, don de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''1. '''Entre todas las obras que la divina Majestad obra en la Iglesia por ministerio de los hombres, la que tiene el primado de excelencia y obligación de mayor agradecimiento y estima, el oficio sacerdotal es, por ministerio del cual el pan y el vino se convierten en cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Señor, y su divina persona está, por presencia real, debajo de los accidentes del pan que antes de la consecración había. Conviene mucho conocer esta merced, para agradecerla al Señor, que la hace, y también para usar bien de ella; lo cual, como san Ambrosio dice, no se puede hacer si primero no es conocida&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn1&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto de Aurillac (Silvestre II)&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informatione episcoporum'', ML 139,170B'' ''(atribuido a san Ambrosio).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ¿quién tendrá vista tan aguileña que pueda fijarla en el abismo de la lumbre de Dios, de cuyo corazón tal obra procede? ¿Tan llena de maravillas, manifestadoras de su inefable saber, inmenso poder, infinita bondad, que esta obra por excelencia se llama gloria de Dios, como el glorioso san Ignacio la llama?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn2&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola ad Ephesios ''13, MG 5,745: ''«Date itaque operam, ut crebrius congregemini ad gratias Deo agendas, illiusque gloriam»''. En la traducción latina común a las diferentes ediciones de principios del XVI, la cita se ajusta mejor al pensamiento manifestado por San Juan de Ávila: ''«Festinate ergo frequenter accedere ad eucharistiam et gloriam dei»'': «Apresuraos a acceder con asiduidad a la Eucaristía y la gloria de Dios». Tomado de S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Ignacio de Antioquía&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Gloriosi Christi martyris Ignatii Antiocheni antistitis, Epistolae undecim'' (Basileae 1520) 78-79.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Si queremos comparar la alteza del oficio sacerdotal, sin comparación, [será] como [comparar] un cortesano de la cámara del rey, que trata con su mesma persona, a un aldeano, que ha menester el favor de este privado, y se hinca de rodillas delante de él y le besa las manos pidiéndole con mucha humildad que interceda por él al rey con quien trata; y, si lo queremos comparar con reyes, aunque sean monarcas, excédeles tanto, según san Ambrosio dice, como el oro excede al plomo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn3&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerberto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De informat. episcop., ''ML 139,170C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir del pueblo de Dios] ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''2. '''Y no se tengan por afrentados los hombres terrenales, bajos o altos, cuyo poder es en cuerpos o en cosas corporales, en ser excedidos de los sacerdotes de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn4&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 6r-8v. Clichtove dedica todo un capítulo a desarrollar esta afirmación. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuyo poder es en las ánimas, abriéndoles o cerrándoles el cielo, y lo que más es, teniendo poder sobre el mismo Dios para traerlo al altar y a sus manos; pues que los ángeles del cielo, aunque sean los más altos serafines, reconocen esta ventaja a los hombres de la tierra ordenados en sacerdotes&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn5&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Todo lo que sigue es una reflexión en torno a los pensamientos de los dos largos pasajes que citará más abajo: cf ''infra'', n. 12. A las fuentes señaladas en esa nota debemos añadir, sobre la comparación de la dignidad sacerdotal con la angélica, y la reverencia que estos tributan a los sacerdotes, el opúsculo medieval atribuido a San Bernardo, ''Instructio sacerdotis'', sobre todo el capítulo 9 (ML 184,785-786). Sala Balust también señala &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Conversione ad clericos'' c.20,34, ML 182,853D. Ambos lugares citados también como fuente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;También puede verse el paralelismo con ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. Citamos la versión en romance, T. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Contemptus mundi'' (Toledo 1512) f. 70v (sin numerar): «Grande es el misterio y grande la dignidad de los sacerdotes, a los quales es otorgado lo que no es otorgado a los ángeles. Ca los sacerdotes solos ordenados canonicamente en la yglesia tienen poder de celebrar, y consagrar el cuerpo de Cristo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y confiesen que ellos, con ser más altos en naturaleza y bienaventurados con la vista de Dios, no tienen poder para consagrar a Dios como el pobre sacerdote lo tiene. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No tienen envidia de esto, porque están llenos de verdadera caridad; y, viendo en las manos de un sacerdote al mismo Hijo de Dios, a quien ellos en el cielo adoran y con profunda humildad le alaban con mucho temblor, admíranse sobremanera de la divina bondad, que tanto se extiende, y gózanse mucho de la felicidad de los sacerdotes, y una y muchas veces, con entrañable deseo, les dicen: ''Benedicite, Sacerdotes Domini, Dominum; laudate et superexaltate eum in saecula''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn6&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; alabadlo y ensalzadlo por los siglos».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Dan 3,84&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y de verlos tan honrados de Dios, hónranlos ellos, y oyen con temblor las santas palabras que de la boca del sacerdote salen, y adoran a su mismo Rey y Señor en las manos del sacerdote, como una y muchas veces lo adoran en los brazos de la sagrada Virgen María. ¿Quién no exclamará, si esto bien siente, con el profeta David: ''Quis loquetur potentias Domini, auditas faciet omnes laudes eius?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn7&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Quién puede contar las hazañas del Señor y proclamar sus alabanzas?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 105,2&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no dirá: ''Venite et videte opera Dei, benignissimi, et dulcissimi super sacerdotes?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn8&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Venid y ved las obras del Señor, que es benignísimo, muy amable para con sus sacerdotes». El texto original de la Vulgata dice: ''«Venite, et videte opera Domini: terribilis in consiliis super filios hominum»'': «Venid y ved las obras del Señor, que es terrible en sus juicios para con los hijos de los hombres». El Maestro cuenta con que los sacerdotes a quienes se dirige están familiarizados con el texto original y, mediante esta paráfrasis en la que cambia el sentido, busca sorprender y mover a la confianza en la misericordia divina.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,5&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Por cuyo ministerio no se contenta con que ''convertit mare in aridam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn9&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Trocó el mar en tierra seca».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Sal 65,6&amp;lt;/bible&amp;gt;], como lo hizo por mano de su siervo Moisés, mas convierte el pan y vino en cuerpo y sangre del mismo Dios. ¡Oh bondad grande tuya que así engrandece a los sacerdotes, que los levante del polvo y estiércol [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Sal 112,7&amp;lt;/bible&amp;gt;] y les dé poder no solo como a los príncipes de su pueblo, mas aun que puedan lo que ellos no pueden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [María y el sacerdote ministro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Queda más donde pueda ser levantado el gusanillo de la tierra? No resta sino que le cotejemos con la Virgen bendita, Madre de aqueste Señor, que está colocada en mayor alteza que los ángeles y hombres; y hallaremos que, aunque en algunas cosas la Virgen les exceda, en otras se igualan, y en otras ellos exceden a ella. ¿Quién aquí no se saldrá de sí, pues este beneficio es mayor que quepa en entendimiento de hombre? La bendita Virgen María dio al Verbo de Dios el ser hombre, engendrándole de su purísima sangre, siendo hecha verdadera y natural Madre de Él; y en esto, ninguno le fue igual, ni es ni será&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn10&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Juan de Ávila hace una reflexión similar en la Plática 1ª n. 6, ''NEC'' I 790, y en el Sermón 36 n. 98, ''NEC'' III 486. El pensamiento es muy similar al de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 14r, que pensamos puede ser fuente de San Juan de Ávila en este punto. También guarda mucha similitud con lo que dice S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan de Capistrano&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum clericorum'' (Venetiis 1580) f. 10v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas tiene semejanza con esto el ser sacramental que el sacerdote da a Dios humanado por una tan alta manera que primero no lo tenía. Y por esto no se llama al sacerdote padre ni madre del Hijo de Dios, mas ministro de un nuevo ser de que antes el Señor carecía. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esta ventaja lleva el sacerdote a la Virgen sagrada: que ella una vez sola le dio ser humano, y él cada día y cuantas veces quisiere haciendo lo que debe para bien consagrar. Ella [engendró] a Cristo pasible, mortal y que venía a vivir en pobreza, humildad y desprecio; y ellos consagran a Cristo glorioso, resplandeciente, inmortal, impasible, que, acabado el tiempo de su penoso peregrinaje y el oficio de servir a los hombres, subió a los cielos y está reinando sobre toda criatura y adorado y reverenciado de todos; y, estando en trono de tanta majestad, se viene a encerrar en la pequeñez de la hostia y a las manos del sacerdote por medio de las palabras de la consagración; y allí, y en comparación de este breve espacio de tiempo en que la misa se dice, [cúmplese] aquella palabra de mucha honra que se dijo del día en que Josué mandó al sol y a la luna que no se moviesen, e hiciéronlo así; obedeciendo Dios a la palabra del hombre, de lo cual resultó ser aquel día más largo que todos los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Breve rato es el de la consagración si miramos al tiempo; mas, si a la obra que hace Dios por mano del hombre, mucho más luengo es que aquel otro día, y aun que otros mil días; pues allí las criaturas obedecieron a la palabra de Josué [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Jos 10,13-14&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque Dios les mandó que le obedeciesen; mas aquí el mismo Señor es el que viene al llamado del sacerdote, y está estante en la hostia consagrada con tanta firmeza, que antes consentirá que se destruyan cielo y tierra que faltar su presencia en la hostia consagrada, porque tiene en más la verdad de su palabra que todo el valor de las criaturas. Y tanta verdad es esta, que, si el cuerpo del Señor no estuviese in rerum natura y las palabras de la consagración se dijesen, por el mismo hecho sería hecho de nuevo su cuerpo y sangre, porque la verdad de las palabras de Dios no faltase, mas hiciesen lo que significaban. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En el misterio de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''3. '''Estas y otras consideraciones tenía el que decía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn11&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Los dos pasajes citados a continuación, atribuidos el primero a S. Gregorio y el segundo a S. Bernardo, se encuentran tal cual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r. Se encuentran también, muy similares y seguidos en el mismo orden, aunque atribuidos ambos a San Bernardo, en el manuscrito del ''Stella Clericorum'' que edita Reiter (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 268-270), pero en la edición incunable que había en San Ildefonso están separados (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Anónimo medieval&amp;lt;/span&amp;gt; ''Stella clericorum'' f. 9v-10r, 15r). El texto procede de otro escrito medieval, atribuido generalmente a San Agustín y con menos frecuencia a San Bernardo, conocido como ''De dignitate sacerdotum''. Sobre la importancia de ese pasaje, y su presencia en obras posteriores, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 209; R. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Laurentin&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Maria, Ecclesia, sacerdotium''. ''Essai sur le développement d’une idée religieuse'' (Paris 1953) 43. Coinciden, además, algunas frases con &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sermo de excellentia SS. Sacramenti,'' ML 184,983B; DG D.2 c.73 de cons.; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; (san Gregorio): ''O veneranda Sacerdotum dignitas, in quorum manibus, velut in utero Virginis, Filius Dei incarnatur! O sacrum, et caeleste mysterium, quod per vos Pater et Filius et Spiritus Sanctus operantur! Uno eodemque momento, idem Deus, qui praesidet in caelis, in manibus est in Sacramento altaris. Stupet caelum, miratur terra, veretur homo, horret infernus, contremiscit diabolus, veneraturque plurimum angelica celsitudo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn12&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh veneranda dignidad de los sacerdotes, en cuyas manos se encarna, como en el útero de la Virgen, el Hijo de Dios! ¡Oh sagrado y celestial misterio, que por ti obran el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo! En un mismo instante, el mismo Dios que impera en el cielo, está en las manos del sacerdote en el Sacramento del altar. Queda atónito el cielo, se admira la tierra, muestra reverencia el hombre, se horroriza el infierno, tiembla el diablo y adoran los altos coros de los ángeles». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y el que decía (san Bernardo): ''O venerabilis sanctitudo manuum, o felix exercitium, o vere mundi gaudium, cum Christus tractat Christum, sacerdos Dei filium; cuius sunt deliciae esse cum filiis hominum! Quis umquam vidit talia? Quis huic vidit similia? Qui creavit me sine me, creatur mediante me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn13&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Oh venerable santidad de manos! ¡Oh feliz ministerio! ¡Oh verdadero gozo del mundo, en que Cristo maneja a Cristo, el sacerdote al Hijo de Dios, cuyas delicias son estar con los hijos de los hombres! ¿Quién vio cosa igual? ¿Quién vio algo semejante?: Quien me creó a mí sin mí, se crea mediante mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No pasemos más adelante en piélago de tanta profundidad; y, pues callar no se sufre y hablar según la dignidad de esta merced no se puede, honrándola más que escudriñándola, alzando el corazón al Señor, digamos muchas veces: ¡Alabado sea Dios, bendito sea Dios, muchas gracias se den a Dios, porque dio tan grande poder a los hombres! Las cuales palabras son muy a propósito de este sagrado misterio, pues se llama sacrificio de alabanza y bendición mística&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn14&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el nombre de «bendición mística» aplicado a la Eucaristía, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Cirilo de Alejandría – Dionisio el Exiguo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epistola Synodica S. Cyrilli et Concilii Alexandrini contra Nestorium, a Dionysio Exiguo latine translata'', ML 67,15. El texto, aprobado por el Concilio de Éfeso (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 54), tuvo cierta relevancia en las controversias con los protestantes sobre la Eucaristía, de modo que aparece citado en varios de los libros de esa índole que hallamos en la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' (Coloniae 1527) f. 117r; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Costerius&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Veritate Corporis Et Sanguinis Domini Nostri Iesu Christi in Eucharistiæ Sacramento'' (Lovanii 1551) f. 60v; J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Faber&amp;lt;/span&amp;gt; – L. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Surius&amp;lt;/span&amp;gt; – A. De &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Mouchy&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De missa evangelica, et de veritate corporis et sanguinis Christi in eucharistiae sacramento''. ''Quibus adiectus est libellus, in quo [...] sacrosanctum Missae sacrificium pie defunctis prodesse ostenditur'' (Parisiis 1558) f. 19v, 30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El texto se encuentra en el tomo de las obras de San Cirilo que conservamos de la biblioteca personal de San Juan de Ávila: cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cirilo de Alejandría&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Operum divi Cyrilli Alexandrini episcopi tomi quatuor, quorvm postremus nunc recens accedit, ex graecis manuscriptis exemplaribus fideliter latinitate donatus'' (Basilea 1546) t. IV col. 30. La expresión «bendición mística» aplicada a la Eucaristía aparece, además, otros lugares de las obras de San Cirilo (p. ej., en el comentario a S. Juan, cf. t. I cols. 202, 500, 542, 554, 609).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; y Eucarístía&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn15&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Preferimos aquí la lectura «Eucaristía», que propone &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Abad&amp;lt;/span&amp;gt; «Tratado del sacerdocio» 120. Por un lado, nos parece que da más sentido al texto que viene a continuación, «que quiere decir hacimiento de gracias». Por otro, el Maestro está enumerando nombres que se le dan a la celebración del sacramento, y “bendición eucarística” no se puede considerar uno de ellos, mientras que “Eucaristía” sí.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, que quiere decir hacimiento de gracias. Porque, cuando este Señor instituyó este admirable misterio, bendijo y dio gracias al Padre, porque conoció que los hombres no las habían de dar por esta merced, o no cuales convenían; y por eso las dio Él, que conoce el valor de la merced y usó de su oficio pontifical, al cual pertenece pedir al Padre por nosotros lo que hemos menester y darle gracias por lo que con su oración nos alcanza: ''Ipsi gloria in saecula saeculorum. Amen''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn16&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Ap 1,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad de servir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.03cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''4. '''Los que miran la sobrefaz de las dignidades y no entran en la consideración profunda de las obligaciones que traen anejas consigo, aliende de recibir engaño, reciben muy grave daño. Porque, encandilados con aquel resplandor exterior que aficiona a los que arrójanse inconsideradamente a aquello que de fuera parece tan honroso, deleitable y seguro, mas después tórnaselos de mucho peligro y causa de grave condenación&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn17&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Maestro aduce un par de ejemplos de historias de sacerdotes que se condenaron, tomadas de la ''Historia Gentis Anglorum'' de San Beda y la ''Historia'' de San Antonino de Florencia, en la Plática 2ª (cf. ''NEC'' I 807). Algún ejemplo más en A. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Speculum exemplorum''. ''Ex diversis libris in unum laboriose collectum'' (Argentinae —Estrasburgo— 1490) f. 263v-264r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; por haberse obligado a cosa para el cumplimiento de la cual no tenían merecimiento ni fuerzas. Y por muy dulce que les fue el aceptar, es mucho más amarga la cuenta. Y entonces, aunque tarde, entienden cuánto más cuidado y presencia ha menester para no caer quien anda por alto; y, si cae, cuánto más se lastima que quien anda por la tierra llana; y por eso, quien toma dignidad alta, piense en la cuenta estrecha, porque cuanto más alta es la mujer, tanto su marido tiene mayor carga para cumplir con su honra.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [EXIGENCIAS QUE SE DERIVAN DE ESA ALTEZA] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santidad sacerdotal, vivir lo que somos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''5. '''Altísimo es el oficio sacerdotal, según se ha dicho. Y san Ambrosio dice: «''Nihil est in hoc saeculo excellentius sacerdotibus''»&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn18&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Nada hay en este mundo más alto que los sacerdotes». {{versal}}Gerberto{{fin}}, ''De informat. episcop.,'' ML 139,171. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus florum'' (Placentiae 1483) Prelacio H.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas, como él mismo dice, «''quod sumus professione, actione potius, quam nomine demonstremus; ut nomen congruat actioni; actio respondeat nomini; ne sit nomen inane, et crimen immane; ne sit honor sublimis, et vita deformis; ne sit deifica professio, et illicita actio; ne sit religiosus amictus et irreligiosus fructus; ne sit gradus excelsus, et deformis excessus; ne habitet in ecclesia...; ne sit cathedra sublimior, et conscientia sacerdotis reperiatur humilior''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn19&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Lo que somos por profesión, más lo demostraremos por la acción que por el nombre; para que el nombre responda a la acción y la acción responda al nombre; no quede vano el nombre y el crimen horrible; no sea sublime el honor y la vida deforme; no se deifique la profesión y sea ilícita la acción; no sea religioso de hábito e irreligioso el fruto; no esté en un peldaño excelso y sea deforme en exceso; no habite en la iglesia...; no sea ensalzado el sacerdote en la cátedra, mientras en la conciencia es hallado vil».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, en fin, monstruosa cosa es dignidad en indigno, y grado alto y vida baja, como dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn20&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}San Bernardo{{fin}}, ''De consideratione ''l.2 c.7, ML 182,750C: ''«Monstruosa res gradus summus, et animus infimus''.»&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si el sacerdote quiere saber qué caudal de virtud ha menester para cumplir bien las obligaciones de dignidad tan alta y tan santa, oiga a la santa Iglesia, que en el ofertorio de la misa [del Santísimo Sacramento] dice ansí&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn21&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'' f. 116v, ''In festo Corporis Christi offert.. ''La cita está también en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25r, aunque refiriéndose directamente al texto bíblico sin mencionar el Misal.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;: ''Sacerdotes Domini incensum et panes offerunt Deo; et ideo sancti erunt Deo suo''&amp;lt;sup&amp;gt; &amp;lt;/sup&amp;gt;[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras tomó la santa Iglesia de lo que el Señor dijo a los sacerdotes de la vieja Ley: ''Sancti eritis, quia ego, Deus vester, sanctus sum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn22&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los sacerdotes del Señor ofrecen pan e incienso a Dios; por tanto han de ser santos para su Dios» [...] «Seréis santos, porque yo, vuestro Dios, soy santo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 11,44-45&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Las cuales palabras, si las oímos con la fe y reverencia que les son debidas y consideramos nuestra grande flaqueza, causarnos han gran confusión viendo que nos es pedida santidad, y por ventura aún no tenemos mediana bondad. ¡Oh qué presto pasamos por este negocio y cuán poco sentimos la obligación que nos pide! ¡Cuán poco temor tenemos en tal dignidad! ¡Cuán poco cuidado de administrarla bien después de tenida! ¡Y plega a Dios que siquiera tengamos comprensión, y suplamos con lágrimas lo que faltamos en la santidad que nos piden! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a alguno parece que se pide mucho a los sacerdotes en pedirles mucha santidad, oiga la causa de ello, y por ventura le parecerá que aún no se pide como con justicia se podía pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador por la oración] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Mirada al Padre y a los hombres: oración y sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''6. '''¿Pedís, madre Iglesia, que seamos santos vuestros sacerdotes? ¿Por qué carga tan grande, que de solo oírla hace temblar? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Ella lo declara, diciendo: ''Incensum et panes offerunt Deo. ''¿Tan gran cosa es incensar en el altar y poner los panes de la proposición sobre la mesa del templo? ¡Oh, válame Dios! ¿Quién creyera que había de pedir Dios santidad en sus ministros para hacer una cosa que, al parecer, bastaba una mediana limpieza? Mas como las otras cosas de aquel tiempo, debajo de la corteza exterior, aunque vil, contenían en lo interior misterios de grande precio, y así aquel incienso y aquellos panes significaban el oficio sacerdotal de la nueva Ley, que consiste en ofrecer al Señor incienso de agradable y eficaz oración que amanse su ira y consagrar y ofrecer el pan que del cielo vino, que es Jesucristo nuestro Señor, que tanto excede a los panes y sacrificio de la vieja Ley como el cielo a la tierra, y mucho más. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Válame Dios, y qué gran negocio es oración santa y consagrar y ofrecer el cuerpo de Jesucristo! Juntas las pone la santa Iglesia, porque, para hacerse bien hechas y ser de grande valor, juntas han de andar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Conviénele orar al sacerdote, porque es medianero entre Dios y los hombres; y, para que la oración no sea seca, ofrece el don que amansa la ira de Dios, que es Jesucristo nuestro Señor, del cual se entiende ''munus absconditum extinguit iras''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn23&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La dádiva a escondidas aplaca las iras».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Prov 21,14&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y porque esta obligación que el sacerdote tiene de orar, y no como quiera, sino con mucha suavidad y olor bueno que deleite a Dios, como el incienso corporal a los hombres, está tan olvidada, ''imo ''no conocida, como si no fuese, convendrá hablar de ella un poco largo, para que ansí, con la lumbre de la verdad sacada de la palabra de Dios y dichos de sus santos, reciba nuestra ceguedad alguna lumbre para conocer nuestra obligación y nos provoquemos a pedir al Señor fuerzas para cumplirla. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Responsables de la humanidad entera]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;'''7. '''San Crisóstomo ''(De dignitate sacerd. ''c.4,1...) dijo: ''Nam qui pro civitate, quid autem dico pro civitate?, imo pro universo mundo legatione fungitur, et deprecatur iniquitatibus omnibus propitium Deum fieri, non solum viventium, sed et mortuorum, qualem putas esse debere? Ego quidem Moysis et Heliae confidentiam huic non puto supplicationi posse sufficere. Sicut enim is, cui sit commissus universus mundus, et qui sit pater omnibus, ita accedit ad Deum, obsecrans extingui quidquid ubique pugnarum est, et dissipari tumultus, pacari omnia; et tam privatis malis quam publicis imponi finem. Itaque tantum proferre debet omnium precator virtutis eminentia, quantum praecellit, et ipso distat officio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn24&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que es intercesor en favor de una ciudad, ¿qué digo de una ciudad?, más aún, del mundo entero, y ruega para que Dios perdone todas las iniquidades, no solo de los vivos sino también de los difuntos, ¿cómo crees que se debe comportar? No creo que bastara la confianza de Moisés y Elías para esta intercesión. Así, aquel, a quien se le ha encomendado rogar por el mundo entero y se tiene por padre para con todos, se ha de acercar a Dios, pidiéndole que haga desaparecer los enconos, disipe los enfrentamientos y lo pacifique todo, y ponga fin a los males públicos y privados. Por consiguiente, el que intercede en nombre de todos tanto debe sobresalir por la excelencia de sus virtudes, cuanto más alto y elevado es su oficio». {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,680-681. La traducción latina que ofrece Migne es bastante diferente, pero el texto aparece tal cual lo tenemos en el Tratado, con mínimas diferencias, en S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' I (Venetiis 1503) f. 17v; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 25v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Palabras para espantar, pues piden obligación de orar por todo el mundo universo y alcanzar bienes y apaciguar males; y ser tan grande este oficio y obligación y oración, que, para cumplir con él, es pequeña la confianza de Moisés y de Elías. El uno de los cuales, por la fuerza de su oración, alcanzó perdón para aquel numeroso ejército; y el otro cerraba el cielo y abríalo cuando le parecía para llover o no llover, y hacía descender fuego de lo alto, que mataba a los vivos; y también, con la mesma oración, dio vida a los muertos, y trujo fuego por milagro para quemar los sacrificios, en testimonio de que el Señor es el Dios verdadero. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Oración de mediación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''8. '''La divina Escritura cuenta que, andando el fuego del castigo justo de Dios quemando la gente de los reales en el desierto, tomó el sacerdote Aarón el incensario en la mano, y, estando entre los muertos y vivos incensando y orando, amansó al Señor y hizo que parase su ira&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn25&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma idea y cita bíblica en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 20r-v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Núm 16,44-48&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Mas ¡ay de nos!, que [no] tenemos don de oración con que atemos las vengadoras manos de Dios, de manera que diga: «Déjame que ejercite mi ira»; ni tal santidad de vida para que venzamos al invencible; y aun no sé si entendemos el mismo nombre de oración, porque, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn26&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{versal}}Pseudo-Agustín{{fin}}, ''Serm. ''47,1, ML 39,1838; ÍD., ''Serm. ''283,2, ML 39,2281.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, este negocio más se hace con gemidos que con palabras; y aquel solo sabrá gemir como es menester, para que su oración tenga esta poderosa eficacia, a quien el Espíritu Santo fuere servido, por su sola santidad y bondad, de le enseñar esta tal oración. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Testigo es de esto san Pablo, cuyas palabras son estas: ''Ipse Spiritus adiuvat infirmitatem nostram; nam quemadmodum orandum sit, ipsi nescimus; ipse Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn27&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza, pues nosotros no sabemos orar como es debido, es el Espíritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Muy flaca es la vista del hombre para saber lo que ha de pedir y el cómo lo ha de pedir, pues muchas veces acaece pedir lo que no le cumple, y aun que le daña, según parece en los hijos del Zebedeo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 20,22&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 10,37&amp;lt;/bible&amp;gt;], y también en san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 12,8-9&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si a estos, ¿cuánto más a nosotros? Mas esta flaqueza e ignorancia en cosa que tanto importa, remédiala el Espíritu Santo, enseñándonos a pedir ''secundum Deum ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;]'', ''como en esta autoridad dice san Pablo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn28&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Erasmo también pone en relación, acerca de este tema, las citas de 2Cor 12,8-9 y Rom 8,26. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Desiderii Erasmi Roterodami'' VII. ''Paraphrases in universum Novum Testamentum'' (Basileae 1540) 592.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; que quiere decir que nos enseña a pedir lo que Dios quiere que le pidamos y lo que quiere conceder por medio de nuestra oración. Porque sentencia verdadera es que &amp;lt;/nowiki&amp;gt;lo que Dios antes de los siglos ordenó de dar en tiempo, quiso que se efectuase mediante la oración de los suyos; y es esta de la cual vamos hablando, la cual siempre alcanza lo que pide, porque es inspirada por el Espíritu Santo, cuyas obras no salen en balde. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así dice san Ambrosio pidiendo socorro de oraciones ajenas: ''Talium, Domine, preces numquam spernis, si, ut pro me orent, ipse inspiraveris''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn29&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«De estos, Señor, tú no rechazas nunca las oraciones, si tú mismo les has inspirado para que oren por mí». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio secunda. In praeparatione ad Missam ''19, ML 17,762D. En realidad, el texto es de&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt; San Ambrosio Autperto&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Oratio contra septem vitia'', en CCCM 27B, ed. R. Weber (Turnhout 1979) 935-944, 947-959.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Tal fue la oración de Moisés cuando alcanzó perdón para el pueblo, y la de otros muchos [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,30-32&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y tal conviene que sea la del sacerdote, pues es oficial de este oficio y constituido de Dios en él; y, por consiguiente, conviene que sea muy primo oficial y que haga obras del oficio, no solo iguales, mas muy aventajadas de los que no son oficiales. Y así, cuando el Señor quiere hacer algún bien por medio de la oración del sacerdote, inspírale que lo pida; y pídelo con tanto afecto y confianza, que le deja rastros en el ánima para pensar que su oración no ha dado el golpe en vano, sino muy en lleno. Y veces hay que inspira el Señor que pidan cosas en general, como conversión de infieles, el bien de la Iglesia...; otras veces, por personas particulares; y no pocas veces, queriendo el sacerdote rogar por uno, se le viene otro y se pone por delante otro&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn30&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Para esta parte, cf. Plática 3 nn. 5-6, ''NEC'' I 815-816, con pensamientos y citas muy similares.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y por este es movido a rogar con mucha afección, aunque ni se acordaba de él ni lo pensaba hacer; y no ora, o muy flojamente, por quien él deseaba. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la intimidad divina]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''9. '''Esta comunicación del Señor con el sacerdote declarándole por el Espíritu Santo su voluntad de los bienes que quiere hacer o castigos que quiere enviar, con intento de ser rogado y quitar sus azotes y hacer mercedes por medio del sacerdote, es trato de amigos. Pues, como dice el Señor, a vosotros he llamado amigos, porque os he declarado las cosas que yo oí de mi Padre [&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 15,15&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y así como al sacerdote se le ha de preguntar la Ley del Señor, porque es mensajero suyo, según Malaquías dice [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 2,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], así también se le ha de preguntar qué es la voluntad de Dios que se haga en esto o en aquello, como a persona que tiene con el Señor particular amistad y particular trato, y que se cree que no dejará el Señor de decirle cosa que desee saber para el bien de sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Lo cual parece en el Viejo Testamento, pues era cosa muy usada consultar el sacerdote al Señor para saber su voluntad: si irían a una guerra o no, o cosas semejantes a estas. Y aun lo mismo usaron los gentiles pasados y los que ahora se descubren en las Indias, pues unos y otros preguntan lo que han menester, acerca de las cosas particulares que han de hacer, a sus falsos sacerdotes, para que les traigan respuesta de sus falsos dioses; y con ellas van muy contentos. Tan común sentimiento de todos los hombres es que los sacerdotes tienen tal amistad y trato con Dios, que oye sus oraciones, y les declara lo que le piden, y hace bien a los hombres por medio de ellos. De manera que no solo se llaman ayudadores de Dios, como dice san Pablo [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 3,9&amp;lt;/bible&amp;gt;], porque con el ejercicio de su santa palabra y administración de los santos sacramentos le ayudan a salvar las ánimas; mas también son ayudadores, y muy grandes, en que, mediante su oración, alcanzan que la misma predicación y buenos ejercicios se hagan con fruto; y también les alcanzan bienes y evitan males por el medio de la sola oración; la cual no es tibia, porque, como dice san Bernardo, ''tepida est omnis oratio, quam non praecedit inspiratio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn31&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es tibia la oración que no va precedida por la inspiración» ({{Versales|San Bernardo}}, ''De diligendo Deo, ''c.7,22, ML 182,987D).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y el Señor dice: ''Si offeratis [caecum] agnum ad immolandum, nonne malum est?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn32&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si ofrecéis un cordero [ciego] para inmolarlo, ¿no es una cosa mala?». Hemos añadido la palabra ''«caecum»'', que aparece en la Vulgata y en el Tratado está cambiada por ''«agnum»'', para hacer comprensible el texto.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mal 1,8&amp;lt;/bible&amp;gt;], que, según san Jerónimo, quiere decir que la oración que el sacerdote ofrece al Señor no ha de ser ciega en lo que pide, regida por espíritu humano, sino con lumbre del Espíritu Santo; ni ha de ser flaca ni floja, sino eficaz, atenta y muy poderosa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn33&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''Comm. in Mal. ''l.1, ML 25,1549.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto denota san Pablo, diciendo que ''Spiritus postulat pro nobis gemitibus inenarrabilibus&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn34&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inenarrables».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Rom 8,26&amp;lt;/bible&amp;gt;], no porque el Espíritu Santo en sí mismo gima ni pida, pues es Dios impasible y no tiene superior a quien pida; mas porque hace Él que nosotros, por inspiración suya, pidamos lo que quiere que pidamos y Él quiere dar; y esto no tibiamente, sino con gemidos tan entrañables, causados del Espíritu Santo; tan imposibles de ser entendidos de quien no tiene experiencia de ellos, que aun los que los tienen no lo saben contar; por eso se dice que pida Él, pues tan poderosamente nos hace pedir. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Los sentimientos sacerdotales de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''10. '''El sacerdote en el altar representa en la misa a Jesucristo nuestro Señor, principal sacerdote y fuente de nuestro sacerdocio; y es mucha razón que quien le imita en el oficio, lo imite en los gemidos, oración y lágrimas que en la misa que celebró el viernes santo en la cruz, en el monte Calvario, derramó por los pecados del mundo: ''et exauditus est pro sua reverentia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn35&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Fue escuchado por su actitud reverente».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Heb 5,7&amp;lt;/bible&amp;gt;], como dice san Pablo. En este espejo sacerdotal se ha de mirar el sacerdote para conformarse en los deseos y oración con Él; y, ofreciéndolo delante del acatamiento del Padre por los pecados y remedio del mundo, ofrecerse también a sí mismo, hacienda y honra, y la misma vida, por sí y por todo el mundo; y de esta manera será oído, según su medida y semejanza con Él, en la oración y gemidos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio confirma lo dicho con estas palabras: ''Necesse est, cum haec agimus, nosmetipsos Deo in corde contritionis mactemus, quia qui passionis dominicae mysteria celebramus, debemus imitari quod agimus''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn36&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Es necesario que, cuando hagamos esto, nos inmolemos nosotros mismos a Dios con corazón contrito, porque los que celebramos los misterios de la pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Dialogi ''l.4 c.59, ML 77,428A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. De lo cual parece cuán necesario nos es el don del Espíritu Santo que enseña a orar, pues que aquel solo puede orar a semejanza de Cristo que tuviere parte del espíritu de Jesucristo. Y esto entendía muy bien san Ambrosio cuando con mucha instancia pide el favor del Espíritu Santo para dignamente celebrar estos divinos oficios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn37&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Ambrosio}}, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''2, ML 17,751. Se trata de una oración que en tiempos de San Juan de Ávila se empleaba como preparación a la Misa, y se atribuía a San Ambrosio de Milán. Puede verse en el Misal, al comienzo: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Romana Ecclesia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Missale ad usum sacro-sanctae romanae ecclesiae'', en el prólogo, bajo el encabezamiento «''Oratio dicenda ante Missam''» (folios sin numerar).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y la lengua con que el ánima habla con Dios en este modo de oración es la devoción y fervor, según san Bernardo dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn38&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Tract. de charitate ''c.7,31, ML 184,599D-600A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como esta lengua sea celestial, movida por espíritu del cielo, sabe muy bien abogar por sus causas y las de sus encomendados en el celestial tribunal de la misericordia divina, porque lo que del cielo viene, al cielo sube, y el que de la tierra es, de la tierra habla y en la tierra se queda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn39&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Dolere potero, potero flere, potero gemere: adversus arma, milites, Gothos quoque lacrymae meae arma sunt; talia enim munimenta sunt sacerdotis»'': «Puedo dolerme, llorar, gemir. Contra las armas, los soldados, incluso los Godos, mis armas son mis lágrimas. Pues éstas son las defensas que apresta el sacerdote». {{Versales|San Ambrosio}}, ''Sermo contra Auxentium de basilicis tradendis, ''2, ML 16,1008A. ''«Arma Ecclesiae fides, arma Ecclesiae oratio est, quae adversarium vincit.»'': «Las armas de la Iglesia son la fe y la oración, y con ellas vence al adversario». ÍD., ''Lib. de viduis, ''c.8,49 ML 16,249C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; dijo que las armas de los sacerdotes son lágrimas y oración, el cual, armado con estas, aunque muy blandas, pelea con gran confianza contra la justicia de Dios, ofreciéndose a sí mismo, a semejanza de muro, como otro Moisés [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Éx 32,9-14.31-32&amp;lt;/bible&amp;gt;], para que descargue Dios en él su ira, porque derrame sobre el pueblo su misericordia. Quiere el Señor que, aunque el pueblo con su mala vida esté tan atemorizado que ni tenga osadía para estar en pie delante su acatamiento ni ose alzar los ojos al cielo, que el sacerdote sea tal, que, con la limpieza de la vida y amigable trato y particular familiaridad que hay entre Dios y él, no sea derribado con temor, como está el pueblo, mas tenga una santa osadía para estar en pie, y llegar al Señor, y suplicarle, y importunarle, y atarle, y vencerle, para que, en lugar de azote pesado de justo juez, envíe abrazos de Padre amoroso. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sensible a los intereses de Dios y a los problemas de los hombres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''11. '''Y esto se nos da a entender en que, estando el pueblo en el santo sacrificio de la misa humillado y arrodillado, hiriendo sus pechos lleno de temor y confusión causada por sus pecados, está el sacerdote en pie en el altar negociando con Dios el remedio de ellos y trayéndoles del ramo de la oliva, significadora de la paz, como lo trajo la paloma a los que estaban en el arca de Noé atemorizados con el azote del gran diluvio [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Gén 8,11&amp;lt;/bible&amp;gt;], y triunfando del mismo Dios, que, por su grande misericordia, quiso dar tal poder y tal oficio a los hombres, que pudiesen, con las tiernas armas de lágrimas y oración, pelear con Él y vencerle. El sacerdote, como Orígenes dice, es faz de la Iglesia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn40&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Orígenes&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lev. homil. ''5,3-4, MG 12,452-454.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;; y como en la faz resplandece la hermosura de todo el cuerpo, así la clerecía ha de ser la principal hermosura de toda la Iglesia. Y es de mirar que como en la faz corporal están puestos los ojos, que no solo sirven para dar lumbre al cuerpo porque no tropiece, mas para llorar los tropiezos que diere y todos los otros males que de otra cualquiera manera vinieren al cuerpo, como si los mismos ojos fuesen heridos, así el sacerdote ha de tener dos ojos, como las dos piscinas en Hebrón [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Cant 7,4&amp;lt;/bible&amp;gt;: ''in Hesebon'']'', ''con que llore las ofensas de Dios y la perdición de las ánimas, y transforme en sí y sienta como propios suyos los trabajos y pecados ajenos, representándolos delante del acatamiento de la misericordia de Dios con afecto piadoso y paternal corazón&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn41&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''De Imitatione Christi'' l.4 c.5. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Kempis&amp;lt;/span&amp;gt; ''Contemptus mundi'' f. 71r (sin numerar): «[El sacerdote] delante lieva la cruz porque llore sus pecados, y detrás la lieva, porque llore con alguna compasión los pecados cometidos por los otros, y sepa que el es el medianero entre Dios y el pecador, y no empereze de facer oracion, ni del santo sacrificio, fasta que merezca recabar gracia, y misericordia».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; el que debe tener el sacerdote con todos, a semejanza del Señor, y también de san Ambrosio, que decía que no menos amaba a los hijos espirituales que tenía que si los hubiera engendrado de legítimo matrimonio&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn42&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Neque enim minus vos diligo quos in Evangelio genui, quam si conjugio suscepissem»'': «No os amo menos a vosotros, los que he engendrado en el Evangelio, que si fueseis el fruto de mi unión matrimonial». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De officiis ministrorum, ''l.4 c.7, ML 16,30C.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Juan Crisóstomo dice que aún se deben amar mucho más&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn43&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Non solum ergo in condenationibus, sed in benefitiis maior virtus sacerdotibus data est, quam carnalibus parentibus nostris»'': «Pues no sólo para castigar, sino también para beneficiar ha dado Dios una virtud mayor a los sacerdotes que a los padres carnales». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3,6, MG 48, 644; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 12r. Sin embargo, el significado que le da San Juan de Ávila no es exactamente el mismo que en Clichtove. Este último la trae para probar que los sacerdotes deben ser honrados y respetados, mientras que nuestro santo la trae, casi como excusa, para afirmar el amor que los sacerdotes deben tener por sus hijos espirituales. Esta idea no se encuentra en el texto de Clichtove, y en el del Crisóstomo está como en germen, no tan clara. Sin embargo, es un pensamiento muy característico de San Juan de Ávila (cf. p. ej. carta 1, ''NEC ''IV 5-14).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el nombre de padre que a los sacerdotes damos les debe de amonestar que, pues no es razón que lo tengan en vano y mentira, deben de tener dentro de sí el afecto paternal y maternal para aprovechar, orar y llorar por sus prójimos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y si a todo cristiano está encomendado el ejercicio de oración y que sea con instancia, y compasión, llorando con los que lloran, ¿con cuánta más razón debe de hacer esto el que tiene por propio oficio pedir limosna por los pobres, salud para los enfermos, rescate para los encarcelados, perdón para culpados, vida para muertos, conservación de ella para los vivos, conversión para los infieles, y, en fin, que, mediante su oración y sacrificio, se aplique a los hombres el mucho bien que el Señor en la cruz les ganó? Y si de aquellos sacerdotes hubiese que, como otra viuda de Naím, llorase al hijo muerto [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,11-17&amp;lt;/bible&amp;gt;], importunase al Señor como la cananea [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 15,22-28&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 7,25-30&amp;lt;/bible&amp;gt;], y le ofreciese devotos ruegos por el hijo endemoniado [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Mt 17,14-18&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Mc 9,16-26&amp;lt;/bible&amp;gt;, &amp;lt;bible&amp;gt;Lc 9,38-42&amp;lt;/bible&amp;gt;], que unas veces lo lanza en el fuego el demonio, y otras en el agua, consolarlos hía el Señor, diciendo: ''No queráis llorar ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lc 7,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y darlos hía ánimas resucitadas y sanas, como dio a las otras personas corporal salud y vida; y, por ventura, espiritual también para sus hijos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta de oración sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque hay falta de esta oración en la Iglesia, y señaladamente en el sacerdocio, que, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn44&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Quem alium hoc loco arietem accipimus nisi primum intra Ecclesiam ordinem sacerdotum?»'': «¿Qué debemos entender aquí por “carnero” sino el principal orden dentro de la Iglesia, el de los sacerdotes?». {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Moralia'' c.3,9, ML 76,528B.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;(N.B.: Sala y Martín señalan aquí ''Reg. past. ''p.1ª c.10, ML 77,23, que habla de la oración intercesora del sacerdote pero no dice nada de que el sacerdocio sea la parte principal de la Iglesia).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, es la parte principal de ella, por eso ha derramado el Señor sobre nosotros su ira, que no se quitará hasta que esta oración torne, pues su ausencia ha sido causa de muchos trabajos, y plega a Dios no vengan mayores. El profeta Isaías vio en espíritu la captividad del reino de Judá, y entendió ser la causa de ello la falta de esta oración; y, hablando con Dios su dolor, dijo: ''Non est qui invocet nomen tuum, et consurgat, et teneat te''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn45&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No hay quien invoque tu Nombre; no hay quien se levante [para mediar], y te detenga». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;Is 64,7&amp;lt;/bible&amp;gt;]. San Jerónimo vio en su tiempo un grande azote de guerra que Dios envió sobre Roma, y quejóse de que [no] hubiese en sus tiempos quien se opusiese a la ira del Señor para impedir su recio castigo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn46&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. ''60,17: ML 22,601.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y como la Iglesia esté tan falta de lo mismo, ni se puede excusar el dolor de lo presente ni el temor del porvenir.&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;De lo ya dicho parece con cuánta razón pide Dios y su santa Iglesia santidad a los sacerdotes, pues les está encomendado oficio tan alto de ser intercesores entre Dios y ella; y para serlo como es razón requiérese don de oración, y muy grande; que sea tan eficaz como pide el Espíritu Santo, para lo cual ha de tener amistad el rogador con el rogado, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn47&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.1.ª c.10, ML 77,23.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [El sacerdote, mediador en el sacrificio eucarístico]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Sacrificio mediador]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''12. '''Resta declarar la otra palabra en la cual se pide santidad, la cual por otra causa conviene, a saber, ''quia panes offerunt Deo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,6&amp;lt;/bible&amp;gt;]. Y si esta se pedía para poner encima de una mesa unos panes de trigo, ¿cuánta más razón es que sean santos los que ofrecen el pan que del cielo vino, que da vida al mundo, y también al cielo? Santidad, limpieza quiere decir; y si para tratar el cuerpo purísimo de Cristo nuestro Señor no se requiere santidad, no sé para qué sea menester en la tierra, pues esta es la más santa [cosa] de todas. Y si san Pablo dice que la mujer que es virgen ha de ser ''sancta corpore et spiritu ''[&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 7,34&amp;lt;/bible&amp;gt;], ¿cuánta más razón es que lo sea el que tiene oficio más excelente? La misma santidad de cuerpo y espíritu pide a los de Corinto para que sean partícipes en las promesas de Dios [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;2Cor 7,1&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¡Cuánto más la debe tener el que no solo espera promesas, mas ha recibido de la mano piadosa de Dios el oficio sacerdotal, merced grande, como san Ambrosio pondera!&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn48&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. los pasajes citados al principio, atribuidos a San Ambrosio. Además, sus tres libros ''De officiis ministrorum'' (ML 16,23-184) y el opúsculo apócrifo ''De dignitate sacerdotalis libellus'' (ML 17,567-580). Este último es citado con profusión por Clichtove en el último capítulo, dedicado a ponderar la dignidad sacerdotal: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 75v-76v. También San Juan de Ávila lo cita en alguna ocasión (cf. p. ej. sermón 73, ''NEC'' III 993-994).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;[A] nosotros, como tenemos poca estimación de la Majestad infinita de Dios y del respeto que se debe tener a su culto divino, podrános parecer que pedir tanta santidad en sus ministros es alguna demasía y agravio que se les hace. Mas como la divina Majestad se conoce a sí misma, pide, y con mucha justicia, tanta santidad y limpieza para llegarse a su altar, y aun en el tiempo que se le ofrecían animales irracionales, que pone en admiración a los que atentamente lo consideran. ¿Quién pensara que por tocar un sacerdote a un hombre muerto, o por llevarle a enterrar, o acompañar el entierro, o por tocar una gallina muerta, o por llevar unas cenizas hechas de la vaca, que mande por mandamiento de Dios, para expiación de pecados, que por una cosa de estas, y aun otras al parecer más livianas, era irregular el sacerdote, y no se podía llegar al altar sin que se alimpiase de aquella mancha con los remedios que tenía Dios ordenados? Mas el altísimo Dios, cuyas obras son verdad y igualdad, tenía por inmundos para tratar sus sacrificios a los que en estas cosas caían; no tanto mirando a ellas cuanto a lo significado por ellas, queriendo dar a entender en aquella limpieza visible y corporal cuán grande santidad, apartada de toda inmundicia, se requiere para tratar las cosas de su divinísimo culto. Y, si miramos cuán sobre todo es venir Dios al llamado de un sacerdote y estar en sus manos, dejarse tratar de él con más estrecha familiaridad que nadie pudiera pensar, ninguna santidad le parecerá que le sobra y le iguala, ni que llega con mucho a lo que merece el Señor de pureza infinita, comunicando con tan inefable comunicación. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Intimidad con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dios verdad es, y todas sus obras lo son; y tal santidad dio a sus sacrificios, que lo que significan de fuera, eso hagan por de dentro. Y este intento y correspondencia ha de tener quien los recibe, porque, si solamente lleva el aparejo exterior, no recibe con fruto el sacrificio, antes le hace injuria por el poco respeto que tiene a cosa tan santa. Pues no es de creer que quien es tan amigo de verdad en todas sus obras y sus sacrificios, que no quiera serlo en el trato familiar de su sacratísimo cuerpo; trato sobre toda manera amigable, que no tiene semejable en la tierra; al cual, si verdad se ha de guardar, ha de corresponder, de parte de Cristo con el sacerdote y del sacerdote con Cristo, una amistad interior tan estrecha, y una semejanza de costumbres, y un amor y aborrecer de una misma manera, y, en fin, un amor tan entrañable, que de dos haga uno, para que así se cumpla lo que el Señor dijo: ''Qui manducat meam carnem et bibit meum sanguinem in me manet, et ego in illo ''[&amp;lt;bible&amp;gt;Jn 6,56&amp;lt;/bible&amp;gt;]; y lo que dijo san Pablo: ''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn49&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»; «El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [&amp;lt;bible&amp;gt;1Cor 6,17&amp;lt;/bible&amp;gt;]. No se engañe naide; que, pues conforme al oficio ha de ser la aptitud para el oficio, tan amoroso y de tanta familiaridad no conviene a todos, sino a aquellos que tienen particular familiaridad, amistad y conversación muy estrecha en sus ánimos con Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El solo oficio es testigo de esta verdad, mas también los nombres que al sacerdote le ponen. Ángel se llama, que tenga pureza angélica, en cuanto le fuere posible. Templo es de Dios, y, por el mismo hecho, ha de ser santo, como dice san Pablo [cf. 1Cor 3,17]. Dioses llama la sagrada Escritura a los sacerdotes [cf. Sal 81,6], porque han de ser más que hombres; porque, como dice san Dionisio, ''qui sacerdotium dixit, sacrorum simul omnium signavit ordines; ita qui sacerdotem dixit, augustiorem prorsus, quam divinum insinuat virum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn50&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien dijo “sacerdocio”, designa al mismo tiempo a todos los órdenes sagrados. Del mismo modo, quien dijo “sacerdote” se refiere directamente al más excelso, a un hombre como divino». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De ecclesiastica hierarchia ''c.1,3, MG 3,374. La cita diverge de la traducción de Baltasar Cordier que ofrece Migne, pero coincide esencialmente con la de Ambrosio Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Opera Dyonisii'' II. ''Veteris et noue translationis, etiam nouissime ip[s]ius Marsilii ficini cum commentariis Hugonis, Alberti, Thome, Ambrosii oratoris. Linconiensis [et] Vercellensis...'' (Argentorati —Estrasburgo— 1502) f. 22r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Divino ha de ser quien trata con la divinidad, y a aquel Señor se ha de convertir especialmente al cual tantas veces consagra y recibe sacramentalmente; que, si de una temporada que aquel santo profeta Moisés trató con la Majestad divinal vino tan lleno de luz y tan sobrehombre que no le podían los hombres mirar si no cubría el resplandor de su cara, ¡con cuánta más razón se debe pedir al sacerdote que sea luz del mundo y que ponga en admiración a los que le miraren; y verle tan alto con el conocimiento y sentimiento de las cosas divinas, que sea menester abajarse para que las flaquezas de los hombres se puedan aprovechar de él! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Signo de Cristo Víctima]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''13. '''San Jerónimo dice que la doncella dedicada a Dios es sacrificio de Dios y que ha de aprovechar; que, pues el sacrificio santifica al que lo toca, que así el hablarla, oírla o mirarla sea causa de santificación para quien la tratare&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn51&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Ita ergo per te, quasi per vivam hostiam sanctificentur caeterae, cum quibus te ita in omnibus exhibeas, ut quisquis vitam tuam, aut visu, aut auditu contigerit, sanctificationis vim sentiat»'': «Así por medio de ti, como de una hostia viva, los otros se santificarán. Porque en todo lo que hagas te mostrarás de tal manera que quien entre en contacto con tu vida, ya sea viéndola u oyendo hablar de ella, experimentará una fuerza santificadora». {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist''. 13, ''Virginitatis laus, ''16: ML 30,175D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Con cuánta más razón se pide esto al sacerdote!, pues, si es el que debe, no solo ha de ser sacrificio, mas holocausto todo entero, ofrecido a Dios y quemado con el fuego del amor divino en honor de Dios; que aquel Señor [que] es fuente de lumbre y que tantas veces viene a su casa, le hinche de tanta santidad, que los rayos de ella le salgan al sacerdote por los ojos, por la boca, por el andar, por la honestidad, y todo ello declare que es arca del testamento de Dios, relicario de Dios; y tan lleno de su gusto, que, por indevoto y distraído que sea el que lo oyere, hablare o mirare, sienta en sí mismo aquella fuerza divina que en aquel sacerdote está. Y esto es ser sal de la tierra, como san Gregorio dice&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn52&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil''. ''17 in Evang. ''9.16, ML 76,1143B.1147D.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, si con verdad ha de tener lo significado por ella. Y si todo esto quisiere olvidar, mírese de pies a cabeza cuando está vestido de las santas vestiduras; y, si no piensa que son vestiduras de fuera, entienda las virtudes que cada una de ellas significa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn53&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre el significado de las vestiduras sacerdotales, cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Ep. 64 ad Fabiolam'' 8-22, ML 22,612-622. Cita este pasaje e interpreta su significado &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;/ref&amp;gt;, que ni son pequeñas ni pocas, y procure de las tener en su ánima, porque no sea fingimiento el tenellas de fuera y carecer de lo significado por ellas; y, yendo los hombres a buscar a Cristo en él, como en santo sepulcro, no hallen cosa de tomo, sino lienzo y sudario, con que fue vestido para le enterrar. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La fisonomía de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''14. '''Quien bien considerare el ánima y cuerpo de un buen sacerdote, si tiene aquellas virtudes que la alteza de su oficio le pide, no errará en llamarlo paraíso terrenal, plantado de diversidad de árboles no menos hermosos que fructíferos, en medio del cual está plantado el árbol de vida que es Jesucristo nuestro Señor, recebido del sacerdote, metido en sus entrañas, dándole vida, y vida que nunca se acaba. Este es el huerto, y más y más abundante que el del rey Asuero ni del rey Salomón, porque aquellos eran plantados con manos de hombres y regados con agua terrena, y así daban fruto terrenal y aun momentáneo. Acá es el Espíritu el que planta las virtudes; riégalas con su gracia por los merecimientos de Jesucristo. El fruto que de él se saca es fruto limpio; paz sobre todo sentido, con otros muchos y excelentes frutos para sí y para toda la Iglesia que de presente se cogen; y después, la vida eterna. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muchas piedras preciosas tenía el sumo sacerdote de la vieja Ley en sus vestiduras para entrar a sacrificar al Señor [cf. Éx 28]; mas como aquel oficio era sombra y casi nada en comparación del oficio sacerdotal de la nueva Ley, con el cual se consagra y recibe el mismo Hijo de Dios, toda razón demanda que lo que allí eran piedras terrenales y engendradas de la tierra, sean en nuestros sacerdotes preciosas virtudes venidas del cielo, infundidas de Dios&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn54&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' I (Lugduni 1545) f. 190r: ''«Haec positio diversarum gemarum in rationali, multiplicem variarum virtutum gratiam ostendit, quae concordi serie in corde sacerdotis debet semper aparere»'': «El colocar diferentes gemas en el racional, significa la rica gracia de las distintas virtudes, que deben siempre hallarse, en total armonía, en el corazón del sacerdote». Lyra toma la cita de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De Tabernaculo et vasis eius, ac vestibus sacerdotum'' l.3 c.5, ML 91,470-471. La especial mención de la virtud de la castidad está también en varios lugares de la obra de Beda, y la recoge Lyra p. ej. en el f. 189r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y porque estas son tantas que quererlas contar cada una para sí sería nunca acabar, remitiendo el grande número de ellas al que cuenta la muchedumbre de las estrellas del cielo y a lo que dicen los santos, diremos brevemente de esto mucho algún poco. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Castidad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''15. '''Cuerpo y ánima se nos pide limpia, según arriba se ha dicho, para consagrar al Señor y recibirle con fruto. Y, comenzando por la limpieza de cuerpo, se ofrece luego cuán justa y debida cosa es que se reciba y trate el purísimo cuerpo de Jesucristo por cuerpo de sacerdote limpio en todo y por todo. Y entre las maneras de la limpieza que se requieren, no es lo que menos se debe tener ni la que al Señor menos agrada la limpieza de la castidad; virtud propia, muy propia y propísima del sacerdote evangélico, figurada en el de la vieja Ley, al cual mandaba Dios que en el tiempo que había de ofrecerle sacrificios se apartase del trato de su mujer; y, entre las vestiduras que le pedía, era que llevase ''femoralia, ut operiret turpitudinem suam''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn55&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Los femorales, para cubrir su desnudez». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst. 64 ad Fabiolam'' 22, ML 22,622. Referencia a esa misma epístola de Jerónimo, también para explicar el significado de las vestiduras sacerdotales de la ley de Moisés, en Sermón 73, ''NEC'' III 994. Cf. también &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda &amp;lt;/span&amp;gt;''De Tabernaculo…'' l.3 c.9, ML 91,484, citado en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f.192r. &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Éx 28,42]; y, si no, que muriese por ello, dándonos a entender que, pues acá siempre llegamos a ofrecer sacrificio, y sacrificio purísimo, amador y hacedor de toda pureza, debemos estar vestidos de la virtud de la castidad y tener apretada nuestra carne con las reglas de la disciplina, si queremos evitar la muerte eterna que a los impuros que ofrecen a Dios este sacrificio está amenazada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Grandísimas señales ha dado Dios de que su santa voluntad es que su santo cuerpo sea tratado de manos y cuerpo limpios, por ser Él amicísimo de esta limpieza. Y en testimonio de esto, aunque tomando nuestra carne, tomó también nuestras flaquezas; padecer hambre, sed, y cansarse, y la misma muerte; y esto con mucha ventaja, pues tomó de ello más que nosotros; mas [en] el negocio de ser concebido por la vía del deleite, causado de obra de varón y mujer, no quiso ser semejable a nosotros, sino ser concebido por modo limpísimo, ajeno y muy lejano de toda impudicicia, concebido por obra de madre virgen y por obra del Espíritu Santo; para dar a entender que cuerpo tan cercano a la limpieza de espíritu, por cuerpo cuanto fuere posible semejable al espiritual ha de ser tratado y recibido; para que, estando el semejable con su semejable, se guarde la debida proporción, y se reciba de ambas partes contentamiento, pues que cada uno ama su semejable y se goza con él. Y para dar a entender el Señor esto mismo, quiso ser tratado de virginales manos y reclinado en virginales brazos y pecho cuando era niño; y, al tiempo de su muerte, envuelto en una sábana de lienzo blanco y limpia, y puesto en un sepulcro el cual a nadie había recibido. Y como esto entendiesen los sumos pontífices pasados, alumbrados por el Espíritu del Señor, que da a entender a los hombres aquello de que Dios se agrada, mandaron que el que hubiese de ser sacerdote fuese virgen, o a lo menos hubiese sido casado con una mujer no más [cf. 1Tim 3,2], y aquella fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn56&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Siricio}}, ''Epist. ad Eumenium Tarraconensem Episc.'' 8,'' ''ML 84,634; ''Canones Apostolorum, ''c.17-18, ML 130,16; DG D.33 c.1-2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [En la antigua Ley]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''16. '''No se maraville nadie de esta limpieza que pide el Hijo de Dios a los que tan íntimamente han de tratar y juntarse con él, pues en la vieja Ley estaba mandado al sacerdote sumo que no se pudiese casar sino con mujer de ciertas calidades, entre las cuales era una, y la principal, que fuese doncella&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn57&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Misma cita, y pensamiento parecido, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 55r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. &amp;lt;bible&amp;gt;Lev 21,13&amp;lt;/bible&amp;gt;]. ¿Quién no ve cuán justísima razón es que, si una niña está diputada para ser esposa de un poderoso rey, que la críen muy ajena de toda inmundicia y que le den a entender que es cosa indignísima casarse con un alto rey la que no tuviere virginidad muy entera y muy limpia? Y si esta limpieza se pide para recibir este oficio, como es razón, ¿con cuánta más se pedirá que, después de recibido, no ensucie el sacerdote su cuerpo con el cieno de la lujuria, haciendo gravísima injuria al autor de la puridad, que se dignó de juntar consigo al tal sacerdote, y por el mismo hecho le obligó de nuevo a que no diese su cuerpo a cuyo no era? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Herencia apostólica]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''17. '''Sintieron muy bien la gravedad de este delito los santos apóstoles, alumbrados por el Espíritu Santo, cuando ordenaron que el sacerdote que cayese en fornicación, por el mismo hecho, nunca más en toda su vida consagrase ni tratase el santo cuerpo de Cristo, sino que, pues puesto en honra, y tal honra, no la conoció, pierda el uso del oficio, pues tan ingrato fue contra él&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn58&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Canones Apostolorum, ''c.25, ML 130,17A; DG D.81 c.12-13.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y aunque los pontífices que después vinieron, movidos de compasión de la humana flaqueza, quisieron templar con alguna misericordia este tan justo rigor, con todo eso, por mucha y muy particular gracia, se extendieron a imponer penitencia de diez años, y un poco áspera, al que hubiese caído en este pecado; la cual, siendo bien cumplida y dando el tal sacerdote culpable esperanza de su arrepentimiento y verdadera enmienda, tornase a cobrar el uso del oficio perdido&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn59&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. DG D.82 c.5. Se cita la misma parte del decreto, sobre el mismo tema, aunque escogiendo cánones distintos a los referidos, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 56v-57r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;No parezca esto a nadie riguroso; y, si le pareciere, entienda que no tiene espíritu del Señor, porque de este dice el mismo Cristo: ''Ille me clarificabit, quia de meo accipiet ''[Jn 16,14]. Y en otra parte: ''Ille testimonium perhibebit de me''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn60&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Él me glorificará porque todo lo que os di a conocer lo ha recibido de mí. Él dará testimonio de mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 15,26]. Oficio es del Espíritu Santo engrandecer a Cristo en los corazones donde él mora, y cuanto le predica a él por digno de toda honra y servicio, tanto predica por malo al pecado contra él hecho y por digno de graves tormentos. Y quien con la lumbre de aqueste Espíritu considerare aquella tremenda hora, que así la llaman los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn61&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;(¿Pseudo?) San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 9 de poenitentia (vel De eucharistia in Encaeniis)'', MG 49,345. La expresión ''«hora tremenda», «hora terribilis»'' aparece en muchos lugares referida a la muerte o el juicio final, pero esta homilía es el único lugar en el que la hemos encontrado referida a la celebración eucarística. En algunas ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, también está presente esta homilía que contiene la expresión ''«hora terribilis» ''(en el griego, «φοβερὰ ὣρα»; Migne traduce ''tremenda''). Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Ioannis Chrysostomi'' III. ''Ea continens quibus evangelium beati Ioannis explicatur. Rursus homilias iuxta pias ac doctas in Acta apostolorum cum aliis aliquot'' (Parisiis 1546) f. 208v (la homilía se titula aquí ''De eucharistia in Encaeniis admonitorius sermo''). No obstante, creemos que lo más probable es que la leyera en un libro de San Juan Fisher, que se encontraba en su biblioteca personal, donde cita el pasaje en cuestión: cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Fisher&amp;lt;/span&amp;gt; ''De veritate Corporis et Sanguinis Christi in Eucharistia libri quinque adversus Joh. Oecolampadium'' f. 53r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, cuando el sacerdote está en el altar y consagra al Hijo de Dios, verá claro que pide tanta limpieza y tales condiciones, que para cumplir bien con ella es menester haberse guardado toda la vida de cosa inmunda, para que así vaya en el altar tan ataviado en el ánima como la limpia doncella va en el tálamo de su esposo adornada de vestiduras ricas, llena de buen olor y que no le falte cosa que pueda su esposo desear en ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentir de los Padres]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''18. '''Y porque nosotros estamos tan lejos de sentir esto ansí y vanos la vida en conocerlo, será bien que oigamos y sigamos a los santos, que, alumbrados por el Espíritu Santo, como espirituales juzgan todas las cosas, y, por consiguiente, qué tal debe ser la reverencia y santidad que en aquella hora es menester para tratar el santo cuerpo de Cristo nuestro Señor a contentamiento de Él. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y comencemos por el bienaventurado san Crisóstomo, que dice así: ''Itaque, sic differre debet omnibus precator, virtutis eminentia, quantum praecellit et ipso distat officio; cumque et Spiritum Sanctum advocaverit, et reverendam illam immolaverit hostiam..., ubi illum, dic mihi, nostra aestimatione ponemus? Quantum ab illo splendorem poscemus et quantam religionem...? Expende nunc, quales oporteat esse manus eius, tantarum rerum ministras, qualem linguam, Christum illa fundentem, aut quo igne mundiorem et sanctiorem animam eius!''...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn62&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Así pues, el intercesor debe exceder a todos por la excelencia de sus virtudes, por cuanto más alto y elevado es su oficio. Y cuando invoca al Espíritu Santo y ofrece la hostia venerable, dime, ¿cómo lo estimamos?, ¿cuánta dignidad y religiosidad le exigimos que tenga? ¡Piensa, ahora, cómo deben ser sus manos, ministras de cosas tan excelsas; cuál la lengua que se identifica con la de Cristo o con qué fuego hacer su alma más limpia y santa!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Tunc enim et angeli circundant sacerdotem, et tribunal, atque altaris locus caelestibus virtutibus adimpletur, in honorem illius qui immolatur; quod quidem ex ipsis, quae aguntur, ostenditur. Ego autem audivi, referente aliquo, quod presbyter quidam vitae sanctitate mirabilis, et qui revelationes soleret videre, retulisset illi tale spectaculum, se aliquando vidisse, sancti sacrificii tempore, et conspexisse angelorum multitudinem (sicut possibile erat intueri) stolis fulgentibus, et altare coronatum, cum officio, quo circa regem suum milites stare consueverunt; quod mihi quidem facile persuasum est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn63&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«En ese momento, los ángeles rodean al sacerdote, se constituyen en tribunal y cubren el altar con sus virtudes celestiales en honor de Aquel que se inmola; esto es cierto por lo que allí se realiza. A mí me han contado que un presbítero, admirable por su santidad de vida y que solía tener revelaciones, que durante la celebración de la misa veía y observaba (según le era posible) una multitud de ángeles vestidos con estolas refulgentes formando una corona en torno al altar, cuyo oficio era igual al de los soldados cuando están junto al rey; yo creo esto».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;''Alter vero mihi retulit ab alio se audisse, quod de saeculo hoc recedentes, qui participes mysteriorum illorum in continentia munda fuerint, cum efflaverint ultimum spiritum, subiici alacres manibus angelorum. Necdum ergo inhorrescis, quod ad tale ministerium me innitebaris inducere, indutum sordibus et vitiis; sacerdotum inserere dignitati, quem talem Christus a convivantium congregatione separaverit? Splendore igitur, vitae, totum illuminantis orbem, fulgere debet anima sacerdotis; nostris autem tantis tenebris operitur male et cur vetur semper, nec ad Deum suum cum fiducia audeat aliquando respicere. Sacerdotes sal terrae sunt; nostram aut insipientiam, aut in omnibus ignorantiam quis queat facile sustinere, exceptis vobis, qui nimium nos diligere decrevistis''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn64&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Uno me contó que lo había oído de otro, que los que salían de este mundo y participaron dignamente de los santos misterios con limpieza corporal, al expirar, eran tomados felices en manos de los ángeles. Entonces aún no te horroriza decidirte a aceptar tal ministerio lleno de vicios y pecados; al que está grabado con el carácter sacerdotal ¿Cristo lo va a arrancar de la comunidad de los vivos? El alma del sacerdote debe brillar iluminando al mundo con el esplendor de su vida; el mal nos cubre con tantas tinieblas y siempre nos cubrirá si (el sacerdote) no escucha a Dios con fe. Los sacerdotes son la sal de la tierra; quién es capaz de soportar nuestra necedad e ignorancia, sino vosotros que nos decís que nos amemos hasta el extremo». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.6,4, MG 48,681; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 17v. El texto, nuevamente, coincide casi por completo con el de la edición de 1503, con leves diferencias atribuibles a errores de copia o a citar de memoria. Parte del texto se encuentra, según la misma versión, en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 15v, 28v. La versión es la misma, pero el fragmento que cita San Juan de Ávila es más extenso que el de Clichtove.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿A quién no ponen admiración y temor las palabras de este santo, que, como alumbrado de Dios, conoce la alteza y grandeza de aqueste sacrificio y el resplandor que las manos del sacerdote deben tener; por lo cual él se halla tan indigno, que se queja de san Basilio, porque le convidaba a que tomase este oficio? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque esta verdad parezca más clara y nuestra negligencia más confundida, diga su dicho san Agustín: ''Si enim angeli, Te adorantes et laudantes, tremunt mira exaltatione repleti, ego peccator dum Tibi assisto, laudes dico, sacrificium offero, cur non corde paveo, vultu palleo, labiis tremo, toto corpore inhorresco? Sic iam obortis lacrymis coram Te indesinenter lugeo...Vehementer admiror, dum Te nimis terribilem oculis fidei cerno. Miserum me, quando sic induruit cor meum! Et oculi mei indesinenter non producunt flumina lacrymarum, dum servus sermocinatur coram Domino suo, homo cum Deo, et creatura cum Creatore; qui factus est ex limo cum Eo qui omnia fecit ex nihilo''». Y después dice: «''Dator omnium bonorum Deus, da mihi, inter laudes tuas, fontem lacrymarum, simul cum cordis puritate et mentis iubilatione, ut perfecte diligens, et digne Te laudans, ipso cordis palato sentiam, gustem et sapiam, quam dulcis et suavis es, Domine''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn65&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Si los ángeles, que te adoran y te alaban, tiemblan llenos de alegría, yo, pecador, cuando te asisto, rezo tus laudes, ofrezco el sacrificio, ¿por qué no se estremece mi corazón, palidece mi rostro, tiemblan mis labios y se horroriza mi cuerpo? Si ya lloro derramando lágrimas a raudales ante Ti. Me anonado cuando con los ojos de la fe te veo muy ofendido. ¡Pobre de mí cuando así se ha endurecido mi corazón y mis ojos no se convierten en constantes ríos de lágrimas cuando este siervo desgrana su oración ante su Señor, la criatura ante su Creador, el hombre ante su Dios, el que fue hecho de barro ante Aquel que todo lo hizo de la nada!... ¡Oh Dios, dador de todo bien, concédeme entre otras gracias una fuente de lágrimas junto con una pureza de corazón y la alegría de la mente, para que alabándote con dignidad y amándote siempre, deshecho mi corazón, sienta, guste y saboree cuán dulce y suave eres, Señor!». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín, &amp;lt;/span&amp;gt;''Meditationes'' 34, ML 40,927-928. En las ediciones contemporáneas a San Juan de Ávila, esta meditación lleva el número 33, como por ejemplo la que se encontraba en la biblioteca de San Ildefonso: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Agustín&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al., ''Libellus meditationum'' (Brixiae 1498) f. 29r. Migne atribuye este texto a San Anselmo de Canterbury, bajo cuya autoría aparece otra serie de meditaciones en el mismo volumen de 1498 que citamos..&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y primero se había ocupado que, por no tener esta contrición de corazón y fuente de lágrimas, reverencia y temor, era siervo malo, y muy malo. ¿Qué será de nosotros, que ni tenemos estas cosas, ni nos confundimos por ello, ni las pedimos con lágrimas, ni tememos el juicio de Dios? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Diga san Ambrosio bienaventurado lo que sentía cuando quería celebrar: ''Doce me servum tuum indignum, qui inter caetera dona tua ad officium sacerdotale vocare dignatus es, nullis meis meritis, sed sola dignatione misericordiae Tuae: doce me, quaeso, per Spiritum, tantum mysterium tractare ea reverentia et honore, eaque vocatione et timore quo oportet: fac me, Domine Iesu-Christe, per gratiam tuam, semper illud de tanto mysterio credere et intelligere, sentire et firmiter retinere, dicere et cogitare, quod Tibi placet et expedit animae meae''. Y después dice: ''Quanta enim, Domine Iesu-Christe, cordis contritione et lacrymarum fonte, quanta reverentia et tremore, quanta corporis castitate et animae puritate, illud divinum et caeleste sacrificium est celebrandum, ubi caro tua in veritate sumitur, ubi sanguis tuus in veritate bibitur ''[...] ''Quis dignus erit..., nisi tu ipse feceris dignum? Scio, et vere scio, et ipsi Veritati tuae confiteor, quia non sum dignus accedere ad ministerium tuum propter nimia peccata mea et infinitas negligentias meas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn66&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Enseña a este indigno siervo tuyo, a quien, entre tantos dones, te has dignado llamarlo al estado sacerdotal sin ningún mérito mío, sino solo por tu digna misericordia. Enséñame, te pido por tu Espíritu, a tratar con reverencia y honor, con la vocación y el temor necesarios, un misterio tan excelso. Concédeme, Señor Jesucristo, por tu gracia, creer y comprender (todo lo referente a este gran misterio), sentir y mantener firmemente, hablar y pensar lo que a Ti te agrada y es provechoso para mi alma... Señor Jesucristo, con cuánta contrición de corazón y cuántas lágrimas, con cuánta reverencia y temblor, con cuánta castidad corporal y pureza de alma, hay que celebrar aquel divino y celestial sacrificio, en el que se come tu carne verdadera, en el que se bebe tu verdadera sangre... ¿Quién se sentirá digno..., si Tú no lo haces digno? Lo sé y lo sé cierto y lo confieso ante tu Verdad soberana, que no soy digno de acercarme a celebrar tu misterio por mis muchos pecados e infinitas negligencias». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Ambrosio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Precatio prima in praeparatione ad Missam, ''1-2.4, ML 17,751-753. El texto se encuentra también parcialmente en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Eucharistia G.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y otras muchas cosas dice que en él se pueden leer, que dan testimonio del conocimiento que tenía de este misterio, y temor y temblor de celebrarlo, y la instancia con que a Dios pedía que le enviase su santo Espíritu para que supiese y pudiese tratar este santo misterio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo dice: ''Ita ergo age et vive in monasterio, ut clericus esse merearis, et adolescentiam tuam nulla sorde commacules, ut ad altare Christi quasi de thalamo virgo procedas''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn67&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Compórtate así y vive en el monasterio para que te acepten como clérigo; no manches tu juventud con ninguna culpa para que te acerques al altar de Cristo como al tálamo virginal». {{Versales|San Jerónimo}}, ''Epist''. 125,17, ML 22,1082.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. En la cual palabra dice en suma la limpieza y espiritual hermosura y atavíos de gracia que ha de llevar al altar, ganados y trabajados por todo el tiempo de su vida, como otras veces dijimos. Y de aquí se puede sacar, y de la santidad de su vida y de su espíritu, con cuánto cuidado celebraría él estos santos misterios. Y con todo lo que se aparejaba, considerando la grandeza de este misterio, no osaba celebrar cada día. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Pues de san Gregorio ya consta con cuánta reverencia y temblor celebraría, pues, según arriba hemos alegado, dice que se ha de celebrar con mucha contrición de corazón e imitar el sacerdote lo que representa&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn68&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''supra'', 582 n. 37.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El testimonio de los santos]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''19. '''Antes nos faltaría tiempo y papel que testimonios y obras de santos que nos dan a entender la excelencia de la santidad que debe tener quien celebra estos divinos misterios. Lo cual no debemos oír con orejas sordas ni echarlo tras las espaldas, mas poner delante de los ojos estas palabras y ejemplos de santos varones, para en ellos conocer nuestras faltas, llorarlas y procurar de las remediar. Lo cual no es invención mía, sino doctrina que el Señor dio, aunque en figura, a los sacerdotes de la vieja Ley cuando mandó que se les pusiesen, antes que entrasen al altar, un espejo grande, hecho de los espejos de las mujeres que venían a velar en el templo [cf. Éx 38,8], en el cual se mirasen si iban convenientemente vestidos, según Dios lo mandaba, para ofrecer el sacrificio que fuese aceptable a sus ojos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn69&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Homil. 17 in Evang''. 10, ML 76,1143-1144. En esta homilía, que ya ha sido citada en el Tratado (cf. ''supra'', n. 53), San Gregorio hace referencia al mismo texto del Éxodo, pero la doctrina que da aquí el Maestro Ávila es original: San Gregorio ve representados en los espejos los divinos preceptos, mientras que San Juan de Ávila los ve como figura de las palabras y ejemplos de los santos. La doctrina de la Glossa y de N. de Lyra es similar a la de S. Gregorio, y distinta de la del Maestro Ávila (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' I f. 211v).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Este acervo de buenos ejemplos y de estas palabras es el espejo grande, hecho de particulares espejos, que son cada testimonio por sí. Y no parezca fuera de razón ser figurados estos santos varones en el flaco sexo de las mujeres, porque en la devoción y recogimiento suelen ellas tener mucha parte y aun ventaja a no pocos hombres&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn70&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de Lyra a Cant 5,8 (''Biblia Sacra cum glossis...'' III f. 363r): ''«[Filiae Hierusalem] perfectae […] nominantur ratione devotionis […], quam magis vigere solet in mulieribus»'': «Las hijas de Jerusalén son llamadas perfectas en razón de su devoción, que suele darse en mayor grado en las mujeres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en decir la palabra divina que los espejos han de ser de mujeres que celebran veladas en el templo, son figuradas propiamente las ánimas de los santos varones que con entrañable devoción del culto divino velaban las noches en oración, para de día llegarse bien aparejados para tratar estos divinos misterios, y oían no con voz sorda aquella palabra del Evangelio, que lo tomaban como dicho a sí mismos, al tiempo de la media noche: ''Ecce sponsus venit, exite obviam ei''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn71&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¡Que viene el esposo, salid a recibirlo!».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 25,6]. Consideraban el encendido amor con que el esposo de las almas, Cristo, había de venir, cuando fuese de día, a abrazarlos, consolarlos y darles mercedes; y trocaban el sueño en vela por hallarse aparejados para salir a recibir con celestial atavío al esposo celestial que venía en ellos. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Como el Bautista y san Pedro]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''20. '''Pues en tales espejos se mire el sacerdote que va a consagrar, y entre ellos no olvide aquel tan principal que es san Juan Bautista, que, de solamente echar agua en la cabeza de Cristo, se tenía por indigno, y con profundo temblor y reverencia decía: ''Ego a Te debeo baptizari, et Tu venis ad me?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn72&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 3,14]. Y, a esta cuenta, mayor santidad ha menester un sacerdote y mayor espanto y admiración le ha de tomar, pues trata al Señor con trato más familiar que san Juan Bautista. ¿Qué diremos del bienaventurado padre nuestro san Pedro, que, teniéndose por indigno de estar en una navecilla, por estar en ella nuestro Señor, exclamó diciendo: ''Exi a me, Domine, quoniam homo peccator sum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn73&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Apártate de mí, Señor, pues soy un hombre pecador». La cita no coincide tal cual con ninguna edición de la Vulgata de las que hemos consultado, pero la encontramos exactamente igual en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sajonia&amp;lt;/span&amp;gt; ''Vita Jesu Christi'' f. 18v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 5,8]. Cuya profunda reverencia y religioso temor dio el Señor a entender mucho tiempo antes por el profeta Malaquías, diciendo: ''Pactum meum fuit cum Levi, vitae et pacis; et dedi ei timorem et timuit me, et a facie nominis mei pavebat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn74&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Mi alianza con Leví fue de vida y de paz. Y le di temor, y me temió, y se estremecía ante la presencia de mi nombre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mal 2,5]. Este es san Pedro bienaventurado, al cual el Señor constituyó sacerdote, y sacerdote mayor, ministro de vida y de paz, el cual temió al Señor y temblaba de la faz de su nombre, que quiere decir que declaraba con el temblor del cuerpo el temblor interior del ánima. Y no era este temblor cosa de esclavo, pues entrañablemente amaba a Jesucristo nuestro Señor; mas era profundísima reverencia, que procedía del conocimiento de la alteza del Señor y de su propia bajeza. Y si de solo estar cerca de nuestro Señor temblaba de reverencia, ¿qué haría cuando le tuviese presente y le tratase en sus propias manos? Creo que se resolviera todo en devotas lágrimas de ternura y amor, junto con reverencia, pues se lee de él que no podía acordarse de la dulce conversación que Jesucristo nuestro Señor tuvo con él y los otros apóstoles viviendo en la vida mortal sin regalarse el corazón y ser sus ojos fuentes de lágrimas&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn75&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 69, M. Á. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt;, ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'', 403.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y como la conversación del Señor en el altar con el sacerdote sea muy más amigable, y san Pedro tenía más lumbre y más amor que antes que en él viniese el Espíritu Santo con plenitud, sería tanto el sentimiento, agradecimiento, amor y temblor, que daba gloria a nuestro Señor y gran consuelo para su ánima, mas mucha más confusión para nosotros sus hijos de vernos tan lejos de la imitación de tal padre. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Imitando a María Virgen]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''21. '''Y no para nuestra obligación es esto, porque, según hemos dicho, conforme a la alteza de la dignidad ha de ser el buen aparejo para el uso de ella. Los que dijimos competir en alteza de vida con la sacratísima Virgen María, nuestra patrona, consagrando y tratando a un mismo Hijo de Dios; y Ella, siendo niño y en cuerpo mortal, y nosotros, ya grande y glorioso, como lo es en el cielo, deben con mucha justicia procurar de competir con la santidad de ella, si no es en igualdad, sea en semejanza&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn76&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Carta 6, ''NEC'' IV 43.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. ¡Oh cuánto se enternece un corazón de un buen sacerdote cuando, teniendo al Hijo de Dios en sus manos, considera en cuán indignas manos está comparándose con las manos de nuestra Señora! Y, cierto, no se pudo hallar espuela que así aguijase e hiciese correr a un sacerdote el camino de la perfección como ponerle en sus manos al mismo Señor de cielos y tierra, que fue puesto en las manos de una doncella en la cual Dios se revió, dotándola y hermoseándola de innumerables virtudes. Y, con todo eso, ninguna era sobrada para la dignidad del trato tan familiar que tuvo al Hijo de Dios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Espíritu de sacrificio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''22. '''No se maraville nadie que se pida a un sacerdote gracia de oración, que se le pida limpieza de castidad, que se le pida muy particular abstinencia, figurada en lo que Dios mandaba a los sacerdotes de la vieja Ley [cf. Lev 10,9]: que, al tiempo que administrasen su oficio, ni bibiesen vino ni cosa que les pudiese embriagar, porque el cuerpo del Hijo de Dios que tratamos, cuerpo glorioso es, y no tiene flaquezas de cuerpo, sino sustancia de cuerpo. Y, pues el cuerpo del sacerdote que al Señor recibe y trata no puede ser en esta vida glorioso, sea a lo menos, en cuanto fuere posible, cuerpo limpio que se pase en poco, que tenga las pasiones mortificadas y, en cuanto fuere posible, semejable al cuerpo espiritual. Porque todo lo merece, y mucho más, el santo cuerpo de Cristo, el cual, como precioso licor, no debe ser puesto sino en vaso que tenga semejanza con él. ¿Qué diré más? Que, pues el sacerdote es llamado ángel, y los ángeles en el cielo y alrededor del altar tiemblan de reverencia del Hijo de Dios, grande es la obligación que el pobre sacerdote tiene de celebrar bien estos divinos misterios. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Limpieza de corazón]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''23. '''Y, pues tantos y tan claros motivos tiene para se mirar si va bien vestido, para parecer agradable y hermoso a los ojos de Dios, no lleve sus ojos cerrados, porque no oiga aquella terrible sentencia: ''Amice, quomodo huc intrasti non habens vestem nuptialen?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn77&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Amigo, ¿cómo entraste aquí sin llevar el traje de boda?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Mt 22,12]; y, atados los pies y las manos, lo echen en las tinieblas de fuera, [pues] amó las tinieblas de dentro, no queriendo mirar la luz, que pudiera declarar sus faltas y enseñarle sus obligaciones para que cumpliera con ellas. Mírese y remírese, y pida para ello particular gracia del Espíritu Santo, como la pedían los santos; y las faltas que en sí conociere lávelas con abundancia de lágrimas; pues para significar esto mandaba Dios en la vieja Ley que, antes que entrasen los sacerdotes a ofrecer sacrificio, se lavasen los pies y las manos en un gran vaso de metal lleno de agua que estaba en la entrada del templo [cf. Éx 30,17-21]. Y para amonestar la Iglesia a sus sacerdotes esta purificación, aun de cosas muy pequeñas, con abundancia de lágrimas, ordenó que, antes que procediesen a la consagración del santísimo Cuerpo de Jesucristo, se lavasen las extremidades de los dedos, dando a entender, como dice san Dionisio, que ''eos qui ad Sacramenta caelestia conficienda procedunt, ea oportet esse munditia, ut ipsas animae extremas imagines purgatas habeant; sicque ad reverenda mysteria, quantum fas est similitudine puritatis accedere''. Y el mismo dice que, por esta ablución, ''consequitur supremam munditiem, ut in castissimo habitu divinae spei constitutus, ad sequentia quoque divina bonitatis imagine prodeat, vinculis omnibus mortalis affectionis liber ac expeditus, et qui in unius transierit spem''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn78&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La limpieza de los que se acercan a celebrar los Sacramentos celestiales ha de ser tal que hasta los pensamientos más recónditos del alma sean limpios; así debe acercarse a celebrar los sagrados misterios, con la exigencia más íntima de pureza... Adquiere la más sublime pureza, para que, revestido del castísimo hábito de la esperanza divina, la imitación de la bondad divina le ayude a continuar, libre y expedito de todo afecto pecaminoso, y así se haga uno con Él». {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccles. hierarch. ''c.3,10, MG 3,439. La versión de nuevo coincide con la de Traversari: &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 29v-30r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¿Qué es esto que oímos? ¿Quién llegará a tener esta limpieza tan sobrehumana, imitadora de Dios, que hace pasar al hombre en unidad de espíritu con Dios, para que así trate con suficiente aparejo el semejable a su semejable, el santo al santo? &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Humildad sacerdotal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''24. '''En fin, cosas tan altas pide este oficio sacerdotal, que muchos santos ha habido que, espantados de su resplandor, no se han atrevido a tomar tal dignidad, y escogieron reverenciarla como señora y no tomarla por mujer&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn79&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. Plática 1ª, ''NEC'' I 792; Carta 7, ''NEC'' IV 47.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Marcos fue uno de aquellos que, con cortarse el dedo pulgar, pensó escapar de la gran carga que pide este oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn80&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Flos sanctorum'' c. 46, &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Cortés Guadarrama&amp;lt;/span&amp;gt; ''El «Flos sanctorum con sus ethimologías»'' 324.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Muchos padres santos hubo en el yermo de venerables canas, y excelente santidad, y de grandes milagros que, en viendo que los querían hacer sacerdotes, se iban, huyendo de sus monasterios, a peregrinar por tierras extrañas, dando por bien empleado cualquier trabajo por huir el peligro que corre el indigno que toma tal dignidad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn81&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Véase el ejemplo, v.gr., del abad Isaac en ''De vitis Patrum ''l.3 c.22, ML 73,752B. El ejemplo se encuentra en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Aurifaber&amp;lt;/span&amp;gt; ''Speculum exemplorum'' f. 56r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;San Martín bienaventurado se fue de la compañía de san Hilario, obispo, porque le quería ordenar de diácono&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn82&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sulpicio Severo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De vita B. Martini ''5, ML 20,163B. La anécdota no se encuentra en el capítulo dedicado a San Martín del ''Flos sanctorum''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. San Jerónimo cuenta de otro que fue menester que lo atasen de pies y de manos para lo ordenar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn83&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epíst.'' 51, ML 22,518.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y no es razón que dejemos fuera de este número al bienaventurado san Francisco, el cual, contra toda su voluntad, constreñido por la obediencia, se ordenó de diácono; y, queriéndole persuadir muchos que, pues ya estaba en aquel grado, procediese a ordenarse de misa, se encomendó a nuestro Señor, y con mucho temor y aflicción le suplicó le enseñase su santa voluntad para la cumplir; y, yendo por un camino pensando en este negocio y perseverando en pedir lumbre al Señor, le apareció un ángel con una redoma en la mano, clara y transparente como un cristal, llena de un licor claro y resplandeciente, y díjole estas palabras: «Francisco, tan claro como este licor y este vaso ha de ser el ánima del sacerdote». Y él, considerando aquel resplandor y grande limpieza y cotejando con ella la disposición de su ánima, le pareció, con ser san Francisco, que no llegaba el caudal de su limpieza a tener suficiencia para celebrar una misa; y quedóle esto tan impreso en el ánima, que nunca jamás, por mucho que fuese convidado a ello, se pudo acabar con él que se ordenase de sacerdote&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn84&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. M. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lisboa&amp;lt;/span&amp;gt; – D. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Navarro&amp;lt;/span&amp;gt; – A. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Angulo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Primera parte de las Cronicas de la Orden de los Frayles Menores...'' (Alcalá de Henares 1562) f. 30r. Sobre el origen de esta anécdota, cf. N. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Papini&amp;lt;/span&amp;gt;, ''La storia di S. Francesco di Assisi. Opera critica'' II. ''Che contiene gli avvenimenti e fatti notabili del santo'' (Fuligno 1827) 26.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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== [CONTRASTE CON LA REALIDAD]  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Llamada a la renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''25. '''¡Oh quién no se pasara de aquí ni huyera de la hermosura de este monte, sino que se estuviera mirando en cuán grande estimación ha sido tenida de los santos varones esta honra sagrada del sacerdocio! Pues unos le tuvieron tal reverencia, según hemos dicho, que no se atrevieron a la tomar, y otros que la tomaron fue por pura obediencia de Dios y suficientes señales de que Él lo mandaba; y, como llamados por Él y a órdenes de su misericordia, trataron su santo Cuerpo y Sangre con mucha reverencia y temblor, con abundancia de lágrimas y de contrición, con amor encendido; y con tener en tanto aquel rato de la misa, que, para hallarse allí cuales debían, ordenaban toda su vida, procurando limpieza y verdadera santidad; y, aunque eran ricos en ella, se tenían por faltos; teniéndola en tanto esta dignidad, como es la verdad, que ninguna santidad, por grande que sea, sobra ni iguala con lo que ella merece. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas ¡ay!, que somos compelidos a quitar los ojos de los que así reverenciaron este santo oficio y abajarlos a mirar a otros, cuya vista da tanta pena cuanto la otra vista consolación, como quien baja del cielo al infierno. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Muy bien empleada fuera para aquí la fuente de lágrimas que Hieremías pedía para llorar, de noche y de día, los muertos de su ciudad [cf. Jer 9,1]. Y aun con mayor causa, porque aquella muerte era de cuerpo y por ventura, para que el ánima se salvase; mas los vivos de aquí son muertos en ánima; y la causa es aún más dolorosa, pues han menospreciado a Dios y maltratádole en su misma persona divina. Esto hacemos y esto somos los malos sacerdotes, que de tal manera tratamos al Señor en el altar, que ningún dolor, de suyo, basta a igualar con tan gran pecado como en tan santo tiempo, obra y lugar se comete. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Seas para siempre bendito! Constriñóte tu inmensa bondad a descender del cielo a la tierra; y después que con muchos trabajos predicastes el camino del cielo y hecistes a los hombres copiosas mercedes, esta misma bondad tuya que del cielo te trajo te constriñó a subir en la cruz, donde, después de haber padecido grandes tormentos, perdistes la vida, para que, muriendo tú, cobrásemos nosotros la vida que por el pecado de Adán habíamos perdido, y también por los nuestros; y para que, viendo nosotros tan grandes señales de amor que de fuera mostrastes, conociésemos el gran fuego de él para con nosotros que en tu pecho ardía; y, siendo amados, te amásemos; y, desconfiada la desconfianza que nuestros pecados nos causan, confiásemos en la misericordia de quien así se entregó por nuestro remedio. Y porque, Señor, conocías la dureza de nuestro corazón y cuán presto olvida los beneficios ya recibidos, encumbrastes tu amor, que no tiene tasa, y ordenastes por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos; y estás allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu pasión nos ganastes, y la tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Ser signo de Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''26. '''La intención del Señor esta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión, de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su pasión y en su muerte, que le represente también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz; en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad, que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar. Y, en fin, ha de ser la representación tan verdadera, que el sacerdote se transforme en Cristo y, como san Dionisio pone, en semejanza de uno&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn85&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De eccles. hierarch. ''c.3,3, MG 3,430; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 28v. He aquí el texto: Cordier (Migne): ''«In unum redirigit eos qui ad se sancte ducuntur»''; Traversari:'' «Secum unum efficit, qui ad illud purgatiore intelligentia subvehuntur»'': «[Cristo] hace uno consigo a aquellos que se alzan a Él con un entendimiento más purificado». Toda esta parte del capítulo 3 habla sobre lo que dice aquí San Juan de Ávila, aunque de una manera bastante oscura. Nótese que, en la frase que reproducimos, la versión de Traversari encaja muy bien con las palabras del Maestro.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; siendo tan conformes, que no sean dos, mas se cumpla lo que san Pablo dice: &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''Qui adhaeret Deo, unus spiritus est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn86&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que se une a Dios se hace un espíritu con Él».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [1Cor 6,17].&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Esta es la representación de la sagrada pasión que en la misa se hace; y esta significa tender los brazos en cruz el sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn87&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 18v-21v. En estos dos capítulos (lect. 11 y 12), el autor examina primero el significado cristológico de las vestiduras sacerdotales, y luego su significado en cuanto reflejan las virtudes que debe tener el sacerdote. En los capítulos siguientes, pasa a examinar el significado de los gestos, y de cada una las oraciones en particular. A lo largo de esas páginas, aparecen las ideas que propone San Juan de Ávila en este par de párrafos.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y con esta tal representación, el Eterno Padre es muy agradado, y el Hijo de Dios bien tratado y servido. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [¿Crucificar a Cristo de nuevo?]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''27. '''Mas ¡ay dolor!, que se ha tornado muy al contrario la representación. Pues el sacerdote malo no representa a Cristo nuestro Señor sino en las palabras y en lo de fuera, mas en las costumbres y el tratamiento representa a los que le causaron la muerte y amarga pasión. Cosa agradable la primera representación y muy lamentable esta segunda. ¿Quién pensará, ¡oh Rey eterno!, que, después de haber cumplido la penosa obediencia de tu vida trabajosa y muerte de cruz que el Padre te puso por nuestro remedio, y después de haber resucitado en cuerpo glorioso, subido a los cielos con glorioso triunfo de la muerte y pecado, y sentado a la diestra del Padre, reverenciado, alabado y amado de ángeles y santos que están en el cielo, te quedaba, Señor, negocio en la tierra en que tu misma divina persona fuese menospreciada con tal trato, que tuviese semejanza con tu pasión?&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn88&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 263, ''Stella clericorum'' f. 7v-8r: ''«Magis enim delinquunt qui iam regnantem in celis contempnunt peccatis (scilicet indigne corpus Christi tractantes et sumentes), quam qui crucifixerunt eum ambulantem in terris&amp;quot;: non quasi crucifixores, sed quasi tanti sacramenti indigni confectores et presumptuosi perceptores, quia &amp;quot;illi semel dominum crucifixerunt in terris, isti quantum in eis est indigne tractantes et sumentes cottidie crucifigunt»'': «Más pecan los que le desprecian con sus pecados ahora que reina en el cielo (es decir, los que tratan y reciben indignamente el cuerpo de Cristo), que los que le crucificaron en la tierra. No porque lo crucifiquen, sino porque administran tan indignamente el sacramento, y lo reciben con tanta presunción. Pues aquellos al Señor lo crucificaron una sola vez en la tierra, pero estos, en lo que de ellos depende, lo crucifican cada día al tratarlo y recibirlo indignamente». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Blasphemia A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El jueves de la cena, en la noche, cenando el Señor con sus discípulos, y Judas con ellos y uno de ellos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn89&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Uno de los sermones de Gerson cuya doctrina recomienda San Juan de Ávila para los sacerdotes, trata precisamente de la comparación entre el mal sacerdote y Judas. Cf. ''Sermo in cena Domini, ad ecclesiaticorum cautelam et eruditionem'', en J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gerson&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Secunda pars Joannis Gersonis''. ''De iis ferme rebus quae ad mores conducunt'' (Parrhysiis —París— 1521) f. 234r-236v.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, dijo el Señor: ''Ecce manus tradentis me, mecum est in mensa''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn90&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«La mano del que me entrega está junto a mí en la mesa».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,21]. Y lo mismo, como dice Beda, dice el Señor a los ángeles, que está en el altar en manos del mal sacerdote. Y si el otro Judas le dio beso fingido de falsa paz, acá por cierto no falta. Mas ¡qué desabridos, Señor, y cuán amargos son los besos que te da en el altar el mal sacerdote y con cuánta tazón le dirás lo que al otro dijiste: ''Iuda, osculo filium hominis tradis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn91&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Lc 22,48]. El beso señal es de paz y de amor interior, y de que los corazones están juntos, y la voluntad una. ¿Qué tienes tú, mal sacerdote, con dar por de fuera beso de paz, teniendo en lo de dentro tan gran desconformidad con la voluntad de Cristo, que, por contentar tus pasiones, traes contra él guerra cruel, y te haces uno de aquellos, y aún peor, ''qui loquuntur pacem cum proximo suo, mala autem in cordibus eorum?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn92&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hablan de paz con el prójimo pero llevan la maldad en el corazón».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Sal 27,3]. ¡Oh qué distancia que hay y qué diferencia de la inmundicia y de la tal boca a la limpieza que ha de tener la que se llega a dar paz al purísimo Señor, amador y autor de la misma limpieza! ¡Ay dolor!, que con los mismos labios que una y muchas veces han besado a la mala mujer, con aquellos mismos es sacrílegamente besado el Hijo de Dios y entregado&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn93&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261, ''Stella clericorum'' f. 7r: ''«Sacerdos, qui eisdem labiis oscularis filium Virginis quibus osculatus es filiam Veneris: O Iuda, osculo tradis filium hominis!»'': «Sacerdote, que besas al hijo de la Virgen con los mismos labios que han besado a la hija de Venus: ¡Oh, Judas, con un beso entregas al hijo del hombre!».'' ''Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Clichtove&amp;lt;/span&amp;gt; ''De vita et moribus sacerdotum'' f. 57r: ''«Vae tibi sacerdos, qui eodem ore oscularis filiam veneris; quo paulo ante sumpsisti filium virginis. O impie Iuda, osculo filium hominis tradis»''. Una cita similar atribuida a San Bernardo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Irlanda&amp;lt;/span&amp;gt; ''Manipulus florum'' Sacerdos AC, y atribuida a San Jerónimo en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, aunque no a sayones, como Judas lo hizo, mas a miembros sucios y pecadores, como dijo Beda&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn94&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Vae illi homini qui ad mensam Domini malignus accedit […]. Ille enim in exemplum Iudae filium hominis tradit, non quidem Iudaeis peccatoribus, sed tamen peccatoribus, membris videlicet suis, quibus illud inaestimabile et inviolabile Domini corpus violare praesumit […]. Vae inquam illi homini, de quo Jesus […] adstantibus sibi ministris caelestibus queri cogitur: Ecce, inquiens, manus tradentis me, mecum est in mensa»'': «¡Ay del hombre que se acerca a la mesa del señor siendo malo! Pues, a ejemplo de Judas, entrega al Hijo del Hombre. No, desde luego, a los judíos pecadores, pero con todo a pecadores: a sus propios miembros corporales, con los que pretende violentar el precioso e inviolable cuerpo del Señor. ¡Ay, repito, de aquel hombre! Jesús se ve obligado a quejarse de él en presencia de sus celestiales ministros, diciendo: “He aquí que la mano del que me entrega está conmigo a la mesa”.» &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Beda&amp;lt;/span&amp;gt;, ''In Lucam Ev. Expositio, ''l.6 c.22: ML 92,597-598; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Beda el Venerable&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Venerabilis Bedae Persbyteri ... eiusdem comentarii'' II (Paris 1521) f. 136r-v. En el libro, al margen junto a este pasaje, se lee el epígrafe “In sacerdotes iniquos”.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Parte de la cita se halla también en la ''Catena aurea super Lucam'', c. 22 l. 6, coincidiendo aproximadamente con las dos primeras frases. Cf. S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opus aureum sancti Thomae de Aquino super quatuor Evangelia (Catena aurea)'' (Venetiis 1493) f. 228r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El sentido de pecado]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''28. '''¿Qué tiene que ver tinieblas con luz, y Belial con Cristo? ''Quid tibi cum foeminis ''—dice san Jerónimo—, ''qui ad altare confabularis cum Christo?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn95&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Qué tienes que ver con asuntos de mujeres, tú que en el altar entras en diálogo con Cristo?»; Cf. {{Versales|Pseudo-Jerónimo}}, ''Epist. 42 ad Oceanum, De vita clericorum, ''ML 30,288; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Jerónimo&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Erasmo de Rotterdam&amp;lt;/span&amp;gt; – J. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;OEcolampadio&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Omnia opera Divi Eusebii Hieronymi Stridonensis'' II (Basileae 1516) f. 194v. En ambas ediciones, la frase es como sigue: ''«Quid tibi revera cum feminis, qui ad altare cum Domino fabularis?»''. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Reiter&amp;lt;/span&amp;gt; ''The «Stella Clericorum» and its readers'' 261;'' Stella clericorum'' f. 7r. También aparece la cita en &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santo Tomás De Aquino&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Summa Theologiae'' p.III c.80 a.5.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Si hubiera ojos tan aguileños que pudiesen claramente ver la limpieza de Cristo y la fealdad de la deshonesta lujuria, creo cairía [el hombre] muerto de dolor y espanto viendo que un hombre deshonesto osa tratar, besar y recibir a Cristo, fuente de toda limpieza. En la pasión fue mirado de sus enemigos con terribles ojos; aquí es mirado con ojos deshonestos, que se han cebado hasta no más en mirar con deshonestidad lo que no debían. ¿Y por qué se ha de consentir que el pecho que se juntó con la mala mujer se junte con Cristo, y le sea más desabrido tal abrasijo que el estar abrazado y apretado su sacratísimo pecho en la columna en que fue azotado en casa de Pilatos? ¿Qué dirá de las manos con que el mal sacerdote lo trata, habiendo el Señor mandado en la Ley [cf. Lev 11,39], según hemos dicho, que el sacerdote que hubiere tocado un ave o animal muerto, no pueda llegar al altar a tocar los sacrificios, que no eran más que otros animales? Manos ensangrentadas con malas obras; manos que han tocado las inmundicias que tú, Señor, sabes; manos muy propias para dar al Señor bofetadas tocándole indignamente, que le sean más lastimeras y causadoras de mayor dolor para su ánima, si padecer pudiese, que las bofetadas de los sayones le causaron en su benditísima faz. De esto se espanta san Bernardo, diciendo: ''Audent agni immaculati sacras contingere carnes, et intingere in sanguine Salvatoris manus nefarias, quae paulo ante carnes, proh dolor, meretricias attectaverunt!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn96&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Se atreven las manos pecadoras a tocar la carne sagrada del cordero inmaculado y a mojarse con la sangre del Salvador, cuando poco antes manoseaban, oh dolor, las carnes de la prostituta»; cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Gaufredo Abad&amp;lt;/span&amp;gt; (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''12 n.13, ML 184,444D; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Bernardo de Claraval&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Bernardi Clarevallensis Abbatis'' II, editado por J. Clichtove (Basileae 1552) col. 1703. (N.B.: ''«attectaverunt»'' debe corregirse por ''«attrectaverunt»'').&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Dice el mismo santo que de estos tales hay muchos; y, siendo razón que, conociendo su indignidad, la lavasen con lágrimas allí en el altar, no hay nada de eso; mas con temeraria osadía proceden adelante, hasta abrir la boca para recibir al Señor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El pecado en el sacerdote]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''29. '''¡Oh Rey eterno!, ¿qué sientes, qué dices, qué piensas cuando ves sobre ti abierta una boca sucia, oscura, ensangrentada, para te tragar como lobo a cordero? Mas ¿qué le preguntamos lo que muchos años ha que Él vio antes que se hiciese hombre? Y entonces dijo y se quejó de lo que agora pasa: ''Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn97&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Abrieron contra mí sus fauces como leones que descuartizan y rugen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Sal 21,14]. Más terrible león es para el ánima del Hijo de Dios la boca del mal sacerdote que aquellos airados pontífices y crueles sayones, que abrían sus bocas deseándolo despedazar, fueron para su sagrado cuerpo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;El Señor sufre y calla como manso cordero; porque así como cuando vino al mundo, no a juzgarle, sino a hacer penitencia por nuestros pecados, siendo injuriado y llamado samaritano y endemoniado, no se vengó, mas respondió: «Yo no busco mi honra, ''sed est qui quaerat et iudicet''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn98&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Hay quien la busca y juzga».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Jn 8,50], así, aunque se ve tragar de boca tan indigna, sufre y calla, y remite la causa a su Padre, quejándose de este tal Judas, como se quejó del otro, diciendo: ''Deus, ne tacueris, quia os peccatoris et os dolosi super me apertum est ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn99&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Dios, no calles, pues los malvados y mentirosos hablan contra mí».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;[Sal 108,2]. Y cuanto más Cristo calla, más alto, ''et sicut parturiens&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn100&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Y como parturienta».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; ''[cf. Is 42,14], hablará su Padre, castigando gravemente al tal pecador, que abrió su boca para tragar a su unigénito Hijo. ¡Boca inmunda, con deshonestidades y gula; lengua que ha tratado mentiras, jactancias, palabras de ira y deshonestas, y que ha mordido y comido carnes de prójimos diciendo mal de ellos, infamando sus vidas! Estos son de quien la Escritura dice que hay gente que tiene por armas y por saeta aguda sus dientes, y que la lengua de ellos es aguda navaja y saeta que hiere [cf. Sal 56,5]. Con esos dientes y lengua desuella el mal sacerdote y desmenuza en su boca a su prójimo; y quédale la boca ensangrentada de la sangre que ha bebido, como un perro que en la carnicería bebe la sangre de los animales que allí se degüellan. Y con boca ensangrentada con la sangre del prójimo, que es hijo adoptivo de Dios, va a recibir al altar a Jesucristo, que es padre de aquel cuya sangre lleva en la boca. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;¡Oh qué desabrida cosa para un padre que tanto quiere a sus hijos! Mas al fin este trago le hace pasar un mal sacerdote, y, tomando a Cristo en la boca, le mete en un pecho más lastimero para él que la misma cruz en que fue puesto; porque en aquella estuvo Cristo colgado, como dice san Agustín&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn101&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust ofece una serie de textos en los que se habla de cómo Cristo padeció por nuestros pecados: {{Versales|San Agustín}}, ''De Trin. ''4,14: ML 42,899-901; ''In Ps. ''21,27-28: ML 36,179; ''Epist''. 76,1: ML 33,264. Nosotros pensamos que, con la cita de San Agustín, el Maestro quiere recalcar sobre todo el aspecto de que padeció ''voluntariamente'' por nosotros, y por eso preferimos otra cita, tomada de ''In Iohannis evangelium tractatus'', t.11 n.2, ML 35,1475: ''«Quia Filius Dei est, utique volens passus est; et si nollet, nunquam pateretur [...] Ergo quod passus est, misericordiae fuit. Traditus est enim propter delicta nostra»'': «Puesto que es Hijo de Dios, sin duda padeció voluntariamente. Y si no hubiera querido, nunca hubiera padecido. Por tanto, su pasión fue un acto de misericordia, pues fue entregado a causa de nuestros pecados».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, de su voluntad propia y con mucho contentamiento, porque con aquella tan áspera cama se limpiasen nuestras ánimas de los pecados y morase en ellas limpio en limpias; y, viéndose ahora metido en un pecho que de él al infierno hay poca diferencia, pues lo principal del infierno es haber pecados en él, no puede ser sin mucho dolor, si ahora lo pudiese sufrir, de ver sus trabajos perdidos, derramada en balde para con aquel su sangre, curada Babilonia y no haber sanado [cf. Jer 51,9]. El Señor impasible es agora, y dolor no cabe en Él; mas, cuando pudo caber, que fue viviendo en la vida mortal, entonces supo estos desacatos que se le habían de hacer, y gravemente amargaron su ánima, por ser tan graves pecados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Pérdida del temor de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''30. '''Consagrado, pues, Cristo y recibido no en sepulcro nuevo, mas en un revolcadero de puercos infernales, acabada el sacerdote su misa y dicha muy apriesa, sálese a sus negocios y tórnase a sus pecados, sin respeto, temor ni vergüenza de la traición que ha hecho al Señor, para que así sea semejable a la desvergüenza de Judas, que ni el respeto a la presencia del Señor, ni la lealtad que se debe a los que juntos comen en una mesa, ni las amenazas ni las blanduras del Señor, ni el haberlo recibido en su pecho, como los otros apóstoles, le movieron al arrepentimiento y sentimiento de su pecado; ni le estorbaron a salir de la presencia del Señor a poner en efecto la maldad de su corazón. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Grave cosa es, dice san Bernardo hablando de la misma materia, tal desvergüenza. Porque, cuando viene a endurecerse y no ha miedo ni se espanta ni tiembla, ya entonces cosa es de desesperación. ''Qui enim horum sibi conscius, omnibus, tamquam qui iustitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur, tamquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit etiam in conspectu Dei, ut inveniatur iniquitas eius ad odium: odibilis plane Deo, probrosa temeritas, et impudentia execranda''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn102&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El que obra así ante todos, como quien ha cumplido su deber, no teme presentarse ante la faz divina, como el criado que entra y sale, saluda al maestro, dobla la rodilla, besa con labios sacrílegos, actúa falsamente en la presencia de Dios y su maldad termina en desprecio. Dios desprecia abiertamente la temeridad infamante y la imprudencia execrable»; cf. {{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''20 n.23, ML 184,450-451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1708. En todas las ediciones que hemos consultado, el texto es como sigue: ''«Quid enim? Horum sibi conscius homo, tanquam qui justitiam fecerit, divino sese vultui sistere non veretur; tanquam domesticus intrat et exit, magistrum salutat, genua flectit, osculatur ore sacrilego, dolose agit, sed in conspectu Dei; ut inveniatur iniquitas ejus ad odium. Odibilis plane Deo frontosa temeritas, et impudentia exsecranda».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Han perdido el temor a Dios y la vergüenza a los hombres, y por esto su miseria es mayor; su remedio, más dificultoso; porque, como san Crisóstomo dice, ''laici, si peccant, facile emendantur; clerici, si delinquunt, inemendabiles evadunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn103&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El laico, si peca, pronto se corrige, pero el clérigo, cuando peca, no se enmienda». {{Versales|Pseudo-Crisóstomo}}, ''Opus imperfectum, In Mt homil. ''43, MG 56,876; S. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera Divi Joannis chrysostomi archiepiscopi constantinopolitani'' II (Venetiis 1503) f. 158v. En ambas ediciones, el texto es el siguiente: ''«Laici delinquentes facile emendantur, clerici autem, si mali fuerint, inemendabiles sunt».''&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aparece también en la Catena aurea super Matthaeum c. 23 l. 1. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Tomás de Aquino&amp;lt;/span&amp;gt; ''Catena aurea'' f. 87v: ''«Clerici, si male fecerint, inemendabiles sunt, laici vero delinquentes facile emendantur».''&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cosa triste que un pecador y un rufián tiemblen de una amenaza de Dios oyendo un sermón, y tengan alguna reverencia al templo de Dios, y altar, y sus cosas; y el sacerdote ha perdido el temor con la mucha comunicación. Amor no lo tiene, ni sabe qué es. ¿Qué le falta para hacerse semejable a Judas en vida y muerte? Y, siendo tan desagradable a los ojos de Dios, es tan profunda su ceguedad, que le parece que, aunque la noche pasada haya cometido un pecado de carne, que con reconciliarse, sin dolor, sin propósito de nueva vida, sin quitar las ocasiones (¡ay dolor!, muchos se tienen la mala compañía en su casa y luego se tornan a ella), y con esta confesión y absolución recibida de otro, ''qui in eadem damnatione est''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn104&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Que está bajo la misma condena». También aquí tenemos una paráfrasis, que utiliza unas palabras semejantes a las del texto bíblico para transmitir una doctrina distinta.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Lc 23,40], osa llegarse al altar y maltratar al Hijo de Dios. ¿Qué será de ellos? ''Irritam quis faciens legem Moysis, duobus vel tribus testibus, sine miseratione moritur. Quanto magis putatis deteriora mereri supplicia, qui filium Dei conculcaverit, et sanguinem testamenti, in quo sanctificatus est, pollutum duxerit, et spiritui gratiae contumeliam fecerit? Scimus enim, qui dixit: Mihi vindicta, et ego retribuam; et iterum: Iudicabit Dominus populum suum''. Y ¡con qué juicio luego lo declara, diciendo: ''Horrendum est incidere in manus Dei viventis!''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn105&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Quien conculcaba la ley de Moisés, ante dos o tres testigos, era condenado a muerte: ¿no pensáis que merece mayor castigo el que pisotea al Hijo de Dios y profana la sangre con la cual ha sido santificado y ultraja al Espíritu de gracia? Conocemos al que dijo “Mía es la venganza” y más adelante: “el Señor juzgará a su pueblo... cosa terrible será caer en manos del Dios vivo”».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Heb 10,28-31]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
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==== [Un fracaso posible]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''31. '''Diferente ha de ser el juicio del sacerdote, pues diferente es su dignidad: ''Caeleste tenet officium, angelus Domini exercituum factus est; tanquam angelus aut eligitur, aut reprobatur. Inventa in angelis pravitate, et districtius iudicetur necesse est, et inexorabilior quam humana''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn106&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Desempeña un ministerio celestial, se ha convertido en un ángel del Señor de los ejércitos. Como ángel será elegido o reprobado. Si se encuentra maldad en los ángeles, tienen que ser juzgados más estrecha e inexorablemente que cuando se trata de los hombres».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Esto dice san Bernardo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn107&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Gaufredo Abad}} (inter opera S. Bernardi), ''Declamationes ex S. Bernardo, ''21 n.24, ML 184,451; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;S. Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Opera…'' II col. 1709.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, diferenciando el juicio y castigo de los sacerdotes del juicio del pueblo común, y comparándolo con el juicio y castigo de los demonios. ¡Oh miserable de ti!, dice el mismo santo contra el que, siendo indigno, procura el sacerdocio: ''Quo progrederis? an ut ab altiori gradu sit casus gravior? Nec enim sic paulatim decidas, sed tanquam fulgur in impetu vehementi; quasi alter Satanas, subito deiicieris ''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn108&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Para qué asciendes [a la dignidad sacerdotal]? ¿Acaso buscas que, cayendo desde más alto, el golpe sea peor? Desde luego no caerás así, poco a poco, sino que de repente te precipitarás como un rayo, en súbito arrebato, a la manera de otro satanás».'' Ibid.'', n.25.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Así cayó Satanás, y así murió Judas, y así mueren muchos de estos, semejables a ellos; unos, súbitamente, sin poderse confesar ni hablar; otros, obstinados y desesperados, que, aunque pueden, no quieren; otros, blasfemando y escupiendo la cruz, por justo juicio de Dios; y muchos de ellos, con la mala compañía en casa, y otras veces, a la cabecera de la cama del miserable sacerdote que se está muriendo. Justicia justísima de Dios que sea castigado con eternos tormentos el que holló al Hijo de Dios [cf. Heb 10,29]; y el que lo huella, como dice la Glosa: ''Qui peccat sine timore et paenitentia, et qui indigne communicat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn109&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. ''Glossa ordinaria ''in Heb 10,29, ML 114,662C; N. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra&amp;lt;/span&amp;gt; – P. de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Santa María&amp;lt;/span&amp;gt; – M. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Doring&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Biblia Sacra cum glossis, interlineari et Ordinaria, Nicolai Lyrani Postilla et Moralitatibus, Burgensis Additionibus et Thoringi Replicis'' VI (Lugduni 1545) f. 153v: ''«Conculcat Christum qui libere peccat absque timore, et poenitentia; et qui indigne participat, sanguinem pollutum ducit, si ab eo mundatus ad vomitum redit et poenitere negligit. Spiritui injurius est, qui ejus beneficium grate non suscipit.»'': «Huella a Cristo el que peca sin temor ni arrepentimiento; y el que comulga indignamente ensucia su sangre si, habiendo sido lavado en ella, vuelve a su vómito y rehúsa hacer penitencia. Hace injuria al Espíritu Santo quien no recibe sus beneficios con gratitud». Obsérvese el paralelismo con la explicación que hace el Maestro Ávila.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y entrambas cosas, y aun otra tercera, que es celebrar, caben en el mal sacerdote. Este ensucia, cuanto en sí es, la purísima sangre de Cristo, en la cual fue santificado cuando por ella le fueron perdonados sus pecados recibiendo debidamente los sacramentos. Hace injuria al Espíritu Santo, que se infundió en él, y le dio su gracia en el &amp;lt;/nowiki&amp;gt;santo bautismo, y le dio su virtud para poder consagrar. Y quien a Padre, Hijo y Espíritu Santo tan gravemente desacata e injuria con vida tan profana y traición como la de Judas, con mucha justicia muere, de manera que ni en corazón ni en lengua haya contrición ni confesión para salud; que así murió el otro, reventando y no echando el ánima por la boca, como hacen los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Condolerse con Cristo]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''32. '''¿No habrá quien se adolezca de miseria tan grande, que unos oficiales de Dios sublimados en tanta honra, que tantas veces le tuvieron en sus manos, a quien los ángeles hacían reverencia, desciendan de tanta alteza y prosperidad a tormentos del infierno, y más graves que los de los otros, y sean esclavos perpetuos de los demonios, a los cuales ellos mandaban acá? Quéjase el rey Saúl: ''Non est qui vicem meam doleat''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn110&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«No encuentro quien tome sobre sí mi dolor».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[1Sam 22,8]. Quéjase el Hijo de Dios en la cruz que no halló quien le consolase, y quéjase ahora, y muy gravemente y muy justamente, de que no haya quien torne por su honra y la ponga en el lugar debido. Muévanse con queja tan justa del Hijo de Dios, muévanse con la triste condenación de tantos sacerdotes, muévanse con la compasión de los males que por este pecado vienen al pueblo cristiano los que pueden poner en ello remedio, cada uno según su manera, porque no hay corazón, si un poco de conocimiento de Dios tiene, que pueda sufrir tanto menosprecio de Jesucristo, tanta perdición de ánimas, tantos males de diversas maneras. Y tú, Señor, Padre eterno de tu unigénito Hijo, celador de tu honra, ''numquid super his continebis te, Domine? Tacebis, et affliges nos vehementer?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn111&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«¿Te contendrás ante todo esto, Señor? ¿Seguirás callado para humillarnos más?».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 64,12]. Habla, Señor, por tu misericordia, enviando tu Espíritu Santo en los corazones de aquellos que lo pueden remediar, y favoréceles tú para que salgan con ello. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El dolor de la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''33. '''Posible es que haya aquí alguno a quien parezca encarecimiento y no verdad estos males que de la clerecía contamos. Yo deseo que fuese así; mas quien quisiere informarse de lo que pasa y con el profeta Ezequiel cavar esta miserable pared, verá tan grandes abominaciones en esta Babilonia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn112&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. el comentario de la Glossa a Ez 8,8-9: ''«In hoc ostenditur tam in ecclessis quam in singulis nobis per parva vitia maiora monstrari, et quasi per foramina ad abominationes máximas perveniri»'': «Aquí se pretende pasar más allá de los vicios pequeños y hacer ver los mayores, tanto en la Iglesia como en cada uno de nosotros, como si pasáramos a través del hueco [en la pared] y viésemos las enormes abominaciones» (&amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Lyra et al.&amp;lt;/span&amp;gt; ''Biblia Sacra cum glossis...'' IV f. 223r).&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [cf. Ez 8,8-9], que le muevan a mayor compasión y desmayo que la perdición de la otra terrenal movió al profeta Isaías [cf. Is 21,3-4]. Y, si aún no quiere descender a tocar con las manos tan hediondo cieno, considere una gente que desde muchachos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn113&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.24(23), ML 84,374B; P. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Concilia omnia tam generalia quam particularia, quae jam inde ab Apostolis in hunc usque diem celebrata sunt'' II (Coloniae 1551) 201: ''«Prona est omnis aetas ab adolescentia in malum, nihil enim incertius quam vita adolescentium; ob hoc constituendum oportuit, ut si qui in clero puberes aut adolescentes existunt, omnes in uno conclavi atrii commorentur, ut lubricae aetatis annos non in luxuria sed in disciplinis ecclesiasticis agant»'': «La adolescencia se inclina a lo malo, y no hay cosa más voluble que la vida de los jóvenes; por este motivo convino establecer que los clérigos púberes o adolescentes habiten todos en un recinto del atrio; para que pasen los años de la edad lúbrica, no en la lujuria, sino en las disciplinas eclesiásticas» (Trad. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Sala Balust&amp;lt;/span&amp;gt; – &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Martín Hernández&amp;lt;/span&amp;gt; ''La formación sacerdotal en la Iglesia'' 27). Cf. el texto tridentino que recoge esta tradición: canon 18 del decreto sobre la reforma del clero de la sesión XXIII (1563), que empieza ''Cum adolescentium aetas'' (cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 750); cf. también DG C.12 q.1 c.1.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; se crió sin obediencia, sin clausura, sin devoción y con ruines compañías, yendo de día y de noche a donde se les antojaba, llevándolos sus inclinaciones que de Adán heredaron, sin tener freno ni quien les vaya a la mano, y, en fin, viviendo con la miseria de sus apetitos, y en tiempo del fervor de la mocedad, y con muchas ocasiones para el mal, y sin los reparos necesarios para salir un hombre vencedor contra enemigos tan fuertes; echar estos tales sobre sí una carga que es para hacer temblar a hombros de ángeles, que pide limpieza de cuerpo y de ánima, y usada por muchos años, de todo lo cual carecen, y todo lo contrario tienen, y casi convertido en naturaleza por la larga costumbre, ¿qué frutos se han de esperar de estas tan malas raíces (si Dios no hace un milagro o casi milagro] sino los tristes y amargos que ven nuestros ojos y hacen dentera a la madre Iglesia, porque ''filius stultus moestitia est matris suae?''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn114&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Un hijo necio es tristeza para su madre».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Prov 10,1]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La vida del sacerdote ha de ser que carezca de pecado mortal desde que se bautizó&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn115&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Concilio IV De Toledo&amp;lt;/span&amp;gt; c.21(20), ML 84,373C; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Crabbe&amp;lt;/span&amp;gt; ''Concilia...'' II 201: ''«Quicunque in sacerdotio Dei positi sunt irreprehensibiles esse debent, Paulo apostolo attestante: Oportet episcopum irreprehensibilem esse»'': «Todo aquel que sea puesto como sacerdote de Dios debe ser irreprensible, según el testimonio del apóstol Pablo: Es preciso que el obispo sea irreprensible (1Tim 3,2)».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y esto quiso decir san Pablo cuando dice: el que ha de ser presbítero, ha de ser &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''sine crimine ''[cf. Tit 1,5-7]; porque no basta, como san Jerónimo dice, que, si ha pecado, lo haya llorado, sino que se requiere que no lo haya hecho&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn116&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Jerónimo}}, ''In ep. ad Tit. ''1,6, ML 26,594A; DG D.25 c.6, ML 187,148C: ''«Non quod eo tantum tempore quo ordinandus est, sine ullo sit crimine, et praeteritas maculas nova conversatione diluerit: sed ex eo tempore quo in Christo renatus est, nulla peccati conscientia remordeatur»'': «No solamente que no cometa ningún crimen desde el momento en que se le elige para la ordenación, y lave las manchas pasadas con su nueva conducta; sino que desde aquel momento en que renació en Cristo no tenga ninguna conciencia de pecado».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y esto no va fuera de razón, pues en los legos tiene la Escritura divina y los santos por cosa muy grave, y habla de ella con grandes encarecimientos, el pecar mortalmente después de ser uno recibido por hijo de Dios en el santo bautismo. ¡Cuánto con mayor razón se pedirá esta limpieza y lealtad al que es elegido para relicario de Dios y para un trato tan familiar, que no se debe encomendar a quien ha sido traidor al Señor! &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Falta el sentido de Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''34. '''La gente que esto hace es, ordinariamente, sacerdotes pobres y de gente del pueblo, cuya necesidad del comer corporal les hace frecuentar este divino misterio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn117&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre esta realidad de aquel tiempo, se habla más detenidamente en los capítulos 1 y 9 de &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas'' f. 1r-3v, 23v-27r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Otros hay, gente más principal, en nada aficionados a ser de la Iglesia; ni suspiran por aquella bienaventurada contratación que hay entre Dios y el sacerdote, ni aun la estiman en mucho, porque ser sacerdote solo no les hincha el seno de sus terrenales deseos. Estos, si entran en la Iglesia, no es porque elijan ser bajos en la casa del Señor más que ricos en el mundo; y, si se les ofreciera buen aparejo para casarse, aquello eligieran; sino porque en ello se les ofrece mayor materia para sus riquezas y descansos que no en el mundo. Y como con este fin entran, después de entrados, gustan poco o muy poco del decir una misa; y, si la dicen, es porque la prebenda les obliga a ello o por no dar nota de malos cristianos; y así, dícenla pocas veces y con tibieza; y, como no la estiman ni tienen la santidad ni aparejo que convenía, no gustan de ella; y los que mejor aparejados les parece que van a decirla, a duras penas llevan aparejo para bien comulgar como legos, sin saber por experiencia aquella fuerza de oración que por el pueblo y el mundo les es pedida y sin tener la santidad que este oficio demanda. Y quien esto hace es estimado en mucho, porque les parece que una persona rica y principal decir misa de aquella manera es una grande hazaña, y que, como tal, debe ser estimada y agradecida. Y dicen verdad, si cotejan a estos con otros de sus prendas, que hay, que dicen misa con vida tan deshonesta, y públicamente deshonesta, sin ser nadie parte para lo remediar. Mas el juicio de Dios, que, según su justicia, ha de juzgar a cada uno por sí, no justificará la falta menor porque haya otra mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Situación penosa]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''35. '''De lo dicho parece claro cuán caída está la Iglesia en esta parte tan principal de ella como es el sacerdocio, cuán deturpada su faz, cuán ciegos sus ojos, cuán muda su lengua y cuán poco socorro de oración dan a la Iglesia los que lo tienen por oficio y obligación; antes están tales, que han menester socorro de oraciones ajenas que se opongan a la ira de Dios para que no los castigue. Y así el Señor busca, según dice en Ezequiel, varón que resista a su ira y se oponga contra él en favor del pueblo [cf. Ez 22,30-31]. Y, como no lo halla, derrama su indignación sobre su pueblo, según por experiencia lo leemos más en nuestros azotes que en los mismos libros&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn118&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sin duda, se refiere a los estragos que la herejía estaba haciendo en su tiempo.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, aunque algunos sacerdotes haya que hagan su oficio medianamente, mas aun estos faltan de su alteza que esta dignidad pide; y son tan pocos en comparación de los malos, que la menor parte es vencida de la mayor. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== [INDICACIONES PRÁCTICAS PARA LA CURA DE ALMAS] ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los curas párrocos]  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La dignidad y santidad del pastor]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''36. '''Muchas cosas se requieren para cumplir con la obligación del oficio de cura de almas; porque, si miramos a la dignidad sacerdotal que le es aneja, conviene tener ferviente y eficaz oración, y también santidad, según arriba se ha dicho; lo cual ha de ser con tanta más ventaja en el cura cuanta mayor y más particular obligación tiene de dar buen ejemplo a sus parroquianos y de interceder por ellos ante el divino acatamiento de Dios con afecto de padre y madre para con sus hijos, pues se llama padre de sus parroquianos. Y si se mira cuántas y cuán diversas son las ocupaciones que pide su oficio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn119&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Enumera y desarrolla estas diferentes ocupaciones &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Díaz de Luco&amp;lt;/span&amp;gt; ''Aviso de curas''.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, se verá cuán a la mano y convertido en naturaleza le conviene tener uso de la santa oración, porque no es cosa fácil tener oración y devoción entre muchas ocupaciones, aunque sean buenas. Y de la misma causa viene ser menester que su santidad sea muy firme, porque hay en su oficio tantas ocasiones de perderla, como la razón y la experiencia lo dan a entender y san Juan Crisóstomo lo pondera&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn120&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''De sacerdotio, ''l.3 y 6, MG 48,639-660.677-692.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y san Agustín se maravilla mucho de los que en este oficio tienen en pie la virtud&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn121&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Agustín&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Epist. classis I epist. ''21,1s, ML 33,88.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Santificación en el ministerio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''37. '''Aliende de esta obligación que tiene de ser buen sacerdote y de guardar su propia conciencia, sucede el tener por oficio ayudar y enseñar las ánimas de los feligreses, cosa que requiere, como san Gregorio dice, no menor santidad que para ofrecer el santo sacrificio del altar&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn122&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Gregorio Magno}}, ''Reg. past. ''p.2.ª c.3, ML 77,28; ''Comm in lib. I Regum'' l.4 c.4, 37, ML 79,257.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y san Crisóstomo, ponderando esto, dice que a quien se le encomiendan las ánimas, le es encomendado el Cuerpo místico de Jesucristo para que lo cure y fortalezca, y lo hermosee con tantas virtudes que sea digno de ser llamado cuerpo de tal cabeza, como es Jesucristo&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn123&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|San Juan Crisóstomo}}, ''De sacerdotio, ''l.4,2, MG 48,665; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Juan Crisóstomo&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' I f. 13r: ''«Ecclesia quippe Christi secundum beatum Paulum corpus Christi est; et debet ille cui hoc credit in sospitatem et pulchritudinem incorruptam huius corporis laborare; circunspiciens necubi macula quae depreciare, aut contaminare, formosissimum eius possit decorem; ut illi simplici et santo capiti, secundum humanam possibilitatem, dignum et conveniens corpus appareat»'': «Como dice el bienaventurado Pablo, la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Aquel que esto cree, debe esforzarse por mantener ese cuerpo en una perfecta salud y belleza, vigilando no sea que alguna mancha pueda afear o contaminar su delicadísima hermosura. De este modo, el cuerpo se mostrará digno, en cuanto es humanamente posible, de su pura y santa cabeza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Lo mismo les dice san Pablo, en sentencia, en aquellas palabras: ''Despondi enim vos uni viro, virginem castam exhibere Christo''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn124&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Os he desposado con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen casta».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Cor 11,2]. Gran negocio es encargarse un hombre de doctrinar a una esposa de un rey muy grande, y ponerle tales costumbres, que den contentamiento al rey, siendo ella flaca en la virtud, y no de mucha prudencia, y no muy obediente a su ayo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y así, el Señor manda a los pastores de las ovejas racionales que esfuercen lo flaco, que sanen lo enfermo, que aten lo quebrado, que reduzcan lo desechado y busquen lo perdido [cf. Ez 34,4], para lo cual son menester muchas y muy buenas partes, porque no en balde dijo san Gregorio: ''Ars artium, regimen animarum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn125&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«El arte de los artes es el gobierno de las almas»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Reg. past. ''p.1.ª c.1, ML 77,14.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Menester es mucha prudencia para saber llevar a tanta diversidad de gentes y aplicar a cada uno su medicina según a cada uno conviene; menester es mucha paciencia para sufrir importunidades de ovejas sabias y no sabias; y que le dé Dios, como a Hieremías [cf. Ez 3,9]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn126&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Confunde Jer con Ez.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, una faz tan fuerte como diamante y pedernal, para que no sea vencido por amenazas y malas obras de los que no consienten que los saquen de sus pecados, ni que los reprendan, ni que los curas hagan su oficio. Conviene ser como el profeta que dice: ''Repletus sum fortitudine Domini, ut annuntiem Iacob scelus suum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn127&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Estoy lleno de la fuerza del Señor para echar en cara a Jacob su crimen».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[Miq 3,8]; virtud tan necesaria para los que tienen oficios públicos, cuan rara de haber, porque pocos hay que el querer complacer a amigos y el temer desplacer a enemigos, no les toque en poco o en mucho. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Predicación y estudio]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''38. '''Quien es médico, ciencia de medicina ha de tener para enseñar; y lo que el cura ha de enseñar es la fe y costumbres cristianas. En el principio de la Iglesia era oficio del diácono catequizar a los que habían de ser cristianos, instruyéndolos en los artículos de la fe y purgándolos de las malas costumbres mundanas en que, como gentiles, se habían criado. Y, después de bautizados, era a cargo del cura alumbrarlos en el conocimiento de los santos sacramentos, como dice san Dionisio&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn128&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. {{Versales|Pseudo-Dionisio}}, ''De eccl. hierarch. ''c.5,6, MG 3,506-507; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Pseudo-Dionisio&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Opera Dyonisii'' II f. 36v: ''«Sacerdotum vero illuminans ordo; ad contuenda sacra mysteria eos qui initiantur adducit […]. At vero ministrorum [seu diaconorum] est, […] prius quam accedatur ad sacra sacerdotum mysteria accedentes purgat»'': «El orden de los sacerdotes es el que alumbra, y lleva a contemplar los santos sacramentos a los que los reciben. Al orden de los diáconos, por su parte, le corresponde purgar a los candidatos antes de que accedan a los sagrados misterios de los sacerdotes». Cf. {{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epistola prima ad Iacobum&amp;amp;nbsp;fratrem Domini'', ML 130,19-24.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; en instruirlos con buenas amonestaciones de vida, como dijo san Clemente Papa&amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn129&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;{{Versales|Pseudo-Clemente}}, ''Epist. III, De officio sacerdotii et clericorum'','' ''ML 130,45: ''«Audire ergo eum attentius oportet, et ab ipso suscipere doctrinam fidei, monita autem vitae a Patribus inquirere»'': «Se debe escuchar [al sacerdote] con mucha atención, y recibir de él la doctrina de la fe, escrutar las amonestaciones de vida que recibimos de los Padres». &amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Mas ahora, como cesó el oficio de los diáconos, está a cargo del cura enseñar a los parroquianos lo que les conviene obrar para que se salven. Y, para que esto se haga con fruto, menester es que el tal cura sea medianamente docto en la ley de Dios, que está en su santa Escritura, porque en ella está lo que conviene para estos efectos, como dice san Pablo: ''Omnis Scriptura divinitus inspirata, utilis est ad docendum, ad arguendum, ad corripiendum, ad erudiendum in iustitia''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn130&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [2Tim 3,16]; y así, conviene que sepa la sagrada Escritura, aunque no las dificultades, mas lo llano de ella. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y porque los santos doctores, como alumbrados de Dios y experimentados en las curas de las enfermedades espirituales, han escrito muchas cosas muy provechosas para el conocimiento y medicina de las tales enfermedades, y muy saludables recetas para conservar la salud alcanzada y para enseñar y persuadir el camino de Dios, conviene que el cura sea leído en la lección moral de los santos, pues sin ella ni entenderá seguramente la sagrada Escritura y hará muchos yerros en la cura de las ánimas por no aprovecharse de los avisos de los médicos que Dios nos dio. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Orientar y dirigir]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''39. '''No solo el cura es médico y maestro, mas también es juez. Y para dar sentencias con que abra y cierre el cielo a sus súbditos, conforme a la voluntad de Dios, conviene que también tenga conocimiento de particulares cosas de conciencia, que se tratan en concilios y Derecho canónico y sumas de hombres doctos en esta facultad&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn131&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Sobre los «sumistas» a quienes hace referencia aquí el Maestro, cf. ''infra'' 743ss.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y, para cumplir bien con tantas obligaciones, menester es mucho favor del Señor, mucha diligencia del cura, pues que, como dicen los santos&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn132&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Guido de Monte Rocherii&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Manipulus curatorum'' (Venetiis 1502) f. 48v. En ese lugar, se aduce la autoridad de San Agustín y San Ambrosio para apoyar la idea; estos pueden ser «los santos» a los que se refiere el Maestro Ávila. A su vez, para justificar la cita de esos dos santos, en diferentes ediciones del ''Manipulus'' se hace referencia a DG D. 81 c.1; D. 34 c.14. Pero precisamente por el hecho de que las ediciones no coinciden, hay que ser precavidos antes de concluir que esas referencias formasen parte del texto original.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;, las condiciones que el Apóstol pide al que ha de ser buen obispo, las mismas se piden, aunque no con tanta perfección, para hacer bien el oficio de cura. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Y también le conviene el oficio de ser atalaya; y por esto, a los presbíteros de Éfeso llamó san Pablo obispos [cf. Hch 20,28]; y también se llaman pastores [cf. Ef 4,11], y a ellos también dicen las amenazas del Señor contra los pastores que no hacen lo que deben. Y particularmente el apóstol san Pedro habla con ellos, diciendo: ''Seniores qui in vobis sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn133&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«A los ancianos que hay entre vosotros». Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Biel&amp;lt;/span&amp;gt; ''Sacri canonis misse tam mystica quam litteralis expositio'' f. 8r.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; o, según el griego, &amp;lt;/nowiki&amp;gt;''presbyteros ''[1 Pe 5,1], etc&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn134&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La conexión entre estos tres títulos del sacerdote (obispo, pastor y ''senior ''o ''presbyteros''), que San Juan de Ávila apoya con los textos citados de la Escritura, aparece en varios lugares de las obras exegéticas de Erasmo, comentando estos pasajes de la escritura a los que aquí hace referencia el Tratado. Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Idem&amp;lt;/span&amp;gt; ''Opera...'' VII 551, 707.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y en parte corren mayor peligro que los mismos obispos, porque tienen trato más particular con personas de diversas maneras, que causan más vehementes peligros cuanto más de cerca se tratan; y por eso ha de estar muy entero en toda virtud, y especialmente en el uso del santo sacramento de la Penitencia, en el cual ha menester mucha prudencia, caridad, castidad, eficacia en la palabra y ferviente oración. Sobre todo conviene al cura tener verdadero amor a nuestro Señor Jesucristo, el cual le cause un tan ferviente celo, que le coma el corazón, con pena de que Dios sea ofendido, y le haga procurar cómo las tales ofensas sean quitadas, y que sea honrado Dios y muy reverenciado así en el culto divino exterior como en el interior, teniendo para con Dios corazón de hijo leal, y para con sus parroquianos, de verdadero padre y verdadera madre. Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos, porque, como san Gregorio dice, ''hi quibus adhuc aliena auxilia necessaria sunt, ad subveniendum aliis promovendi non sunt''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn135&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Aquellos que necesitan ayuda ajena, no deben ser promovidos para procurar auxilios a otros»; &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Gregorio Magno&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Commentarii in librum I Regum ''l.3 c.5 n.1, ML 79,202A.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los confesores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [El ministerio de la confesión]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''40. '''Muy cercano es el oficio de medicinar ánimas, que incumbe al cura, al de los confesores, aunque no sean curas; el cual oficio ha de hacerse bien. Es tan importante para el bien de la Iglesia, que, a frecuentarse por buenos confesores, estaba andado mucha parte del camino para la reformación de la Iglesia, porque, tarde o temprano, todos los fieles se confiesan; y, si cayesen en manos de ministros que tuviesen arte de medicinar ánimas y celo de la salvación de ellas, cierto andaría el pueblo cristiano a muy diferente paso del que agora anda. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:-0.025cm;&amp;quot;&amp;gt;Cuáles hayan de ser las partes que haya de tener el confesor, cura o no cura, declaradas están en la clementina ''Dudum de sepulturis, ''cuyas palabras son estas: ''Eligere studeant personas sufficientes, idoneas, vita probatas, discretas, modestas atque peritas, ad tam salubre ministerium atque officium exequendum''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn136&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Esfuércense por elegir personas suficientes, idóneas, de vida probada, discretas, modestas y experimentadas para realizar este ministerio y oficio que tanto contribuye a la salvación»; Clem 3.7.2.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;En este santo sacramento no solamente se curan almas enfermas, mas se resucitan las muertas; y, como san Bernardo dice, ''magnum sacramentum est animae suscitatio''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn137&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''«Magnum prorsus et mirabile sacramentum animae suscitatio est»'': «Grande y admirable sacramento es la resurrección de un alma». &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;San Bernardo&amp;lt;/span&amp;gt;, ''Sermones in tempore Resurrectionis'' sermo 2 n.10, ML 183,287B.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y muchas veces acaece ser cosa tan difícil poner al penitente en una razonable disposición para que sea capaz del fruto de la absolución sacramental, que ha menester el confesor mucha prudencia, paciencia y, sobre todo, caridad que le haga gemir y orar al Señor y hacer penitencia, porque por su ministerio dé lumbre y gracia a su penitente. Y para cumplir con este oficio, muy justamente pidió la clementina las condiciones ya dichas, y ninguna es sobrada. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Renovación]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''41. '''Cotejadas las condiciones que se requieren para el buen uso del ministerio de curas y confesores con las que agora tienen los que agora ejercitan estos ministerios, dan causa de grave dolor, pues por maravilla hay quien las tenga todas, y muchos carecen de las más, y otros están sin ningunas. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;La buena vida que para esto se requiere ha faltado tanto, que ha sido menester hacer caso de Inquisición lo que entre confesores y hijos de penitencia pasa. Y no ha sido en balde, pues se ha visto por experiencia ir tanto concurso de gente a denunciar de ello a los jueces de la fe como suele haber en una gran solemnidad o gran jubileo en tierra de gente devota. Hanse averiguado cosas muy feas, indignas de ser habladas, y bastantes para provocar la ira de Dios y castigar a su pueblo con recios azotes. Y por aquí se puede sacar los graves yerros e intolerables estragos que en las ánimas hacen estos tales ministros, tanto más peligrosos cuanto menos pueden salir a juicio exterior para ser remediados. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La raíz del mal]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''42. '''Pues, si miramos a la ciencia que deben tener los dichos ministros, tampoco la hay, como es cosa notoria aun a los ciegos. Y esto mismo ven los prelados; mas, si algún hombre les dice que por qué consienten tales ministros, respóndenle: «Danos vosotros mejores, y tomarlos hemos; no tenemos otros; tomamos lo menos malo de lo que hallamos». Y, si los prelados no tuvieran obligación a criar buenos ministros (de lo cual se hablará adelante), parece tener apariencia, porque, estando las cosas como están, no es de maravillar que haya tales ministros. Educación ni aparejo para alcanzar virtud no la hay; y así, con la soltura que viven antes que sean ordenados, con esa viven después. Pues oír casos de conciencia, y de conciencia moral, ¿dónde? Que en siete o más universidades que en estos reinos de Castilla hay, en ninguna de ellas se leen; y poco aprovecha para este intento que se lea en ellas Teología y Derecho canónico, pues los que administran estos oficios no se quieren poner a estudios tan largos, y a muchos falta la posibilidad para mantenerse en las dichas universidades; y, si alguno la tiene, no se quiere poner en esos trabajos; y, si quiere y sale con ello, pretende volar a ganancias mayores, y no se quiere abajar a trabajo de curas y de confesonario, salvo si no es para oponerse a algún curato de gruesa renta, con tan poco fruto de los parroquianos como se sigue de los otros que no tienen ciencia. Y de esta manera, así como Jesucristo nuestro Señor en el sacramento del altar es indignísimamente tratado por sus ministros, así su santo Cuerpo místico, que son las ánimas de los fieles, es malamente despedazado y deturpado por culpa de los malos ministros, tornándose lobos los que habían de ser pastores; haciendo carnicería en las ánimas los que habían de vivificarlas; teniendo cuenta con sus regalos e intereses y dándoseles muy poco por el aprovechamiento de sus ovejas: ''Curabant cum ignominia contritionem filiae populi mei, dicentes: Pax, pax, et non erat pax ''[Jer 6,14]. Absuelven a quien Dios no absuelve, y con aquello ''confortant manus pessimorum ''[Jer 23,14]&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn138&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Atendían con ignominia a la contrición de la hija de mi pueblo diciendo: “Paz, paz”, y no había paz… Confortan las manos de los peores».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Y así, el oficio de curar ánimas en la confesión y fuera es hecho sin fruto y provocativo de la ira de Dios contra su pueblo. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La doctrina conciliar]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''43. '''Al santo concilio de Trento se dio noticia de este mal; y para algún remedio de él mandó que ninguno fuese ordenado de misa si primero no supiese administrar bien los sacramentos de la Iglesia, y principalmente el de la Penitencia&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn139&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Cf. &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Conc. de Trento&amp;lt;/span&amp;gt;, ses.23 c.14 ''de ref.'', &amp;lt;span style=&amp;quot;font-variant:small-caps&amp;quot;&amp;gt;Alberigo&amp;lt;/span&amp;gt; et&amp;amp;nbsp;al. ''Conciliorum Oecumenicorum Decreta'' 749.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;lt;nowiki&amp;gt;; y movióse a ello por ser informado que en algunas partes en particular se leían casos de conciencia, y no se podía acabar con los sacerdotes que la oyesen; y, si la oían, no la estudiaban; y ponían tantos impedimentos para lo uno y otro, que cansaban al lector y al prelado. Y estos que, siendo ordenados, tanto aborrecen las letras, son tan cudiciosos de recibir el orden sacerdotal, que, sabiendo que no lo han de alcanzar si no estudian primero, se sujetan al estudio por salir con aquella impresa. &amp;lt;/nowiki&amp;gt;&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas esto tan santamente decretado, como cosa en que intervino el Espíritu Santo, no lo guardan los prelados; y debe ser porque, en los más de los lugares, no hay quien lea casos de conciencia; y, porque no les cueste algunos dineros el poner quien los lea, ordenan a quien no los sabe, y de estos tales salen los confesores y curas.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [No se cumplen los decretos conciliares]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''44. '''También se mandó por el mismo concilio, para este mismo efecto, que ningún presbítero, ni secular ni religioso, pudiese confesar si no fuese examinado por el ordinario&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn140&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;''Ibíd''., c.15.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;. Ya no se guarda, o tan mal guardado, que se están las cosas como de primero. Y estaban tan mal, así en los clérigos seculares como en muchas religiones, aun de las mendicantes, que era cosa que no se debía sufrir por el grave daño que a las ánimas se seguía, así por la ignorancia de los confesores como por la mala vida de ellos; porque los males que se han averiguado en estos negocios alcanzado han a los unos y a los otros. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== [De los predicadores] ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Anunciar la Palabra]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''45. '''El oficio de los predicadores de la Palabra de Dios es comparado a muchas cosas temporales, para que por ellas, como por rastro, vengamos en conocimiento de la alteza de este ministerio. Son llamados cielos porque, como estos materiales manifiestan la gloria de Dios [cf. Sal 18,2], ellos, con más claridad, predican las perfecciones de Dios; y son gente deputada para glorificar al Señor, de los cuales se entiende lo que dijo Isaías: ''Plantatio Domini ad glorificandum ''[Is 61,3]; y en otra parte: ''Populum istum creavi mihi; laudem meam narrabit''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn141&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Plantío glorioso del Señor... El pueblo que yo constituí, para que proclamara mi alabanza».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;'' ''[cf. Is 43,21]. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Dichoso oficio, por el cual Dios es engrandecido en los corazones humanos y estimado por digno de ser temido, y reverenciado, y amado. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Mas, porque la divina bondad tiene por honra el hacer bien a los hombres y quiere mostrar su grandeza, dales remedio para su salvación, tomando por medio para salvar a los hombres a los mismos predicadores, que quiso que fuesen instrumento para glorificarle a Él. Y así, de estos cielos se entiende lo que el Señor dijo por Isaías: ''Quomodo descendit imber et nix''&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn142&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;«Como la lluvia y la nieve caen del cielo».&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt; [Is 55,10]. La Palabra del Señor, en boca de sus predicadores, riega la sequedad de las ánimas como pluvia del cielo venida; y, embriagadas con dulce amor del Señor, les hace dar frutos de buenas obras. Y por experiencia se ve que el pueblo donde hay predicación de la Palabra de Dios, se diferencia de aquel donde no la hay como tierra llovida y fértil a la seca, que, en lugar de fruto, dé abrojos y espinas. Mas, porque la tierra, aunque llovida, ha menester, juntamente con su humedad, ser ayudada del calor del sol, son también [los predicadores] comparados al mismo sol, porque con el calor y fuego de la Palabra de Dios producen en las ánimas fruto provechoso a quien lo hace, y sazonado y sabroso al Señor; y, con alumbrar el entendimiento, dan conocimiento de Dios y enseñan el camino del cielo, alumbrando de los tropiezos que en él se pueden ofrecer. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [Cristo, Palabra de Dios]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''46. '''Y por no contar cada cosa de por sí de lo mucho que en esto hay que decir, lo sumaremos en que esta Palabra que del cielo descendió a este mundo vino haciéndose hombre; el cual alumbró la tierra con su doctrina y ejemplos, como verdadero sol y verdadera luz; y embriagóla, consolándola y alegrándola, dando vista a los ciegos, oído a los sordos, y salud a los enfermos de grandes y diversas enfermedades, y aun resucitando los muertos; y después dio su vida en la cruz, muy bastante para ganar a los hombres la vida bienaventurada que no tiene fin. &amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== [La Palabra actual en la Iglesia]  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:-0.026cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;'''47. '''Mas todos estos bienes que la Palabra de Dios increada obró en los cuerpos de los hombres y los que ganó, mediante su pasión, para las ánimas, los obra y efectúa mediante su Palabra que acá dejó. Con esta alumbra nuestras ignorancias, enciende nuestra tibieza, mortifica nuestras pasiones y, lo que más es, resucita las ánimas muertas, que es mayor obra que criar cielos y tierra. Con esta Palabra hiere el Señor y da salud, mortifica y da vida, mete a los infiernos y saca [de] allí, humilla y ensalza, porque con temor de su justicia hace temblar al pecador y conocerse por digno del infierno; y con la dulcedumbre de sus palabras, que prometen misericordia a los penitentes, consuela al lloroso, y levanta al caído, y hace confiado al que estaba para desperar; y no solo le libra de la muerte, mas dale mantenimiento de vida, porque su Palabra, mantenimiento del ánima es; y agua con que se lave, fuego con que se caliente, arma para pelear, cama para reposar, lucerna para no errar; y, finalmente, así como la Palabra de Dios increada tiene virtud de todas las cosas, así esta Palabra suya en...&amp;lt;ref name=&amp;quot;ftn143&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;div style=&amp;quot;margin-left:0cm;margin-right:0cm;&amp;quot;&amp;gt;Aquí se queda el manuscrito del siglo XIX, que es copia de otro manuscrito anterior no encontrado todavía.&amp;lt;/div&amp;gt;&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;lt;/div&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&amp;lt;references/&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Juancc</name></author>
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